Trastornando los relojes

Nunca he entendido lo del cambio de hora. Todos los años los periódicos dicen lo mismo: que sirve para ahorrar energía. Pero ¿por qué? Porque al adelantar la hora en verano tenemos más tiempo de luz solar por las tardes y ahorramos en iluminación. Pero ¿no sería mejor entonces adelantar la hora en invierno, que es cuando anochece antes? Y ya puestos, si el horario de verano es el que ahorra, ¿por qué no mantenerlo todo el año?

(En realidad, eso es algo que en cierto modo ya hacemos en España desde 1940: en ese año, Franco sacó a España de huso horario Greenwich, que es el que nos corresponde geográficamente, para meternos en el de Berlín: una hora de adelanto).

Tomado de NeoFronteras

¿Realmente merece la pena adelantar una hora más?¿Y sobre todo, hacerlo sólo siete meses al año?¿Todo para ahorrarse seis euros por familia?

Más allá del incordio de tener que recorrer la casa dos veces al año poniendo en hora los relojes, se van acumulando evidencias de que el cambio de hora puede tener costes ocultos importantes. En Current Biology se acaba de publicar un estudio sobre el efecto del cambio horario en los patrones de sueño de más de 50000 personas de Europa Central (reseñas en NeoFronteras, Medline y Cordis). El resultado es que el cambio al horario de invierno, que acabamos de hacer, se acomoda con bastante facilidad. Sin embargo, la mayoría de la gente no llega a ajustar su reloj circadiano al cambio al horario de verano: sólo recupera el ajuste con el nuevo cambio al horario de invierno. Vivimos medio año con un mini jet-lag generalizado cuyas consecuencias son difíciles de valorar.

Según el autor del estudio, Till Roenneberg, de la Universidad Ludwig-Maximilians de Múnich:

(El cambio de hora) es una de esas arrogancias humanas: que podemos hacer lo que deseamos siempre y cuando tengamos disciplina. Nos olvidamos de que existe un reloj biológico que es tan antiguo como los organismos vivos, un reloj que no puede engañarse. El cambio puramente social de la hora no puede engañar al ritmo circadiano (…) Es demasiado pronto para afirmar si el cambio horario tiene un impacto grave a largo plazo sobre nuestra salud, pero los resultados indican que debemos tomar este asunto con seriedad y realizar muchas más investigaciones sobre el fenómeno.

Es comprensible que Roenneberg pida más dinero para sus proyectos. Pero quizá lo más interesante de su resultado es que era previsible: confirma, con una muestra muy grande, lo que se esperaba a la luz de investigaciones anteriores sobre ritmos circadianos. Pero me tengo que ir a dormir, así que lo contaré en otro post… otros tres posts: este, este y este 😉

Esta entrada fue publicada en Ciencia, psicología. Guarda el enlace permanente.

8 respuestas a Trastornando los relojes

  1. Sergio dijo:

    Siempre he pensado que si lo del cambio de hora lo hiciesen solamente en, por ejemplo, Corea del Norte, lo consideraríamos como una muestra del despotismo de los regímenes autoritarios.

  2. Es curioso. Vivimos en una sociedad que dice estar dispuesta a sacrificar millones de euros por el protocolo de Kioto, pero que que se plantea si las molestias del cambio de horario se justifican por sólo seis euros por familia y la reducción de consumo eléctrico que hay detrás.

  3. pseudopodo dijo:

    Buena observación, Sergio. Afortunadamente, quedan muchas cosas que nos diferencian de Corea del Norte …

    No sé si te entiendo bien, Topo. ¿Quieres decir que si estamos dispuestos a hacer sacrificios por cumplir Kioto deberíamos estar dispuestos a aceptar gustosos el cambio de hora, ya que se traduce en un pequeño cambio de energía?

  4. A ver, por cumplir con Kioto uno no tiene que tragar con todo. Pero me sorprende la postura que yo creo general de que se acepta la reducción de consumo energético en abstracto (¡viva Kioto!), pero que, a la primera que hay que pagar un pequeño peaje ya se nos va el ánimo (¡abajo el cambio horario!).

  5. pseudopodo dijo:

    Tampoco hay que sorprenderse, ¿no? Mientras todo es “en abstracto”, se dice que sí; en cuando le piden a uno un compromiso concreto… a salir corriendo. Es la naturaleza humana.

    De todos modos, creo que no hay que relacionar el cambio horario con Kioto. Se lleva haciendo desde hace muchos años y su impacto en el ahorro de energía es mínimo. Y como decía al principio del post, si se quiere ahorrar energía, mantengamos todo el año el horario de verano. Nos ahorraríamos también los problemas de ajuste cronobiológicos que dice Roenneberg.

  6. loiayirga dijo:

    pseudópodo, no te desanimes si tus estadísticas bajan durante el puente. Suele pasar en días como estos. Yo mismo, ayer, fue uno de los pocos días en que no me conecté ni una vez a la red. ¡Hasta yo (que tengo vicio) me desconecto!

  7. Pingback: Ritmos circadianos « Rupcultura

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s