¿Qué se lee en el cercanías?

Andrés Ibáñez escribió hace algún tiempo un artículo titulado ¿Qué se lee en el metro?. Se había pasado una semana apuntando lo que leía la gente, y sacaba unas interesantes y muy poco tópicas conclusiones. Me gustó mucho la idea y pensé que tenía que hacer algo parecido. Al fin y al cabo, todos los días viajo en el Cercanías, y cotilleo compulsivamente lo que leen los vecinos. Me ha costado bastante más de una semana, pero he llegado a cien títulos. La lista está al final, y aquí van algunas conclusiones:

1) Es cierto que se lee bastante poco. Calculo que sólo una de cada veinte o veinticinco personas va leyendo un libro: de un 4 a un 5%. Creo que esa proporción es una buena estimación del porcentaje de lectores habituales: la muestra de población creo que es bastante representativa, y cualquiera que tenga la costumbre de leer, seguramente leerá en el Cercanías. Desde luego, es mucho más verosímil que ese 24% que dice en las encuestas que lee libros todos los días (y cuadra con lo que cuenta Wonka aquí)…

2) Hay un porcentaje apreciable de libros en otros idiomas: un 13%. Esto incluye libros leídos por inmigrantes (5%) y libros en inglés (8%), leídos mayoritariamente por gente que parecía española (no se lo pregunté).

3) Los libros en español (87%) los he dividido, como hacen las listas de best sellers, en ficción (69%) y no ficción (18%). Poco ensayo, como era de esperar, pero de una calidad mejor que lo que se suele ver en esas listas. Los tres que he leído yo (Bryson, Feynman y Lewis) son excelentes.

4) Andrés Ibáñez había encontrado a lectores de Kafka, Conrad, Proust, Tolstoi, Aristóteles, Bécquer… y concluía que, lejos de leerse sólo best sellers, “casi un tercio de lo que se lee en el metro es literatura sin adjetivos”. Yo no me siento capaz de juzgar la calidad de muchos de los libros que he visto. Están Machado, Dostoievski, Virginia Woolf o Goethe, pero me parece que la “literatura sin adjetivos” no llega a un tercio de los libros de “ficción”…

5) Algo esperable: las lecturas están muy fragmentadas. Sólo hay cuatro libros que pasen de un ejemplar: La Catedral del mar (6), Los pilares de la Tierra (4, entre español e inglés), La Biblia (2) y El Corán –supongo- (2). Sin duda, una distribución tipo long-tail, como saben muy bien en Amazon. Gracias a Dios, los lectores se resisten a la estandarización que quieren imponer las grandes superficies…

Y aquí va la lista:

Libros en otros idiomas:

Una novela romántica en ruso
Un libro de cocina en húngaro
Un libro de medicina en rumano
Un libro en árabe, posiblemente El Corán (2)
Barnes, Steven: Lion’s Blood
Follet, Ken: The pillars of the earth
Junger, S: The perfect storm
Kennedy, Douglas: The big picture
Massie, Robert K.: Castles of steel
McCourt, Frank: Teacher man
Palin, Michael: Pole to Pole
Smith, Zadie: On beauty

Libros en español: no ficción

Beevor, Anthony: Stalingrado
Bryson, Bill: Una breve historia de casi todo
Bucay, Jorge: 20 pasos hacia adelante
De White, Elena G.: Conflicto Cósmico
Feynman, R: ¿Está vd. de broma, Sr. Feynman?
Goodwin, Jason: Los señores del horizonte
Herzog, Werner: Vaya país
La Biblia (2)
Lewis, C.S.: El problema del dolor
Martínez Reverte, J.: La batalla de Madrid
Miller, Jacques Alain: Los signos del goce
Moro, Javier: Pasión india
Muñoz Avia, Rodrigo: Psiquiatras, psicólogos y otros enfermos
Punset, E.: El viaje a la felicidad
Roselló, M.J: La importancia de comer sano y saludable
Souad: Quemada Viva
Zin, Hernán: Llueve sobre Gaza

Libros en español: ficción y poesía

Allende, Isabel: Hija de la fortuna
Posadas, Carmen: Cinco moscas azules
Arteaga, Almudena de: El desafío de las damas
Asensi, Matilde: Jacobus
Asensi, Matilde: Todo bajo el cielo
Auel, J. M: Los cazadores de mamuts
Baldacci, David: El juego de las horas
Becerra, Ángela: El penúltimo sueño
Brown, Dan: Ángeles y demonios
Brown, Dan: La conspiración
Brown, Dan: La fortaleza digital
Capote, Truman: A sangre fría
Christie, Agatha: El Secreto de Chimneys
Coelho, Paulo: Verónika decide morir
Cook, Robin: Compulsión
Cueto, Alonso: La hora azul
Dahl, Roald: Relatos de lo inesperado
Dostoievski, F: Crimen y castigo
Falcones, I.: La catedral del mar (6)
Fesser, Guillermo: Cuando Dios aprieta, ahoga pero bien
Foley, Helen: Corazón de hielo
Follet, Ken: El valle de los leones
Follet, Ken: Los pilares de la Tierra (3)
Gala, Antonio: El pedestal de las estatuas
Gallego, Laura: Memorias de Idhun III
García Márquez, Gabriel: El amor en los tiempos del cólera
Goethe, J. W von: Fausto
Golding, W.: El señor de las moscas
Gordon, Noah: El médico
Grass, Gunther: El tambor de hojalata
Leon, Donna: Muerte en La Fenice
Lewis, C.S.: Esa horrible fuerza
Luca de Tena, Torcuato: Los renglones torcidos de Dios
Machado, Antonio: Campos de Castilla
Mankell, Henning: Pisando los talones
Martinez de Lezea, Toti: Las torres de Sancho
McCourt, Frank: Las cenizas de Ángela
McGovern, Cammie: Sombras en el bosque
Mendoza, Eduardo: La aventura del tocador de señoras
Moure, Teresa: Hierba mora
Muñoz Molina, A: El jinete polaco
Navarro, Julia: La hermandad de la sábana santa
Navarro, Julia: La sangre de los inocentes
Pérez Reverte, A: El pintor de batallas
Pérez Reverte, A: La carta esférica
Pérez Reverte, A: Limpieza de sangre
Preston, Douglas y Child, Lincoln: El libro de los muertos
Roberts, Nora: Inmortal ante la muerte
Rowling, J. K. : Hary Potter y la orden del Fénix
Ruiz Montáñez, Miguel: La tumba de Colón
Ruiz Zafón, Carlos: La sombra del viento
Sánchez Piñol, A.: Pandora en el Congo
Steel, Danielle: Vidas Cruzadas
Tolkien, J.R.R.: El señor de los anillos I
Pamuk, Orhan: La vida nueva
Kerouac, Jack: En el camino
Unamuno, Miguel de: Niebla
Vargas Llosa, M: Travesuras de la niña mala
Varios: Cuentos y novelas de Madrid
Varo Baena, Antonio: El defensor del tiempo
Wallace, Edgar: La gente terrible
Woolf, Virginia: Un cuarto propio

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Ideas & Thoughts, Libros y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

20 respuestas a ¿Qué se lee en el cercanías?

  1. Lo que más me sorprende es tu capacidad de discriminar, a ojo, entre el ruso, el húngaro y el rumano.

    ¿Cómo justificas que la muestra de: a) usuarios de Cercanías; b) a tus horarios; c) en tu recorrido es representativa?

    El tema de la lectura no es de sencilla medida. La gente miente como bestias en las encuestas. Las listas de ventas habla de comercio, no de lectura. Yo apenas me he leído ni un solo libro de los que me han regalado en los últimos años.

  2. Mari Pili dijo:

    ¿Y no se mosquean los lectores de verte acercándote a su libro (porque fijo que llevas gafas)? Yo también tengo esa costumbre de cotillear los títulos ajenos pero hace tiempo que no cojo el transporte público.

    Creo recordar que cuando iba en Metro -y aún no había gratuitos- el porcentaje de lectores era mucho más alto que el que tú señalas: más de la cuarta parte, sobre todo las mujeres. Eso sí, solían llevar tochazos de JJ Benítez y así. Claro, que no hice un estudio tan sistemático como el tuyo.

    Pili

  3. Joaquin dijo:

    Creo que habría que ampliar el estudio a los lectores que leen (a secas) en el trasporte público: apuntes de clase, periódicos y revistas, documentos privados (cartas, escrituras notariales, diagnósticos médicos), propectos de farmacia…

  4. loiayirga dijo:

    El artículo de Ibañez era muy bueno y lo leí gracias a tí (creo) que lo tienes por ahí recopilado.

    El artículo del sabado pasado me pareció flojo sin embargo. Quiero leerlo más detenidamente pero me parece que oponía ciencia y religión de un modo injustificado a mi entender. Aunque ya te digo que lo leí muy deprisa.

    Desde luego lo distinguir los tres idiomas me ha dejado también boquiabierto. Como a topo universitario. Y en relación con lo que dice este último, precisamente porque la gente miente en las encuestas son interesantes este tipo de estudios/observaciones

    De todos modos lo que más me ha sorprendido es que después de todo lo que lees y escribes aún tengas tiempo de “medir” lo que leen los demás.

  5. loiayirga dijo:

    Por cierto, topo, después de lo que dices, no esperes que te regalemos ningún libro.

  6. loiayirga dijo:

    Yo, por mi parte, diré, que cuando viajo en trasporte público y sé que la gente me va a ver leer me compro el NEW YORK TIMES.

    Eso sí, como no sé inglés, voy haciendo el sudoku.

  7. A. N. Ónimo dijo:

    Vamos a jugar un poco a las matemáticas:

    Soy un atípico, de los de la derecha de la gráfica. Tengo más de 200 libros. Lo sé porque me mudé hace poco y tuve que empaquetarlos, transportarlos, desempaquetarlos y colocarlos en nuevas estanterías, planteándome de paso criterios de agrupación. Tengo muchos libros que podrían calificarse como de texto, pero si me los he comprado porque he querido (es decir, sin ser material obligatorio de una signatura) ¿cuentan como de texto? ¡Ah! Y esos 200+ son los libros que tengo actualmente, porque me he marcado un límite máximo (cuestión de espacio), y porque dos veces al año vendo en mercadillos libros que ya no miro mucho, para hacer sitio a los nuevos. Esta operación la he repetido ya en varias ocasiones. Y hay por ahí un buen montón (<=50) de libros míos que no me han devuelto. Siendo este el enunciado del problema, las preguntas son:
    1) ¿Cuántos libros tengo, a efectos de la estadística?
    2) ¿En qué idioma están la mayoría de mis libros, y en qué idioma leo habitualmente? Discutir la probabilidad estadística de que sean el mismo. (nota – No lo son).
    3) No leo en los transportes públicos. Hubo una época en que leía (libros, claro) hasta caminando por la calle (menudo peligro), pero ya no. ¿Qué probabilidad hay de que, en un cercaías/metro/autobús el encuestador, a pesar de la ausencia de signos externos, me reconozca (y contabilice) como lector?

    0) Opcional, para nota: ¿Qué estoy leyendo últimamente? Justifique su respuesta y desarrolle la(s) fórmula(s) que ha utilizado para llegar a esa conclusiónn

    😉

    Llamadme friki…

  8. pseudopodo dijo:

    Topo, Loiayirga: veréis, es que hace tiempo estaba yo con unos amigos y se levantó un gran viento y unas lenguas de fuego vinieron sobre nosotros y… en fin, que desde entonces distingo de maravilla el húngaro del rumano… 😉

    Así que en realidad no tiene tanto mérito. Lo que sí que son poderes paranormales son los de Mari Pili (“fijo que lleva gafas”, dice. Pues sí, sí las llevo ¿cómo lo sabes? Pero disimulo bastante bien cuando miro) Ahora que lo dices, yo también recuerdo la era pre-gratuitos y también creo que se leían más libros. Aquí no he hablado de las otras lecturas, como sugiere Joaquín, pero a bote pronto diría que cerca del 50% van leyendo diarios gratuitos. Apuntes y cursos de inglés también abundan, pero el best seller absoluto es uno que no he contado como libro: el manual del carnet de conducir… Eso sí, prospectos de farmacia no he visto.

    Lo de la representatividad de la muestra está claro que es el punto débil (a Topo no se le pasa una). Yo escribí un poco alegremente que “la muestra de población creo que es bastante representativa” basándome en que a las horas que yo voy hay una población bastante variada: obreros, trabajadores de cuello blanco, estudiantes…de todas las clases sociales. Pero es verdad que hay pocas amas de casas y ancianos, y no puedo garantizar que las proporciones sean las representativas. Aún así, apostaría que el error de muestreo es menor que las mentiras que responde la gente en las encuestas “científicas”. Precisamente lo que me interesaba de este pequeño experimento es que realmente veo lo que lee la gente y no lo que se vende, que efectivamente parece bastante distinto, y que aquí nadie miente… (lo que sí es una faena es la gente que, como yo, suele llevar los libros forrados: los odio).

    Postdata para Loiayirga: a mi tampoco me convenció el último artículo de A. Ibáñez…

  9. pseudopodo dijo:

    A. N. Ónimo, no sé si friki, pero rraro, rraro…

    Te respondo:
    1) A efectos de estadístca tienes 200+ (los 50 prestados te califican de primo, pero no modifican el dato)
    2) La mayoría de tus libros están en español, pero últimamente lees en inglés porque te ha dado por temas esotéricos en los que no hay mucha bibliografía en castellano.
    3) Creo que bastante. Probablemente no llevas el libro abierto pero sí debajo del brazo.

    En estos puntos es muy probable que me haya equivocado, pero en el último seguro que acierto:
    0) ¡Estas leyendo a Bateson!

  10. loiayirga, regálame tu libro, que seguro que aciertas!

    Esta claro que este tipo de estudios son interesantes. El problema es que, en general, a más dinero menos probabilidad de ir en Cercanías y, también en general, mayor probabilidad de ser lector. Por otro lado, ¿son las lecturas de antes de dormir iguales que las que uno deja para el tren? Quizá si, quizá no.

    Por eso me gusta la metodología de investigación en ciencias sociales. Porque hasta la más simple de las preguntas puede convertirse en un reto. Toda aproximación contiene errores; lo importante es ser consciente de ellos y no vender lo que uno no tiene (representatividad, por ejemplo).

  11. Pingback: www.literaturame.net

  12. Rogelio Yoyontzin dijo:

    Por lo que se comenta, me imagino que por “las cercanías” se refieren a un tipo de transporte público que funciona en España. ¿qué es exactamente? ¿Un tren? ¿autobús? un ¿tramway? ¿Conecta a la ciudad, con las cercanías?

  13. loiayirga dijo:

    Rogelio, trenes de cercanías son los trenes que comunican la capital (madrid) con otras poblaciones cercanas. No sé exactamente qué cantidad de kilómetros, pero son sitios relativamente lejanos, a los cuales por supuesto no llega el metro.

    Me ha parecido graciosa la intervención de A. N. Onimo

    topo agradezco el cumplido.

  14. Wonka dijo:

    Muy interesante la anotación, aunque, claro, la muestra tiene los problemas que señala Topo. Uno más es que depende de la hora que vayas en cercanías el público con el que te encuentras. Si vas pronto, hay muchos más varones. Si vas tarde, como yo (que tengo que dejar a mis chicas en el colegio), hay más mujeres, y, por tanto, más lectores.

    Por cierto, a Topo ya no le regalo más libros 🙂

  15. pseudopodo dijo:

    Yo suelo pasarme en el cercanías por las mañanas la hora de 8 a 9 (por la tarde es más irregular). Ese tramo me parece que es de transición entre “pronto” y “tarde”; por eso creo que la muestra es relativamente representativa, dentro de las limitaciones que habéis señalado…

    Sobre regalar libros: a mí me pasaba como a Topo, últimamente me sondean a ver que quiero y en mi familia hasta hay quien me da el dinero o un cheque-regalo. Pero reconozco que así pierde gran parte de la gracia…De cualquiera de vosotros admito libros encantado 😉

  16. waits dijo:

    A mí, lo que más me sorprende es que, en la lista de ficción, habiendo un buen número de escritoras (sobre el 35%), sólo haya una realmente grande, por lo menos según mi criterio. De entre los autores, hay varios de los grandes nombres. ¿Es que a nadie le interesa leer a escritoras realmente buenas? ¿Sólo se compra chic-lit?

  17. ¡Juas, qué metedura de pata! Me había olvidado de los libros de Wonka. Vaya, si es que no soy yo nadie para ir perdiendo amigos.

    Los Cercanías son están únicamente en Madrid. En España hay once redes de Cercanías, que cubren recorridos relativamente cortos, de hasta unos 50 kilómetros a lo sumo.

  18. A. N. Ónimo dijo:

    Listado de Calificaciones

    Nombre Calificación
    Pseudópodo A+ (*)

    (*)Pasar por el despacho en horas de tutoría para firmar la Matrícula deHonor.

    Quiero únicamente matizar que es cierto que mis intereses van por materias de las que hay muchíiiiisima más bibliografía en inglés que en castellano, o cualquier otra lengua. Pero de ahí a llamar esotéricas a las ciencias… Ah, vale, que era por la otra acepción de esotérico. Aceptamos barco.

    Y no estoy leyendo a Bateson todavía, pero como lo tengo encargado, y ha sido una respuesta ágil, la doy por buena 🙂

    Y gracias por haber aceptado el juego

  19. Mujerárbol dijo:

    He hecho dos viajes en el cercanías leyendo las “25 grandes ideas” de Matthews que recomendó Pseudopodo 😉 ¡me encanta!
    A mi lo que me pasa es que si no me llevo nada de leer me entra el mono y no hago más que mirar de reojo a los que leen, siempre y cuando estén sentados a mi izquierda.
    La posición no es por manía, es que no veo con el ojo derecho y girar la cabeza para meter la nariz en el libro del vecino me parece un poco “exagerao”, ¿no? 😛

  20. enma dijo:

    libro conflicto cosmico el tema de un campeon de la verdad deseo mas informacion y el tema el despertar de Europa

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s