[50 libros] #08 La ciencia de Leonardo, de Fritjof Capra

Después de visitar la exposición de Leonardo en Madrid (lo conté aquí), me quedó la curiosidad de saber qué había hecho realmente. Sabemos que como artista fue un genio y tuvo una enorme influencia. Pero ¿cómo valorar su trabajo científico y técnico? No había inventado la bicicleta, de acuerdo, pero ¿qué valor tenía lo que sí inventó? Y como científico, ¿qué mérito tuvo?

Sobre Leonardo hay una literatura extensísima, pero la mayoría se refiere al artista, y la que trata de sus inventos suele ser del género infantil y juvenil. Así que me gustó encontrar este libro, que prometía ser justo lo que yo buscaba. Editado en una colección de ensayos serios (Argumentos, de Anagrama), escrito por un autor serio (más sobre esto al final) y con este serio subtítulo: La naturaleza profunda de la mente del gran genio del Renacimiento.

Bueno, pues tampoco. No sé que pasa con Leonardo que no hay manera: sobre él no hay más que hagiografías. El libro empieza bien, diciendo que “son asombrosamente escasos los libros sobre la ciencia de Leonardo” (totalmente de acuerdo, pienso, por eso estoy leyendo el tuyo), que los autores que se han ocupado de esa obra científica “la han mirado con lentes newtonianas, lo que impide entender su naturaleza esencial” (interesante), y que en este libro se propone “realizar una exposición coherente del método y los logros de este gran genio del Renacimiento y evaluarlos desde la perspectiva del pensamiento científico actual” (¡justo lo que yo quería!).

Pero a continuación, Capra señala un peligro: que, dado el halo de misterio que rodea muchos aspectos de la vida y del pensamiento de Leonardo, cada época y cada autor ha “reinventado” uno a su medida. Y reconoce que, inevitablemente, él también ha hecho lo mismo.

Pues bien, en las trescientas y pico páginas siguientes tenemos ocasión más que sobrada para comprobarlo. El Leonardo de Capra es como el ruso de José Mota: inventao.

No hay virtud que no encuentre Capra en Leonardo. No basta con que fuera la más completa expresión del hombre renacentista, pintor genial y precusor de infinidad de inventos: también poseía una singular belleza, extraordinaria fortaleza física y fue el primer alpinista. Puede que algunos relatos contemporáneos lo pintaran así, pero un libro serio debería ejercer un poco de sentido crítico a la hora de valorar las fuentes, creo yo.

Por encima de todo, Capra presenta a Leonardo como el fundador de la ciencia moderna, y, más aún, un precursor del tipo de ciencia que a él le gusta: del pensamiento sistémico, del ecologismo y de la teoría de la complejidad. Todo esto son afirmaciones extraordinarias pero se argumentan muy poco. Uno se queda con la sensación de que los cuadernos de Leonardo son como un test de Rorsarch en el que Capra proyecta sus temas favoritos. Pero lo cierto es que todos los historiadores serios son unánimes: el fundador de la ciencia moderna es Galileo, y no hay en este libro ninguna revelación extraordinaria para que atribuyamos el mérito a Leonardo. Aunque a lo mejor, el de pionero de la new age…:

La ciencia de Leonardo era una ciencia delicada. Aborrecía la violencia y tenía especial compasión por los animales. Era vegetariano porque no quería hacer sufrir a los animales al sacrificarlos para su consumo. Compraba en el mercado pájaros enjaulados y los dejaba en libertad y contemplaba su vuelo no sólo con la aguda mirada del observador, sino con gran empatía.

Capra es un autor serio, decía al principio. He leído bastantes cosas de él, y un libro suyo, El punto crucial, me influyó mucho en su época. Ha hecho mucho por divulgar la visión sistémica del mundo que yo creo que es profunda y necesaria (de eso iba este post y los tres que lo precedieron). Pero, aunque trata temas que siempre me parecen muy interesantes, tengo la sensación de que nunca lo hace del todo bien: cuando llega a lo importante, tiene una tendencia a descuidar el rigor sin que por ello gane la amenidad.

En este libro el problema es mayor, porque el rigor se ha descuidado desde el principio. Capra se ha metido a historiador de la ciencia y ese no es un tema para amateurs: hace falta saber ciencia y saber historia (combinación no muy habitual) y lo que es aún más difícil, hay que saber olvidar la ciencia que sabemos hoy para no proyectarla sobre la época y poder ver los problemas con los ojos con los que los vieron sus protagonistas. Cuando no se cumplen estos exigentes requisitos se cae sin remedio en la nefasta historia whig de la que hablé aquí hace tiempo. Uno de sus productos típicos son las vidas de santos (los héroes incomprendidos de la ciencia) y esta es una de ellas.

NOTA: Todo esto no quita para que a los críticos les haya encantado el libro. Es lo malo cuando se deja opinar de historia de la ciencia a los poetas…

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8 respuestas a [50 libros] #08 La ciencia de Leonardo, de Fritjof Capra

  1. Sertorius dijo:

    En una cosa no esoy de acuerdo contigo, en que la ciencia y la historia tengan una relacion dificil. En mi experiencia los fisicos (que son los cientificos mas puros) sienten, casi sin excepcion, una gran afinidad por la historia, yo diria que solo superada por la que tienen los juristas. A los medicos tambien suele gustarles mucho. Son los matematicos los que , en general, muestran una aversion por la historia apenas un poco inferior a la que sienten los autodenominados historiadores de las corrientes progresistas.
    En lo demas no puedo estar mas de acuerdo contigo.
    Es mas, desde aqui hago una sugerencia a Mariano Rajoy: Aprovechando este inesperado hueco que le han dejado sus adversarios politicos proclame que las ideas del Partido Popular estan directamente inspiradas en el pensamiento y la filosofia de Leonardo Da Vinci, asi cubre ese cierto desvalimiento ideologico que tiene y puede poner en sus mitines un cartelon enorme con la cabeza de Leonardo que quedaria chachi feten humanista y supermoderno en los telediarios de las nueve

  2. Bianka Hajdu dijo:

    Este libro lo tengo en mi biblioteca, pendiente de leer. Tu reseña creo que me va a ayudar a hacerlo con perspectiva.
    El pasado fin de semana me leí el libro de Stefan Zweig sobre Erasmo. Me resultó curioso que los dos no se conocieran viviendo en la misma época y geográficamente cerca pero supongo que es la mirada de quien proyectas sobre el pasado lo que piensa ahora. De todos modos, Zweig me parece un buen escritor de biografías (también biografió a Montaigne y a Casanova). Creo que compatibiliza la empatía con una mirada rigurosa.

  3. pseudópodo dijo:

    Sertorius, es que una cosa es la afición a la historia y otra el conocimiento profesional… De todos modos, si me apuras, yo creo que para hacer historia de la física la exigencia es mayor incluso del lado de la física que del lado de la historia. No basta saber física, hay que conocer muy bien la interrelación de las teorías, y (algo que nunca te explican en la facultad) las teorías alternativas que fracasaron en su época y por qué fracasaron. Y además, todo el fondo filosófico y cultural sobre el que se desarrollaba ese proceso. Por eso hay tan poquísimos historiadores de la ciencia buenos.

    Bianka, bienvenida. Me alegro de que el post no te haya desanimado para leer el libro… En realidad, se merecería otro post para explicar todas las ocasiones (bueno, unas cuantas) en las que Capra se empeña en leer en Leonardo anticipaciones bastante descabelladas de lo que vino después… Quizá lo más gordo, anécdotas aparte, es su empeño en presentar a Leonardo como el padre de la ciencia moderna, basándose en un concepto muy ingenuo (empirista) de lo que es la ciencia. En realidad, la ciencia moderna nace con Galileo porque es el primero que hace modelos, usa el método hipotético-deductivo con esos modelos, razona sobre abstracciones con técnicas matemáticas, comunica los resultados y sostiene un debate público sobre ellos… vamos, nada de esto lo hizo Leonardo. Pero me enrollo y una vez más eso necesitaría otro post…

    Yo he leído “La curación por el espíritu” de Zweig, que son tres biografías, y me gustó mucho (y, BTW, me inspiró este post…), así que la de Erasmo seguro que está muy bien. También he oído hablar maravillas de la de Calvino…

  4. edulcorado dijo:

    Curiosamente el otro día, un amigo ,me comentó su absoluta admiración por Leonardo, como el mayor genio que había dado la humanidad. Me lo describió como una especie de Super héroe Renacentista.
    Yo lo que le contesté, es que lo que realmente me parece admirable de él son sus dibujos,impresionantes especialmente los de anatomía. Sus croquis de maquinaria son de lo más sugestivos y con ese tono sepia seducen la imaginación de cualquiera. Quizá, el mayor logro de Leonardo sea ese: su invitación a fantasear.
    La verdad es que a mí siempre me ha dado pereza investigar a fondo en su biografía, dado el circo mediático que hay a su alrededor. Pero es curiosa la necesidad de Mitos que tiene mi amigo y con él el resto de la humanidad…

  5. edulcorado dijo:

    Respecto a Zewig, leí el pasado año las biografías de Fouché y Maria Antonieta. Para mí, el toque psicológico que da a sus personajes, es como leer biografías en 3D y sin gafas…

  6. Aloe dijo:

    Creo recordar que S.J. Gould tenía un ensayo sobre Leonardo que estaba bastante bien. No era a cuenta de todos sus aspectos técnicos o científicos, sino concretamente sobre sus conceptos sobre los fósiles y la historia de la Tierra.
    Lo que venía a decir en conclusión no te desagradaría, creo:
    Según Gould, Leonardo era estrictamente un espíritu renacentista, y eso quiere decir que sus conceptos sobre ciencia y conocimiento estaban a caballo entre los medievales y los modernos. No eran completamente medievales, pero no eran modernos.
    Aunque mi recuerdo aquí ya patina un poco, el concepto de Leonardo sobre la naturaleza y el mundo físico era muy dependiente de un concepto medieval de un orbe o cosmos ordenado directamente por Dios en cada detalle, lo que quiere decir en el fondo un orden o cosmos a una escala humana, algo que el hombre ve como análogo al orden artificial y visible que él impone a las cosas.
    En resumen, venía a decir lo que tú: un tipo muy admirable por muchos conceptos, no solo los artísticos, pero no un fundador de la ciencia en sentido moderno, porque su concepción de la naturaleza no lo era.
    El ensayo es “La montaña de almejas de Leonardo”, según veo ahora. Tampoco es de los mejor escritos de SJ Gould, creo que ya estaba bastante enfermo. Pero cumple los requisitos: conocer el aspecto científico y tener una amplia cultura sobre la historia de su ciencia. Eso se nota.

  7. trilobites dijo:

    A mí me regalaron este libro hace tiempo y lo empecé a leer con bastantes ganas, pero lo dejé sin haber llegado a la mitad. No es que me desagradara especialmente, simplemente, (y me identifico con tu crítica), no era lo que esperaba. Yo también buscaba un poco más de objetividad y no un relato donde “todo puede ser”.
    Además, hay cosas que me chirriaban, como ensalzar el pacifismo y el rechazo a la guerra de Leonardo sin poner sobre la mesa también (corregidme si me equivoco) su colaboración en la guerra construyendo y diseñando cañones, maquinaria de guerra. Curiosos principios pacifistas..
    Y conste que Leonardo sigue siendo para mí un personaje fascinante, una inspiración para integrar las artes y las ciencias, pero de ahí a querer ver sólo luces sin sombras o peor, inventarse luces..

    Por cierto, enhorabuena por la página, pseudópodo. Es mi primer post pero ando leyendo tras los arbustos desde hace tiempo.

  8. pseudópodo dijo:

    Edulcorado, eso es: el Super héroe renancentista. Lo que tiene Leonardo es que gusta a todo el mundo, y por eso tenía su razón Sertorius con su sugerencia a Rajoy… ¿Por qué gusta a todo el mundo? Habría mucho que decir, pero una razón es que entra por los ojos, sus dibujos son realmente extraordinarios. Y luego, todo el que no sabe mucho de ciencia o tecnología no se da cuenta del abismo que hay entre tener ideas y conseguir que esas ideas funcionen. Y las de Leonardo, en una proporción abrumadora, no funcionaron.

    Aloe, ese libro de Gould justo no lo tengo. Pero por supuesto que me enorgullezco de coincidir con él (Gould era un auténtico sabio). Yo creo que el malentendido sobre Leonardo como fundador de la ciencia moderna tiene mucho que ver con el malentendido sobre Galileo: se le presenta como fundador de la ciencia moderna porque hizo experimentos (como el legendario –en el sentido de leyenda urbana- de dejar caer pesos desde la torre inclinada de Pisa…) cuando su mérito está en algo completamente diferente. Pero estos malentendidos son en realidad la norma: de Einstein se pondera que era un gran matemático, de Velázquez que sus cuadros son muy realistas, y así sucesivamente.

    Trilobites, pues gracias por animarte a escribir (y muy bonitos tus dinosaurios). Capra sí menciona de pasada los trabajos bélicos de Leonardo, pero se apaña para minimizarlos, diciendo algo así como que eran sobre todo trabajos defensivos (algo muy discutible…). El libro sería mucho más eficaz, incluso como elogio de Leonardo, si hubiera menos loas genéricas y se explicaran al menos unas pocas cosas concretas (y cuando Capra lo hace, no suele hacerlo demasiado bien, como cuento en el post siguiente…).

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