Rotondas paradójicas
21 / Abril / 2008El otro día tuve una pequeña discusión en el coche con mi mujer.
Conducía ella, como de costumbre. Íbamos por una ciudad que apenas conocíamos, por una de esas avenidas jalonadas de rotondas, y me di cuenta de que nos habíamos equivocado. Así que dije:
- Nos hemos pasado, tenemos que dar la vuelta
- Vale, en la próxima rotonda. Pero ¿lo que dices es que gire 360 grados?
- Mujer, 360 grados no: 180 grados. Tenemos que retroceder por donde hemos venido, eso es dar un giro de 180 grados.
- Pero para volver por donde hemos venido tenemos que hacer la rotonda completa. Eso son 360º.
- Mira, dar un giro de 360 grados es volver a la misma posición, ¡es no hacer nada!
- Pero ¿no dices que haga la rotonda completa? ¡Una vuelta! ¡Hombre, pues eso son 360 grados!¿no?
- Bueno, mira, me parece que no entiendes que… ¡oye!¡qué se nos se nos pasa la rotonda! ¡Gira, c#?$%@, gira!
Al final no hizo falta estar de acuerdo para hacer el giro correcto. Y pensando más tranquilamente, me di cuenta de que los dos teníamos razón. Pero ¿es posible?
(Y ya de paso: ¿revelará esto alguna diferencia entre el cerebro del hombre y el de la mujer?).