Entrevista a GIOVANNI SARTORI

El País Semanal, 25 de diciembre de 2005

“Hay que distinguir entre multiculturalismo como situación de hecho –Suiza es multicultural, Canadá también– y la ideología del multiculturalismo, que dice que es bueno reinventar o reforzar la propia identidad y después cerrarse en comunidades que en realidad son guetos. Yo combato la ideología; estoy en contra de inventar o reinventar una identidad, reforzarla y crear subsociedades cerradas que producen fenómenos de marginación e incluso de revuelta. Estoy en contra de esta ideología, y creo que las soluciones deben ser de tipo pluralista y no multicultural. El multiculturalismo no es una medicina, es una enfermedad; es una manera de empeorar las cosas. Pero hay líderes que hacen su carrera política sobre esta base; que son elegidos, se hacen famosos, salen en la televisión y luego viven de las rentas de esa ideología. Primero se crea la doctrina y luego se crea el oficio.”

“El problema africano es gravísimo; se calcula que hay de 200 a 300 millones de personas que estarían dispuestas a ir a Europa a cualquier precio, aunque sea saltando verjas, como ha ocurrido en Melilla, o en pateras. Si no van tantos millones es porque no tienen el dinero para pagarse el viaje. Si lo tuvieran habría cientos de miles de personas intentando saltar la verja de Melilla o cruzar el Mediterráneo. Es decir, que lo único que nos mantiene protegidos es la extrema pobreza de esta gente a la que explotan los mercaderes de esclavos, esos piratas que les cobran 2.000 o 3.000 dólares por traerles; si no los tienen, no pueden llegar. Europa no puede ni debe acoger a millones de personas en estas condiciones.

Pero seguramente Europa necesita personas dispuestas a trabajar, con los índices de natalidad que tiene, con el futuro de las pensiones…

Ése no es un argumento sólido. La población mundial crece en unos 70 millones de personas al año. Europa, de manera muy inteligente, trata de frenar esta explosión. El discurso sobre las pensiones puede orientarse de otra manera, se puede retrasar la edad de la jubilación. Y hay mecanismos que no funcionan: hay gente que prefiere el seguro de desempleo a trabajar. Es un sistema equivocado de incentivos, y el desempleo en Europa es del 8% o el 10%, así que, ¿por qué no hacer que trabajen los europeos?”

“Europa está enferma de ideologías suicidas. Hay un izquierdismo pacifista de origen en parte religioso… La crisis de la ideología de la izquierda ha creado un tercermundismo, una lógica que dice que para ser de izquierdas hay que ser tercermundista. Yo soy bastante de izquierdas, pero no veo la relación. La izquierda sufre una gravísima crisis de identidad. Yo creo que debería adoptar la causa de la ecología, abandonada por la derecha, cuyos intereses económicos son tales que ni siquiera quiere oír hablar de estas cosas. Si la izquierda abrazara esta causa salvaría el planeta, tendría un argumento sólido para luchar y se beneficiaría también a sí misma.”

“¿Y cómo es ese tercermundismo que tan poco le gusta?

Es un movimiento ciego y suicida, con varias manifestaciones. No hay nadie en Europa a quien le guste la guerra o que quiera la guerra; hemos tenido demasiadas guerras, nadie las quiere. Pero esta gente se instala en un pacifismo a ultranza que crea adversarios fantoches, molinos de viento… Es un pacifismo absoluto, sin condiciones, que invita a la guerra, a la agresión. La izquierda más activista, en busca de una nueva identidad después de haber perdido sus ídolos y sus referencias, se ha quedado sin ideología y ha inventado la fuga hacia la izquierda, que es una tontería: es una fuga del que no tiene ideas ni sentido común y cae en el puro extremismo.”

“Yo creo que la tolerancia es el valor básico del pluralismo. Pero el relativismo es un comportamiento suicida: si todo equivale, nada vale. Los valores desaparecen. Pero yo soy un antiguo, hay valores que me gustan [risas]. El relativismo es una doctrina que se pretende moderna y que dice que todos los valores son iguales; es suicida, porque entonces no se puede criticar nada, todo es bueno: Al Qaeda tiene sus valores y hay que respetarlos…”

“Pero hará falta hacer algún esfuerzo para llegar a compromisos, para comprender a los otros…

Yo a los otros les entiendo estupendamente. Yo he leído el Corán, he leído mucha literatura, no soy tonto. Les entiendo de maravilla, y por eso digo que yo no quiero ser así. ¿Es que esto es ofensivo? Yo soy un estudioso, y, como tal, intento entender el mundo. E intento salvar la civilización en la que creo, que es la civilización occidental, que ha sido mejor que las otras desde el punto de vista ético y político.”

“Usted criticó la guerra, pero censuró luego a los críticos de la ocupación.

Yo estaba muy en contra de la intervención en Irak no porque supiera que había o no armas de destrucción masiva, que no lo sabía. Estaba en contra porque pensaba que, en términos de costes y beneficios, los costes serían probablemente mucho mayores, en la medida en que una guerra podía desencadenar el fanatismo islamista. Si encima no existen esas armas, todavía peor. La guerra ha sido una terrible equivocación por la ingenuidad de los norteamericanos, que no se dieron cuenta de que activaban una mina que iba a galvanizar el fundamentalismo islámico y el terrorismo. El estropicio se hizo, y luego se mantuvo: no se invade un país que estaba vertebrado por su ejército para luego mandar a los soldados a su casa. Hasta los niños saben que toda esa gente sin trabajo se pasará a la resistencia, hará lo que haga falta… Son estupideces que no eran fáciles de prever. Han cometido muchos errores; pero ahora, con el estropicio hecho, una vez allí, yo sostengo que no hay que empeorar las cosas, y que, por tanto, retirarse al estilo Zapatero, irse de Irak, significa consentir la creación de un Estado terrorista con capacidad para producir armas de exterminio masivo, sobre todo bacteriológicas, fáciles de producir y muy peligrosas. No nos lo podemos permitir. La guerra ha sido un error, mal hecha y mal administrada; decir que ha sido gestionada de manera pueril es una gentileza, un eufemismo, pero hay que salir de allí sin permitir que se cree un Estado controlado por terroristas.”

“Desde luego, el oficio de político es, objetivamente, muy duro; lo que pasa es que antes no había tanta televisión ni ellos tenían la manía de dar una entrevista cada día. Esta exposición a los medios, esta obligación que se crean de estar cada día delante de las cámaras, es lo que hace que al final estén quemados, que no les funcione ya la cabeza.”

“ya dije, hace veinte años, que vivimos en una cultura cuya complejidad es superior a nuestra capacidad de entenderla. La hemos construido nosotros, pero la gente que debería gestionar las sociedades liberal-democráticas, y todos sus problemas políticos, económicos y sociales, ya no tiene la capacidad necesaria para entender qué es lo que está pasando y qué se puede hacer. Ya no somos capaces de entender el mundo que hemos creado.”

“Hoy, los periódicos casi no hacen investigación. Es gravísimo; la investigacion es lo más importante, es la gran fuerza del diario, y los periodistas que saben hacerla han desaparecido casi, se están extinguiendo. Es cómodo para los políticos, pero es terrible para la sociedad.”

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2 respuestas a Entrevista a GIOVANNI SARTORI

  1. entrevista con giovanni sartori dijo:

    hola

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