Una vida

Cuando nació era un bebé tan débil que nadie pensó que fuera a sobrevivir.

No conoció a su padre. Cuando tenía tres años, su madre se volvió a casar y su padrastro prefirió deshacerse de él mandándolo con los abuelos. De mayor nunca hizo ningún comentario sobre ellos: no debía de apreciarlos mucho. A su padrastro y a su madre les amenazó con incendiar la casa y quemarlos vivos.

Cuando tenía diez años murió su padrastro y volvió a la casa de su madre. En el colegio era al principio mediocre y poco apreciado por los compañeros. Un día, uno de ellos le pegó una fuerte patada en el estómago. Eso ya fue demasiado. Le retó a una pelea al salir del colegio y ciego de ira acabó estampando su cara contra el muro de la iglesia. Tras esa victoria se convirtió en el primero de la clase.

En la universidad no tuvo amigos. Frecuentó las clases lo menos que pudo y se dedicó a leer, pensar y experimentar, siempre solo. Encontró que tras mirar fijamente un rato al Sol se alteraba su precepción de los colores. Faltó poco para que se quedara ciego; tuvo que pasar varios días a oscuras para recuperar la vista. Un año después se introdujo un punzón entre el ojo y el hueso: quería probar los efectos de alterar la curvatura del globo ocular.

No tuvo hijos y nunca se casó. No se le conocen amantes ni apenas amistades. Dicen que sólo una vez en toda su vida se le vio reír. En la madurez dedicó sus mayores esfuerzos a la especulación teológica y las ciencias ocultas. Estaba convencido de que era de la mayor importancia establecer la cronología correcta de la Biblia, y descifrar la clave con la que en el libro del Apocalipsis estaba cifrado nuestro futuro (predijo el fin del mundo para el año 2060).

Aunque mantuvo casi todos sus trabajos en secreto, acabó alcanzando fama y poder. Llegó a diputado y consiguió llevar a la horca a decenas de personas.

Falleció a los 84 años. Su féretro fue llevado a hombros por las más altas autoridades del estado, y se le enterró en la principal iglesia de su país, donde sus restos reposan en un grandioso monumento funerario. En él puede leerse su epitafio: Que los mortales se alborocen de que llegara a existir tan gran ornamento de la raza humana.

* * *

En este blog los post suelen tener alguna moraleja. Éste la tiene,  pero prefiero que sean ustedes quienes la encuentren.

Esta entrada fue publicada en cultura, Ideas & Thoughts, personajes y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

37 respuestas a Una vida

  1. Joaquín dijo:

    Isaac Newton.

    A primera vista, la vida de Newton, juzgada por la medida de una vida buena, fue poco edificante. Pero a su manera, con limitaciones personales muy evidentes, hizo un gran bien a la ciencia, y a la posteridad.

    Cualquier vida es muy valiosa (afirmación que sería mi moraleja a la historia). Por eso sabiamente se dice que no debemos juzgar, porque solo Dios conoce lo bueno de todos.

  2. Héctor M dijo:

    Bill Bryson.

    ¿Moraleja? La vida de algunos genios comporta ciertos sacrificios nada envidiables

    No me resisto preguntar a ver quién es mejor si éste o Albert. (como messi y cristiano XDD )

  3. Cirilo dijo:

    Es Newton.

    Moraleja: No mires al sol directamente.

  4. eulez dijo:

    Claramente, psuedo está hablando de Ronald Reagan.

    Parece mentira que no os hayáis dado cuenta. Aunque se le ha olvidado mencionar que fue actor de joligud.

  5. Manué dijo:

    Estás hablando de Newton, eso está claro. Desde luego la moraleja está en el epitafio, es decir, el bicho más raro acabó haciendo digna a la especie humana.

  6. Dr.J dijo:

    Moraleja: mátalos de pequeños que luego crecen.
    ¿estamos seguros de haber hecho bien la cuenta de la edad? es que con el cambio de calendario es un lío.
    a mí me interesa sobre todo su actuación en la Casa de la Moneda (Royal Mint) y sus problemas con la Santísima Trinidad
    Felices fiestas

  7. Altura moral y altura intelectual no están correlacionados. A veces se nos olvida.

  8. Clodoveo11 dijo:

    Moraleja: la línea entre genialidad e hijoputez (o psicopatía, a elegir) es mucho más fina de lo que pensamos. ¿Cuántos psicópatas asesinos de niños no han acabado en Newtons o viceversa por un mísero desvío sinapsial, por un puñado de erróneas indeterminaciones cuánticas?

    Pensarlo esta noche tras apagar la luz.

  9. Marc dijo:

    Hola:

    Más allá de la evidente importancia que supuso el desarrollo de la teoría de la gravedad, no tengo conocimientos suficientes para juzgar la labor científica de Newton, que es, según el resto de comentaristas, la lumbrera que se esconde tras la breve biografía que has escrito. Que fuera un vinagre de tío, es cosa suya; allá cada cual; pero que mandara a varias personas a la horca me resulta difícil de digerir.

    Por cierto: esa personalidad tan ensimismada me recuerda a la de Grisha Perelman.

    Aunque no tengo el placer de codearme con científicos eminentes, conozco a un par de cerebritos de otros ámbitos que también muestran signos de estar desconectados de la realidad “cotidiana” y que manifiestan un absoluto desinterés en fomentar las relaciones sociales. Cosas de la genialidad o del síndrome de Asperger o de lo que sea.

    De nuevo, felicidades por tu blog.

    Un saludo.

  10. Moraleja 1. Los últimos serán los primeros.
    Moraleja 2. La rareza del más raro de los humanos es la justa medida de la condicion humana.
    Moraleja 3. El árbol más hermoso se nutre de un pozo de mierda, con perdón.

  11. pseudópodo dijo:

    Pues sí: era Newton. Ya sabía que lo ibais a acertar enseguida, pero no tanto (Joaquín debió tardar 10 minutos en poner la respuesta…). Héctor, acabo de repasar “Una breve historia de casi todo” y veo que cuentan lo de mirar al sol y lo del punzón en el ojo, pero no lo recordaba de ahí. En realidad, es que estoy leyendo “Isaac Newton: una vida” de Richard Westfall, y he sacado casi todo de ahí (todo menos la profecía del 2060, que la he encontrado en la wikipedia inglesa). No había mirado la española y me ha sorprendido por eso el enlace de isanne: han sacado todo el artículo del libro de Westfall. Sabía que era la biografía clásica, pero no tanto.

    Por cierto, eulez, casi te digo que Reagan está vivo, menos mal que existe la wikipedia…

    En cuanto a las moralejas, me gustan casi todas las vuestras (el “casi” va por Dr.Herodes ;-)), tomo nota especialmente de las prácticas recomendaciones de Cirilo (pero, ¿ese pajarito no se llamaba Renaissance?).

    Lo que a mí me llamaba la atención leyendo la biografía de Newton es qué diferentes retratos pueden hacerse de una misma persona. Todo lo que he contado es cierto, y hasta el último párrafo se dibuja el retrato de una especie de psicópata. Sin embargo, el psicópata resulta ser, según su epitafio, un “gran ornamento de la raza humana”. Y el caso es que el epitafio también tiene razón.

    A Newton lo reverenciamos porque entendemos lo que hizo y porque sabemos que fue un genio, pero que se manifestara ese genio dependió de un cúmulo de circunstancias fortuitas, como dice Clodoveo. A lo mejor si no le hubieran dado una patada en el estómago a los once años no hubiera llegado a nada. O a lo mejor tampoco habría llegado a nada si Cambridge hubiera funcionado mejor en vez de ser el desastre de universidad que era entonces y le hubieran obligado a asistir a los laboratorios, presentar trabajos cada quince días y hacer evaluación continua, en vez de dejarle a su aire.

    El caso es que si no se hubieran dado esas circunstancias Newton hubiera sido igualmente genial, pero nadie lo sabría; no tendríamos nada con lo que contrapesar el retrato del psicópata. Así que “sabiamente se dice que no debemos juzgar”, que es la moral(eja) que saca Joaquín.

    Pero más aún: cuando en los libros de divulgación se habla de Newton, nunca se mencionan estos aspectos siniestros. No tiene por qué hacerse porque de lo que se trata es de su ciencia y no de su personalidad, y realmente, como bien dice Alberto, no tiene por qué haber una correlación entre altura moral y altura intelectual. Hay buenos divulgadores que no entran a vendernos el mito del buen científico y se limitan a enseñarnos ciencia, que es de por sí apasionante. Así era, por lo que recuerdo, otro gran Isaac: el buen doctor Asimov.

    Pero está muy extendido el presentar la ciencia como la empresa heroica que nos ha librado de las tinieblas y nos hace mejores. Y claro, los sacerdotes de esta religión, ¿cómo van a ser unos pederastas psicópatas? Aquí Carl Sagan nunca decepciona. No se me había ocurrido antes, pero al ponerme a escribir este comentario pensé: ¿Qué dirá Cosmos de Newton? Leídas las páginas correspondientes me encuentro que de todo lo que cuento aquí sólo menciona su debilidad al nacer y lo de mirar al Sol directamente. Es antológico como embellece su actuación al frente de la Casa de la Moneda: “dedicó sus energías a suprimir la falsificación de monedas”. Omite el detalle de que la manera de suprimir tal cosa era colgar al falsificador, castrarle y descuartizarle, y que Newton le tomó tal gusto a la persecución de falsificadores que consiguió que se hiciera tal cosa con veintiocho, tomando personalmente declaración a cientos de ellos y consiguiendo el título de juez de paz para involucrarse más en los procesos, algo que en modo alguno se esperaba de su cargo (ya ves lo que son las cosas, Marc).

    Esta parcialidad me irrita. Sagan nos cuenta ese tipo de cosas, pero se refieren a personajes como el obispo Cirilo de la época de Hipatia. Nunca un científico puede ser malo, es el mensaje.

    Bueno, gracias a todos por los comentarios. Que conste que la convocatoria para encontrar moralejas sigue abierta 🙂

    Ah. Manuel, acabo de ver las tuyas: lo has clavado. Y también tu versión abreviada, Manué.

  12. Pedro Terán dijo:

    Leyéndolo pensaba: Qué pena que por tres días esta entrada no haya salido el lunes 20, “Día Mundial del Escepticismo”…

  13. pseudópodo dijo:

    Mucha coña tienes tú 😉

    Por cierto, que creo que tu post sin título coherente me ha influido subterráneamente en éste…

  14. Joaquín dijo:

    La biografía de Westfall (CUP, 1996) es excepcional. Traducida al español en el año 2000, luego el Abc la sacó en edición muy barata (2006), que es la que tengo yo. A lo mejor algún afortunado todavía encuentra ejemplares en librerías de viejo y de saldo (“bargain books”). Es salirse del tema, pero en esto se ve que, en cuanto a los libros, no siempre hay una correlación clara y directa entre valor y precio. 🙂

  15. pseudópodo dijo:

    Esa es la que tengo yo, 2,90 € me costó 🙂 y es verdad que está muy bien. Lo único malo es que es una versión abreviada de la bigrafía original, Never at rest, que tiene unas mil páginas, y para abreviarla han quitado todo lo más técnico (¡fuera ecuaciones!) que a mi me interesaba mucho. Lo de correlación entre valor y precio es verdad: nula.

    Por cierto, a ti que eres un adicto a los libros de ocasión a lo mejor te interesa pasarte por las tiendas de Reto o de Remar; yo las veía como chamarillerías pero dentro tienen libros que te venden casi al peso. El otro día compré unos cuantos de editorial Dover a 1€ cada uno y no me llevé “Science and the modern world” de Whitehead, “The presentation of the self in everyday life” de Goffman y la “Biografía de la física” de Gamow a 1 € cada uno porque ya los tenía…

  16. Clodoveo11 dijo:

    Je, je, je. La verdad es que no pierdes una para darle caña a Sagan. Hombre, Cosmos no es un libro de biografías, sino de ciencia y de cómo ésta se desarrolla, así que tampoco va a entrar a especificar todo. Sagan presenta el fin de Hipatia como ejemplo del daño que el fanatismo religioso puede causar a la ciencia y su avance; el descuartizamiento de falsificadores no debió causarlo en igual medida ni por el forro (salvo que se cargasen a un Einstein en potencia, que de todo puede haber). Creo que Sagan hace ese escueto comentario más como un añadido a la personalidad obsesiva y peculiar (en sentido negativo, obviamente) de Newton que como una exculpación de la misma. Además, tampoco me parece mal que la divulgación científica sea levemente hagiográfica. Bastante ya de por sí en medios y opinión pública se maltrata a la Ciencia, se la culpa de males horribles, se la desconoce e ignora peligrosamente, como para que se nos presente el progreso científico como obra de un puñado de obsesivos, paranoicos, ególatras y chiflados. En la Ciencia hay como en todas las actividades humanas, santos y cabronazos: ahí están los ejemplos del propio Sagan (léase Miles de Millones, p.ej), Ramón y Cajal, los Curie o Richard Feynman como muestras de científicos con un impresionante fondo humano. Pero estas historias o cualidades son más pertinentes referirlas en el marco de biografías como la de Westfall o cotilleos científicos que en un libro que pretenda entusiasmar al público con la aventura de la Ciencia.

    Lo que sí debe quedar bien claro es que la Ciencia y sus logros son amorales del todo y desligados de la ética y moralidad del científico que las desarrolla. O deberían serlo, porque si no ya no hablaríamos de científicos “sensu stricto”.

    Salutes

  17. eulez dijo:

    Creo que esto se ha dicho alguna vez aquí, pero juzgar a la gente de hace 3 siglos por los criterios morales actuales tal vez no sea lo más correcto. Recordemos la fecha de la Revolución Francesa, cuando se eliminó la esclavitud o cuando la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Esto de ser bueno con el prójimo, de no esclavizarlo, torturarlo o directamente matarlo es algo muy reciente. De hecho, todavía nos cuesta y hay países que no lo cumplen a rajatabla.

    Sin embargo, los méritos científicos de Newton son atemporales. Básicamente “creó” (detalles aparte) el Cálculo y la Física tal y como las entendemos hoy. Hace 3 siglos.

    Por otro lado, la idea de que las revoluciones científicas surjan cuando tienen que surgir en el momento que tienen que surgir y que su dependencia de un tipo en concreto no sea más que casualidad, es la mar de interesante. No se si en el libro de Kuhn se decía algo de esto. Pero desde luego es una causa para no sufrir de síndrome EDC. Si te toca revolucionar tu campo, no lo vas a hacer, no te compliques…

  18. eulez dijo:

    Otra vez errata. Petición al autor del blog: que ponga el editor de comentarios más grande ¡que no veo la letra! En la última frase quería decir “Si NO te toca revolucionar tu campo…”

  19. edulcorado dijo:

    Quiza padecer el sindrome de Asperger, caracer de Empatia, le hizo ser un genio y un monstruo.
    Quiza buscar moralejas sean un desesperado intento de ordenar los multiples datos aleatorios de una vida y una realidad que no comprendemos y ni estamos hechos para comprender.
    Sagan moralizaba, nosotros moralizamos, ellos moralizan. ¿ Acaso podemos hacer otra cosa?
    La misma roja manzana de Newton nos hace pensar en el pecado de Eva, sin poder captar que una manzana es una manzana, y Newton es Newton- el muy capullo- 🙂

  20. Federico dijo:

    Me parece muy sensato el comentario de edulcorado. No es que crea que todo es relativo, pero la verdad es la vida de cualquier ser humano es tan sumamente compleja que juzgarla, en especial unos cuantos siglos después, puede ser descabellado.

  21. Schneider Köhler dijo:

    Entonces, cuál es la moraleja? Que no hay que mirar al sol o que la vida de algunos genios comporta ciertos sacrificios nada envidiables?

  22. pseudópodo dijo:

    Schneider Köler, cada uno puede sacar su moraleja personal. A mí lo que me hace pensar esta historia es que solemos juzgar demasiado rápido y con demasiada tendenciosidad. Demasiado rápido: todo lo dicho aquí es cierto, pero no basta para hacer un retrato veraz de una persona. Con demasiada tendenciosidad: una vez que sabemos que es Newton le perdonamos todo. Pero, ¿se lo perdonaríamos igualmente al cardenal Bellarmino o a los que juzgaron a Galileo? (seguro que la mayoría eran mejores personas que Newton: hace falta poco). Generalmente, ponemos a la gente como “uno de los nuestros” o “uno de los otros” y según eso le aplicamos un estándar totalmente distinto.

    Y más en concreto, esta moraleja se la aplico a la divulgación científica. Clodoveo, lo mío con Sagan es una especie de deporte: ten en cuenta que millones de lectores en la blogsofera estarían pensando ¡dale caña a Sagan, pseudópodo! Y no les podía decepcionar 🙂 … Bueno, en serio: entiendo que cierta divulgación científica, a un nivel básico, pueda cargar las tintas en el lado humano de la ciencia, etc, y tener incluso algún toque hagiográfico para “atraer vocaciones”, por así decirlo. Pero lo que hace Sagan es contar un cuento de buenos y malos, y cuando los científicos son “malos” como Newton, se disimula el asunto. No pasaría nada (porque la personalidad de Newton es irrelevante para su ciencia y la ciencia es amoral) pero si estamos contando lo simpáticos que son “los nuestros” (los científicos) y lo malísimos que son los otros (los Cirilos de Alejandría que en el mundo han sido) no deberíamos hacer trampa disimulando cuando uno de los nuestros, como Newton, es un cardo. Hay que aplicar el mismo estándar.

    Juzgar es muy difícil, además, por lo que dice eulez: hay que ponerse dentro de la época y juzgar con los criterios de la época. Eso lo hace mal el 90\% de los libros de divulgación, que sólo nos cuentan la historia desde el punto de vista de la teoría que triunfó, con lo cual no entendemos realmente nada de lo que pasó y nos preguntamos que cómo podían ser tan tontos para no ver que… (lo que sea: por ejemplo, que la Tierra se movía). Si el que lo cuenta es Sagan, siempre tiene la respuesta a mano: la culpa era de los malos (el oscurantismo religioso).

    Que puede hacerse la ciencia interesante sin recurrir a ese maniqueísmo lo demuestran infinidad de divulgadores, por ejemplo Asimov o Bill Bryson. La ciencia es que es interesante de por sí, y si uno no consigue transmitir su interés sin hacer trampas es que no lo hace bien.

    Así que quizá la moraleja es lo peligroso que encontrarle a todo moralejas (de acuerdo con edulcorado y Federico), sobre todo si vamos con nuestros prejuicios por delante.

  23. Schneider Köhler dijo:

    Vale.
    Y es cierto, juzgamos demasiado rápido. Y lo peor es que siempre es más fácil quedarse con las cosas malas que ver las buenas.

  24. Marfil dijo:

    Interesante ejercicio Pseudopodo, es de hecho una extrapolación al “Test Churchill/Roosevelt/Hitler Test” que suele circular por internet, en la cuál se dan las biografías parciales de estos tres personajes y se pregunta al lector por cual de ellos votaría en una elección, sin informarle de sus identidades reales:

    Candidato 1 (Roosevelt):
    Ha sido asociado con políticos corruptos. Consulta a varios astrólogos. Tuvo 2 amantes. A una de ellas la golpeaba. Fuma y toma entre 8 y 10 martinis al día.

    Candidato 2 (Churchill)
    Ha sido despedido en 2 ocasiones de su trabajo. Duerme hasta el mediodía. Consumía opio en la universidad y todas las nochesse toma una botella de whisky. Padece de obesidad y es conocido por su mal temperamento y agresividad.

    Candidato 3 (Hitler):
    Es un héroe de guerra condecorado, es vegetariano, no fuma y toma cerveza ocasionalmente. No se le conocen relaciones extramaritales. Respeta a las mujeres. Ama a los animales, muy reservado.

    Obviamente, ante esta información –la cual no he verificado por completo, aunque a grandes razgos es verídica– el lector elige a Hitler. Moraleja: Las personas son multifacéticas y no se debe extrapolar su conducta en alguna dimensión a otras que desconozcamos, es algo que sin embargo tendemos a hacer y se conoce como “efecto halo” (un sesgo cognitivo que hace pensar que unas características limitadas se aplican al todo).

    Lo mismo ocurre con Newton, o con cualquier otra figura histórica o científica. La formación científica no deja de ser tan sólo una “dimensión” más de las personas, una dimensión en especial difusa en épocas pasadas (entremezclada con la filosofía e incluso con la teología), la cual comparte lugar con otros aspectos variables de la personalidad.

    Coincido con Pseudopodo en que la historiografía de la ciencia debe ser lo más honesta posible, en vez de recurrir a narrativas de carácter heroico como suele ocurrir en los trabajos de varios divulgadores científicos, entre ellos Sagan.

  25. Clodoveo11 dijo:

    Tampoco dice Sagan que “los nuestros” sean simpatiquísimos. Se limita a presentarlos como adalides del avance científico mas allá de sus filias y fobias. Cirilo de Alejandría no contribuyó en NADA al avance científico ni a la mejor percepción del mundo que nos rodea (al contrario, se cargaba a científic@s), y también tenía sus filias y fobias. Puestos a elegir, me quedo con Newton antes que con Cirilo, y Sagan también, y éso es lo que supongo quería expresar.

    Disiento asímismo en eso de que “hay que ponerse dentro de la época”. Una hijoputez lo es ahora y siempre, como castrar falsificadores o desollar científicas, y se demuestra por el hecho de que a nadie les hacía gracia que se lo hiciesen. Otra cosa es que les hiciese gracia hacérselo a otros, cosa en la que sí hemos evolucionado. Pero el hecho en sí era entonces y ahora igual de execrable; lo que se ha reducido es, y afortunadamente, nuestro nivel de hipocresía (en esos aspectos, no en otros).

    Saludillis

  26. SuperBoy dijo:

    Clodoveo11:

    “Cirilo de Alejandría no contribuyó en NADA al avance científico ni a la mejor percepción del mundo que nos rodea”

    ¿Y de donde deduces que Newton contribuyó a una “mejor” percepción del mundo?. Ojo que la percepción del mundo no tiene porque coincidir con lo que es el mundo. De hecho, se pueden ver en los hechos que ocurrieron en el siglo XX, por ejemplo con las dictaduras comunistas, que intentando aplicar un criterio racional similar lo que sería un pensamiento científico (en Newton es destacable por su mecanicismo interpretable por un ideólogo para aplicar reglas racionales para ordenar a la sociedad, y gente como Descartes su visión de lo vivo como una máquina tampoco es que fuera una influencia muy buena) han cometido muchísimas atrocidades.

  27. Clodoveo11 dijo:

    “¿Y de donde deduces que Newton contribuyó a una “mejor” percepción del mundo?”

    De que me da que es más efectivo para circular por ahí el conocimiento de la ley gravitatoria (sobre todo para hacer aviones o ir sobre patines, por poner dos ejemplos) que saber si la Virgen es o no madre de Dios. O que sus estudios sobre la naturaleza corpuscular de la luz han hecho más por entender la mecánica cuántica (tan útil como apegada a la realidad) que perseguir nestorianos. Digo yo.

    Claro que la percepción del mundo no es el mundo. Pero para saber lo qué es el mundo ha demostrado ser muchísimo más efectiva la obra de Newton que las de Cirilo, los comunistas o los lyssenkianos. Por eso prefiero seguir el camino trazado por Newton que el cirílico, como demostró Einstein y los constructores de aviones.

  28. SuperBoy dijo:

    No, vuelves a caer en el topico que te he señalado antes, que voy a ver si lo explico mejor: tu afirmas que Newton ha influido para mejor en la percepción del mundo, el hecho utilitarista con el que vuelves a defender la superioridad de Newton no lo he mencionado en absoluto.

    En la percepción del mundo influye algo más que la ciencia. Si dependieramos de la ciencia sólo para eso, finalmente no se podría poner ningún reparo moral a experimentar a lo Menguele. Y hay ciertos conceptos que ha dado la ciencia, como el mecanicismo antes comentado, que pueden sugerir a ciertas personas a ver el mundo de forma totalmente mecánica, y que derive en auténticas barbaridades. Con esto no quiero decir que deban silenciarse tal o cual cosa sino que las cosas son más relativas y a la vez, más complejas. Igualmente el cristianismo dio ciertos conceptos éticos que pueden ser positivos aunque hayan sido negativos en otros.

    También es una gran falsedad, como se oye mucho a gente que parece que se crea que acabamos de salir de la Edad Media, que la ciencia no haya influido en el mundo hasta hace 4 días o que se la maltrate. Lleva al menos 4 siglos, y habría que ver si ese renacimiento de la ciencia fue más gracias a hechos culturales que permitieron a los hombres tener más independencia para pensar (de hecho autores como Escohotado indican que el comercio ha sido un gran baluarte para la salida del tunel más que los descubrimientos en si). La Ciencia influye en los hombres desde hace mucho tiempo, y no siempre de forma positiva, aunque evidentemente al final el responsable es el hombre que se olvida de toda ética en pos de su ideología.

  29. Clodoveo11 dijo:

    Perdona, pero has sido tú quien ha comparado la percepción del mundo de Cirilo con la de Newton, y tú has preguntado porqué me parece mejor ésta. Por supuesto que el mundo real tiene a ambos, pero si me pones a elegir prefiero la que me ofrece Newton. Y claro que existe la ética y todo eso, pero que yo sepa estábamos hablando de Ciencia, y así lo hacía Sagan, y ahí la ética poco pinta. Por supuesto que en el mundo existe la ética, el cristianismo y todo eso, pero, ¿tú crees que a quienes morían en tiempos pasados por epidemias les hubiera importado más la comprensión ética cristiana ante sus penurias o que alguien emplease su tiempo en descubrir qué gérmenes les mataba y cómo eliminarlos? ¿Qué refleja mejor lo qué es el mundo REAL, una ética subjetiva o la realidad positiva que ofrece la Ciencia?

  30. pseudópodo dijo:

    Marfil, no conocía el test de Churchill/Roosevelt/Hitler, pero es muy bueno. Ciertamente es la misma idea, y resalta bien lo que critico de Sagan. Hoy en día ya está desprestigiada la historiografía de “grandes hombres”, nadie se cree obligado a ocultar los defectos de Churchill porque lo que importa es que fue un gran hombre de estado. Y lo mismo que con los políticos pasa con los escritores o con cualquier personaje importante… menos con los científicos: aquí sigue predominando el modelo de las “vidas de santos” (con honrosas excepciones, claro, entre las que no está Sagan). Hay demasiada divulgación científica “confesional”.

    Clodoveo, lo de ponerse dentro de la época es fundamental. Por ejemplo, lo que le hacían a los falsificadores nos parece brutal, pero era la ley de la época, y Newton se limitaba a aplicarla, eso sí, con un celo nada habitual. Los tumultos, altercados y linchamientos eran habituales en la Alejandría de la época de Hipatia, y los practicaban todos contra todos (además de que no hay pruebas de que Cirilo fuera el instigador, cosa que Sagan omite). Etcétera…Pero como el tema da para mucho y no me puedo enrollar ahora, te pongo aquí la palabra clave: Historia Whig.

    SuperBoy, de acuerdo en que la percepción del mundo tiene muchas más dimensiones que no son la científica, y que no está nada claro que la ciencia nos haya hecho mejores (aunque sin ninguna duda ha hecho nuestra vida más cómoda, segura, larga y sana, lo que no está nada mal)… De todos modos, yo soy poco partidario de defender la ciencia por sus efectos prácticos. Para mí, lo interesante es lo que tiene de aventura del pensamiento.

  31. SuperBoy dijo:

    Clodoveo, de nuevo me vuelves al mismo discurso utilitarista, que de nuevo, yo no he negado ni he dicho nada sobre él. Y a la pregunta no me has respondido. Te he preguntado sobre la percepción del mundo, no sobre la utilidad de la ciencia y no se deduce de que algo sea útil, contribuya a una mejora en la percepción del mundo (en todo caso a una interpretación que no tiene porque ser buena, ¿es la eugenesia algo bueno?, desde la ciencia no se puede decir que no), de hecho científicamente hablando se podría convertir este mundo en un infierno muy fácilmente (¿acaso los niños que mueren en las guerras por armas químicas y misiles les importa mucho el progreso de la ciencia nuclear?). En mi opinión antes de ciencia y cualquier otra cosa ha habido un desarrollo y un cierto aprecio por la vida y la libertad que ha contribuido mucho más al desarrollo de todas las cuestiones de la ciencia y siempre tiende a ignorarse completamente.

  32. Marfil dijo:

    @pseudopodo A la lista de cosas negativas de Newton habría que añadir también el abuso de su posición como presidente de la Royal Society para sanjar disputas, como la famosa sobre la autoría del cálculo con Leibniz.

    No sé hasta que punto estes de acuerdo con esto Pseudopodo, pero creo que el factor clave en la “imparcialidad científica” en verdad no proviene de una supuesta virtud a nivel individual, sino de un sistema de regulación social que rige en la comunidad científica (revisión por pares, normas de publicación, disponibilidad de los datos, etc.).

    Personalmente no sé hasta que punto sea cierto lo que dices, que sean menos sesgadas las biografías de personajes históricas en varias áreas, en comparación a personajes científicos –salvando excepciones–. No sé como sea en libros, en lo que respecta a Internet diría que lo que dices es bien cierto en lo que respecta a la “blogosfera”, pero por ejemplo en el caso de la Wikipedia no –y me arriesgo a decir que se revierte la tendencia: las biografías de personajes científicos son menos sesgadas que la de personajes de política, artistas, etc.–.

  33. Clodoveo11 dijo:

    Superboy: y tú sigues empeñado en meter en el saco de lo científico dimensiones subjetivas como ética o cristianismo, y lo has hecho comparando la visión de Newton con la de Cirilo. El mundo, como hecho objetivo y sujeto por ello a tratamiento científico, es más acorde con lo que estudiaba (NO opinaba) el primero: dime cuándo Cirilo hizo un estudio objetivo de la realidad y podremos entonces comparar adecuadamente. ¿Y qué tiene que ver la vida y la libertad con todo eso? ¿Crees que siendo más o menos libre vas a conocer mejor o peor el mundo? Me parece que mezclas conceptos que actúan en esferas completamente distintos. Una cosa, repito es el mundo REAL y otra cosa lo que uno interprete por real. Newton estudiaba y ayudó a comprender el mundo REAL, mientras que Cirilo se montó un mundo que a él y a otros les parecía real, pero que no resulta serlo.

    Pseudópodo: Sigo pensando que ser un cabrón con pintas es intemporal, que otra cosa es que esté más o menos justificado socialmente en una u otra época y que Cirilo, haya o no haya un “smoking gun” en lo relativo a Hipatia, es un personaje indefendible, fanatizado y nefasto en la historia humana. Dicho sin acritú, como decía Guerra… 🙂

  34. pseudópodo dijo:

    Marfil, dices No sé hasta que punto estes de acuerdo con esto Pseudopodo, pero creo que el factor clave en la “imparcialidad científica” en verdad no proviene de una supuesta virtud a nivel individual, sino de un sistema de regulación social que rige en la comunidad científica (revisión por pares, normas de publicación, disponibilidad de los datos, etc.).

    Pues de acuerdo al 100%. Y además, ese tipo de regulaciones sociales son lo único que funciona, no sólo en la ciencia, en todo lo demás.

  35. eulez dijo:

    Buenas,

    Sólo quería comentar que esta entrada ha sido la inspiración básica para este dibujo:

    http://eulez.blogspot.com/2011/12/newton-os-desea-feliz-newtondad.html

    Jejeje…

    Feliz Newtondad!

  36. Pingback: Hablando de ciencia | El traje nuevo del emperador

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s