In memoriam Hans Beck

Hans Beck

Sin saberlo, Hans Beck formaba parte de mi vida. En mi casa es difícil dar un paso sin tropezarse con sus creaciones: los muñecos de Playmobil. Ahora mismo, el faro ocupa la mesa del salón, antes fue el castillo, antes el barco pirata, el vikingo, el aeropuerto, el helicóptero…. Es imposible decir cuantas horas habrán pasado mis hijos jugando con ellos, imaginando historias, haciéndoles hablar, pelearse, correr aventuras.

Los playmobil son el mejor juguete del mundo.

Me he enterado de quien era Hans Beck al leer hoy su necrológica en El País. No estudió en ninguna prestigiosa escuela de diseño: su única formación era de carpintero. No desarrolló una fulgurante carrera ni se le disputaron las grandes firmas: entró con 19 años en la empresa y allí se quedó. Y cuando, convertido en jefe de desarrollo, le pidieron una nueva línea de juguetes para niños tardó tres años en concluir el proyecto de los playmobil. Un lerdo, el pobre Beck, según los estándares actuales.

Pero lo que más me ha llamado la atención es último párrafo:

El juguetero se negó a incluir innovaciones técnicas en sus productos. Ni ordenadores, ni robots, ni sonidos de sirenas o motores. Tampoco dinosaurios, puesto que la figura humana es el tema principal de Playmobil y “cuando vivían los dinosaurios no había humanos”. La empresa, siguiendo los principios de Beck, ha huido de vincular sus juguetes en películas o novelas infantiles: “Nada de horror, nada de violencia en primer plano, nada de modas pasajeras”.En 2008, Playmobil facturó juguetes por valor de 452 millones de euros y empleaba a casi 3.000 personas.

Por algo son el mejor juguete del mundo. Ya quedan pocas cosas así. Y pocas personas. Descanse en paz.

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10 respuestas a In memoriam Hans Beck

  1. Gliptodonte dijo:

    A mi me parecen preciosos. Nosotros también tenemos bastantes. La isla, que tú no la nombras porque será anterior a los que tu nombras. Aún los guardamos auque la mayor ya tiene 15 años. Además mi mujer se hizo aficionada a coleccionar algunos. Le dio por una serie rosa que ya no se hace y la gente compra y vende en EBAY. Parece mentira la cantidad de este comercio que existe en EBAY. Mi mujer compró algunos y aunque no los mira nunca, la verdad, está enamorada de ellos. En fin, desde luego son una maravilla.

  2. pseudopodo dijo:

    Ya me extrañaba que no hubiera por ahí ningún fan de los playmobil. 🙂

    En la necrológica ví que los inventaron hace 35 años, así que cuando llegaron a España se ve que me pillaron mayor, no llegué a jugar con ellos. Los he descubierto con mis hijos. Alguna vez me había fijado en lo bien pensados que están: tienen el grado justo de complicación, tanto en la mecánica como en la forma, y son super resistentes (sólo se ha roto uno en cinco años). El año pasado fuimos con mi hijo a una feria de Playmobil en Madrid, y descubrí que hay club de fans adultos, gente que los “tunea”, que hace escenas de batallas, históricas…

    De todos modos, si he hecho el post ha sido porque me ha encantado lo que decía Beck: lo de negarse a hacer dinosaurios es antológico. Ya veremos cuanto tardan en empezar a hacerlo ahora (y a hacer playmobils de las últimas películas de Disney).

  3. Javier dijo:

    Según pone en la wiki, ya hacen dinosaurios.

    A mi se me hace raro que no tengan nariz.

  4. Pingback: bitsenbloc » Blog Archive » Joguines

  5. Gliptodonte dijo:

    Pseupodopo. Hay playmovil romanos, de la Edad Media, piratas del siglo XVIII, gente de la edad actual.

    Lo que único que tienen que hacer para no cometer anacronismo es sacar una caja sólo con dinosarios. Si luego los niños los juntan para jugar eso ya no es su problema. Leo en google que hay un hombre (playmovil) de la historia raro y descatalogado. ¿Por qué no pueden retroceder más atras?

    Por cierto, si alguno encuentra la caja de trilobites de playmovil que avise que la estoy buscando. 🙂

  6. Athini Glaucopis dijo:

    Ayer me enconté en la tienda de juguetes con dos cajas distintas de Playmobil que contenían dinosaurios y supuestos hombres prehistóricos. Hasta le hice una foto con el móbil para envártela, pero no es necesario: nada más fácil que enontrarla en Internet:

  7. pseudopodo dijo:

    No, si no es que sea un purista, los niños juegan como les da la gana y está bien así, precisamente esa es parte de la gracia de los Playmobil.

    Pero lo que me gustaba de las declaraciones de Beck es que ponía los principios por delante del dinero: tenía claro como tenía que ser su producto y aunque fuera a ganar más dinero haciendo dinosaurios, no los hacía porque eso no iba con los Playmobil. Eso es amor a las cosas bien hechas, y me decepciona que se olvide.

  8. >>> Eso es amor a las cosas bien hechas.

    Eso es amor a los principios. Las cosas bien hechas son ‘los finales’.

  9. pseudopodo dijo:

    No sé por qué este comentario tuyo me ha recordado eso de que un Scout termina lo que empieza (o algo así 🙂 )

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