Conascendencia

No conocía la historia de Albert Camus, y me he enterado por un espléndido post en el blog de Cristina. Camus creció en Argelia, huérfano de padre. Su madre era sordomuda y analfabeta. En el colegio, un profesor, Louis Germain, descubrió que aquel chaval miserable tenía talento y se empeñó en que estudiara. Tuvo que vencer la resistencia de la familia, que no entendía para qué valía eso, y que necesitaba que el chico llevara dinero a casa. Germain le preparó para el examen de ingreso en el instituto y le consiguió una beca.

Cuando en 1957 Albert Camus recibió el premio Nobel, escribió una conmovedora carta de agradecimiento a su maestro. Más conmovedora aún me parece la respuesta de éste:

“Creo conocer bien al simpático hombrecillo que eras. El placer de estar en clase resplandecía en toda tu persona. El éxito no se te ha subido a la cabeza. Sigues siendo el mismo Camus”.

La historia del pequeño Albert no es en realidad nada excepcional. Se está repitiendo ahora, sin duda, en Argelia, en la India o en Perú: ocurre siempre que un maestro ve resplandecer la cara de un niño cuando aprende, y se produce el encuentro, ese círculo virtuoso de emulación y respeto. Un círculo que se despliega, que se desdobla como una hélice, una escalera de caracol por la que asciende el niño. Asciende con su maestro: conasciende.

Si la humanidad ha progresado, si podemos hablar de ascent of man, es gracias a miles de anónimos Camus y Germain. Pero me pregunto cuánto se repite ahora este tipo de historias en España. Aquí las burocracias pedagógicas dejan cada vez menos tiempo para el encuentro personal. Tampoco están de moda la emulación y el esfuerzo. Y en el país del Sálvame y el Qué me dices no se piensa que haya niveles más altos a los que ascender. Nuestra sociedad es condescendiente. Nuestra enseñanza, también.

Cuando estudiaba la carrera, me molestaba oir a algún profesor eso de “para que ustedes lo entiendan…” [y aquí una explicación “para dummies”]. Yo no quería que hicieran descender a Maxwell o Einstein a mi nivel: yo estaba ahí para ascender al nivel de los grandes. Me daban ganas de levantar la mano y decir:  “usted explíquelo como es, que ya me encargaré yo de entenderlo”. Y creo que no era el único que no soportaba el tufillo a condescendencia.

Nuestros alumnos quizá estén un poco más anestesiados por la estupidez ambiente, pero sin duda hay entre ellos muchos pequeños Albert. Cuando detectemos el resplandor de una cara que aprende, no lo dejemos pasar. Tiremos a la basura la programación docente y los objetivos operativos. Vayamos a su encuentro, dejemos que se anude el círculo. Y conascendamos.

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25 respuestas a Conascendencia

  1. Epicureo dijo:

    Qué bonito, don Pseudópodo, ha vuelto usted inspirado. Ya lo estoy recomendando.

  2. bloodykefka dijo:

    ¿Sabes cual es el problema pseudópodo? Que es mejor decir “que los jóvenes son esto esto y esto” para no reconocer que la culpa puede ser de uno. Si vale, uno puede entender que en clase, el tipico niño gracioso te puede quemar y mandas a los muchachos a tomar por culo, pero eso no quita que muchas veces se diga eso como excusa para no enseñar como Dios manda.

    Y lo de que los alumnos estén más anestesiados no se que decir, muchas veces lo veo como consecuencia de la falta de comprensión que hay entre generaciones antes que otra cosa. Quizás antes se notaba menos porque había menos gente yendo al colegio… pero yo diría que con el Tio Paco tenías mucha peña anestesiada.

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  5. Aloe dijo:

    Camus es un escritor conmovedor, interesante y ejemplar por muchas cosas. No es la menor de ellas el valor y la independencia moral que siempre demostró. Alguien que jamás, jamás, estando como estaba implicado en acciones y debate político a veces muy amargos, aceptó ni por un día que el fin justifica los medios, ni que debemos lealtad a “los nuestros” aunque hagan mal, ni que hay alguna idea superior a las personas de carne y hueso.
    Leer acerca de sus polémicas y final distanciamiento con Sartre es muy instructivo, porque ves a alguien luchando sin dogmatismo, manteniéndose contra sus propias dudas y contra el acoso de los “ortodoxos”… y finalmente, visto desde ahora, teniendo la razón en todo.

  6. loiayirga dijo:

    A mí tampoco me termina de convencer ese aire derrotista final del post. No digo que no lleve parte de razón, es cierto que está extendido un clima social de no valorar el esfuerzo y de no aspirar a la excelencia. También es cierto que muchas veces los alumnos malos, sin ser muchos, contaminan la visión que uno tiene del conjunto. Yo, ahora dando clase en la capital, en un buen instituto, he tenido este curso pasado alumnos buenísimos. Sobre todo de los grupos de ciencias. Muchos de ellos, mejores como alumnos, de lo que yo soy como profesor. Hay muchos alumnos que quieren aprender y puedes verlos si miras “on the bright side”.
    A veces también hay que tener en cuenta que tenemos la sociedad que tenemos. Tenemos los alumnos correspondientes a los padres que tenemos. Correspondientes a los profesores que tenemos. (Quiero decir que yo a veces pongo alguna falta de ortografía, y he chupado un montón de horas de Gran Hermano). No podemos pedir peras al olmo. Tenemos los divulgadores científicos que tenemos (Punset). Quizás porque no hay ningún profesor de Universidad capaz de dedicarse a eso y hacerle sombra.
    Es muy difícil acertar a la hora de juzgar el nivel de nuestra educación y el interés de nuestro alumnado. Decir que es horroroso y que es un cáncer social puede, como dice el comentarista anterior, ser una manera de “descansar en la amargura” y justificar nuestra pasividad. A veces se ha denunciado que el catastrofismo puede llevar a la profecía autocumplida.
    Al mismo tiempo, la pasividad y la complacencia también nacer como una consecuencia de decir que las cosas no están mal y que son aceptables.
    Cualquier visión de la realidad puede tener un interés espurio: “Creo esto porque es lo que me conviene para justificar como quiero actuar.” Todo esto de modo inconsciente, of course.

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    Este comentario ha sido enviado desde todos estos aparatos porque su autor tiene a pares estos caros artilugios y más. Incluso tiene algunos aparatos desde los que no envía nunca nada: su aparato locomotor, su aparato reproductor, su aparato digestivo… Que se sepa.

  7. Cristina dijo:

    Gracias, Pseudópodo, por citarme. La historia de Camus es una buena muestra el papel que debería tener la escuela en la sociedad. Sería un error pensar que todo tiempo pasado fue mejor, pero yo creo que hoy en día sigue habiendo en las aulas muchos Alberts que pasan totalmente inadvertidos. Es un hecho que el sistema educativo español maltrata a los alumnos de mayor capacidad. Como recoge un informe del propio Ministerio referido a los resultados de PISA del año 2009: “PISA refleja que el porcentaje de alumnos españoles con alto nivel de competencias es inferior al de la media de OCDE.” Y esto es así, no sólo porque el sistema funcione deficientemente, sino por la falta de humildad de sus responsables, a los que les cuesta reconocer el talento ajeno o directamente lo ignoran. El español es más dado a condescender.

    En otro orden de cosas, Albert Camus es quizás el intelectual que más admiro, entre otras razones, por las que ha apuntado Aloe. La independencia de criterio de la que hizo gala no abunda… y mucho menos al sur de los Pirineos.

    • bloodykefka dijo:

      ¿Por qué siempre tendemos a pensar que si hay algo malo en España es peor?

      • Cristina dijo:

        Ya me gustaría a mí que no fuera así, bloodykefka, pero lo del bajo porcentaje de alumnos con alto rendimiento es un hecho objetivo y respecto a la independencia de criterio, no hay más que echar un vistazo a cómo funciona la política en España y su tradicional disciplina de partido.

      • bloodykefka dijo:

        Ajam, vale entonces te refieres a que hay pruebas. Entonces no digo nada. Es que siempre que escucho este tipo de cosas me huele a un tufillo al descrédito tan habitual que nos hacemos muchos de nosotros. Yo no es que sea muy patriota, pero leñe, no todo en España es tan malo como se piensa. Si bien es cierto que hay sociedades más desarrolladas que la nuestra, en todos los lados se cuecen habas, y muchas veces, peor que las de aquí (yo no envidio la situación política de Bélgica, por ejemplo).

  8. mitsukeru dijo:

    Realmente es curioso, solemos pensar en que épocas pretéritas eran mejores. Pero hace poco, me he puesto a leer “El árbol de la Ciencia” de Pío Baroja (a los clásicos españoles siempre les he tenido lago de tirria, quizás por su obligada y aburrida lectura en el colegio), y pasa sorpresa mía me está adsorbiendo. Me ha sorprendido descubrir, en este libro semi-autobiográfico, la descripción de clases magistrales en la universidad donde los estudiantes madrileños de principios del siglo pasado no sólo no atendían, sino que se dedicaban al jolgorio y cachondeo propio de todo buen español medio.
    Quizás se trate de una visión algo exagerada y grotesca de la realidad, pero el protagonista también critica la forma desastrosa de la enseñanza española, muy por detrás de sus homólogos europeos.
    A mi modo de ver, terminando ya la carrera de Magisterio, la pedagogía moderna hace más hincapié en desarrollar, desmenuzar y comprimir el contenido lectivo para el alumno, que al presentárselo tan “masticadito” éste sólo puede sentir aburrimiento y desidia ante algo tan sencillo y anodino. Se supone que aprender es un reto de conocer y retener ideas, conceptos y experiencias que te ayuden a modificar todo lo que observas.

    Baroja también critica la política estancada y autosuficiente española en la que se engrandece todo lo patrio y se tacha a los demás países de no reconocernos por envidia y odio. Puede ser mi opinión, pero creo que no hemos avanzado mucho en ciertos temas, simplemente los hemos vestido mejor.

    • bloodykefka dijo:

      Y posiblemente sea verdad, pero vamos ni tanto ni tan calvo. Ni se puede engrandecer España ni empequeñezarla, sino valorarla en su justa medida, criticar lo malo y ver lo bueno.

      • mitsukeru dijo:

        Estoy de acuerdo, no todo es malo ni bueno. Sólo critico la Educación que se administra desde las altas instancias, pues sé por experiencia propio lo que un maestro tiene que sufrir en clase.
        Aun así, nuestro sistema educativo tiene sus ventajas, y a mi modo de ver, nuestra deficiente nota en resultados académicos internacionales se debe, no sólo a la educación en sí, sino a toda nuestra idiosincrasia social. A diferencia de países nórdicos, donde los chavales se quedan recluidos en casa en invierno, nuestra juventud sale y se relaciona de mil maneras con su entorno (uno de los máximos objetivos pedagógicos actuales), y solemos ser ciudadanos que no se echan para atrás ante adversidades y nos gusta opinar sobre todo (para bien y para mal).
        Tuve la oportunidad de vivir una temporada en Corea del Sur y me sorprendió ver la presión social y cultural a la que someten a los jóvenes allí, obligados a lapidar su vida entre escuelas, academias y clases particulares de lunes a sábado y sin descanso. De esta manera Corea se ha convertido en uno de los países referentes a nivel internacional, en cuanto a tecnología y educación. Pero a cambio tienen la tasa de suicidios en menores de 25 años más alta del primer mundo. Hasta tal punto es tan serio esto que el Gobierno ha tomado cartas en el asunto para concienciar a padres y educadores en no presionar tanto a los alumnos. Incluso hace poco más de unos años que han prohibido a las academias impartir clase más allá de las 11 de la noche, pues antes los estudiantes se quedaban hasta altas horas de la madrugada después de un día entero de colegio y academia. Esto es algo inaudito y descabellado en nuestro país…a no ser que sea para convertir al niño en una estrella futbolística, entonces todo está permitido.
        Como se suele decir, ni tanto ni tan calvo.

  9. pseudópodo dijo:

    Epicureo: gracias!

    bloodykefka: las discusiones sobre “de quien es la culpa” de que la enseñanza esté como está son interminables (mira por ejemplo aquí: https://pseudopodo.wordpress.com/2011/09/14/tenemos-un-problema/). Creo que plantearlo en términos de “culpa” tampoco sirve para nada, y menos aun hablando de culpa a nivel de colectivos (hay profesores muy malos y muy buenos, ¿tiene sentido echar la culpa a los profesores? Habría que ir uno por uno… y lo mismo con cualquier otro de los colectivos que interviene). loiayirga tiene mucha razón cuando dice que es muy difícil acertar al juzgar en estos temas.

    Cuando digo que probablemente los alumnos estén más anestesiados en nuestra España que en la Argelia de Camus a lo que me refiero es a que en aquel entorno, precisamente por ser menos pobre y con menos estímulos, hacía que la escuela pudiera resultar más interesante para un chico listo como Camus. Hoy a lo mejor estaba muy entretenido con la videoconsola y la escuela no le decía nada. Luego hay otros factores que jugaban a favor de que la escuela funcionara y encontrara y estimulara a los pequeños Camus: que la gente pobre podía ver en la escuela una vía de promoción social y que la figura del maestro tenía mucha más prestigio social que ahora.

    Pero yo precisamente quería ser optimista en este post, aunque no lo parezca (por ejemplo, por a loiayirga le ha parecido derrotista). Me emocionó la historia de Camus que contaba Cristina, estamos a principio de curso, veo a mis alumnos con ganas de aprender y aunque me están dando mucho trabajo me recompensa ver sus caras. No seré Monsieur Germain, y además estos son ya mayorcitos, pero me gusta pensar que puedo “conascender”, con algunos de ellos por lo menos. O sea, que estaba mirando “on the bright side”, a pesar de los hechos tozudos del informe PISA que cita Cristina.

    Aloe, de Camus sólo he leído “El extranjero” y hace muchos años, pero seguro que leeré más. Sí estaba al tanto de sus polémicas con Sartre, que, al contrario que él, es un ejemplo de lo peor de los intelectuales: una vaca sagrada dogmática, sin contacto real con la gente y ciego al totalitarismo (¡apoyando la revolución cultural de Mao!). Con los años casi nadie se acuerda de Sartre y Camus sigue igual de vivo.

    • bloodykefka dijo:

      Yo tampoco quiero dedicarme a echar culpas, ni tampoco estoy iniciando un debate sobre la calidad de la enseñanza en España, la cual es mejorable. Simplemente hablo de que, a nivel particular, muchas veces se carga a los jóvenes el defecto de sus mayores. Y entiendo que un profe esté quemado por algun alumno malo (como dice loiayirga), pero creo que muchas veces los maestros ponen como excusas a su alumnado para no esforzarse (y yo diría que eso se ve más claro en la universidad).

      Y por cierto, precisamente porque yo jugaba a la videoconsola la escuela me decía mucho, especialmente en historia, filosofía y quizás religión 😛

    • Aloe dijo:

      Yo me hice con una recopilación de ensayos, articulos y diarios personales muy interesante (ahora no la tengo por aquí y no me acuerdo de la editorial) además de las referencias de terceros que leí por ahí sobre la historia de sus polémicas. Efectivamente entonces Sartre era la vaca sagrada y en las contiendas sobre ética y política tenía detrás a la artillería pesada pro PCF. A Camus poco menos que le hicieron la vida imposible. Y ahora lo lees y dices ¿cómo podía toda esa gente tan inteligente, bien alimentada y bien leída, encantados de haberse conocido y “vanguardia y oonciencia” intelectual de su país… ser tan moralmente imbécil?

      De lo otro no digo nada. Hay historias así, con final feliz en todas las épocas (Gauss por ejemplo protagonizó una clavadita). Pero estadísticamente no te dicen nada sobre si la educación era mejor o peor. Globalmente era como mínimo más escasa, si estudiar era tan difícil. Quien sabe cuantos Camus o Gauss quedaron por el camino y no pasaron de la primaria justita en toda su vida.
      Por cierto, la madre de Camus era española, de la oleada de emigrantes españoles que fueron a Argelia a buscarse la vida hacia finales del XIX principios del XX. Por raro que parezca ahora.

      • bloodykefka dijo:

        “¿cómo podía toda esa gente tan inteligente, bien alimentada y bien leída, encantados de haberse conocido y “vanguardia y oonciencia” intelectual de su país… ser tan moralmente imbécil?”

        Yo eso es lo que me pregunto últimamente. No se, muchos de los referentes intelectuales que tenemos actualmente no me parecen nada del otro mundo. Creo que el problema está en el hecho de que por muy inteligente que seas, no te vas a librar de tus emociones. Y que yo sepa, la mayoría de los pensamientos se originan primeramente de manera emocional. Supongo que son personas inteligentes, pero no sabias.

  10. jjkk39 dijo:

    hacía tiempo que no leía algo tan bueno. Por cierto, que te parece Javier Gomá? Saludos, Rafael Picardo

  11. jjkk39 dijo:

    Pseudópodo, simplemente delicioso, inspirador tu artículo sobre el joven Albert. Respecto al comentario a Aloe, coincido contigo en lo que dices de JPS. A mí siempre me pareció un cenizo intelectual pero -con la sospecha de que lo mío eran sólo prejuicios- hace unos años me ventilé las 800 pags de Sartre. 1905-1980 por Annie Cohen-Solal…. y ahora ya puedo decir que son juicios !!. JPS llevó al límite el existencialismo para acabr en el “miserabilismo” tanto en la esfera intelectual como en su vida privada (véase su relación con S de B); toda su obra filosófica destila racanería intelectual. En mi artículo sobre Julián Marias utilicé -entre líneas- a JPS como contratipo de JM.

  12. loiayirga dijo:

    ¿Y nadie dice que Sartre además era feo?
    Sin embargo puso de moda el extravismo en la filosofía. Seguro que Savater lo copió de él.

  13. pseudópodo dijo:

    Sobre JPS, al hilo de lo que dicen por ahí arriba Aloe y jjkk39, y el contraste con Camus, son interesantes estas dos entradas de El Café de Ocata: La “Fiesta” del Día D (sobre la dolce vita de los presuntos resistentes de la intelectualidad francesa en el París ocupado) y La “fiesta” continúa (sobre qué fue de esos intelectuales en la Francia liberada).

    loiayirga: feísimo. Pero el extravismo, ¿es algún estrabismo extremo de la vista? 🙂

    mitsukeru , algunas épocas pretéritas fueron mejores en algunas cosas, pero en general fueron peores… En cuanto a la enseñanza, creo que en muchos aspectos hemos empeorado desde los años 80, pero antes habíamos mejorado mucho, desde luego, muchísimo desde la época de Baroja (o de Pérez Galdós, creo que en Fortunata y Jacinta también salía la facultad de medicina en Madrid y era más o menos como lo de Baroja).

    jjkk39: de Javier Gomá sólo he leído algún artículo en prensa y me gustó. Pero de sus libros, bastante gordos alguno, no sé decirte. Ah, y me alegro de que te haya gustado el post.

  14. loiayirga dijo:

    Dos en una sola palabra. Me supero.

  15. Martin dijo:

    Interesante y a la vez motivador. Me entraron ganas de conocer mas aun sobre aquel escritor. Donde se puede leer acerca de las confrontaciones entre Camus y Sartre? Hay alguna recopilacion? Saludos!

  16. Jaime dijo:

    Bravo, querido pseudópodo. Nadie había descrito nunca tan bien todo lo que me producía frustración durante mis años de universitario…

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