Punto final en dos sentidos: dejo de momento las críticas a Dawkins, que ya era hora (pero amenazo con volver cuando me lea su libro) y trato aquí el último punto de la crítica de H. Allen Orr en The New York Review of Books. Creo que merece la pena tratarlo en un post aparte porque que saca a la luz un punto esencial, que no se suele reconocer (la cursiva y la traducción son mías).
En cualquier caso, hay fundamento para cuestionar si el proyecto de Dawkins es incluso significativo. Como T.S. Eliot señaló, es imposible conocer la respuesta a la pregunta de si estaríamos mejor sin religión. Toda nuestra historia ha sido configurada hasta tal punto por la tradición judeo-cristiana que no podemos imaginar el estado actual de la sociedad sin esa tradición. Pero hay un punto más profundo que Dawkins tampoco ve. Incluso lo que queremos decir al decir “estar mejor” está condicionado por nuestra herencia religiosa. Lo que significa para la mayoría de nosotros en occidente -y también para Dawkins, como revelan sus propios Diez Mandamientos- es un mundo en el que los individuos son libres para expresar sus pensamientos y pasiones y para desarrollar sus talentos mientras no infrinjan la libertad de los demas para hacerlo.
Pero, con seguridad, esto no es lo que una cultura confuciana tradicional, por ejemplo, entendería por un mundo mejor. Allí, un mundo mejor sería el que permitiera la supresión de las diferencias y aspiraciones individuales con más eficacia. El punto está en que todos los juicios, incluidos los éticos, comienzan en algún sitio, y los nuestros, casi siempre, lo hacen en el judaísmo y en el cristianismo. Dawkins merece, por supuesto, aplauso por su intento de dibujar un mundo mejor. Pero la honestidad intelectual exige reconocer que su visión moral deriva, en un grado considerable, de la tradición que tanto desprecia.
La crítica de Allen Orr acaba aquí, concediendo a Dawkins la nobleza de su empresa de mejorar el mundo. Pero antes de aplaudir deberíamos indagar cómo entiende Dawkins esa empresa. Podemos enterarnos de su proyecto moral en las páginas de Edge:
El justo castigo como principio moral es incompatible con una visión científica del comportamiento humano. Como científicos, creemos que los cerebros humanos, aunque puede que no funcionen igual que los ordenadores, están con seguridad gobernados por las leyes de la física. Cuando un ordenador funciona mal, no lo castigamos. Averiguamos cual es el problema y lo arregalamos, normalmente reemplazando un componente dañado en el hardware o en el software.
(…) Pero una visión auténticamente científica, mecanicista, del sistema nervioso ¿no convierte en un sinsentido la idea de responsabilidad? Cualquier crimen, por horrendo que sea, debe en principio ser achacado a condiciones previas que han actuado sobre la fisiología del acusado, su herencia y su ambiente. ¿No tienen tan poco sentido las cuestiones que se plantean en los juicios sobre culpa o responsabilidad para un hombre defectuoso como para un coche defectuoso?
¿Por qué los humanos encontramos casi imposible aceptar tales conclusiones? ¿Por qué odiamos tan visceralmente a los asesinos de niños o a los matones cuando deberíamos contemplarlos sólo como unidades defectuosas que necesitan ser arregladas o reemplazadas? Presumiblemente porque construcciones mentales como la culpa o la responsabilidad, y en realidad el bien y el mal, están incorporadas a nuestros cerebros por milenios de evolución darwiniana.
No, Mr. Dawkins. Presumiblemente porque cualquier persona sensata sabe que abandonar la idea de responsabilidad y tratar a las personas como componentes defectuosos, que deben ser reemplazados o arreglados, lleva a esto y a esto. Y se me quitan las ganas de seguir con las críticas. Punto final.
14 / Diciembre / 2007 a las 12:06 am
Me ha parecido muy interesante este post que no había leido. Me ha parecido contundente tu manera de acabarlo. EStá bien. TAmbién eso de “esto lleva a “esto” y “esto”". Señalando los enlaces. Bonito recurso que algún día te copiaré.
Me interesa mucho el tema del libre albedrío, que parece que algunos científicos están poniendo ahora en cuestión. Lo más gracioso de negar el libre albedrio es que normalmente parece algo que se autorefuta. Porque normalmente quien lo dice nos pide que cambiemos nuestra actitud. Por ejemplo aquí Dawkins nos dice que como la libertad no existe, en lugar de castigar debemos reparar al ser defectuoso. Cabe preguntarle ¿pero es que nosotros podemos elegir entre hacer una cosa u otra?
También dan tentaciones de darle con un garrote en la cabeza y a continuación decirle. “Como usted bien sabe…yo no podía hacer otra cosa”.
14 / Diciembre / 2007 a las 7:14 pm
Sería una buena refutación. Me parece que fue Boswell quién refutó a alguien que negaba la existencia del mundo externo dando una patada a una piedra…
Dejando incluso al margen el determinismo (qué no sé si Dawkins sostiene en sentido fuerte), el problema de Dawkins es que de su concepción del mundo sólo puede derivarse una ética del más fuerte: si no hay ningún sentido más allá de la selección natural, cualquier principio moral que se quiera añadir no es más que un postizo, una incongruencia. Es incomprensible qué sentido puede tener, en su marco filosófico, eso de “una sociedad mejor” salvo “una sociedad libre de tarados, en la que los genes más aptos se propagen sin restricciones”. O sea, una espeluznante eugenesia.
Ese es principio moral que se deriva nítidamente de su filosofía. Y luego, en cuando al asunto práctico de qué hacer con los tarados, hay dos posibildades no excluyentes: intentar arreglarlos al estilo soviético, o exterminarlos al estilo nazi.
Todo esto es tan meridianamente claro que no se entiende cómo Dawkins puede no verlo. Pero creo que es sincero cuando predica sus ridiculeces morales. La clave está en que Dawkins es un “progresista” (un socialdemócrata, que diría Arcadi Espada) y entonces está eximido de obedecer a las normas de la lógica.
8 / Enero / 2008 a las 4:34 am
Deberían considerar leer de nuevo, los textos sobre evolucion en base a los cuales profieren soberbias banalides.
Tambien podrían averiguar que institucion religiosa apoyo la causa eugenésica del nazismo, quienes durante la edad media abusando de su supuesto poder moral asesinaron a millones y demás barbaridades cometidas en nombre de la divinidad y el libre albedrío.
8 / Enero / 2008 a las 9:37 am
Apolodoro, no tengo ni idea de qué institucion religiosa apoyo la causa eugenésica del nazismo. Tampoco tengo tiempo de ponerme a averiguarlo, pero me gustaría saberlo. Así que si tienes documentación seria que lo respalde, puedes tú mismo ilustrarnos.
7 / Febrero / 2008 a las 9:59 pm
solo comentarles que la mayoria de las legislaciones ven al criminal como “unidades defectuosas” de alli que se establece como fin de la pena la readaptacion o readecuacion del individuo a la sociedad.
7 / Febrero / 2008 a las 10:08 pm
y ademas en la teoria de dawkins las “unidades defectuosas” no son las victimas del holocausto sino los genocidas.
7 / Febrero / 2008 a las 11:11 pm
No, si ya lo sé. Pero eso sólo es wishful thinking…No hay ninguna base para que los defectuosos no sean los “tarados” que la evolución debería eliminar.
11 / Febrero / 2008 a las 12:34 am
Me parece que mucha gente saca unas conclusiones demasiado simplistas y literales de los escritos de Dawkins. Es como si creyeran que Richard Dawkins no deja propinas porque como tiene “genes egoistas”…
El determinismo no dice que el ser humano no pueda tomar decisiones. Pero esas decisiones, que desde un punto de vista humano son voluntarias, están tomadas por millones de neuronas que reciben impulsos eléctricos y que han sido excitadas por millones de factores externos a lo largo de nuestra vida. Pero estamos hablando de un nivel metafísico, no aplicable a la vida real. En el día a día tendriamos que seguir usando un sistema más práctico (moral, leyes, etc…).
Por cierto, encuentro deleznable la típica asociación “ateo=sin valores=ley del más fuerte”.
11 / Febrero / 2008 a las 11:12 pm
Guillirojo, si lees el comentario con atención verás que no se trata de ese tipo de conclusiones simplistas. Lo que hago es citar al propio Dawkins. Es él el que dice que hay que considerar a los criminales como unidades defectuosas. Esto niega la responsabilidad humana y abre la puerta al totalitarismo, es más, es exactamente el concepto soviético, y no por casualidad.
En cuanto a que una cosa es el determinismo a nivel metafísico y otra cosa es el día a día… puede colar durante un cierto tiempo, pero ¿qué ocurriría si en un futuro ilustrado todo el mundo asumiera esa metafísica determinista?¿no sería una incongruencia, un resto atávico e irracional seguir operando socialmente con conceptos caducos como moral, leyes, etc?
No creo que la práctica pueda estar disociada indefinidamente de la teoría. De hecho, dice una frase célebre que “nada hay más práctico que una buena teoría”. Y nada más peligroso que una mala, añado yo.
Chesterton lo dijo de otra manera: “Creemos que para una patrona que recibe a un huésped es cosa importante que sepa su sueldo, pero es más importante aún que conozca su filosofía. Creemos que para un general que va a entrar en batalla es importante que sepa el número de fuerzas enemigas, pero es más importante aún que conozca la filosofía del enemigo”.
El problema de Dawkins es que hace una muy mala filosofía. Y eso es muy peligroso.
Para acabar, puede que encuentres deleznable la asociación que dices (yo no la he hecho aquí, por cierto, porque no todos los ateos son dawkinsianos). Pero la cuestión no es si es deleznable o no, sino si tiene base. Y yo creo que a un ateo le cuesta más postular unos valores absolutos, porque para él esos valores tienen que ser postulados, axiomas, no tienen nada más fundamental debajo. Para el religioso, todo eso se deriva de un todo, de una cosmovisión (puedes ver en este post una explicación algo mejor).
Un saludo
13 / Abril / 2008 a las 11:31 pm
Perdona pero creo que este post lo único que pone de manifiesto es que deberías de haberte leído el libro…
Dawkins de ninguna manera sugiere que el hecho de que no haya determinismo exime a la gente de responsabilidades. De hecho ya en 1976 (en el gen egoísta) dice que la relación entre el mundo microscópico y el comportamiento de un individuo es tan sumamente complejo que de manera efectiva es como si existiera una voluntad real. Al fin y al cabo, el juzgar o no juzgar, castigar o no castigar, tampoco serían actos de libre albedrío en realidad, así que el debate no tiene ni siquiera sentido, ni teórico ni práctico. Y dawkins es plentamente consciente de este aspecto.
14 / Abril / 2008 a las 4:17 pm
Personalmente, como respuesta al comentario de e.r.a, me remito a los escritos de Máximo Sandín, al que acabas de enlazar en tu cuenta de del.icio.us, sobre su crítica al neodarwinismo que, precisamente, no admite la complejidad que se menciona en dicho comentario.
15 / Abril / 2008 a las 4:01 pm
y yo diría, como respuesta a e.r.a., que él no leyó el artículo de Dawkins que linkea pseudópodo, donde dice textualmente
“But doesn’t a truly scientific, mechanistic view of the nervous system make nonsense of the very idea of responsibility, whether diminished or not? Any crime, however heinous, is in principle to be blamed on antecedent conditions acting through the accused’s physiology, heredity and environment. ”
Como este artículo es más nuevo (2006), asumo que sus ideas sobre este tema “involucionaron”…