El e-book y la obsolescencia programada

Rafael Reig es escritor, bloguero, y uno de los mejores columnistas que tenemos en España. El sábado pasado publicó en el ABCD un artículo sobre el libro electrónico que creo que merece la pena compartir aquí. A ver qué les parece (gracias a elquebusca por la sugerencia).

* * *

Cuando yo era pequeño circulaba la leyenda de que la NASA estaba gastando millones de dólares para fabricar una herramienta de escritura que pudiera utilizarse en condiciones de gravedad cero. Los mejores físicos norteamericanos buscaban la forma de poder escribir boca arriba. Probaron con propulsión atómica, aceleradores de partículas, bombeo hidráulico… pero cada solución creaba más problemas de los que resolvía. De pronto llegó la terrible noticia: ¡los rusos se les habían adelantado: ya tenían un prototipo con el que Yuri Gagarin iba a ponerse en órbita! El mejor agente secreto consiguió robarlo y, cuando abrieron el paquete en el Pentágono, ¿qué era lo que iban a llevar los astronautas rusos? Un lápiz, por supuesto. Me acuerdo mucho del lápiz espacial cada vez que me hablan del libro electrónico.

Leer es demasiado barato y sencillo (desde el punto de vista empresarial). Los libros no son caros y, por si fuera poco, se pueden prestar, sacar de una biblioteca, comprar usados en una librería de lance, etc. Además no se estropean: yo le leí a mi hija el mismo ejemplar de Mark Twain que nos leyó mi madre a todos los hermanos. Ese Tom Sawyer de tapas amarillas lo hemos leído ya, por el mismo precio, más de treinta personas. Impreso en 1944, aún sigue «funcionando». Así no hay quien haga dinero a espuertas, ¿verdad?

Es cierto que los costes de producción han caído mucho, la imprenta no es lo que era, pero incluso así vender libros resulta caro: hay que distribuirlos, gestionar devoluciones, almacenarlos, destruirlos, etc. Es un buen negocio, pero nunca suficiente para la avaricia empresarial. ¿Cómo podríamos ganar aún más? Ésta es la única pregunta a la que responde el e-book.

Por supuesto que no se dirige a las necesidades reales de los lectores, que no son ningún misterio: más bibliotecas, más ediciones de bolsillo, más mercado de segunda mano, una Editora Nacional, más bibliotecas escolares, etc. Ningún lector que no sea un mentecato necesita almacenar 70.000 títulos.

Hay pocos lectores mentecatos, por eso la clave está en conseguir, en lugar de lectores, clientes. ¿De libros? No, por favor, eso no es negocio. El lector medio no creo que compre más de cinco o seis libros al año y así no se hace dinero a lo grande. Hay que consumir más, mucho más. La gran idea es cobrar por los cacharros. Si en lugar de libros baratos, que se prestan y se leen en bibliotecas, y que no se estropean, podemos vender un soporte caro y que haya que cambiar cada año, con versiones incompatibles entre sí, que se estropee con facilidad (la famosa obsolescencia programada), que no se preste, que no se pueda leer en una biblioteca… ¿no sería un negocio redondo? ¿A que sí? Y nada de distribución, camionetas, almacenes, libreros, tipos que hacen huelgas o piden aumentos de sueldo… ¡cacharros fabricados en Taiwán y a hacer caja! ¡Ahora sí estamos hablando en serio de hacer dinero!

Todos sabemos cómo funciona esto: versiones nuevas cada año, todas incompatibles entre sí, duración mínima, averías. Es imposible leer lo que escribí en Wordperfect y grabé en esos discos blandos que ya no valen para nada. Si encuentro en un cajón una casete, enrollo la cinta con un boli Bic y ¡aún suena! Prueba a meter un CD en una mochila y que recorra Europa en Inter-Rail: a ver si funciona treinta años después. ¿Han conseguido ya un simple cargador universal para móviles? Mis (conjeturales) nietos podrán leer el mismo Tom Sawyer, pero tendrán que comprar su propio cacharro.

Para las necesidades de los lectores ya existe el libro, pero da más dinero la ferretería: vender cacharros. Ahora sólo hace falta convencernos de que esos cacharros responden a una necesidad que los lectores sentimos, aunque (todavía) no lo sepamos. Ahora nos van a abrir los ojos: lo mejor es un boli antigravedad de la NASA para escribir tumbados, porque el lápiz es demasiado barato.

Sé que no hay discusión y el libro electrónico se impondrá: manda quien manda. Lo que no entiendo es la servidumbre voluntaria ni por qué tenemos que aplaudir como papanatas o ayudarles a convencernos. ¿Alguien se cree que, en el fondo, lo hacen todo por nuestro bien?

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55 respuestas a El e-book y la obsolescencia programada

  1. Masgüel dijo:

    Otro pupas. Vamos a desenmascarar algunas falacias del artículo.

    1. Esa forma de hablar del mercado como si fuese una persona es absurda. Como vender libros ya no es negocio, nos vende chatarra. Pues no señor. Las editoriales y las fabricantes de lectores electrónicos son empresas distintas y las primeras sufren las consecuencias de la aparición de las últimas. Porque el negocio editorial sigue dando suculentos beneficios, pero mengua cada año, a medida que prosperan los formatos digitales. No hay más que ver las dificultades que enfrentan los diarios en papel para mantener su negocio.

    2. No hace falta comprar un nuevo dispositivo para leer ebooks, aunque los lectores de tinta electrónica son los más cómodos para la vista. Precisamente son los fabricantes de lectores de libros electrónicos los que intentan limitar la permeabilidad entre dispositivos creando formatos de archivo exclusivos para el que fabrican. Pero como al usuario ya no hay quien le ponga cortapisas, a los dos días de salir un título, ya existe la forma de romper la protección anticopia, se ha convertido el formato y se ha distribuido a través de las redes de intercambio de archivos.

    3. Cada vez es más fácil encontrar libros electrónicos de ediciones agotadas y casi imposibles de encontrar en papel. Internet va a desempolvar todo ese fondo de catálogo que para las editoriales resultaba antieconómico reeditar.

    4. Que la producción de papel está convirtiendo los ecosistemas forestales en monocultivos de eucalipto.

    4. Que ya está bien de despotricar contra lo que hacen los demás porque a uno no le guste. Este artículo es uno de tantos que presentan endebles argumentos (poco más que una preferencia por el olor de los libros) como una forma de arropar nostalgia y alergia al cambio.

  2. Rikel dijo:

    100% de acuerdo con Masgüel (y sus leyes)
    Este hombre será un gran columnist,a pero con esta opinión tan desinformada y parcial parece un papanatas.

  3. eulez dijo:

    Muy de acuerdo con lo que dice Maxwell, digo Masgüel.

    Además, hay que tener en cuenta lo fácil que es tener todos tus libros en un click, sin necesidad de tener que ir mirando ¿y dónde está este y dónde esta el otro? Eso por no hablar de las “mudanzas” con los libros a cuestas, etc. Leer en el metro es sencillísimo, uno puede llevar el libro tochazo inmundo más grande del mundo que no pesa más que cualquier otro.

    Y si uno quiere comprarse un libro bien editado y bonito, siempre lo podrá hacer. El libro electrónico va a acabar con esa peste medioambiental y de espacio que es el libro de bolsillo. Que no es poca cosa.

    Y por cierto, hay multitud de e-readers y más que va a haber. No todo en la vida es Windows o Mac. Que parece mentira.

  4. Candelero dijo:

    Me convence el artículo y me convencen los comentarios. Pienso que probablemente es verdad que el hecho de que la maquinaria (inconsciente) del mercado impulse el ebook es algo que va en la línea del consumismo, comprar más cacharros electrónicos dejando obsoletos los anteriores, como ya ha sucedido y sucede y supongo que seguirá sucediendo con el vídeo y la música. Pero también pienso que es verdad que hoy en día se produce una cantidad desproporcionada de libros en papel, y en este sentido seguramente el formato electrónico puede suponer una ventaja, igual que la música en formato electrónico puede abrir puertas para superar viejos esquemas de mercado. Ahora, ¿quién decide lo que se edita en papel y lo que no? Las ventas, claro. Todo el asunto admite lecturas aparentemente opuestas, me parece. Y en ese sentido el artículo me parece unilateral. Pero no deja de ser cierto el tema al que apunta: la servidumbre ¿voluntaria? a los cacharros, móviles, iPads, iPods, iPhones y demás. Que no dejan de ser útiles, pero ahí está el asunto de la servidumbre dictada por un modelo de locura que nos incita a comprar, comprar y comprar para hacernos la ilusión de que llenamos un vacío que nunca se sacia, que me parece lo esencial. El progreso tecnológico está muy bien, pero actualmente es una vertiginosa locura tal como está planteado. Me parece.

  5. Wonka dijo:

    Además, ¿quién dice que no puede leer lo que escribió en Wordperfect? ¿Y quién dice, añado yo, que no se puede escribir hoy en Wordperfect? Yo lo hago. ¿Y quién dice que no puede usar sus discos blandos? Con haber guardado el ordenador correspondiente… Pero, ¿para qué hacerlo? ¿Es que no ha ido guardando lo que quería conservar en otros “soportes”? No digo yo que no haya algo de papanatismo en la novedad por la novedad, pero si muchos hemos abandonado los floppies es porque lo que vino después era mucho mejor: más útil, más seguro, más barato. Al menos para determinados usos.

  6. Masgüel dijo:

    Un contrapunto a mi comentario anterior. Todo tiene sus pros y sus contras. “La oscura era digital”:

    http://video.google.com/videoplay?docid=-3689100573502496918#

  7. Clodoveo11 dijo:

    Desde lo de las cintas de casette te veo un poco ludita, Pseudópodo… 🙂

    A un lector por encima de la media de libros como servidor (con ello me refiero a comprar unos 20-30 libros anuales y leer otros tantos aproximadamente) el e-book, del cual era inicialmente reticente, me ha convencido como invento práctico para el futuro. Sobre todo y más que en relación con libros (que también), en relación con recopilar información en PDF ó HTLM fácilmente accesible. Al final el ordenador está lleno de artículos, documentos, referencias y demás que querrías consultar cómodamente en tu butaca de lectura sin enchufar el chisme, sentarte en la silla ergonómica hasta que pasa el cuarto de hora y encoger la nuca para dejarte los ojos en la pantalla. El e-book, cómodo, silencioso y ligero, aparece como un complemento ideal para consultar cosas rápidas sin menear el trasero de aquí para allá como suele suceder cuando lees. Y sin tener que imprimir a papel, cosa absurda ante el volumen de documentación que se va acumulando en nuestros ordenatas.

    En cuanto a los libros, además de lo apuntado por los contertulios previos se reconocerá que es un coñazo para cualquiera que se ponga a leerlos en el ordenador (salvo adolescentes compulsivos de crónicas vampíricas) y que al segundo párrafo ya se empieza a leer a saltos agobiado por la incomodidad. Por no hablar del ahorro de espacio que supone y que es factor decisivo para cualquier bibliófilo medio de ensayos, como es mi caso (adiós, mamotretos técnicos). En cuanto a formatos, obsolescencia de aparatos, etc, creo que se impondrá el PDF como formato universal (ya casi lo es) o Word (que se lee en casi todos los chismes) y que las copias de seguridad evitarán lamentar pérdida alguna, o en su defecto Internet.

    Todo será mejor, y termino, que soportar los caprichos de la industria editorial con sus precios abusivos, su distribución anárquica y sus ediciones a capricho. Y eso que intentarán estafar con los e-books poniéndo precios escandalosos por hacer un copipaste, pero siempre nos quedará el pirateo: que les den. 😉

  8. Masgüel dijo:

    El lector electrónico también tendrá un efecto beneficioso sobre la salud. Ya peino canas y todavía me duele la espalda por cargar todos los días a la chepa media tonelada de libros de texto cuando era un churumbel. Pesaba más la mochila que yo.

  9. Jacob was here dijo:

    Básicamente lo que ya se ha dicho en otros comentarios:

    1. Empieza a ser cargante que todo el mundo vea conspiraciones. Hace tiempo que ya era cargante, pero a día de hoy ya pasa de castaño oscuro. No digo que no se quiera ganar dinero, pero es que siempre se ha tratado de eso, de ganar dinero, incluso las editoriales de los libros tradicionales, no imprimen libros por amor a la cultura, lo hacen para ganar dinero. Y perdona que dude de que un libro escrito en 1944 pueda seguir leyéndose, eso es un caso bastante extraño. Solo hay que hacer una secilla prueba, escoje el libro más leído de hace 20 años en cualquier biblioteca, y observa en qué estado está. Casi siempre descuadernado y con hojas sueltas, inservible.

    2. No sé porqué un libro electrónico no puede compartirse. Joder, pues claro que se puede. Es más, se puede compartir, copiar y distribuir, todo en una fracción de segundo. Mucho más que una película o una canción. Si hay algo que ha frenado el libro electrónico es precisamente esto, que las editoriales tienen miedo a que el libro electrónico sea tan fácilmente copiable y difundible que acaben sin vender nada y perdiendo dinero. De nuevo, el vil metal.

    3. Dudo del aspecto ecológico. El libro tradicional se fabrica con papel procedente de arboles cortados, pero en su mayoría es biodegradable. Una vez desechado, se descompone. El apartico electrónico ese ahorrará mucho papel y arboles, pero en cambio tendremos montañas de aparatos desechables con conponentes químicos peligrosos para el medio. Con respecto al lado medioambiental del libro electrónico… tapémonos la boca.

  10. Masgüel dijo:

    Jacob, ¿pero tú sabes la cantidad de cloro y otros productos químicos que se usan para blanquear el papel?. La producción de componenetes electrónicos también produce muchos residuos tóxicos, pero dudo que supere a la industria papelera.

    Y aún para la producción de papel deberíamos volver al cáñamo (cannabis sativa), una planta que crece en todo tipo de suelos y climas y no precisa fertilizantes ni pesticidas. No hacerlo es otra nefasta consecuencia de la delirante cruzada contra las drogas.

  11. Jacob was here dijo:

    No soy ningún experto en el tema, pero si se sigue blanqueando papel con cloro es porque es más barato, no porque no haya alternativa. Y tampoco es que blanquear el papel sea crucial, es algo meramente estético.

    Haciendo pequeñas modificaciones en la producción de libros, podemos hacerlos mucho más ecológicos. Pero con los libros electrónicos, veo la cosa mucho más difícil.

  12. Ozanúnest dijo:

    Pues es normal que las compañías de libros electrónicos quieran clientes. ¡También las editoriales! Pregunta en el mundillo, pregunta. ¿Acaso libros como los de Dan Brown están pensados para lectores exigentes? La mayoría de editoriales independientes, dice el autor del Proyecto Seléucida, apuestan por los éxitos conocidos en vez de arriesgar por desconocidos. ¡Ah, el negocio!

    Aparte, más o menos coincido con Masgüel y los demás.

    De todos modos, de momento prefiero el papel. Precisamente por lo que dice del riesgo de que los actuales lectores queden prematuramente obsoletos.

    P.D: Enlazo dos artículos:

    Este habla del modelo de negocio para el escritor de libro electrónico.
    http://www.seleucid-project.net/index.php/2009/08/27/mas-de-libros-electronicos/

    Este demuestra que se pueden hacer comparaciones sin caer en tópicos manidos (nótese que en varios apartados, ambos formatos ganan dependiendo de los factores):
    http://uklanor.wordpress.com/2009/08/26/libro-electronico-vs-libro-papel/

  13. Completamente de acuerdo con Rafael Reig. Pero me gustaría añadir una observación. Los actuales libros electrónicos tienen sus dias contados. No tardarán en ser desplazados por plataformas multifuncionales (ya se sabe: internet, correo, telefonía, etc) en las que descargar (y no digamos leer) un libro será una cuestión meramente residual. Estamos frente a la muerte del autor / lector, al menos tal y como lo conocemos hasta ahora (y no creo que sea para mejor). En el mejor de los casos la novela será desplazada por el microrelato y el ensayo por titulares. El libro electrónico es un símbolo más de la estupidización y vanalidad de los tiempo (perdón por caer del lado de los apacalíticos).

  14. pseudópodo dijo:

    Clodoveo, ludita no, es que desde que me repasé a Postman estoy un poco escéptico con la tecnología, siempre pienso en lo que quita además de en lo que da. Pero que conste que hasta yo estoy de acuerdo con la mayor parte de lo que decía Masgüel en el primer comentario.

    De momento no tengo un ningún ebook, pero seguro que lo acabaré teniendo, y para lo que le veo más utilidad es para lo que dice Clodoveo: para no tener que imprimir toda esa “literatura marrón” que tienes que leerte por narices: informes, documentos técnicos, material de referencia y cosas así. Porque leer el la pantalla del ordenador, por lo menos para mí, es incomodísimo. Desde la época del Napster tengo muchos libros en pdf y no me he leído ninguno porque es muy cansado (así que, o la pantalla del ipad es muy especial o no le auguro mucho éxito como e-reader).

    También, como dice eulez, para los tochazos seguro que está bien: me acaban de regalar El camino a la realidad, de Penrose, y eso no me lo puedo llevar en la mochila: me vendría bien el e-reader (y este es otro ejemplo de la inutilidad de leer en la pantalla del pc: hace años que tengo este libro en pdf pero lo único que había hecho es imprimir algún capítulo).

    Por mi parte, para la mayor parte de las lecturas, todavía no lo veo atractivo. Hasta que no se puedan hacer anotaciones con la misma facilidad que con lápiz a mi no me valdrá. Y tampoco me gusta no poder hojear con facilidad, en un libro de papel es muy fácil ir atrás y adelante. De hecho, creo que el libro de papel tiene una interfaz de usuario casi perfecta (el único defecto es que no hay una ventanita de “buscar” como en el adobe reader). Pero seguramente los electrónicos se le irán aproximando.

    Otros factores que se han mencionado no me parecen ventajas importantes del e-book. En cuanto al precio, los libros de papel son baratísimos. Por lo menos para mí, que compro algo así como la mitad en librerías de viejo, el precio es casi despreciable. Tampoco estoy de acuerdo con la ventaja ecológica. A ojo de físico, el papel gastado en periódicos, folletos de publicidad, etc, supera en un orden de magnitud al empleado para hacer libros. Y como dice Jacob was here, están las toneladas de residuos mucho menos biodegradables que producirán los cacharros. Además, no hace falta emplear cloro para blanquear papel.

    Si he puesto aquí este artículo es porque aunque no esté de acuerdo en lo esencial (demasiado unilateral, como bien dice candelero) también encuentro aspectos interesantes en lo que dice Reig (que sí es un gran columnista, Rikel, -no hay más que ver lo bien hecho que está este artículo- aunque discrepo de él en muchas cosas, sobre todo en política).

    Por ejemplo, lo de la obsolescencia programada. El intento de poner dispositivos anticopia como en los DVDs (supongo que a eso se refiere Reig cuando dice que no se pueden prestar) está destinado a fracasar, pero muy a pesar de las empresas y gracias a hackers y a la gente de software libre (a ver cuando les dan el Príncipe de Asturias).

    Pero aún así, no hay que minusvalorar los problemas que causa el cambio de formatos. La obsolescencia digital es ya un problema grave y lo va a ser cada vez más. Todavía se puede utilizar WordPerfect, como wonka, pero cada vez va siendo más difícil. Precisamente, yo hasta hace poco lo usaba, pero me he tenido que rendir al cerco del word (todo el mundo te manda archivos en ese formato) y en mi último ordenador ya no tengo instalado el WP. En teoría, pueden importarse los archivos a word, pero no funciona bien; yo he perdido apuntes de una asignatura que estaban en WP y he tenido que reescribir las ecuaciones, rehacer las figuras, etc (ahora ya no me volverá a pasar, porque me he pasado al LaTeX para cualquier cosa medianamente seria). Una virtud de los libros es que no necesitan nada para funcionar: ni hardware ni software.

    Y luego, hay una cuestión más de fondo que también me gusta en el artículo de Reig. Cada vez más, los gadgets no son cosas que nadie demande, sino que primero se inventan y luego nos quieren convencer de que los necesitamos. Con el boom del móvil ya más bien saturado, hay impaciencia por encontrar “the next big thing”, y el e-book podría serlo, aunque en realidad nadie lo demandaba. A mi esto me resulta, por principio, un poco antipático, como a candelero. Acabaré teniendo un e-book, seguro, pero habrá que ver las consecuencias de largo alcance de esto. No me extrañaría que tuviera razón Damián: que esto sea una etapa transitoria y el libro sin el papel acabe desapareciendo.

    Ah, y una cosa de la que nadie ha hablado aquí, y que parece que se ha pasado de moda, pero hace nada era lo último, es la impresión bajo demanda. Que a mi me parece que elimina casi todos los inconvenientes del demencial sistema distribución y edición de libros actual, y conserva todas sus ventajas…

  15. Demóstenes dijo:

    Sí, la mayor utilidad de un e-reader es no tenerse que imprimir toda la documentación que hace falta para, por ejemplo, hacer una tesis. Por eso, yo quiero esperar a que saquen dispositivos táctiles, a precio asequible, para poder subrayar, hacer anotaciones y demás.

  16. JuanPablo dijo:

    Pseudopodo & cía: les recomiendo que bajen y prueben el Mendeley para manejar archivos pdf (está pensado para artículos científicos, pero pruebenlo!). Yo estoy esperando un lector de ebooks así!

  17. pseudópodo dijo:

    Ozanúnest, no había visto tu comentario, cuando tenga un ratillo me miro esos enlaces. Tampoco había visto el video que enlazó Masgüel, y veo ahora que trata precisamente de la obsolescencia digital… lo malo es que es casi una hora de video.

    Demóstenes, yo también creo que lo más sensato es esperar. Además de que sea táctil, poder hacer anotaciones y subrayar, el dispositivo tendría que ser de tinta electrónica para leer sin cansarse, y en color. Entonces me lo compro seguro.

    JuanPablo, ya ví que habías dicho algo de eso en tu blog. Otra cosa que se queda para los deberes.

  18. Jejeje…interesantísimo todo, como siempre.

    Estoy más con los comentarios que con el artículo.
    Pseudópodo, dices lo del consumismo como si fuera algo obligatorio, de lo que es imposible escapar. Ahora estoy fuera de España, pero en mi casa de allí, algunos de los ordenadores que tengo llevan funcionando más de 10 años. Alguno ha tenido alguna reparación (cosa de menos de 30 euros), pero claro, muchos aprovechan cualquier fallito de los equipos para tener la excusa de tirarlo a la basura y comprar otro último modelo, que mola más pero hace lo mismo. Pero eso lo hace el que quiere, y repito, no es obligatorio.

    Lo tuyo tiene mucho de nostalgia, y de ir a contracorriente. Recuerdo una discusión hace unos años con unos amigos, que sostenían que la calidad de las cámaras de carrete, nunca sería superada por las digitales. Que si el grano, que si tal, que si el ruido, que si lo analógico capta la luz mejor que lo digital…Yo les daba la razón porque no me gusta discutir con según que gente, pero para mis adentros pensaba que en unos años lo analógico no lo usaría ni rita, y cualquier cámara digital le daría vueltas a cualquier analógica equivalente de aquellos años. Y así fue. Las mismas discusiones las tenía con ciertos defensores del vinilo, que repito, solo pueden hacerlo por nostalgia. Muchos sotenian (y sostienen) que el vinilo reproduce mejor no se qué frecuencias, que si la profundidad de los graves, que en realidad se escucharía mucho mejor si no fuera por el ruido de la aguja en los surcos (como si fuera algo que se pudiera evitar) y no sé que pamplinas más, cuando la realidad es que cualquier CD le da vueltas en sonido a cualquier vinilo, sobre todo si muchos no tuvieran en la cabeza que el sampleo digital recorta algunas frecuencias (inaudibles para los oídos humanos). Y no es que sea un experto, pero creo que tengo cierta idea en equipos de sonido, porque hago grabaciones caseras y tal. Y la misma discusión también con los efectos digitales de sonido, y que si el cine en rollos,etc

    En fin…para no extenderme mucho…que simplemente creo que algunos defienden ciertos productos del pasado por pura nostalgia, porque la verdad, razones objetivas no es que haya muchas. Muchos añoran los vídeos VHS en sus cabezas…y yo creo que es porque no recuerdan lo cutres que eran las imágenes que grababan…si no probad, probad los que tengáis un VHS por ahí a meter una cinta de esas (sí, de las que a veces se jodían dentro del reproductor, y ya jamás podías volver a ver) e intentad convencer a alguien de que se ve mejor que un blu-ray de los de ahora…jejeje.

  19. Clodoveo11 dijo:

    De acuerdo con Cambiosocialya en lo de que lo nuevo siempre es mejor que lo viejo, aunque conociendo bien sus límites: ni te digo a cuántos conozco que tenían en el ordenata todas las fotos de su boda, de sus hijos desde pequeños, viajes, etc y de repente un día le dan al botón y sale “windows tiene un problema” o “error 42573” o “C/System 32 le falta un fichero” y TODO a tomar por el saco… por eso no olvidemos que todo esto es VIRTUAL, intangible y metafísico, no olvidemos las copias de seguridad ni que los libros o fotos en papel sólo los pierdes con incendios, tsunamis o invasiones de ratas, mucho menos probables que el que le salga una rayita al DVD o un troyano al fichero nostalgia.

    Dicho esto, está claro que hay que esperar a que se delimite claramente los modelos, prestaciones y precios de los e-books. Habla Pseudópodo de lo de las anotaciones, asunto que supongo se posibilitará en el futuro y del rollo de ir para delante y atrás: aunque con los libros físicos ya se anda con marcapáginas, doblados de esquina y no creo que difiera mucho tiempo el hojear paquí y pallá de hacer clic y clic. Además, los acostumbrados a leer ya tenemos cierta memoria fotográfica de dónde estaba tal o cual cosa en el texto, con lo que no lo veo tan problemático. En cuanto al precio, sí lo veo una ventaja: el Camino de la realidad , p.ej, no creo que acabe en edición bolsillo, y se podrá acceder a novedades más fácilmente sin esperar años a que se rebajen en librerías de viejo.

    Damián tiene toda la razón en que igual desaparece el libro, y opino que no debe lamentarse en absoluto. Ciñémonos al ensayo: más de la mitad de lo que contiene es paja o repetitivo, y se adquiere sobre todo en busca de información, osea de bits, lo cual no requiere literatura superflua (y aquí acabaríamos en los “informes”). Para novela o poesía podría seguir el libro clásico, sea electrónico o de otro tipo.

    Y en cuanto a los chismes y su necesariedad ya se sabe que los lujos de hoy son las necesidades del mañana. Cuando a mis padres les pusieron el teléfono tenía 3 números y podía llamar a 4: ni siquiera había guías, y fíjate hoy.

    Saludos

  20. Masgüel dijo:

    Con el tiempo hasta el libro electrónico será tan obsoleto como el papiro. El software de reconocimiento de caracteres y de sintetizado de voz supondrá una profundizacización en la oralidad secundaria. Escucharemos a través de auriculares casi todo lo que hoy leemos y la infografía creará una “realidad aumentada” (http://es.wikipedia.org/wiki/Realidad_aumentada), que formará un todo simbiótico con el mundo que hoy conocemos. El texto escrito no desaparecerá, pero quedará relegado a índices y letreros.

    Masgüeltradamus dixit.

  21. SuperBoy dijo:

    Personalmente creo que los dos formatos convivirán durante mucho tiempo y que el debate no tiene mucho sentido. Se habla desde hace 1 decada de los e-books retirarán al libro de toda la vida, pero yo no veo un avance ostensible de estos más allá de cosas en las que pueda ser ciertamente útil para ciertos públicos.

  22. Joaquin dijo:

    He leído este post en un descanso de la corrección del borrador de tesis doctoral de un estudiante… en el e-book, con lo que he ahorrado imprimir 200 páginas, acarrearlas y traspapelar alguna. Llevo 1 año con él y le saco mucho partido. También leo en papel. No entiendo porqué hay que juzgar desde la torre de marfil, en vez de disfrutar lo que de bueno tenga.

  23. pseudópodo dijo:

    cambiosocialya, vuelvo a decir que no suscribo lo que dice Reig, aunque sí me parece que apunta ideas interesantes. Eso sí, aciertas en lo de que lo mío tiene mucho de ir contracorriente. No le hago ningún asco a la tecnología, pero no soy un “early adopter”. Para que te hagas una idea, todavía uso el VHS y sólo tengo DVD en el PC. Y la TV digital me la han tenido que regalar, porque no pensaba comprarla.

    Pero no es porque tenga nada en contra, es simplemente que no compro algo si no veo la necesidad. Casi todo te quita tiempo, y para la vida que yo llevo la utilidad marginal de un Blu-ray me resulta casi nula. Con el e-book por ahora me pasa lo mismo, pero cuando lo encuentre útil lo compraré (a lo mejor cuando tenga que llevar muchos documentos para acá y para allá, Joaquín).

    Clodoveo, yo sí lo lamentaré si al final desaparece el libro, si al final, como decía Damián, en las nuevas plataformas “leer un libro será una cuestión meramente residual”. Sí que hay muchos ensayos llenos de paja como tú dices, pero también hay ensayos maravillosos, que no se leen sólo por adquirir información (bits) sino que te hacen ver el mundo de otra manera, tanto o más que la mejor novela. Ensayos que hay que digerir, que necesitan leerse enteros porque son más que la suma de sus partes… sería una gran perdida si eso desapareciera.

    Un saludo a todos… voy a leer un rato antes de que desaparezca el libro 😉

    (Ah: todavía no he leído esto: El polimorfo libro digital de J.A Millán, quizá el mayor experto en el futuro del libro. Es del 2008, pero seguro que está bien. Para que no se me olvide)

  24. Juanjo dijo:

    Yo, con Oakeshott:

    «Ser conservador consiste, (…) en preferir lo familiar a lo desconocido, lo contrastado a lo no probado, los hechos al misterio, lo real a lo posible, lo limitado a lo ilimitado, lo cercano a lo distante, lo suficiente a lo superabundante, lo conveniente a lo perfecto, la felicidad presente a la dicha utópica.»

  25. Masgüel dijo:

    “la felicidad presente a la dicha utópica”

    Si en un autorretrato uno sale guapo, es que no es sincero. El conservador no puede disfrutar una auténtica felicidad presente porque vive temeroso del cambio y como decía el replicante de Blade Runner, “es penoso vivir con miedo”. Los budistas, que de esto saben un montón, afirman que la vida es impermanencia y la causa de dolor es el apego.

  26. Pingback: Más opiniones acerca del libro electrónico frente al libro en papel « Uklaworld

  27. jesus, etc dijo:

    Iba a poner un +1 para Masgüel, pero después de el último comentario, pues +2. Sencillamente no podía expresarse mejor.

    A mí lo que no me gusta de este artículo es ese aire de “la industria, que nos la quiere meter doblada”, como si el lápiz y la industria del papel se hubieran dedicado a ello por amor al arte.

    Despues de tantos comentarios acertados al respecto de las posibilidades del e-book, creo que se puede subrayar el hecho de la versatilidad. Bien que el e-book sufra aún modificaciones, pero es algo sobre todo versátil. Hay quien leerá novela en el metro hay quien leerá el periódico, hay quien ordenará apuntes, hay quien escribirá su libro. Hoy parece caro en relición a lo que un ipad promete a coste casi similar, mientras que a su favor tiene la amabilidad y alto rendimiento de su tinta electrónica…

    La batalla será de ellos, los que quieren ganar dinero. Mientras los usuarios tenemos (a cambio de una más o menos razonable parte de nuestro dinero) un equipaje más ligero. El libro de papel seguirá coexistiendo una temporada y mantendrá su nicho, igual que hoy se mantiene (y ha crecido) el formato musical en vinilo.

    Y respecto a lo que se comenta del riesgo de pérdida de los datos dada su virtualidad, quería decir que por el bajo coste de la multiplicación de las copias (discos duros, memorias portátiles, copias en dispositivos, en la “nube”, en el gmail, etc, etc) quizá estemos copiando un modelo que quiere parecerse al de la naturaleza, que va replicando en el adn copias de seguridad completas por todos los lados… ¿no es poético?

  28. Juanjo dijo:

    @Masgüel: no, no, un conservador no vive temeroso del cambio, únicamente acepta tranquilamente las circunstancias, sin ningún deseo de mejorarlas o cambiarlas, a eso me refiero.

  29. pseudópodo dijo:

    Preferir “lo suficiente a lo superabundante, lo conveniente a lo perfecto, la felicidad presente a la dicha utópica” me parece todo un programa de vida que suscribo y que el mismo Buda sin duda recomendaría. Y estoy de acuerdo con Juanjo en que eso nada tiene que ver con temer el cambio sino, precisamente, con abandonar el anhelo (por ejemplo, de tener el último gadget): la tercera noble verdad.

    Jesús, etc, poético sí es. Pero falta que esas copias de seguridad y esa actualización de formatos se hagan solas…

  30. Masgüel dijo:

    Es una combinación de las dos cosas. Ni apego, ni anhelo. Vivir, disfrutar y atender lo presente aceptando su esencial impermanencia.

    Pero es que esa no me parece la actitud habitual del conservador. Efectivamente no desea cambiar las cosas, pero tampoco acepta de buena gana que las cosas, inevitablemente, cambien solas. El utópico vive atormentado por el deseo y el conservador por el apego. Y todos pecamos de ambos defectos en mayor o menor medida, pero el programa budista para intentar darse cuenta y evitarlo, haciendo de la atención al presente una disciplina, un deleite y una devoción, me parece bastante sensato.

  31. Sertorio dijo:

    Yo espero que tampoco se acaben los libros.
    Todos estos cacharrillos son estupendos hasta que viene una tormenta y te tira un poste de alta tension.
    Tambien son buenos para que la gente se haga ilusion de que la tecnica avanza deprisa y que vivimos cada vez mejor (y si no el año que viene)

  32. irichc dijo:

    Masgüel:

    Las cosas no cambian solas: la naturaleza es siempre la misma. La mayor parte de ellas cambia irreflexivamente, dada la inconstancia, el desorden y la mala memoria del hombre, esto es, no en virtud de una planificación universal o de un supuesto instinto de lo bueno. ¿Cómo no temer, pues, el advenimiento accidental de lo malo? Sin duda en ocasiones se progresa, pero creer en el Progreso es creer en un Alma de la Humanidad que goza de plena autoconsciencia y puede juzgar su pasado, incluso su pasado inmediato, como si se tratara de su niñez. Una perspectiva así sólo se sostiene por la petulancia de la generación presente y la viciosa interpretación lineal de la Historia. Es un ideal acumulativo ignorante del hecho de que todo lo que nos ofrece algo nuevo también puede quitarnos algo viejo no menos valioso.

  33. Pingback: El e-book y la obsolescencia programada

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  35. Masgüel dijo:

    Irich, comparto tu crítica al mito del progreso. No se por qué me lo adjudicas. Las cosas cambian. También los criterios para valorar los cambios. La naturaleza no es siempre la misma. Desde hace más de un siglo, naturaleza y evolución son sinónimos. Ese es el núcleo de la cosmovisión occidental contemporánea. Hoy Heráclito vence a Parménides.

    Leo tu blog de vez en cuando porque escribes muy bien y en tu empeño por nadar contracorriente, incluso dentro del propio catolicismo, a veces expones ideas interesantes (como la influencia del lenguaje humano en los animales). Casi nunca estoy de acuerdo con tus argumentos porque, aunque me parecen muy elaborados, suelen fallar en sus presupuestos. Eres un Anselmo del siglo XXI y razonas como los escolásticos medievales. Quizá lo que acabo de decir te parezca un cumplido, pero no lo es. Sobre todo porque sospecho que una persona con tus conocimientos es capaz de ver en sus argumentos los motivos por los que a casi todos los demás nos resultan inaceptables (pero a ese trapo no entras). Largarse a las antípodas y quemar los barcos es una pose que llama la atención, pero no esperes que los demás vayamos allí a buscarte, especialmente cuando en casa el juego se está poniendo tan interesante.

  36. irichc dijo:

    Masgüel, me alegro de que leas mi blog pese a las discrepancias, y te agradezco tus palabras.

    Si consideramos la evolución como un desenvolverse de algo que preexiste, no estaría tan seguro de que el cambio fuera tan total como imaginas. Pero esto nos aleja demasiado del tema principal. Reconozco, por lo demás, que en la caracterización del Progreso te he atribuido más de lo que has dicho.

    Un saludo.

  37. Javier dijo:

    Tengo que viajar en tren para ir al trabajo una hora, llevo el bolso cargado con la ropa del gimnasio y la comida del mediodía. Durante un tiempo tuve que cargar con un ladrillo de dos toneladas llamado “Los Pilares de la Tierra” para poder leerlo en el viaje. Cuando lo terminé, decidí no leer mas en el viaje….

    En casa, para peor, tengo miles de libros que no se donde meter amen de los que tuve que dejar en Buenos Aires cuando me mudé a España.

    El libro electrónico es una bendición: no ocupa lugar, no pesa, te permite llevar varios libros e incluso varios diarios (sin que te queden los dedos negros por la tinta), no cansa la vista y podés adaptar el tamaño de las letras a tu gusto.

    Solo alguien viejo y atrasado con fobia a lo nuevo puede opinar como el autor de la nota.

  38. Luis dijo:

    Otro problema que tienen los libros son los traductores izquierdistas que a propósito falsean y tergiversan las traducciones para cambiar la ideología del libro original:

    http://tresmontes.wordpress.com/2010/04/02/falsifican-las-traducciones/

  39. madebymiki dijo:

    Pues yo estoy muy de acuerdo con el post que has escrito y con su filosofia. Lo que afirmas me parece correcto y lógico.

    Salud amigo!

  40. Belén Sánchez dijo:

    Vamos por partes:
    1. Efectivamente, no todo el que compre un e-book le dará un uso activo, de la misma manera que muchos compran libros que nunca llegan a leerlos.
    2. No solo hay libros de lectura completa, también los hay de consulta, sobre todo en el entorno profesional. Hay que tenerlos, pero dónde los metemos?
    3. Efectivamente, la tecnología evoluciona algunos dispositivos no son compatibles con formatos anteriores, pero la demanda cada vez penaliza más esto: código abierto, interoperabilidad, tecnología escalable, esa es la tendencia.
    4. Cada vez que veo a mi hija salir de casa con su libro de 700 páginas (unos 2,5 kilos) me convenzo más de que tengo que comprar un lector de e-books. Que los niños ya no leen? Serán los suyos, oiga, porque la mía está necesitando un ebook como agua de mayo

  41. Bastiat dijo:

    “…Es un buen negocio, pero nunca suficiente para la avaricia empresarial…”

    No es la bondad del que sabe hacer pan (panadero) lo que hace que tengas pan cada mañana.

  42. VANSEN dijo:

    Al margen de la practicidad del ebook o de la capacidad de su memoria…

    Qué hay del Fertichismo que implica comprar un Libro con una cubierta
    atractiva,sugerente, que en muchos casos hace incluso de reclamo en nuestra mesita de noche para que lo cojamos y le hagamos el caso que se merece.
    Por no decir de que los libros forman parte de nuestra decoración cotidiana de nuestro pequeño despacho o comedor, repleto de libros multicolor.
    Desde ediciones de bolsillo hasta los de tapa dura o los de Colecciones míticas como Anagrama, Espasa,etc. para mi ,verlos en la estanteria es una gozada.
    Os imaginais una casa sin libros, sin un solo libro como el de toda la vida
    aunque tengas más de 2000 libros en una fria tarjeta SD no es lo mismo.
    no es un tema banal, es más bien sentimental.

  43. Hairanakh dijo:

    Por cierto, no sé si alguien ha dejado este enlace: http://www.youtube.com/watch?v=iwPj0qgvfIs

    Creo que le gustará al autor del blog 🙂

  44. dardo dijo:

    Discrepo en varios sentidos:

    1.- El libro electrónico (el cacharro para leerlos) no es un producto, sino el punto de entrada a una serie de servicios, como los de suscripción a prensa de pago o guardado de favoritos.

    2.- Algunas personas sienten la necesidad de poseer. Yo por ejemplo poseo una enciclopedia, en la que en toda mi vida he buscado cien artículos, y algunos tomos no los he abierto en 20 años. ¿Que necesidad hay de tener libros en papel?

    3.- Las editioriales de libros de ciencias te cobran 200€ por los libros buenos que además vienen impresos en papel malo y mal encuadernados. Es hora de terminar con su tiranía.

    4.- Hay muchos lectores mentecatos. Yo mismo soy un mentecato, así que no me siento insultado proque definir no es insultar. No tengo más libros porque 20€ por libro (de leer, no me refiero a libros de cabecera o relacionados con mis estudios o profesion, que esos valen entre 2,5 y 10 veces más) no me los puedo permitir.

    5.- En las bibliotecas no están los títulos que me interesan, por dos motivos, presupuesto de las mismas y las restricciones de las editoriales.

    6.- Digital significa “facil de reproducir y fácil de distribuir” y fácil de distribuir significa “fácil de copiar”.

    Sinceramente opino que si se copian los libros a las editoriales les importa un pimiento siempre y cuanto las tasas de beneficios se mantengan y las nuevas distribuidoras que no son editoriales tradicionales no les quiten el mercado. El libro ya no es un libro, sino un servicio. ¿cuantos libros de programación no traen un CD con ejemplos o una referencia a la página web desde donde descargar todos los contenidos del libro?

    El libro electrónico democratiza la cultura. La obsolescencia planificada no hará que los modelos de lectores electrónicos del futuro no puedan leer los nuevos formatos antiguos, sino que evitarán que los nuevos modelos que salgan lleven lo último en tecnología, para poder sacar cada año un modelo que sea 50gr más ligero y que tenga unas cuantas páginas más de batería.

    Afortunadamente os guardianes de la cultira libre se encargarán de evitar que los nuevos modelos no sean compatibles con los formatos estandar.

    PD: Si no puedes leer tu fichero de WordPerfect es porque eres u poco berzas, mira que no guardarlo en un formato estandar (y te lo dice alguien que ha usado todos las versiones de WordPerfect desde la II hasta la 8 )

  45. Juanjo dijo:

    El volcán islandés, el libro electrónico, las comodidades…

    «Mientras marchen bien las cosas, siempre habrá agua en las tuberías y corriente eléctrica en los enchufes. Cuando la vida y la propiedad están amenazadas, un simpre grito de alarma basta para que hagan acto de presencia, como por arte de magia, los bomberos y la policía. El gran peligro está en que el hombre confie demasiado en las ayudas de otros y, cuando faltan aquéllas, quede desvalido. Todas las comodidades hay que pagarlas. La situación de animal doméstico arrastra consigo la situación de animal de matadero.»

  46. pseudópodo dijo:

    Tenía abandonado este post y es un poco tarde ya para contestar a tanto comentario. Sólo para dardo: creo que discrepas con Reig más que conmigo. Lo fundamental aquí está en que, como dices, “los guardianes de la cultura libre se encarguen de evitar que los nuevos modelos no sean compatibles con los formatos estandar.”

    Mi principal desacuerdo contigo se refiere al wordperfect: yo usé desde la 4 a la 9, el archivo de marras se leía bien en el 9 pero el word se empeña en no leer las ecuaciones ni los caracteres especiales. ¡Nada de berzas, hombre!

    Juanjo, llevo tiempo pensando en eso de que las comodidades nos limitan. Tengo que escribir sobre ello.

    Hairanakh, muy bueno el video 🙂

  47. dardo dijo:

    Ya existen firmwares alternativos para varios modelos comerciales de lector e-book que extienden la cantidad de formatos que estos pueden leer y mejoran sus prestaciones hechos por personas sin ánimo de lucro.

    En cuanto al tema de WordPerfect, el formato de WordPerfect no es un estander reconocido internacionalmente, sólo lo reconoce Corel Corporation, y el .doc no es un formato oficial de nada, sólo de MicroSoft Corporation, ambas empresas privadas que quieren dominar su parte del mercado.

    Si desde el principio lo huboeras hecho en Latex o bien hubieras recurrido a la chapuza de guardar las fórmulas como imágenes PNG y el dcumento como un html todo sería perfectamente legible hoy en día por cualquier programa respetuoso con los estándares.

    El tema es siempre el mismo, ser respetuoso con los estándares, ya sea cuando creas un documento o cuando por ejemplo programas. Puedes por ejemplo utilizar código latex incorrecto y no estandar porque tu compilador de latex lo interpreta bien o es algo exclusivo de su versión, pero luego no ser compatible con otros. Con los e-books pasa lo mismo. Cuando te haces con un e-libro deberías convertirlo en un etandar aceptado como tal, al menos en ciencias acostumbramos a convertir als cosas al sistema internacional de unidades y cosas parecidas, porque nadie sabe por ejemplo cuanto mide realmente un pie o cuanta superficie es una cuarta, un cuartillo o un cuartón, una fanega grande o una fanega chica.

  48. Athini Glaucopis dijo:

    Queridos amigos, esta discusión ha quedado obsoleta, ya ha aparecido una tecnología de la comunicación enteramente nueva:

    (Athini Glaucopis)

  49. Athini Glaucopis dijo:

    Perdón por mi anterior entrada: ya lo había puesto Hairanakh. Es que me estoy quedando como un topo de tanto leer la pantalla del ordenador.

  50. pseudópodo dijo:

    Athini, tus comentarios son siempre bienvenidos, aunque sean redundantes. Menos mal que con el nuevo interface que explican en el video tus ojos van a descansar 😉

  51. Pingback: TamTam » Los ebooks y la obsolescencia programada

  52. Es la primera vez que leo sobre este tema. Vuestro post no solo me ha gustado si no que también pienso igual sobre este tema. Gracias por compartir vuestra opinion sobre un tema tan interesante.

  53. Andres dijo:

    En mi opinión, el único uso responsable de los e-books es para leer periódicos.

    Poco a poco tendemos, o nos hacen tender, a necesitar energía para cualquier cosa, y no me vengan con que es renovable ni mucho menos, q su porcentaje de “cuota de mercado” es mínima.

    Encuentro una utilización práctica y beneficiosa de los e-books para leer cosas volátiles, con una vida corta, entiéndase por información de periódicos, etc. Se consume menos energía produciendo la noticia digital y recargando un ebook que llevando a cabo el proceso de reciclado del papel de los periódicos, su distribución, etc.

    En cuanto al tema de los libros, como dice el autor, se pueden tener ediciones de hace 50 años y se siguen leyendo sin problemas. Un libro lo imprimís una vez, y lo podes leer todas las veces que quieras, sin necesidad de “recargarlo”.

    No por ser obsoleto el medio, el producto es malo. Un libro y un periódico tienen fines distintos. Mejor dicho, la información que contiene un libro y un periódico es distinta, por lo tanto, lo correcto sería avanzar en cada caso en función de las necesidades, y en su caso, pros y contras de la solución.

    Debemos empezar a tener un comportamiento mas responsable y mirar mas allás de nuestras comodidades (claro que es más cómodo ir en el metro con un ebook que con un libro de 800 gramos).

    Saludos.

  54. Sus pegas tiene … A mi hermano, un flipado de los ebook, le ha durado dos años su primer ebook, ¿100 cada dos años? primera pega… y el a pesar de estar encantado… menciona no poder usarlo en la playa… cuidado de no dejarlo en el coche en verano…

  55. Alicia perez dijo:

    Buen apunte, cada vez son mas resistentes y los están haciendo a prueba de agua, con lo que van a ser imprescindibles desde luego

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