Fontanería filosófica

El blog anda estos días a medio gas y no porque yo esté de vacaciones sino todo lo contrario. Además. tengo pendientes varias entradas que me gustaría escribir antes del verano: más sobre paradigmas, meta-meditaciones sobre el folklore moravo, un comentario sobre la Hipatia que viene… lo que se convierte en un trabajo más y contribuye al agobio. Pero ya es costumbre en estas fechas: yo no padezco la astenia primaveral pero sí la preveraniega (por cierto, una curiosidad: la “astenia primaveral” parece ser una enfermedad específicamente española: 24500 hits en Google frente a 246 de “spring asthenia“).

En fin, mientras voy levantando cabeza les dejo con el espléndido comienzo de uno de los últimos libros que he comprado: Delfines, sexo y utopías, de Mary Midgley (en inglés: Utopias, Dolphins and Computers: otra curiosa diferencia entre el inglés y el español).

* * *

¿Se parece la filosofía al oficio de reparar tuberías? Los he comparado en varias ocasiones con la pretensión de subrayar la idea de que la filosofía no sólo es algo sublime, elegante y difícil, sino también algo necesario. No es una actividad opcional. (…)

La fontanería y la filosofía son actividades que surgen debido a que culturas complejas como las nuestras cuentan, bajo su superficie, con un sistema bastante intrincado que por regla general pasa inadvertido, pero que a veces no funciona adecuadamente. En ambos casos, esto puede tener graves consecuencias. Cada sistema satisface necesidades vitales de quienes viven por encima de él. Resulta difícil arreglarlos cuando fallan, ya que ninguno de los dos se diseñó conscientemente para operar como un todo. Se han realizado numerosos intentos para reformarlos. No obstante, ambos presentan complicaciones que, por lo general, están demasiado extendidas como para permitir un comienzo radicalmente nuevo.

Ninguno de los dos sistemas tuvo un único diseñador que conociera con exactitud las necesidades a las que tenía que hacer frente. Por el contrario, ambos han crecido imperceptiblemente a lo largo de los siglos del mismo modo que lo hacen los organismos, y se ven sometidos a constantes y paulatinas alteraciones que responden a los cambios de demanda generados por la complejización de los modos de vida que se desarrollan por encima de ellos. Consiguientemente, ambos sistemas han acabado por volverse muy intrincados. Cuando parece algún problema, se precisa de una técnica especializada, si es que se pretende tener alguna esperanza de localizarlo y corregirlo.

Aquí, sin embargo, nos topamos con la primera diferencia acusada entre los dos casos. En lo tocante a la fontanería, todo el mundo acepta la necesidad de especialistas cualificados. En materia de filosofía, son muchos –en especial los británicos- los que no sólo ponen en duda esta necesidad, sino que a menudo se muestran escépticos sobre la propia existencia de un sistema subterráneo. Éste se oculta a mucha mayor profundidad. Cuando los conceptos con los que vivimos funcionan mal, no suelen gotear ruidosamente desde el techo ni inundar el suelo de la cocina. Sólo distorsionan y obstruyen silenciosamente nuestro pensamiento.

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14 respuestas a Fontanería filosófica

  1. jacobo dijo:

    El problema viene con las derramas, las filtraciones…y los pepes goteras y otilios…
    Muy buena reseña.

  2. Cesar Borneas dijo:

    Espero que las meta meditaciones sobre el folclore moravo lleguen pronto…

  3. Mari Pili dijo:

    Así que “computers” quiere decir “sexo”. Eso lo explica todo…

  4. serenus dijo:

    Mari Pili lo dice la palabra: “con” – “puter”

  5. rhuertas dijo:

    Edita el Fondo de Cultura Económica, y a “ellos” les ha parecido bien cambiar el título por uno más política y comercialmente correcto.

    Aprovechan que uno de los doce ensayos de los que consta el libro se titula precisamente “Sex and Personal Identity”, y en él Mary Migdley trata el problema de las diferencias no jerárquicas hombre-mujer. (by the way, vive la différence!).

    Lo de los delfines primero, va de lo mismo. Se conoce que las utopías ya no venden tanto.

  6. Mujerárbol dijo:

    Siempre quise encontrar una secta que se llamara “Fontaneros espirituales”… ¡cht! Hay gente pa’ tó 😉

  7. Grot dijo:

    En politica también se habla del “trabajo de fontaneria” o “trabaja las cañerias” cuando se lucha dentro de la estructura orgánica por la cuota de poder, de forma sucinta y en pequeños grupos, con prácticas que incluyen el chantaje, la amenaza y el ninguneo. En cierto modo se contrapone a lo que es el propio discurso ideológico, pero estructura lo que luego van a ser el discurso y el entorno de los líderes dirigentes. Parece que el tema está más extendido de lo que parece.
    Un saludo

  8. josempelaez dijo:

    En la construcción moderna se tiende a que “tuberío y cablerío” no vayan tan enterrados o escondidos para facilitar su mantenimiento. ¿Ofrecerá la cultura moderna algún enfoque equivalente para que los “filosoferos” y “bricoleurs” puedan mantener mejor sus “nuevas tuberías”. ¿Habrá que “desachatar” el mundo para desatascarlo entrando por otros pisos? Deseando que te recuperes de tu astenia y que lleguen tus vacaciones…

  9. Frenzo dijo:

    Richard Nixon tenía un grupo de asistentes que se encargaba de corregir las fugas de información del sistema: eran los fontaneros (es decir, plomeros). La verdad que podría hacerse una analogía fontanera con cualquier circuito. Por ejemplo, la fontanería explica la ley de Ohm: a mayor altura, mayor diferencia de potencial; a menor diametro y mayor longitud de los caños, mayor resistencia. Tanto explica la fontanería, que Albert Einstein “hubiera preferido ser fontanero”.

  10. josele dijo:

    Hola buenas

    nada, un pequeño apunte; en la peli “Wag the dog” (otra igual, que en español es “La cortina de humo”) (ver en wikipedia, con De niro, Hoffman, bso de Knopfler…) hay una parte del diálogo que calca exactamente el extracto que hace Pseudópodo del libro este sobre Filosofía y Fontanería.

    Pero en vez de sobre filosofía, el símil es con los productores de shows mediáticos.

    La peli se estrenó en 1997, el guión se escribió mas o menos cuando salió el libro este…

    ¿De casualidad?

    Salió un mes antes de lo de Clinton-Lewinski, otra cosa que el guión calca… jo. Y no deben ser la unicas cosas…

    saludos

  11. josele dijo:

    curioso, Frenzo y yo hemos escrito a la misma vez

  12. josele dijo:

    por cierto, el reloj del blog es con una hora menos…. pseudopodo o el blog son canarios????

  13. pseudopodo dijo:

    Gracias a todos por los comentarios: me encanta cómo sabéis sacarle punta a las cosas (claro que traducir “computers” por “sexo” se merece eso y más).

    Grot, no se me había ocurrido lo del sentido político de la fontanería. Aquí la idea principal es que la filosofía está en el subsuelo, no la vemos, la damos por hecha y sólo se manifiesta cuando algo va mal y empiezan las goteras. Pero también puede haber en filosofía alguna afinidad con el sentido político…

    Josempelaez, la astenia va mejorando al tiempo que se aproximan las vacaciones…por cierto, gracias a lo del “tuberío y cablerío” que dices, me he dado cuenta de lo bonita que es la palabra “fontanería”: el arte de hacer fontanas ¿no?

    Josele, es que no he sabido cambiar la hora. Lleva así mucho tiempo. Es curioso lo de la película que dices. Me voy a tener que apuntar las que van saliendo en los comentarios, a ver si las consigo.

  14. Sara dijo:

    SE SUPONE QUE LO QUE ESTA AQUI ESCRITO SALIO DE TU MENTE O DE “DELFINES, SEXO Y UTOPÍA” EL LIBRO DE MIDGLEY, M.
    ESO ES PLAGIO

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