Tirar libros

Cada primavera hago una limpieza general de mis libros y me deshago de los que ya no volveré a leer, de la misma manera que me desprendo de las ropas que no pienso ponerme ya más. A todo el mundo le extraña esta forma de proceder. Mis amigos son muy peculiares en cuestión de libros. Leen todos los best sellers que caen en sus manos, devorándolos lo más rápidamente posible…, y saltándose montones de párrafos según creo. Pero JAMÁS releen nada, con lo que al cabo de un año no recuerdan ni una palabra de lo que leyeron. Sin embargo, se escandalizan de que yo arroje un libro a la basura o lo regale. Según entienden ellos la cosa, compras un libro, lo lees, lo colocas en la estantería y jamás vuelves a abrirlo en tu vida, ¡PERO NUNCA LO TIRAS!¡JAMÁS DE LOS JAMASES SI ESTÁ ENCUADERNADO EN TAPA DURA! Pero… ¿por qué no? Personalmente creo que no hay nada menos sacrosanto que un mal libro e incluso un libro mediocre.

 

Helene Hanff, 84, Charing Cross Road

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4 respuestas a Tirar libros

  1. checkdialer dijo:

    La mayoría de libros que he leído los he cogido de bibliotecas, me los han regalado o, últimamente, los he leído en la pda. Espero que pronto salga al mercado un libro electrónico de verdad. No siento la nostalgia de algunos por las pequeñas librerías.
    No tiene demasiado que ver con la entrada. Me ha venido a la cabeza y lo he escrito casi de forma automática.

  2. loira dijo:

    Me parece muy lógico lo que dices. Creo que aquellos que guardan los libros, aunque sepan que no los van a releer, es porque quieren exponer a los demás su capacidad devoradora de páginas, otra versión de la ostentación materialista, de pseudointelectualidad atlética, pero esta vez ostentando una cultura que no poseen. Al gran lector no le importa conservar un libro, si no compartirlo.
    Pero creo que compartir se debe compartir aquello que aprecias, no lo que desprecias, no aquello que te molesta por casa, que te sobra. Respeto mucho las acciones de “liberar libros”, siempre que se realice creyendo que ese libro puede ser útil a alguien, pueda agradar aún.
    Si una no le regala a la vecina un jersey viejo lleno de bolitas, tampoco le regala un libro que no le va a aportar nada.

  3. pseudopodo dijo:

    Buano, no lo digo yo, lo dice Helene Hanff… En realidad me parece admirable su actitud, pero yo no soy capaz de hacerlo. No creo que sea por ostentación, más bien por fetichismo o por una especie de puritanismo que dice que tirar un libro es un pecado, como tirar el pan.

    También hay otra razón: que a veces los libros que no entendemos a una edad los sabemos apreciar más adelante. Es lo que me pasó con Rayuela, por ejemplo. No lo tiré y me deslumbró cinco años más tarde. Claro que a mis años no creo que aprenda a apreciar “La hermandad de la Sábana Santa”…y aún así no lo he tirado.

    En lo que cada vez estoy más de acuerdo con ella (post siguiente) es en comprar sobre todo libros que ya he leído.

  4. Enrique dijo:

    Siempre he pensado que existe una especie de “espiritu del coleccionista de libros”, entendido esto como “síndrome” una especie de mal que aqueja a cualquiera que colecciona algo…. sea lo que sea.

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