[50 libros] #06 Crímenes de la razón, de Robert B. Laughlin

Lo malo de tener el Premio Nobel es que te pasa lo que al emperador del cuento: nadie se atreve a decirte que vas desnudo. Robert B. Laughlin tiene el Premio Nobel de física de 1998. Este es su segundo libro de divulgación y reproduce todos los vicios del anterior, Un universo elegante diferente, que leí hace unos años. Pero si he recaído es porque también le encontré algunas virtudes.

No hay duda de que Laughlin es un tipo inteligente. Los dos libros tienen ideas audaces y estimulantes, pero están pésimamente explicadas. Una y otra vez Laughlin empieza divagando y cada vez que por fin va a llegar al meollo de una cuestión, hace una pirueta: lo despacha con un par de líneas y unos cuantos chistes (que ya debían tener poca gracia en el original, pero que traducidos, y para un lector español, la pierden por completo).

Se supone que este libro es un alegato contra las barreras a la difusión y búsqueda del conocimiento. Según Laughlin, cada vez se levantan mayores obstáculos a la libre circulación de las ideas: se patentan secuencias genéticas o algoritmos matemáticos; la información con valor comercial es más secreta que nunca; los defensores de la propiedad intelectual se oponen al derecho a aprender libremente; e incluso se promulgan leyes que, con la excusa de la seguridad nacional, declaran ilegal el propio conocimiento en materias como la física nuclear o la genética. Intenet aparenta ser un medio inigualable de difusión del conocimiento, pero lo oculta en un océano de spam, de información irrelevante en la que faltan justo los detalles importantes.

En resumen (pg 16): “Hoy se oculta más conocimiento, y esto se hace más rápido y con más eficacia, que en cualquier momento del pasado”. El conocimiento desaparece “con sutil elegancia frente a nuestras propias narices” mediante la “capciosa estrategia  de hacernos creer que cosas importantes no tienen importancia”.

Todo esto es muy interesante; el problema es que la argumentación de Laughlin es tan confusa que a menudo no se sabe si dice una cosa o la contraria. Y tampoco plantea soluciones. Reconoce, por ejemplo,  que realmente hay conocimiento peligroso, y que el engaño y la ocultación son un elemento necesario para que la economía funcione; de hecho, llega a decir que (p 132)  “Lo que los tecnólogos no han comprendido es que el intercambio libre y abierto de conocimiento es en esencia incompatible con la economía de mercado”.

¿Entonces por qué es tan escandaloso el ocultamiento que se denuncia en el libro?¿Hay un grado óptimo de ocultación del conocimiento y lo hemos superado?¿O es que la economía de mercado es inmoral?¿Qué deberíamos hacer ante esta situación? No esperen respuestas aquí. El libro termina así: “Qué superficial y decadente se ha vuelto la esfera azul. Con todo, sería genial si vinieran más chicas a visitarnos”.

En fin. ¿Sabe alguien de algún autor que trate estas cosas y no sea premio Nobel?

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12 respuestas a [50 libros] #06 Crímenes de la razón, de Robert B. Laughlin

  1. SuperBoy dijo:

    No he leído el libro,pero por la reseña me da la impresión que lo que le molesta al autor es que la gente no busque lo que el desea. El autoengaño más que el deseo de conocer es afín al carácter humano y es cierto que Internet ha hecho que eso pueda ser más fácil al crear una realidad virtual en los medios (Ej. En el 15-M parecía que todo el mundo era de izquierdas y después va y gana el PP con la mayoría absoluta más absoluta de su historia) y que luego al chocar con la realidad no sea como uno piensa. Aparte, las patentes en ciertos casos si son perjuiciosas pero también si pagas tienes acceso a ellas como quieras, y en muchos países la legislación no impide la ingeniería inverso, aparte que parece que este señor no ha oído hablar del software libre

    Y otra cosa, precisamente el boom de la información viene paralela al desarrollo del libre mercado y la mayoría de las libertades en general.

  2. Marfil dijo:

    Pseudópodo, creo que estas confundiendo dos libros: “El universo elegante” de Brian Greene, y “Un universo diferente” de Robert B. Laughlin.

    Sólo he leído el primero y era considerablemente bueno teniendo en cuenta que se trataba de un libro de divulgación de física (teorías de la relatividad, cuántica, y cuerdas). En mi opinión, mucho más recomendable que los de Hawkings que son bestseller en la misma área.

  3. Clodoveo11 dijo:

    Me recuerda a Leo Lederman y su “Partícula divina”, otro libro repleto de chistes malos… pero por lo menos aquél explicaba bien lo de las partículas y los aceleradores. Igual te venía mejor para eso J. F. Revel y su “Conocimiento inútil”. En fin, un autor para olvidar. A nuestra edad, lo peor que hay es perder el tiempo en libros que prometen pero no arrancan.

    “El universo elegante” era muy bueno; ahora bien, había que leerlo muuuuuy despacio, sobre todo las diversas y enrevesadas teorías de las cuerdas, branas, espacios de Calabi-Yau y otras lindezas, uf… 🙂

  4. Sertorius dijo:

    Coincido con Marfil, estas liando a Brian Greene con Laughlin. Greene es muy instructivo, ademas de el Universo elegante tiene otro libro que se llama “El tejido del cosmos” que a mi me gusta mucho. Disecciona la Fisica en capas crecientes de una forma encantadora, Fisica Antigua, Fisica Newtoniana, Fisica Relativista, Fisica Cuantica y solo falla, desbarra, patina y acaba haciendose un lio momumental al llegar a esta Fisica de ahora y a su teoria de la Supercuerdas que mas parece Metafisica que Fisica. Es la condenacion de la Fisica actual parece que cae en la Biologia, en la Filosofia o en volver a su cuna, la Astronomia.

  5. pseudópodo dijo:

    Marfil, Sertorius: tenéis toda la razón, ya lo he corregido. No sé como se me cruzaron los nombres de dos libros tan distintos, porque, tenéis razón también en eso, el de Greene es espléndido. A El tejido del cosmos ye le tengo echado el ojo, a lo mejor es uno de los 50 de este año 😉

    Clodoveo, pues de Lederman leí uno muy malo (lo conté aquí) y desde luego no pienso repetir. Pero pensé que este de Laughlin, que trataba de un tema totalmente diferente, era más prometedor. Y no, está claro que el que no sabe explicarse da igual que hable de internet o que hable de la cuántica…

    SuperBoy, pues tienes razón, no menciona el software libre, pero es que el libro es tan arbitrario en lo que trata y deja de tratar, y en las opiniones que va soltando, que no es extraño. Lo que parece que le molesta es la contradicción entre que parece que vivimos en una sociedad en la que toda la información es accesible para todo el mundo, y luego resulta que no es así, porque a la vez hay cada vez más barreras a la difusión de la información realmente valiosa, y en cualquier caso, sin necesidad de leyes de patentes o similares, se la sepulta en un océano de datos irrelevantes. Hasta ahí, de acuerdo, pero eso se puede decir en cuatro páginas y todas las demás no esclarecen precisamente la cuestión…

  6. loiayirga dijo:

    Sobre información trata un libro que en un reciente post de su blog citaba Espada.

    http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/elmundopordentro/2012/02/13/por-el-humo-se-sabe.html

  7. Vicente dijo:

    ¿Pretenderá con este libro Laughlin reirse de nosotros? 😄

  8. Instan dijo:

    A mí no me ha parecido tan malo, aunque es cierto que en este divaga mucho más que en su otro libro, donde quizá el hecho de que trata cuestiones más técnicas atrae más al lector con conocimientos de física (yo no recomendaría “Un universo diferente” como obra de divulgación científica). He leído alguno de los artículos de Laughlin y puedo dar fe de que es mucho más ameno que en sus ensayos, je,je.

    Por ejemplo en este: ftp://large.stanford.edu/publications/2003/p01dec03/p01dec03.pdf

  9. La frase final del libro (qué terrible Spoiler y si avisar) es absolutamente digna como primera frase de un libro de humor absurdo.
    @Marfil @Sertorius yo he abandonado a Green cada vez que lo empiezo, me resulta terriblemente pedante la insistencia en que el mundo de la Teoría de cuerdas no sólo es lo único y lo más importante, también es sencillo y al alcance de cualquiera. Luego cuando empieza a explicar, por supuesto que no puede mantener esa afirmación.
    Saludos.

  10. pseudópodo dijo:

    Uf, gracias todos por los comentarios y perdonad que no haya repondido: me he pasado cinco días completamente desconectado. Me leeré vuestros enlaces…

  11. Sertorius dijo:

    Para de Proaaproa. no puedo estar mas de acuerdo en que cuando Greene empieza a hablar de las supercuerdas se apaga la luz. La verdad es que le hace un favor muy flaco a la teoria, pero en las primeras dos terceras partes del libro se muestra, para mi gusto, tremendamente instructivo. La narracion del experimento del cubo en relacion a una de las disputas que sostivieron Newton y Leibniz es genial. Por cierto que tiempos en los que no habria ni mil cientificos en todo el mundo y se peleaban Newton y Leibniz.

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