Perros de paja (I): Derribos Gray

John Gray, profesor de Pensamiento Europeo en la London School of Economics, es el autor de Misa negra y Perros de paja, entre otros libros. Pese a sus títulos, no son thrillers, sino ensayos. Pero se leen como si fueran libros de terror.

Perros de paja es una obra fragmentaria, de breves capítulos que alguna vez son poco más que aforismos (el más breve cabe en un paréntesis: En la prehistoria, la consciencia emergió como un efecto secundario del lenguaje. Hoy es un subproducto de los media).

En doscientas páginas, Gray derriba todos nuestros valores más queridos (nuestros: los de los europeos educados de principios del siglo XXI). El cristianismo, hace tiempo marchito, ha sido sustituido por una religión aún más inverosímil: un insustancial idealismo secular, que cree en el progreso y en la mejora social mediante la ciencia; que cree en definitiva que el mundo puede hacerse a nuestra imagen.

Todo un ingenuo wishful thinking para Gray:

Es una extraña fantasía suponer que la ciencia puede traer la razón a un mundo irracional, cuando lo único que puede hacer es dar otro giro a la locura habitual.

Lo que nos dice la ciencia, afirma Gray, es precisamente lo contrario: nuestra querida autoimagen, como seres responsables y racionales, no se sostiene. La psicología cognitiva y la neurología muestran que en nuestra mente casi todo lo que ocurre es inconsciente; el yo es poco más que una ilusión, y el libre albedrío una ilusión completa. No hay ninguna discontinuidad entre hombres y animales.

Sin embargo, los humanistas seculares se obstinan en no verlo:

Tertuliano, un teólogo que vivió en Cartago alrededor del año 200 d.C., escribió del cristianismo: Certum est, quia impossible (es cierto porque es imposible). Los humanistas tienen las ideas menos claras, pero su fe es igual de irracional. No niegan que la historia es un catálogo de sinrazón, pero su remedio es simple: la humanidad debe ser razonable y lo será. Sin esta absurda fe a lo Tertuliano, la Ilustración es un evangelio de desesperación.

Ni la historia tiene ningún sentido, ni podemos controlar la tecnología, que funciona por sí misma y es irreversible. Sólo nos queda adaptarnos a su caótico flujo de novedades.

Ese escepticismo sobre el progreso y esa fiereza destructora parece que llevarían a Gray a sentir alguna afinidad por Nietzsche, pero (¿lo adivinan?) Nietzsche también era un iluso: su superhombre, al ver a la humanidad caída en un abismo sin significados, la redimía por un supremo acto de voluntad. Zaratustra sucedía a Cristo como nuevo redentor. Pero la humanidad no necesita redención. Los animales no lo necesitan, y, no lo olviden, somos animales.

De todas las visiones del mundo, Gray sólo parece salvar el viejo paganismo de Homero y el taoísmo de Lao-Tse: “El cielo y la tierra son implacables, y tratan a la miríada de criaturas como perros de paja” es la cita que encabeza el libro.

¿Qué hacemos con todo esto? En el siguiente post contaré mi postura.

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21 respuestas a Perros de paja (I): Derribos Gray

  1. smakant dijo:

    Si el libre albedrío es una locura, me imagino que sus libros son productos de la locura, ¿a quién quiere convencer? El mundo es una aventura para la inteligencia, los escépticos aburren. Sería más consecuente que se tumbara y se dedicara a observar los atardeceres ¿para qué tanto escribir?

    • David dijo:

      El escepticismo no es incompatible con observar atardeceres, sino más bien todo lo contrario. Y sí es incompatible con el uniformismo. Unos optan por ser autómatas y otros no pueden evitar hacerse preguntas, reflexionar y compartirlas con otros. Cada cual que elija lo que quiera.

  2. elquebusca dijo:

    Para la Biblioteca del centro he comprado (porque lo ha pedido un profesor, yo no lo conocía) el libro de John N. Gray “Al Qaeda y lo que significa ser moderno”. A ver si pudiera en el marasmo de la vida echarle un vistazo en la diagonal…

    Ya sabes que yo tengo mucho “conocimiento solapado”. Es decir de solapa de libro. 🙂

  3. quark schiz dijo:

    El cristianismo, hace tiempo marchito, ha sido sustituido por una religión aún más inverosímil: un insustancial idealismo secular, que cree en el progreso y en la mejora social mediante la ciencia

    De este parrafete que citas de Juán Gris puedo exprimir como único punto a favor el hecho de que para mucha gente el pensamiento religioso se expresa en la política. ¿Y? Seguimos siendo simios tribuales. La vida es. Un sinnúmero de situaciones se presentan consuetudinariamente, por lo que se necesita tomar una postura. En cuestiones de moral hace falta ser partidista. Que nos venga la observación de que a la final todos vamos a caer en ese jueguito (o que todos hacemos caca), pues vale. Es una banalidad enigüey. Pero de ahí a que me vengan a decir que las religiones son todas iguales, que no existen culturas mejores, que no existen formas más racionales de entender el mundo, que la ciencia y la religión son lo mismo, que el socialismo es igual que el capitalismo, que el humanismo secular es como una secta…, estupideces así, me parece una mezcla de ingenua pretenciosidad y de un nihilismo de lo más paralizante. Eso de creerse profundo por poner en el mismo plano todo, empalmando cualquier cosa a base de analogías falaces, creo que es la forma de seudointelectualismo más cretina que existe. Pero me imagino que alguien que la vea así (o, lo que me parece más probable, que pretenda ver las cosas así [porque irónicamente ese nihilismo cloacal es antinatural]) no tenga mucha elección. Total, la ineflable electroquímica de su cerebro le hacen hacer flatulencias mentales.

    • David dijo:

      La diferencia entre tú y John Gray es que él se toma el trabajo de escribir un ensayo para exponer su punto de vista con ejemplos y citas y tú te limitas a hacer una escueta crítica destructiva de su libro sin aportar ningún argumento que sostenga tu teoría.

  4. Ozanúnest dijo:

    Es una extraña fantasía suponer que la ciencia puede traer la razón a un mundo irracional, cuando lo único que puede hacer es dar otro giro a la locura habitual.
    ¿Cuál es el mundo irracional? Que yo sepa, la ciencia busca el porqué de los fenomenos. Como dice el amigo Quark Schiz, entenderlo racionalmente. Cierto es que se usan modelos, que son simplificaciones de la realidad, para facilitar la comprensión. No obstante, la experimentación desecha los modelos erróneos, por lo cual el mundo puede describirse racionalmente como una abstracción matemática con progresivas reglas de excepción.

    Aunque me da más en la nariz que se refiere al mundo humano, esto es, a la gente que piensa que una sociedad con educación científica es menos supersticiosa que otras… No tenéis más que ver cuánta magufería hay por la red.

  5. pseudopodo dijo:

    Entiendo vuestra irritación con don Juan Gris. Por ejemplo, esto que dice quark schiz : “ eso de creerse profundo por poner en el mismo plano todo, empalmando cualquier cosa a base de analogías falaces, creo que es la forma de seudointelectualismo más cretina que existe”, lo comparto plenamente. Pero no vayáis a creer que Gray cultiva la provocación como pose, como el payaso de Fernando Vallejo. Es mucho más sólido, aunque mi presentación quizá no le ha hecho justicia.

    Por ejemplo, lo de negar el libre albedrío, que irrita a smakant (y a mi también) no lo dice a humo de pajas. En realidad, es un lugar común en la neurociencia, y gente como Punset no dice otra cosa, sólo que prefieren ir de simpáticos y no sacar las consecuencias (un neurocientífico muy en esa línea es Francisco Mora, como explican aquí, citando precisamente lo experimentos de Benjamin Libet que menciona el propio Gray). Lo que me gusta de Gray es que no elude las consecuencias, las pone en primer plano. Aunque al final, no las encuentre tan terribles como yo, porque encuentra que este mundo ya es suficientemente terrible (que conste que yo sí creo en el libre albedrío; ya hablaré de eso cuando tenga un rato)

    Ozanúnest, sí, se refiere al mundo humano, a que aunque nos gusta vernos como racionales lo somos muy poquito (por cierto, otro tema “caliente” de investigación de la psicología cognitiva, y muy interesante)…

    elquebusca, aquí Gray tiene un breve capítulo sobre AlQaeda, precisamente como ejemplo de lo ingenuo que resulta pensar que la tecnología (en concreto, las tecnologías de la comunicación, internet, etc) va a traernos un mundo más civilizado y tolerante: esa gente usa internet para reforzar y hacer más eficaz su fanatismo.

    No me da tiempo a más, aunque esto requeriría bastantes más explicaciones. Mañana sigo.

  6. elquebusca dijo:

    Un familiar mío es teacher de ética en una Universidad (catedrático, exactamente) y está este curso en Oxford (con una ayuda de esas para investigación). Se trata de que estudie los últimos descubrimientos de la neuroética. Uno de los temas centrales de esta ciencia es “el libre albedrío”, y me da en la nariz que las últimas investigaciones están por negarlo. Supongo que algo me contará cuando vuelva. Si me cuenta os cuento.

  7. Soy ferviente lector de Gray, que me parece un pensador sólido y lúcido, por pesimista, porque tal vez no hay más lucidez para el tiempo que viene que el pesimismo. Sin embargo, discrepo de la postura que adopta ante el libre albedrío, porque de no existir su postura filosófica no sería la de un pesimista sino la de un fatalista. En realidad, negando el libre albedrío (esto es: negando la capacidad del hombre de decidir cómo son las cosas) se mete en un callejón de difícil salida y se iguala a esa fe “irracional” de, por ejemplo, los marxistas, que pensaban que la llegada del socialismo era una consecuencia lógica y necesaria de la historia, sin que contase la intervención del hombre. Yo pienso, con Gray, que el futuro es incierto y estoy con Robert D. Kaplan cuando dice que tal vez no se han inventado las palabras que denominen los horrores del futuro, pero yo no creo que el futuro sombrío que se avecina por el horizonte sea consecuencia de una necesidad histórica: vamos hacia la catástrofe sencillamente porque queremos ir hacia allí. Porque podríamos detenernos, reflexionar y rectificar el rumbo. O sea, que la consecuencia del pensamiento de Gray implica que el cambio climático, la superpoblación o la desintegración de los entes políticos no responden a decisiones humanas o no son consecuencias de esas decisiones (negar el libre albedrío implica, creo, negar la capacidad de decidir). A mí me fascina la visión que Gray tiene de esos grandes problemas de la humanidad, pero estoy convencido de que la historia podría ser de otra manera si los seres humanos decidiéramos que fuese de otra manera, porque no existe ningún destino fatal que nos empuje sin posibilidad de rectificación hacia el caos.

    • David dijo:

      John Gray recuerda que la tecnología es algo que está en la Naturaleza. Los insectos se toparon con ella hace cientos de millones de años (telas de araña, colmenas, balsas de hormigas…) y nosotros nos la hemos topado hace unos milenios. Una vez que la tecnología ha calado en una especie animal, ya no hay vuelta atrás. La especie humana no va a renunciar a internet ni al ferrocarril aunque el primero sirviera al islamismo radical y el segundo al Holocausto, del mismo modo que las abejas no renuncian a las colmenas. Un individuo tiene cierto margen de maniobra en su propia vida, pero la especie no tiene libre albedrío. Cambio climático, superpoblación, consumismo, etc. seguirán avanzando y nos conducirán a una catástrofe colosal. No puede ser de otro modo. Sal a la calle y observa tu entorno con atención. Sólo encontrarás argumentos que apoyan la tesis de Gray.

  8. smakant dijo:

    No estoy seguro si era Buenaventura el que decía que al que negara el libre albedrío, le dieran tortas hasta que reconociera que el verdugo ea libre para dejar de dárselas. No creo, elquebusca, que el misterio de la libertad haya que ir a buscarlo en la neurociencia, porque precisamente la ley explicativa por definición excluye la innovación que prorrumpe gracias a la libertad.
    Por otra parte, negar la libertad es un acto de libertad, por eso, como dice Pseudópodo, me irritan esas contradicciones en las que los escépticos incurren.
    Sigo pensando que el que tiene buen corazón, sabe que siempre pudo haber actuado de otra manera. Ay, qué sentimental se vuelve uno.

  9. Ozanúnest dijo:

    Mira por dónde, Pseudópodo, estuve a puntito de mentar al físico aficionado.

    lo ingenuo que resulta pensar que la tecnología (en concreto, las tecnologías de la comunicación, internet, etc) va a traernos un mundo más civilizado y tolerante: esa gente usa internet para reforzar y hacer más eficaz su fanatismo.
    También los magufos, a los que nombraba antes. No obstante, considero que esto es pereza intelectual: el internet (como la televisión y la prensa) es un medio, y sólo sirve para transmitir mensajes, no para evaluar su validez. Esa labor es responsabilidad de los emisores y los receptores, cuyo pensamiento crítico puede separar los mensajes beneficiosos de los perjudiciales. Claro que es necesario que sean, primero, críticos.

  10. pseudopodo dijo:

    Será curioso ver cómo se las apañan para construir una ética sin libre albedrío, elquebusca…. eso sí que es cuadrar el círculo.

    Manuel, es curioso que precisamente tu paisano Muñoz Molina decía que en España nadie parecía haber leído a Gray… 🙂 Una de las cosas por las que me ha gustado Perros de paja, a pesar de discrepar en muchos puntos importantes, es precisamente ese pesimismo. Como tú, también pienso que esto no es una necesidad histórica, que somos libres (y que Gray hace demasiado caso a los neurocientíficos) y que podríamos dar marcha atrás, pero creo que no lo vamos a hacer. Y soy pesimista, más que por las razones políticamente correctas para el pesimismo (el cambio climático, por ejemplo) porque creo que los occidentales, sobre todo los europeos, somos una sociedad decadente y estamos viviendo nuestro “fin del imperio romano”, además de haber puesto en marcha una maquinaria tecnológica que cambia a un ritmo mucho más rápido de lo que somos capaces de acomodar. Así que estoy convencido que mis hijos vivirán en un mundo peor que el que yo he vivido.

    En lo que no coincido contigo es en que negar el libre albedrío “meta a Gray en un callejón sin salida”. Creo que no es contradictorio decir que no somos libres. No hay contradicción lógica (como sí que la hay en el relativismo absoluto), pero sí puede alegarse que hay una contradicción pragmática, que es por donde va smakant, me parece a mí: ¿para qué hacer nada si todo está determinado?¿en particular, para qué escribir un libro explicando esas cosas? (sí, claro, porque “la inefable electroquímica de su cerebro le lleva a eso”, como dijo quark schiz ….). Por no hablar de cómo todo nuestro sistema legal y en definitiva, toda nuestro orden social se vendría abajo (no hay más que ver cómo un declive de la responsabilidad individual ya está teniendo consecuencias).

    Ozanúnest, fíjate que lo mismo que dices de que internet es sólo un medio es lo que puede decirse de toda la técnica y aún de toda la ciencia. Y por eso la idea tan repetida por los Sagan y compañía de lo mejores que nos va a hacer la ciencia es una ingenuidad. En realidad, yo creo que la técnica (el tipo de técnica que tenemos ahora) nos hace peores, porque fomenta la irresponsabilidad y esa pereza mental que dices. La cuestión de qué es lo que hace falta para que aparezca el pensamiento crítico es muy importante y deberíamos pensar más en ello, porque, como pasa con la democracia, la tolerancia y otras cosas que valoramos mucho, yo creo que es una flor muy delicada y quizá el ambiente que estamos creando (por ejemplo, la histeria que domina los medios de comunicación) no va a ayudar a que prospere. Para ser más claro: yo creo que vamos hacia la barbarie. Pero en fin, que estoy demasiado pesimista hoy. Debería leer a Woodehouse 😉

  11. eulez dijo:

    Muy de acuerdo con lo que decía quark schiz. Espero ansiosamente el post con la postura detallada de pseudópodo sobre el tema. Que nivelazo tiene este blog tanto en las entradas como en los comentarios.

    En cuanto a lo último que se dice aquí, acerca de la ciencia y la técnica, el principal problema es que la sociedad humana no está aprendiendo la (probablemente) única lección de la ciencia: el pensamiento crítico. Y no es algo tan sencillo como decir “el experimento” o el “conocimento”. La actividad social, los intereses de poder, etc, que hay detrás de la actividad científica son muy interesantes, y muy humanos. Esto no se enseña en las escuelas, el conocimiento científico se enseña como una verdad universal, como una religión, cuando no tiene poco o nada que ver. Se deja detrás el aprender como surge ese supuesto conocimiento, en qué se basa, como se interacciona con los demás y cómo se descarta lo que no vale.

  12. Yo sí que soy un optimista que piensa que la ciencia es la única capacitada para sacarnos del atolladero en el que nos hemos metido. Porque ese atolladero viene, como decís, de la propia ciencia y técnica. Desde que dejamos de ser felices cazadores recolectores paleolíticos, la ciencia y la técnica (en sentido extenso) nos han traído hasta aquí.
    Pero la única manera que tiene la ciencia y a técnica de sacarnos de aquí es eliminar de raiz el problema, y el problema somos nosotros… Dos opciones, o nos elimina o cambia nuestra esencia géneitica para dejar de ser lo que somos, esos cazadores recolectores tribales y colaboradores.

    Y del tema del libre albedrio, poco que comentar. Creo que el libre albedrio es una ilusión, pero nosotros estamos dentro de esa ilusión, y por tanto creemos en el libre albedrio. Así que poco importa que “desde fuera” de nosotros no exista como tal, porque “desde dentro” de nosotros funciona. Como todo, Td

  13. Ozanúnest dijo:

    Vaya de antemano que no soy optimista ni pesimista. Más que nada, porque ambos parten de valorar per se los aspectos positivos o negativos, no por demostración de su importancia relativa. Además, he conocido verdaderos imbéciles que se definen en uno u otro grupo.

    En realidad, yo creo que la técnica (el tipo de técnica que tenemos ahora) nos hace peores, porque fomenta la irresponsabilidad y esa pereza mental que dices.
    Perdona, pero te equivocas. La pereza intelectual ha existido siempre, y rara vez cojo un libro sin ver una muestra histórica. De hecho, es posible que una persona pueda ser lúcida, despierta y aguda en algunas materias y ser perfectamente crédula en otros. Un ejemplo se dio con algunas ideas aristotélicas, que fueron transmitidas sin ser comprobadas.

    De hecho, más que como una consecuencia tecnológica, la pereza intelectual es consecuencia de dos conceptos mal entendidos. La primera es la admiración mal entendida de la autoridad intelectual, que es el caso de algunos aristotélicos y del autor de la frase No es mas sabio, quien sabe más, sino quien mas libros ha leído. Se resume en la frase popular “ser más papista que el Papa”. La segunda es la socialización mal entendida, que es el caso de los magufos en la red. En lugar de la relación con otros que pueden opinar de modo distinto, se da un abandono de la propia identidad por ser uno más en una supuesta homogeneidad de opinión. En palabras orteguianas, ser un hombre-masa.

    Cierto es que los medios de comunicación favorecen el segundo tipo, pero no me negarás que algunos académicos caen en el primero.

    Porque ese atolladero viene, como decís, de la propia ciencia y técnica.
    ¿El mundo no era un atolladero hace setenta años, entre dos guerras mundiales? Pregúntale a Zweig, que se llegó a suicidar por pura exasperación ante las conquistas del nazismo.

    Desde que dejamos de ser felices cazadores recolectores paleolíticos, la ciencia y la técnica (en sentido extenso) nos han traído hasta aquí.
    Pues yo he leído que hay casos registrados de tribus primitivas de cazadores-recolectores que han causado impactos ecológicos irreparables, concretamente por cazar en exceso en una zona con poca población de piezas a donde emigraron por ser expulsados por otras tribus. Me da a mí que “la ciencia y la tecnología” ya existían entonces.

  14. pseudopodo dijo:

    eulez, Alberto, Ozanúnest: muy denso y muy interesante todo este problema. Pero a estas horas no me da tiempo a escribir nada (he estado intentando apagar un conato de flame war en otro post 😉 y se me ha hecho tarde).

  15. Pingback: Perros de paja: reflexiones sobre los humanos y otros animales

  16. ohete dijo:

    Cito:

    “Ese escepticismo sobre el progreso y esa fiereza destructora parece que llevarían a Gray a sentir alguna afinidad por Nietzsche, pero (¿lo adivinan?) Nietzsche también era un iluso”

    El tal Gray me parecía un charlatán posmoderno más hasta que he leído esta afirmación despectiva contra una de las vacas sagradas del ateísmo progresista de nuestros días. Efectivamente, Nietzsche era un iluso cuando se refería a la bestia rubia y otras fantasías. Habrá que leer al nihilista anglosajón aunque sea para ver de qué va.

  17. irichc dijo:

    Pues cuidado con Homero, que es un filón teológico para quien lo sabe leer.

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