¿Por qué pseudópodo?
pseudopodo at gmail dot com

Imagino al hombre como una ameba que tira seudópodos para alcanzar y envolver su alimento. Hay seudópodos largos y cortos, movimientos, rodeos. Un día esos se fija (lo que llama la madurez, el hombre hecho y derecho). Por un lado alcanza lejos, por otro no ve una lámpara a dos pasos. Y ya no hay nada que hacer, como dicen los reos, uno es favorito de esto o de aquello. En esa forma el tipo va viviendo bastante convencido de que no se le escapa nada interesante, hasta que un instantáneo corrimiento a un costado le muestra por un segundo, sin por desgracia darle tiempo a saber qué,
le muestra su parcelado ser, sus seudópodos irregulares,
la sospecha de que más allá, donde ahora ve el aire limpio,
o en esta indecisión, en la encrucijada de la opción,
yo mismo, en el resto de la realidad que ignoro
me estoy esperando inútilmente.
Julio Cortázar, Rayuela (cap. 84)

27 / Junio / 2007 en 9:54 pm
tal cual. ese libro me generó tantas preguntas. acá dejo un fragmento de rayuela que a mí particularmente me movió muchísimo:
-Se tiene la impresión -dijo Oliveira- de estar caminando sobre viejas huellas. Escolares nimios, rehacemos argumentos polvorientos y nada interesantes. Y todo eso, Ronald querido, porque hablamos dialécticamente. Decimos: vos, yo, la lámpara, la realidad. Da un paso atrás, por favor. Animate, no cuesta tanto. Las palabras desaparecen. Esa lámpara es un estímulo sensorial, nada más. Ahora da otro paso atrás. Lo que llamás tu vista y ese estímulo sensorial se vuelven una relación inexplicable, porque para explicarla habría que dar de nuevo un paso adelante y se iría todo al diablo.
-Pero esos pasos atrás son como desandar el camino de la especie -protestó Gregorovius.
-Sí -dijo Oliveira -. Y ahí está el gran problema, saber si lo que llamás la especie ha caminado hacia adelante o si, como le parecía a Klages, creo, en un momento dado agarró por una vía falsa.
-Sin lenguaje no hay hombre. Sin historia no hay hombre.
-Sin crimen no hay asesino. Nada te prueba que el hombre no hubiera podido ser diferente.
-No nos ha ido tan mal - dijo Ronald.
-¿Qué punto de comparación tenés para creer que nos ha ido bien? ¿Por qué hemos tenido que inventar el Edén, vivir sumidos en la nostalgia del paraíso perdido, fabricar utopías, proponernos un futuro? Si una lombriz pudiera pensar, pensaría que no le ha ido tan mal. El hombre se agarra de la ciencia como de eso que llaman un áncora de salvación y que jamás he sabido bien lo que es. La razón segrega a través del lenguaje una arquitectura satisfactoria, como la preciosa, rítmica composición de los cuadros renacentistas, y nos planta en el centro. A pesar de toda su curiosidad y su insatisfacción, la ciencia, es decir la razón, empieza por tranquilizarnos. “Estás aquí, en esta pieza, con tus amigos, frente a esa lámpara. No te asustes, toda va muy bien. Ahora veamos: ¿Cuál será la naturaleza de ese fenómeno luminoso? ¿Te has enterado de lo que es el uranio enriquecido? ¿Te gustan los isótopos, sabías que ya transmutamos el plomo en oro?” Todo muy incitante, muy vertiginoso, pero siempre a partir del sillón donde estamos cómodamente sentados.
me gustó mucho este blog. tenés msn? te dejo el mío: sercomun@gmail.com
me resultaría interesante poder chatear con vos.
nos vemos, gastón.
29 / Junio / 2007 en 10:56 pm
Hola, Gastón,
Muy buena la cita (muy apropiada para el post de “una realidad multidimensinal”…
Mira que he leído Rayuela dos veces y no lo recordaba…Rayuela es inagotable. Creo que somos muchos a los que nos cambió este libro.
No tengo msn y (aunque parezca mentira) no he chateado en la vida…! Pero podemos hablar aquí o en mi correo (@gmail) Un saludo….
7 / Marzo / 2008 en 7:16 pm
A mi ese fragmento me pareció perfecto. Me lo guarde como una joya en mi caja de los tesoros.