[50 libros] #24 Mi vida, de Anton Chejov

Este libro empezó siendo una decepción. Lo compré (de ocasión) pensando que era una autobiografía. Está escrito en primera persona, y ¿qué otra cosa puede ser un libro con ese título? Pero la historia comienza in media res, cuando al protagonista le echan del trabajo: ¿dónde está el relato de la infancia?, se queda uno pensando. Cuando nos vamos metiendo en la historia, vemos claro que no trata de la vida de Antón Chéjov.

El protagonista es hijo de un arquitecto y vive en una capital de provincias que dormita en la mediocridad, el mal gusto y el conformismo.

En toda la ciudad no conocía a una sola persona honrada. Mi padre aceptaba regalos bajo mano y se figuraba que se los daban por estima a sus cualidades espirituales; los colegiales, para pasar de una clase a otra, entraban de pensionistas en casa de sus maestros, quienes les hacían pagar fuertes sumas; la esposa del jefe militar, durante el reclutamiento, aceptaba regalos de los quintos y hasta permitía que la invitaran, y una vez, en la iglesia, estando de rodillas no pudo levantarse porque se había emborrachado  (…) Quienes no aceptaban dádivas, como por ejemplo los magistrados del departamento judicial, eran orgullosos, alargaban sólo dos dedos al saludar, se distinguían por la frialdad y la rigidez de juicio, jugaban mucho a las cartas, bebían mucho, se casaban con mujeres ricas, y, sin duda alguna, ejercían sobre el medio una influencia nociva, corruptora. Sólo de las muchachas se desprendía un hálito de pureza moral; en su mayor parte, tenían aspiraciones elevadas, almas nobles, limpias; pero no comprendían la vida y creían que las dádivas se ofrecían en reconocimiento de cualidades morales; al casarse, envejecían pronto, se abandonaban y se hundían irremisiblemente en el légamo de la existencia vulgar, propia de la gente de medio pelo.

La sociedad de los tres estados, podríamos decir: los corruptos, los engreídos y las ilusas. A los que hay que añadir, claro, los parias: los mujiks que nunca faltan en una novela rusa, como el coro sin rostro que siempre está al fondo.

Naturalmente, Misael, nuestro protagonista, no encaja. Por su clase social consigue trabajos de cuello blanco, sinecuras en las que otro estaría contento, pero le repugna esa ociosidad y prefiere el trabajo físico a ese falso trabajo intelectual. La novela es el relato de la apostasía social de Misael, y del pequeño grupo de sus afines que tampoco encajan. Pero no hay dramatismo. La historia transcurre sin aspavientos, contada con un distanciamiento más clínico que irónico, y a la vez con una muy contenida simpatía. No extraña que Chéjov fuera médico. Sorprende además la modernidad de estilo y sus chispas de genio. Por ejemplo:

No sé por qué todas aquellas casas, construidas por mi padre y semejantes entre sí, me recordaban vagamente su sombrero de copa, su nuca, seca y obstinada. Al transcurrir el tiempo, la gente de la ciudad se fue acostumbrando a la falta de talento de mi padre, su ineptitud echó raíces y se convirtió en nuestro estilo.

Salvo por el ambiente tan tópicamente ruso y tan típicamente siglo XIX, este libro podría haberse escrito ayer mismo. Aunque bien pensado, ese ambiente (de mediocridad, mal gusto y conformismo) tampoco es tan diferente del nuestro.

Moraleja: este libro empezó siendo una decepción, decía, pero Chéjov nunca decepciona.

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2 respuestas a [50 libros] #24 Mi vida, de Anton Chejov

  1. ¡Qué sorpresa! Este es uno de los libros más hermosos que he leído en mi vida. Su final es conmovedor hasta la médula. Qué curioso: en mi comentario a tu post de Zweig pensé añadir que el austríaco tenía una sensibilidad parecida a la de Chejov. Un abrazo.

  2. loiayirga dijo:

    No recuerdo haber leído nada de Chejov. Pero recuerdo que en mi juventud vi en el teatro un monólogo que era de Chejov. Lo he buscado en Internet y en algunos sitios dicen que es apócrifo. No entiendo como es posible que lo recuerde habiendo pasado tanto tiempo. Supongo que porque a mi padre le gustó y me hizo valorarlo…. El caso es que en Youtube puedes encontrar la representación hecha por distintos actores. Un único actor como digo. Es sorprendente lo diferentes que puede hacerse las representaciones de una misma “obra”. Aunque las que he visto usan textos distintos todas se basan en lo mismo. Algunas son muy aburridas. La que más me ha gustado es esta. Aunque un poco sobreactuada al final.

    Está adaptada a la época actual.

    Se llama “Sobre los daños que causa el tabaco” y trata de un tipo que tiene que dar una conferencia sobre eso pero nos habla de todo menos de eso.

    ¿recomiendo que la vean?

    No.

    Pero como por aquí supongo que pasa gente que también pierde el tiempo. A lo mejor alguno…

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