El 99% es común pero no lo vemos

La anotación del “cuaderno del cercanías” que está en el origen de los posts sobre hombrecillos, ratas manipuladas y movimientos del ojo (como cuento aquí…)

19 de febrero de 2001

Para que percibamos algo tiene que haber algún cambio, alguna diferencia. Es un tema interesante que se repite a varios niveles en el estudio del a percepción, pero que se extiende más allá. Como decían Bateson y Martin, hay un gran fondo común en las circunstancias habituales del desarrollo que hace que generalmente no apreciemos su contribución vital, hasta que en algún caso esa contribución no existe y vemos las desastrosas consecuencias de su ausencia.

De alguna manera, puede que todo lo más fundamental, lo que tiene más entidad en la sociedad, nos resulte invisible, sólo porque generalmente no está sometido a cambios.

Y podemos incluso extender esta idea a toda nuestra metafísica: como el pez no ve el agua, no vemos el sustento básico, lo más vital de este mundo. Quizá nos movemos entre Don Tancredos gigantes, invisibles por lo inmóviles; quizá otros seres si los vean si sus frecuencias vitales son más lentas o más rápidas, puesto que hay límites a nuestra visión también en el espectro de frecuencias, no sólo en el de tamaños.

[Creo qe G.A. Millar en la “Introducción a la Psicología” ponía el ejemplo de lo que vería un ser vivo (un árbol) que no estuviera en movimiento: “what it is like to be a tree?”]

Por tanto, este fenómeno de la invisibilidad de lo inmóvil se extiende desde las operaciones más básicas del sistema perceptivo hasta nuestra apreciación de la sociedad, de lo que es importante en nuestra vida y de lo que constituye el mundo.

…y otra anotación posterior sobre el mismo tema

19 de diciembre 2001

La idea de que lo que manipulamos, lo que tenemos presente y somos conscientes de ello porque es aparente, es sólo la punta del iceberg, la espuma de las olas: detrás de las diferencias hay un trasfondo común del 99% (diferencia genética con los monos) o más (diferencia genética entre los humanos).

Esta idea subyace a muchas tonterías e imprudencias actuales; una benigna pero pintoresca es que las enciclopedias se anuncian refiriéndose siempre al 1% no común (¡tienen los mapas de la nueva Yugoslavia!¡Sale Bin Laden!) cuando precisamente la enciclopedia debe referirse al 99%, el resto es de lo que hablan constantemente los periódicos. Este es un ejemplo de cómo la urgencia de la actualidad lleva a ignorar la base común, que debería formar el núcleo de la enseñanza, pero las reformas educativas lo desdibujan.

Creo que cualquier acción consciente tiende a caer en ese error, porque es una ilusión cognitiva muy fuerte. Por eso la sabiduría es conservadora,: sabe que está teniendo en cuenta más factores, los factores que vienen de milenios de evolución. En cambio, la conciencia sólo atiende la los cambios. Es una necesidad biológica, pero sólo el sabio consigue que esa atención selectiva no empañe su juicio.

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