Deconstruyendo el “No es verdad”

Desde el curso pasado viene circulando por la web un “manifiesto pedagógico” titulado No es verdad, que sale a defender la tan denostada LOGSE, negando que la situación de la enseñanza en España sea mala, y aduciendo que los problemas que pueda padecer no se deben no a un exceso de “pedagogía” (en el mal sentido que la palabra ha llegado a adquirir) sino, al contrario, a que no se ha abandonado, en el fondo, la “enseñanza tradicional”.

Recientemente, Ricardo Moreno Castillo, del que muchos recordamos el virulento y brillante Panfleto Antipedagógico [pdf/libro], nos informó en un comentario de que ha escrito una detallada réplica, párrafo a párrafo, del manifiesto. Un auténtica deconstrucción, o fisking, como se dice en la blogosfera anglosajona. Merece la pena leerlo con detenimiento, aunque sean 24 páginas en pdf [DESCARGAR].

NOTA 1: Parece que todo está relacionado y aquí sale también a relucir el fracaso de la Ilustración del que hablaba en los dos posts anteriores. En concreto, en una cita de un interesante artículo reciente de Rafael Argullol: Disaparad contra la Ilustración.

NOTA 2: Es posible que esta semana no conteste los comentarios. Voy a hacer un experimento de desconexión parcial, a ver qué me pasa 😉

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21 respuestas a Deconstruyendo el “No es verdad”

  1. panta dijo:

    Gracias por los enlaces.
    Saludos

  2. Folks dijo:

    El manifiesto del “No es verdad” es una mierda. Sería fácilmente demostrable que se han bajado los estándares “de calidad” y, sobre todo, la escuela no debe dar esa “educación integral” de la que hablan. Ellos deben dar conocimientos a los niños y servir de nivelador social, la educación ya se la darán en casa. La educación emocional se la darán los hostiazos que se den en la vida.

    De todas formas, Ricardo Moreno también se descubre como un mal profesor que defiende a los de su gremio. Frases como esta Estos trabajos tediosos se han de hacer porque lo manda el profesor, no hay más solución, y el oficio del profesor no consiste en ser simpático a los alumnos. le delatan.

    Los trabajos tediosos no se han de hacer porque los mande el profesor, se hacen porque hay una razón que subyace a tal repetición, y es mecanizar determinados procesos que en el futuro ayudarán a razonamientos más complejos con menor esfuerzo.

    Todo aprendizaje es traumático, y el profesor lo que hace es poner la vaselina; y debe ponerle más a quien más necesite, no a quien menos problemas le de. Al menos si se quiere que la escuela sirva para dar oportunidades a quien lo merece, y no para crear empleos en profesiones con mucho paro.

  3. serenus dijo:

    El manifiesto “No es verdad” es de lo más cínico que leido sobre la educación en España. Todo esfuerzo por desenmascarar patrañas como esa hay que tomarlo como agua del cielo. Gracias Ricardo y gracias Pseudópodo.

  4. elquebusca dijo:

    El “no es verdad que no sea verdad” corre de blog en blog como la pólvora.
    La verdad es que parece muy sensato.
    El único problema de una clase magistral es que no sea magistral.

  5. elquebusca dijo:

    ¿A vosotros no os suena raro eso de que “verdad, bien y belleza” eran ideales de la Ilustración, como dice en el artículo de Argullol? Yo, formulados así, no los he visto nunca referidos a la Ilustración.

  6. eulez dijo:

    Hala, más cosas para leer, como si tuviese pocas…

  7. Alonso dijo:

    Si bien no vivo en España, leeré el articulo y averiguaré sobre el tema. Quién sabe si acá algún geniecillo se le ocurre copiar (y copiar mal) el módelo pedagogico y termine matando a la (excelente) educación superior en mi país.

  8. Mujerárbol dijo:

    Gracias por los enlaces, Pseudópodo. A leer y a comentar con los amigos virtuales que siempre comentamos y lamentamos esas cosucas…
    Aunque estés desconectado, aprovecho pa’ decirte que ¡eres grande!

  9. Clodoveo11 dijo:

    Manda huevos que pongan ESE artículo en el País, diario que durante décadas ha alabado, apoyado y bailado el agua a la política socialista de lodes, logses y demás lodos que han traído éstos polvos deconstructivistas, anárquicos, etc. Cómo se nota que ZP ya no tiene PRISA…

    Saludos y perdón por la intromisión.

  10. ohete dijo:

    La LOGSE ha hecho estragos, pero el modelo de televisión pública&privada y de producción económica ha sido determinante. Ojo con encenagarse con un solo factor de la ecuación del desastre.
    Por lo demás, resultará una paradoja para los historiadores del futuro que sobrevivan a la barbarie actual el hecho de que un gobierno “progre” contribuyese tan activamente al embrutecimiento de las masas, en lugar de ser el coco de la “derecha”. Ironías de la vida.

  11. Aloe dijo:

    El panfleto de Moreno es basura.
    Ya sé que mi opinión no es popular aquí, porque no soy más que un damnificado del montón, del montón de damnificados por el asco de enseñanza que hay en España, ahora, hace treinta años y hace cien.
    Moreno ni siquiera ha saludado el metodo científico en cuanto a cómo se prueban las hipótesis. O sea, cómo debería probar las suyas.
    Es verdad que a un panfleto de polémica política no hay que buscarle la ciencia. Pero no se remite a ningun estudio empírico que le apoye, sólo a “intelectuales” tan ignorantes como él, al menos en el tema en el que los cita.

    Con eso no pretendo defender a unos u otros. Poco tienen que echarse en cara mutuamente. Pero cualquier tesis que se apoye en la suposición de que antes había una buena educación en España simplemente no sabe de qué habla, y seguramente se ha olvidado interesadamente de la que le dieron a él.

    También me gustaría saber de qué país e el iluminado (de habla epañola) que dice que la enseñanza superior en su pais es excelente. Porque no hay ninguno hispano en que sea algo más que mediocre, ni en España tampoco lo es.
    Porque a ver en qué Universidad nos hemos formado y se formaron nuestros profesores… si es de pena y ha sido de pena siempre. Cuánta hipocresía.

  12. Pedro J. dijo:

    El problema es pensar que la normativa es necesariamente la causa principal del fracaso del sistema educativo. El sistema educativo fracasa porque no hay una retroalimentación apropiada entre las expectativas sociales-laborales y las expectativas educativas. No hay pruebas objetivas que los alumnos de hoy salgan del bachillerato menos preparados que los de hace unos años porque la gente tiende a poner raseros que a lo mejor son ancrónicos (como sucede en la misma sociedad, la gente de hoy en día está obligada a saber poco sobre muchas más cosas que a saber mucho sobre pocas cosas como sucedía antaño).

    La evaluación más objetiva que tenemos del rendimiento de los alumnos el informe PISA y sería conveniente leerse

    Avisos para no quedar en evidencia comentando PISA
    http://www.elpais.com/articulo/educacion/Avisos/quedar/evidencia/comentando/PISA/elpepusoc/20071203elpepiedu_5/Tes

    ¿Crisis en la educación?
    http://www.elpais.com/articulo/educacion/Crisis/educacion/elpepiedu/20080114elpepiedu_6/Tes/

    PISA: nos nos alarmemos
    http://www.adn.es/blog/el_ruido_y_las_nueces/dinero/20071206/POS-0002-alarmemos-nos.html

    Desde PISA todos sabemos mucho
    http://www.adelat.org/index.php?title=desde_pisa_todos_sabemos_mucho&more=1&c=1&tb=1&pb=1

    El panfleto y su réplica es básicamente retórica con poca retroalimentación de la realidad, uno de los handicap de todo el debate educativo.

  13. pseudopodo dijo:

    Bueno, como avisaba en el post he estado medio desconectado estos días, y ahora sería un poco largo contestar a todos los comentarios; sólo quiero agradecéroslos.

    Aloe y Pedro: es cierto que sobre este tema hay muchas sobresimplificaciones y mucha hipocresía. Creo que algunas de las cosas que decís son acertadas (tengo muy buena opinión de Julio Carabaña y de Josu Mezo, por cierto), pero también vosotros creo que sobresimplificáis la postura de los críticos. No creo que Moreno Castillo diga que toda la culpa es de la LOGSE ni que bastaría cambiarla para que la enseñanza en España mejorara sustancialmente. Desde luego yo no lo creo así, y pienso que lo que más falla en la enseñanza no son ni los profesores ni los alumnos ni las leyes: son (¿somos?) los padres. Pero (y es un pero muy importante) tenemos que concentrarnos sobre lo que es viable cambiar. Los gobiernos no pueden cambiar la mentalidad de la gente, pero sí pueden hacer leyes realistas, que saquen provecho de los recursos limitados que tenemos, o leyes utópicas que sólo pueden funcionar en un país de cuento de hadas en el que todos los profesores tienen vocación, todos los niños son buenos por naturaleza, y los recursos económicos son ilimitados.

    Pero como la cosa es complicada, me gustaría escribir sobre ella más despacio. A ver si saco tiempo de escribir un post (acabo de reconectarme y ya estoy haciendo el bocazas 🙂 )

  14. libertad dijo:

    Hola a todos, soy un padre de esos que ha nombrado Pseudópodo, “…y pienso que lo que más falla en la enseñanza no son ni los profesores ni los alumnos ni las leyes: son (¿somos?) los padres…” El interrogante del “somos” es un misterio para mí. Más curioso es el verbo “sobresimplificar”, con él se podría hacer un bonito trabalenguas. Seguro que escribiendo más despacio se puede arreglar este exceso de simplificación con el que nos trata a los padres.
    Pseudópodo esta brillante cuando dice “…tenemos que concentrarnos sobre lo que es viable cambiar…” aunque yo cambiaría la palabra viable por legítimo. Algunos pueden plantear que sea necesario pasar un examen para ser padre y que el suspenso suponga la esterilización preventiva. (¿a cuantos docentes se les habrá pasado ya esta inconfesable idea por la cabeza?)
    Es normal por que es más fácil achacar los problemas a los demás. Si el problema está en los padres lo que es seguro que la solución no puede radicar en ellos. Es como si a un estudiante le plantean un problema difícil y reclama que le cambien el problema. Cuando te dan malas cartas en el juego debes de asumir que esas son con la que hay que jugar. Algunos docentes incluso así ganan la partida, otros, incluso con buenas cartas, la pierden. He leído datos de que entre un 40 y un 70 por ciento de niños superdotados acaban con fracaso escolar.
    Quisiera decir bien alto que de los factores más relevantes que inciden en el fracaso del sistema educativo la estrella es la baja cualificación de los docentes. Los niños y adolescentes no son los culpables, si no los grandes perjudicados y esta perspectiva es una y otra vez olvidada. ¿Para cuando un sistema de evaluación del docente que mande para casa (sin sueldo) tanto penco acomodado en el que con estos críos no hay nada que se pueda hacer?. Ni se les puede suspender, ni se les puede castigar, … ni siquiera se les puede dar una azotaina. Así no hay quien enseñe.

  15. pseudopodo dijo:

    libertad, el interrogante es porque yo soy padre y no las tengo todas conmigo en cuanto a si no tengo también parte de culpa. Sobresimplifico (uf, lo escribí bien) yo también al señalar a los padres, sí, porque era una frase dicha de pasada en un simple comentario.

    Pero lo digo a conciencia. Me baso en lo que me han contado bastantes amigos que son profesores de instituto: que lo peor de su trabajo es tratar con muchos padres que no tienen ningún compromiso con la educación de sus hijos, que no respetan la autoridad de los profesores y les desautorizan. Y mira, alguno me ha dicho precisamente eso de que si hay que pasar un examen para conducir, sería mucho más necesario que se exigiera algún tipo de licencia para ser padre, que es mucho más difícil.

    Hay otras dos razones por las que creo que está justificado señalar la culpa de los padres. Una, que en la educación la escuela no es ni mucho menos el principal factor. La familia y el grupo de iguales influyen mucho más en la socialización, y en todo lo que sean actitudes, valores, etc, que cualquier cosa que puedan hacer los maestros. La otra razón es que si la culpa fuera primordialmente de la falta de formación de los profesores, habría que explicar por qué los profesores de ahora están peor formados que los de antes. No veo que sea así, en realidad en general están bastante más cualificados. No veo que los profesores hayan cambiado a peor, pero sí veo que los padres han cambiado a peor: son mucho más permisivos, pasan mucho menos tiempo con los hijos, tienen mucho menos claro que valores deben inculcarles, no tienen anticuerpos contra la estupidez que propagan los medios de comunicación y la publicidad…

    Que conste que no me refiero a los padres sólo a nivel individual. Uno puede ser el superpapá, pero como el grupo de iguales tiene una influencia muy fuerte, sobre todo en la adolescencia, a tus hijos les educan también los padres de sus amigos. Y sobre eso podemos hacer muy poco.

    Todo esto no quita para que la LOGSE haya sido una ley muy mala que ha agravado todos estos problemas en lugar de paliarlos. Y sí, también hay profesores mediocres, pero es que esta ley ha contribuido a crear un ambiente en el que parece que hay que ser un profesor excepcionalmente bueno para poder enseñar…

  16. Pedro J. dijo:

    Tampoco como padres hay que estar con esa mea culpa con respecto a la educación de los hijos. Judith Harris lleva años quitandole un poco de hierro a la influencia paterna en la educación de los hijos. Parece que por ahí se ha extendido una especie de mito del padre/madre perfecto cuando, a las cosas hay que echarle más sentido común y tomarse las cosas de manera más relajada, lo que no significa ser un irresponsable.

    Esta es una entrevista con Judith Harris en Scientific American. Siento que esté en inglés, pero vale la pena

    http://www.scientificamerican.com/article.cfm?id=do-parents-matter&page=1

    aunque hay un libro publicado en español. El mito de la educación

    http://pablorpalenzuela.wordpress.com/2008/09/05/resena-el-mito-de-la-educacion/

  17. pseudopodo dijo:

    Pedro, precisamente soy un fan de Judith Harris… 🙂 y también reseñé su libro hace mucho…por eso insistía en que “no me refería a los padres a nivel individual”. Aquí es donde se ve muy claro lo que dice siembre J.A. Marina, de que “para educar a un niño hace falta la tribu entera”.

    De todos modos, viene muy bien que lo señales, porque me parece que no lo había dejado muy claro. Gracias por los enlaces

  18. xxx dijo:

    Ya que habeis mencionado a J. Harris, me gustaría enlazaros un post de un blog que me parece muy interesante.

  19. libertad dijo:

    Es curioso que otros “post” hayan infravalorado la capacidad educadora de la familia fundamentándose en sesudos psicólogos y especialistas. Parece que hay un debate en torno a ello, pero, su importancia respecto a la calidad y la eficiencia del sistema educativo es probablemente menor. Permitidme que insista en mi idea. La responsabilidad del estado y de la sociedad es la misma en relación con la educación de todos y cada uno de los niños independientemente de las características de sus padres. Si un niño proviene de una familia desestructurada, monoparental, de padres analfabetos, o de padres que en cualquier caso no van a contribuir en absoluto en su educación, el estado con su sistema educativo lo tendrá más difícil, pero su obligación de proteger y dotar de igualdad de oportunidades a ese nuevo ciudadano es idéntica que con niños “normalizados”. El docente no se puede escudar en la no implicación de la familia para justificar su fracaso profesional con el discente. Pero además, el fracaso no se limita a los niños marginales, no voy ahora a profundizar en la naturaleza del fracaso “docente” pero rescato el dato del fracaso de niños identificados como superdotados entre un 40 y un 70 por ciento.
    Decías Pseudópodo, “…La otra razón es que si la culpa fuera primordialmente de la falta de formación de los profesores, habría que explicar por qué los profesores de ahora están peor formados que los de antes. No veo que sea así, en realidad en general están bastante más cualificados…”. Para decir esto no te puedes apoyar en nada. Siempre ha habido una resistencia gremial e interesada en eludir una evaluación de su competencia profesional por parte de los docentes (véanse declaraciones de sindicatos). Sin embargo, hay evidencias bastante difíciles de contestar. El conocimiento ha avanzado exponencialmente, las necesidades del mismo se incrementan día a día, las fuentes de información para niños y adolescentes se han multiplicado, los propios padres representan ya un recurso académico en comparación con anteriores generaciones, esto sin olvidar medios de comunicación e Internet. El maestro ya no es la única fuente del saber y para muchos aspectos es una fuente tan menor como su prestigio. La formación de los maestros de hoy en día se corresponde con una diplomatura de 3 cursos y la capacitación docente de los profesores con unos meses de formación. Insuficiente, se puede decir que su formación a día de hoy es comparativamente peor.
    Sobre la cualificación el panorama no es mejor. En muchos casos obvian la necesidad de una cualificación pedagógica aduciendo la cómoda mentira de que ellos docentes son meros transmisores de conocimientos. Pero en cualquier caso a ellos en la oposición no les preguntaron por eso. Esa absurda selección de personal es una fuente de incompetentes para la enseñanza pública. Mercadeo de proyectos y pruebas memorísticas aseguran que la calidad de los docentes en nuestro sistema educativo es insegura. Además la administración llena las aulas de docentes interinos que cuando su provisionalidad es más duradera que muchas otras carreras profesionales van y se inventan un para de oposiciones coladero para recolocar tanto interino que ya afea el sistema.
    Luego un sector indeterminado de estos profesionales aducen que el problema es que hay padres que no deberían tener carné. Sólo los dóciles, sólo los no críticos, sólo los cultos, sólo los económicamente suficientes, sólo los no tengan que trabajar tanto que no tengan tiempo para sus hijos, sólo los que vayan a aportar ciudadanos baratos para el sistema. ¿No suena un poco naci?

  20. pseudopodo dijo:

    libertad, no sé por qué en este tema surgen los malentendidos con tanta facilidad: parece que si yo digo que el papel de los padres es más importante que el de los maestros, estoy eximiendo de responsabilidad al estado…Naturalmente que el estado debería garantizar que todos recibieran la misma formación, sean sus padres analfabetos o premios Nobel (en España, esto último es imposible, claro 🙂 ) Y precisamente porque los padres y el grupo de iguales son tan importantes, eso exige un esfuerzo mayor por parte del sistema educativo.

    Pero hay que esforzarse con inteligencia: no viene nada mal saber como son las cosas en realidad, en vez de empeñarse en unas expectativas irrealizables, en proyectos utópicos que surgen directamente de la ideología en vez de surgir de la realidad. La gente pide demasiado a la escuela y se exige muy poco a sí misma. Ha habido como una revolución de las expectativas, todo el mundo espera grandes cosas: el sistema educativo va a formar al hombre (perdón, al ciudadan@) nuevo, que no conocerá la violencia y tendrá todas las virtudes progresistas; el sistema sanitario nos mantendrá sanos, guapos y felices; la DGT va a evitar todos los accidentes y quizá pronto consigan conducir por nosotros… Todo esto es irrealizable, y el resultado de tanta expectativa frustrada es un clima cada vez más irrespirable de resentimiento, desconfianza e irresponsabilidad.

    Yo me conformaría con que la escuela enseñara a leer y escribir, unos contenidos básicos, la disciplina de trabajar con el culo pegado al asiento, y la capacidad de pensar y expresarse con claridad. No estoy de acuerdo en que “crecimiento exponencial del conocimiento” suponga ningún desafío para todo esto, ni hay dejado obsoletos los conocimientos de los maestros. Los conocimientos especializados se han multiplicado, pero en el colegio no se trata de eso. No sé quien decía algo así como que “un niño no es un recipiente que hay que llenar, sino una llama que hay que encender”.

    Antaño no hacía falta estudiar más que el bachillerato y algún curso para ser maestro. Ahora es una diplomatura, así que los maestros que dan clase a mis hijos seguramente tienen más formación que los que me dieron clase a mí. Otra cosa es que puede que tengan menos CI: antes a menudo iban para maestros los chicos listos del pueblos, ahora, son los que no tienen nota para otra cosa en Selectividad.

    Tienes razón en varias cosas de las que señalas sobre los interinos, las oposiciones coladero, y (no sé si lo dices, pero lo digo yo) el vergonzoso papel de los sindicatos y la cultura del apoltronamiento que impera. Todo esto habría que cambiarlo. Pero la cuestión es que todo esto no era mucho peor hace, digamos, veinte años, y la enseñanza sí se ha degradado. Mientras que la actitud de los padres y el ambiente social (de creciente vulgaridad, desprecio por la cultura, etc) sí ha cambiado. Y, naturalmente, la LOGSE.

    Además, hay que tener en cuenta que todo esto es un sistema: todo está conectado y hay realimentación de todos los elementos entre sí. Por ejemplo, se cambia la ley para que sea más fácil pasar de curso y más difícil castigar a los alumnos que boicotean la enseñanza en el aula. Esto transmite un mensaje muy claro a los alumnos: se desvaloriza el trabajo y el respeto. El profesor trabaja en un entorno más hostil, no tiene incentivos para hacerlo bien, y acaba “quemado”. Ahora tienes un profesor muy malo, uno de esos que según tú son el principal problema de la enseñanza. Pero en esta causalidad intrincada también podrías señalar a la ley, al alumno, o a los padres, que también están implicados en la dinámica aunque yo no haya señalado las conexiones.

    xxx, no puedo opinar sin leerlo, y aún leyéndolo no sé si podría opinar, porque en estos estudios la metodología es crucial, y no es fácil juzgarla. Siempre vamos a encontrar una correlación positiva entre los “buenos padres” y los hijos a los que les va bien en la vida, pero eso no demuestra que sea por el modo en que han educado a sus hijos: puede que tengan “buenos genes”, puede que las manzanas buenas se junten con las manzanas buenas (es decir, que tengan un grupo de iguales que ejerza una buena influencia, porque al fin y al cabo, esos amigos del hijo serán seguramente hijos de familias similares, estructuradas y que funcionan…)

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