Convertirse en natural

En  Uvas amargas, de Jon Elster, se cuenta una curiosa historia sobre Stendhal: Cuando era joven, el autor francés estaba obsesionado por la idea de convertirse en natural….

Esto, en última instancia, supone no dar la impresión de que se está tratando de causar impresión. “Nada es tan agradable como esas humoradas que no parecen requerir ninguna habilidad en su autor, que nos hacen reír sin sentirnos obligados a darle o a manifestarle nuestra admiración” [escribió en su diario]. De acuerdo con esto, Stendhal se propuso “decir todo lo que se me venga a la cabeza, decirlo simplemente y sin pretensión; evitar tratar de producir un efecto en la conversación”.

Descubrió que no era tarea fácil: esforzarse en no producir ningún efecto introducía un elemento intencional en su conducta, que era incompatible con la falta de intencionalidad que caracteriza la verdadera naturalidad. Estaba atrapado en una paradoja.

Finalmente, Stendhal reconoció que jamás podría lograr voluntariamente su objetivo. Tuvo que renunciar a convertirse en una persona natural:

Sus tentativas de ser natural tendían a pasar por encima o por debajo de la marca señalada (“temiendo galopar demasiado rápido, tiro demasiado de las riendas”) de modo que se pasó a la ficción, a la narrativa, como medio de actuar su deseo por poder delegado.

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2 respuestas a Convertirse en natural

  1. Isenez dijo:

    Pseudópodo, siento irrumpir con un comentario off-topic pero creo que la ocasión lo merece. De la misma manera que, mientras estabas de vacaciones, contribuí con unas declaraciones de Ignacio Cirac, incluyo ahora las de Javier Brey.

    El enlace, que no sé por cuanto tiempo estará disponible, es éste:

    http://www.diariodesevilla.com/160562_ESN_HTML.htm

    Destaco lo siguiente:

    -¿Le chirría la expresión materialismo científico?

    -Es un ejemplo moderno de la manipulación de la ciencia, de su utilización para justificar algo, para darle valor a las cosas o quitárselo. Se invoca a la ciencia para decir que Dios existe, que Dios no existe, para el cambio climático, para los submarinos atómicos de la base de Rota. Traes a los cien mejores científicos del mundo y no te pueden decir al cien por cien de probabilidades si pasado mañana va a llover en Sevilla. Y hay seudocientíficos que saben lo que va a ocurrir dentro de 300 años con el cambio climático. Es tremendo que hoy tenga más fácil obtener subvención un trabajo de investigación que incluya en su propuesta las palabras adecuadas. Las que venden mejor. Como hablar de Física andaluza, como si no ocurriera lo mismo aquí que en Sebastopol.

    Saludos.

  2. pseudopodo dijo:

    Muy bueno lo de física andaluza… 🙂 Da la casualidad de que estudié Mecánica Estadística en un libro de Brey (que además tiene un hermano que es otro físico destacado…)

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