Archivo de Mayo 2008

Nuevo monográfico: contra el mundo chato

29 / Mayo / 2008

Hace tiempo, aprovechando que wordpress permite crear “paginas” al margen de la estructura de blog, lancé un par de pseudópodos monográficos: uno recopilaba una serie de posts sobre apellidos, y otro presentaba la antología de bodrios. Están ahí, a la derecha, y ahora se les ha unido otro: Contra el mundo chato.

Tengo que dar las gracias a Gliptodonte que me ha dado el empujoncito que necesitaba, al decir en un comentario reciente que…

Cada uno tenemos nuestras obsesiones. Pseudópodo tiene una que atraviesa todo el blog: No conocemos toda la realidad, (o no la conocemos exactamente como es) hay realidad más allá de las representaciones que nos hacemos de ella. Y desde luego la ciencia no refleja como un espejo la realidad.

Yo no lo habría podido decir mejor. El monográfico sigue la pista a esa obsesión a lo largo de diez posts, haciendo explícita su conexión.

Freeman Dyson, uno de mis héroes, sostiene que el mundo está construido según un principio de máxima diversidad:

El principio de máxima diversidad dice que las leyes de la naturaleza, y las condiciones iniciales al comienzo del tiempo, son tales que hacen el universo todo lo interesante que sea posible. Como resultado, la vida es posible pero no demasiado fácil. Siempre que las cosas se ponen aburridas, aparece algo para desafiarnos y evitar que nos estanquemos en una rutina.

No sé si Dyson tiene razón, pero así lo veo yo también: el mundo no puede ser chato.

Paradigmas (I): Juzgar es difícil

26 / Mayo / 2008

Hay que reconocer que juzgar es difícil. Para hacerlo bien tendríamos que tener todos los elementos, todas las facetas del problema a la vista. Eso, estrictamente, sólo es posible en un sistema formal como la lógica o las matemáticas, donde tenemos problemas “cerrados”. Pero en cuanto salimos al mundo real, deja de estar claro qué elementos “entran” y cuales “no entran” en el problema: en realidad, todo está conectado con todo, de modo que todos los problemas son abiertos, tienen un contorno difuso.

¿Qué hacemos entonces? No podemos suspender el juicio indefinidamente, de modo que recurrimos a un paradigma: un marco conceptual que nos dice qué es relevante y qué no lo es. El paradigma convierte el problema abierto en un problema cerrado.

Por ejemplo: si nuestro problema es elegir con qué material hacemos una pared en una casa, el paradigma de la física clásica nos dice que lo relevante es la resistencia estructural del material, su conductividad térmica y su calor específico. Podemos prescindir de su precio, de su textura, de si según cierta religión es “impuro” o “puro”, de si es de fabricación nacional o importado… Obviamente todos esos factores “irrelevantes” pueden no serlo: el precio casi nunca lo será (y habrá que introducir un paradigma adicional para juzgar: el económico), pero los otros factores también pueden ser importantes en ocasiones.

Cuando tenemos que resolver un problema o hacer un juicio, solemos pensar que basta con dos cosas: conocer los hechos y tener claro cuales son nuestros fines, lo que consideramos bueno y malo. Pero no es así, porque los “hechos” son siempre demasiados, y para separar el trigo de la paja hace falta el paradigma.

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La Universidad: de Berlín a Bolonia, marcha atrás

23 / Mayo / 2008

Otro artículo sobre Bolonia que dice las cosas claras y que complementa al de Julio Carabaña que enlacé hace algunos días. Esta vez es Emilio Lamo de Espinosa, uno de nuestros sociólogos más prestigiosos (al menos para mí) y que lo sabe todo sobre la Universidad. Publicado en ABC el 19 de mayo, me ha llegado a través de Madri+d. Un resumen en una frase: estamos transformando toda la enseñanza universitaria en formación profesional post-secundaria.

* * *

La Universidad, entre Berlín y Bolonia

por Emilio Lamo de Espinosa
(Catedrático de Sociología. UCM)

«En la organización de instituciones de enseñanza superior todo depende de aferrarse al principio de que el conocimiento es algo no enteramente descubierto y siempre enteramente por descubrir, y que debe ser incesantemente perseguido». Así afirmaba el memorando «Sobre la organización interna y externa de instituciones de enseñanza superior en Berlín» que Wilhelm von Humboldt redactó en 1810 y que sirvió de base para la fundación de la Universidad de Berlín. Un evento que con seguridad conmemoraremos en dos años, pues lo merece. Lo que todavía no sabemos es si celebraremos el triunfo de aquel proyecto o su definitivo fracaso.

Efectivamente, la fundación de la Universidad de Berlín es tenida como el punto de partida, no sólo de la moderna Universidad, sino también de la ciencia. Pues al argumentar que se enseña lo que se investiga, y viceversa, Humboldt le otorgó cobijo institucional a la ciencia cuyo desarrollo había sido por completo ajeno a la Universidad, realizando el sueño de una Casa de Salomón del visionario Bacon. Y de paso, por supuesto, revitalizó una viejísima institución (de las más longevas, según demostró hace años Clark Kerr) por entonces ya caduca, tanto que los Ilustrados la habían condenado. La fusión de la ciencia y la Universidad que allí se fraguó dio lugar a la figura del asalariado a quien se paga para que investigue, del trabajador de la ciencia, por mucho que entonces estuviera encubierto bajo el manto del funcionario prusiano, del Herr Professor. Era el germen de la producción industrial de la ciencia, y con ello el germen de la moderna sociedad del conocimiento.

Berlín fue la semilla que incentivó el sistema universitario alemán que, para finales del siglo XIX, era ya la meca del mundo intelectual adonde acudían los jóvenes estudiosos ya fuera de Estados Unidos, del Japón que se occidentalizaba, o becados por la española Junta para la Ampliación de Estudios. Y cuando Estados Unidos se lanza a ampliar su sistema universitario tras la desmovilización de la Gran Guerra (qué hacer con los soldados tras la paz es siempre mal problema), es el modelo alemán el que aplica y generaliza. En la segunda posguerra no será el modelo, sino a los mismos científicos a los que dará cobijo. Si hoy Estados Unidos tiene a diecisiete de las veinte mejores universidades del mundo y un 80 por ciento de los premios Nobel se debe a ello.

Pero hay instituciones que mueren de éxito y la Universidad puede ser una de ellas. Por supuesto para Humboldt sólo una minoría podía acudir a la Universidad; se estima que no más de un 1 por ciento. Y todavía cuando Ortega se pregunta en 1930 por las misiones de la Universidad su elitismo está fuera de discusión. Formar profesionales, generar ciencia y producir alta cultura, pues tales son las citadas misiones, es tarea de minorías. Lógico. En 1900 había 29.000 estudiantes universitarios. Para los años treinta la cifra había ascendido a algo más de 100.000. Pero cuando en 1983 elaboramos la Ley de Reforma Universitaria la cifra ya se ha disparado a 700.000, y hoy hay más de sesenta mil sólo en los postgrados, y en el grado hay millón y medio. Entre medias ha tenido lugar un evento crucial: la democratización de la Universidad. Y con él, el cambio de la cantidad en calidad. (más…)

Einstein, Gödel, Turing, Blancanieves

19 / Mayo / 2008

El sábado compré, en una librería de ocasión, Un mundo sin tiempo, de Palle Yourgrau (por 10 euros en vez de 18: no pude resistirme). Trata un tema fascinante: la amistad entre Einstein y Gödel, que fueron durante muchos años compañeros en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton. Tratándose de dos de los mayores genios del siglo XX, es extraño lo poco que se ha hablado de su relación. Pocos saben, por ejemplo, que Gödel se interesó por la Relatividad General, y encontró un tipo de soluciones a las ecuaciones de Einstein en las que es posible viajar en el tiempo… lo que demostraba, en su opinión, que éste no tiene existencia real.

Todavía no sé cómo explican esto en el libro; pero de momento en el primer capítulo ya he descubierto una historia sorprendente:

Einstein, que tocaba el violín, nunca consiguió aficionar a su amigo a la música de Beethoven y Mozart. Por su parte, Gödel seguramente no tuvo mayor fortuna a la hora de arrastrar a Einstein a ver Blancanieves y los siete enanitos, su película favorita. La historia, por desgracia, no registra cuál de los siete enanitos era el preferido de Gödel, pero sí sabemos por qué le gustaban los cuentos de hadas: “Sólo las fábulas presentan el mundo como debería ser y como si tuviera significado”, decía.

Ese significado, claro está, puede ser algo oscuro. No se sabe si Alan Turing tomó de Gödel su afecto por Blancanieves cuando visitó el Instituto en los años treinta del pasado siglo, pero algunos interpretaron como un eco del lado oscuro de ese cuento la decisión de Turing de quitarse la vida comiendo una manzana envenenada, cuando, como recompensa por haber descifrado el código Enigma de la marina de guerra alemana, el Gobierno británico le ordenó recibir inyecciones de hormonas como una “cura” para su homosexualidad.

Resulta que es cierto que la película de Walt Disney, de 1938, fascinó por igual a Gödel y a Turing; que éste se sabía de memoria la canción con la que la Reina Mala sumerge en veneno la manzana, y que se suicidó en 1954 comiendo una manzana envenenada (hay incluso una leyenda urbana que afirma que el logotipo de Apple con la manzana arcoiriris mordida era un homenaje a este mártir gay).

En cuanto a la verdad de los cuentos de hadas, Gödel estaba en buena compañía, con Chesterton (”el país de las hadas no es más que la radiante patria del sentido común”) y Bettelheim

Antología de bodrios (XIII): El aura de los toreros

14 / Mayo / 2008

El bodrio de hoy se comenta solo. No podía dar crédito a mis ojos cuando me encontré hoy con esto en el respetabilísimo decano de la prensa madrileña (he marcado en color alguna frase especialmente afortunada):

El aura de los toreros

El acervo popular proclama que el torero, hecho de otra pasta, parece pertenecer a otra galaxia. Poseedor de un gran espíritu de sacrificio e incalculable valor, se juega la vida para conquistar la gloria. Ahora, y por primera vez, un estudio sobre su aura desvela que la energía espiritual es más importante que la física para llegar a figura. Así lo demuestra el análisis de Konstantin Korotkov, profesor de Física de la Universidad de San Petersburgo. Atraído por las cualidades de «estas personas tan especiales, con enorme predisposición anímica al éxito», constata que, a mayor energía espiritual antes de afrontar un reto, más opciones de triunfo. «La energía espiritual se transforma en física en el momento de competir en el ruedo», subraya. El científico mide las energías con la cámara Korotkov, creada en 1994: «Los dedos de las manos (que contienen la información holográfica) se colocan en la máquina para averiguar el campo electromagnético y la energía física y emocional que desprende el cuerpo», indica.
Después de muchos años de investigación con deportistas de élite y participantes en Juegos Olímpicos, se ha adentrado en el mundo del toro con su estudio sobre el aura -«muy usado en medicina en Estados Unidos, Alemania o Inglaterra»-. El pasado lunes puso en marcha el proyecto con el novillero Rubén Pinar, antes y después de su actuación en San Isidro. Balance: «Su energía espiritual es fortísima y, además, echa por tierra la teoría de que tras una competición se esté más agotado. Al acabar la corrida tenía más energía y gozaba a la par de un estado de euforia y tranquilidad. Esto confirma que su energía no sólo proviene de la alimentación y los entrenamientos, sino que es clave su estado interior». En opinión de los matadores, la parte psíquica es la más compleja de trabajar y controlar.
Los resultados están interrelacionados con las creencias, aspecto que se acentúa más en el torero, «pues posee una fe y una energía emocional superior a la del deportista». En el caso de Pinar, tan marcada estaba su zona espiritual que Korotkov le preguntó: «¿Crees en Dios?». «Sí», respondió. «Parecía que estaba conectado con el cielo, pero esa característica fue absorbida luego por la energía corporal. Es importante tener una creencia, porque te proyecta y eleva hacia arriba, como le ocurrió a Rubén, que a punto estuvo de abrir la Puerta Grande».
Korotkov continuó ayer su estudio con Diego Urdiales -de quien destacó su concentración y energía positiva- y proseguirá hoy con Luis Francisco Esplá y mañana con El Cid hasta completar un exhaustivo muestreo, ayudado del ganadero Victorino Martín, quien alaba el trabajo de «este prestigioso y reconocido físico». A pesar de que el tema «parapsicológico» puede conllevar cierta polémica y de las supersticiones en el planeta táurico, asegura que los toreros, rodeados de un halo especial, han acogido «muy bien este serio estudio». Ahora, conocer si uno tiene cualidades para ser figura está al alcance de los dedos de la mano.
* * *

Para saber más sobre Korotkov: su web y una entrevista en Discovery Salud. No lo he podido encontrar en la web de la Universidad Estatal de San Petersburgo, pero puede que se deba a que mi ruso no es precisamente fluido (o más bien no es). Lo que sí he encontrado son algunos papers en Google Scholar. Todos, ay, del Journal of Alternative and Complementary Medicine:

  1. Altered States of Consciousness: Review of Experimental Data Obtained with a Multiple Techniques Approach
  2. Bioelectrographic Correlates of the Direct Vision Phenomenon
  3. Gas Discharge Visualization Evaluation of Ultramolecular Doses of Homeopathic Medicines Under Blinded, Controlled Conditions
  4. Assessing Biophysical Energy Transfer Mechanisms in Living Systems: The Basis of Life Processes

El tema que más me ha impresionado es el de [2]: “A method for training children and adults to perceive visual information without using the eyes has been developed. A study was conducted to investigate the correlation of this perceptual capacity, known as direct vision (DV), with bioelectrographic measurements“. Y en el plano teórico, el objetivo de [4]: “To explain the energetic physiologic basis for acupuncture electroconductance effects and for gas discharge visualization (GDV) assessment methods, using a quantum biophysical model of entropy and information flows“.

Deconstruyendo Bolonia

9 / Mayo / 2008

Ahora que parece que empiezan las protestas de los estudiantes, he pasado un rato buscando en la web páginas contra “lo de Bolonia”, sin encontrar gran cosa. Me sorprende tan poca movilización en este mundo supuestamente 2.0.

Pero he encontrado una joya: un artículo de Julio Carabaña, catedrático de Sociología de la Educación de la Universidad Complutense. Una joya porque explica qué es realmente Bolonia. No sé cuantas docenas de artículos habré leido sobre esto, ni a cuantas reuniones he tenido que asistir sobre lo que Bolonia exige y cómo tenemos que adaptarnos, ni cuantas veces hemos especulado en conversaciones de café sobre de dónde sale todo esto y para qué puede servir. Tiempo perdido: con haber leído, en media hora, este artículo habría estado infinitamente mejor informado.

Quien no quiera dedicarle ni siquiera media hora, puede leer en dos minutos sus conclusiones:

  1. La única cuestión sustantiva es la de las competencias profesionales que se concedan a los estudios cortos y a los largos.
  2. El programa de Bolonia no conduce ni siquiera lógicamente a los objetivos que dice pretender (es decir, facilitar la circulación de titulados y estudiantes, y más en particular, llegar a un sistema de títulos fácilmente comparables y reconocibles).
  3. En cualquier caso nuestra ordenación universitaria actual estaba ya tan adaptada al Espacio Europeo de Educación Superior como la de cualquier otro país.

En este último punto el autor es contundente:

Resultado en parte de la inercia de la tradición y en parte de los impulsos de reforma y renovación, nuestro sistema universitario está actualmente formado por primeros ciclos de tres años, segundos ciclos de dos años y títulos integrados de cuatro o cinco años muchos de ellos con dos ciclos. Esta estructura cumple ya con el programa de Bolonia mucho más que la adoptada en Alemania en 1998, que se limita a establecer títulos cortos sin prácticamente estructura cíclica. Podríamos incluso describir los acuerdos de Bolonia diciendo que consisten en que todos los países europeos adopten el modelo español de ordenación universitaria. Quizás sea esto un poco exagerado, pero no es mala manera de decir que podíamos habernos quedado quietos.

¿Pero qué hay de la otra faceta, la renovación pedagógica, el convertir al alumno en el protagonista de su aprendizaje y todo eso? Pues puro humo:

Fuera de algunas observaciones sobre el ‘aprendizaje a lo largo de la vida’ (anglicismo que sustituye al galicismo ‘formación permanente’ usual hasta ahora) no he encontrado mención a la didáctica en los documentos de Bolonia.

(Del mismo autor, Topo Universitario comentó un interesante artículo -aunque en mi opinión algo más discutible- sobre los informes PISA)

Viaje en el tiempo (adelanto editorial)

4 / Mayo / 2008

ʕOs acordais de Luis el del niño aventureroʖ ʕSiʖ vien pues haora es inventor y acaba de inventar…¡Una maquina del tiempo! Pues bien esto es exactamente. Despues de salir de la unibersidad se dirijio a los archibos de Aristoteles mientras hojeaba un cuaderno de apuntes se callo un pergamino

penso –otra vez un pergamino- lo lello y salio pitando hacia su lavoratorio y construllo la maquina del tiempo. Vueno ya saveis el principio ʕQue querreque que queris saber como continuaʖ Vale os lo contare.

Luego despues de construirla llamo a su amigo el grumete despues de proponerle un viaje a Egito prepararon todo y se metieron en la maquina y unos istantes despues estaban en lo que hora es el Cairo*1 ya en el desierto escondieron la maquina en una duna*2 miraron al orizonte y vieron… ¡La esfinge*3¡ Se acercaron ya estavan por la parte trasera paso el gran visir. Hal darse cuenta crello que eran ladrones y los arresto para llevarlos ante Ramsés. Ya en palacio encerrados en la carcel antes de ser guzgados, derrepente el suelo temblo y se abrio una trampilla.

Al mismo tiempo olleron pasos ¡Era el gran visir avia que uir! Sin pensarselo dos veces los dos amigos se metieron en el tunel pero era demasiado tarde el gran visir ya avia entrado. De imediato llamo a la guardia, mientras tanto el grumete y Luis vagavan por las galerias suterraneas caminaron y caminaron asta llegar

[Aquí se interrumpe el manuscrito que he sustraído a mi hijo. Sólo faltan unas notas a pie de página...]

*1 Capital de Egito
*2 monton de tierra
*3 piramide en forma de gato y cabeza de hombre

* * *

El texto completo será publicado en…

que ya publicó “El niño aventurero”, la primera aventura de Luis, “el niño que se cansó de la vida cotidiana…”