Los sonidos del silencio

En 1952, el músico John Cage creó una pieza titulada 4’33’’. Es una de las más célebres de la música contemporánea; de hecho está en el puesto 40 de algún ranking de piezas clásicas de piano. Pero a Cage no le debió resultar difícil de componer: no tiene ninguna nota. Cuando se interpreta, el pianista se sienta al piano y no toca durante 4 minutos y 33 segundos.

Conocía hace tiempo esta pieza (y la he oido muchas veces, además; ustedes pueden escucharla aquí 😉 ) pero no sabía su origen. Lo cuenta Sara Maitland en Viaje al silencio. Parece ser que Cage entró en una cámara anecoica, uno de esos cubículos que aniquilan el eco y que se utilizan en experimentos de ingeniería en los que es necesario un silencio absoluto:

Entré en una de estas cámaras en la Universidad de Harvard, y percibí dos sonidos: uno agudo y otro grave. Cuando se lo conté al ingeniero que estaba al mando, me explicó que el agudo era el funcionamiento de mi propio sistema nervioso, y el grave, el flujo de mi circulación sanguínea.

Con su pieza silenciosa, Cage quería que el público escuchara el silencio con atención. Los minúsculos sonidos de la sala de conciertos, no intencionados y nunca iguales, serían la música.

La historia de 4’33’’ tiene un epílogo posmoderno. El músico británico Mike Batt lanzó en 2002 un álbum en el que había un tema de un minuto de duración completamente silencioso. Lo tituló A One Minute Silence, y el abogado de Cage se querelló contra él por violación de los derechos de autor. Finalmente, el asunto se saldó con un acuerdo privado por el que Batt tuvo que desembolsar una suma de dinero no revelada.

Parece que el sonido del silencio es real y muchos autores lo han descrito como formado por dos tonos continuos, grave y agudo. Mucho menos claro está que realmente sean el sonido del torrente sanguíneo y el del sistema nervioso, como le dijeron a Cage. En cuanto al también confuso tema de los derechos de autor, no sabría decir si el silencio de Cage es diferente del de Batt, pero pagaría porque cualquiera de los dos discos se pusieran a todas horas en la radio y en los bares…

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26 respuestas a Los sonidos del silencio

  1. Federico dijo:

    Cómo mola. Yo quiero escuchar esos dos sonidos algún día. Tal vez mi sistema nervioso incluso chirría.
    Y me uno a la protesta: “abajo las músicas de fondo”
    Fede

  2. loiayirga dijo:

    Me encanta esta pieza de Cage. Es una de las pocas piezas que se interpretar al piano. En realidad es una de las dos que se tocar. La otra es la de “quinto levanta, tira de la manta, quinto levanta tira del mantón. “ Pero todo el mundo dice que toco mejor la de Cage. Me llevó semanas aprenderla. Se daba además la circunstancia de que por aquel entonces yo no tenía piano en casa y tenía que ir a ensayar a casa de un amigo.
    Ahora quiero aprender a tocarla con guitarra española. No en todas las casas donde voy hay piano.

  3. loiayirga dijo:

    Está claro que lo de Mike Batt fue un plagio absoluto. Es suficiente escucharla una vez para darse cuenta de que su “A one minute silence” es la pieza de Cage interpretada mucho más rápido.

  4. loiayirga dijo:

    Mi consejo es tocarla siempre bien comido. No sería la primera vez que el sonido de las propias tripas ha arruinado la bella interpretación de un gran artista.

  5. loiayirga dijo:

    Y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y hablando de música (y ya termino por hoy) yo no me perdería estas reflexión sobre las variaciones Golberg de Bach.
    http://patatitaspochas.blogspot.com.es/2007/12/variaciones-goldberg.html

  6. Javier dijo:

    ¡Loyariga está hoy sembrado! Congratulations, man!
    Buscando por internet cómo se titulaba una cosa muy larga para cuarteto de Cage que me gustaba bastante (el disco se quedó en el otro lado del Atlántico y siempre tengo cosas más interesantes que traer), me he enterado, cosas de la wiki, de varias curiosidades: que 4’33” es una obra para piano o cualquier combinación instrumental, que está dividida en tres movimientos de duraciones muy precisas, y que ni siquiera es la primera vez que se le ocurre a alguien. Hay una entrada de la wiki (en.wikipedia.org/wiki/List_of_silent_musical_compositions) donde cuentan las primeras “chorradas” de su especie. Una de ellas es incluso de un compositor bastante serio (Erwin Schulhoff) a su paso por el dadaísmo. La lista da además unas cuantas decenas de canciones silentes.

  7. Cristina dijo:

    Hay un equivalente en el séptimo arte que es la película “Branca de Neve” de João César Monteiro. La película no tiene ni una sola imagen: son 75 minutos de fundido en negro. Aquí se puede ver oir un extracto.

  8. Loiayirga dijo:

    Pseud,opodo, con la radio debes probar a ver si tiene programada la pieza de Cage por defecto. La mía la tiene dándole a una tecla que pone “off”

  9. loiayirga dijo:

    En pintura Malevich se acercó también a la misma idea. Aunque para mi gusto se quedó corto.
    “Blanco sobre blanco” se llama la obra y puede verse aquí.
    http://www.emol.com/especiales/aprendiendo_a_mirar/blanco_sobre_blanco.html

  10. pseudópodo dijo:

    Tiene razón Javier: hoy estás sembrao, loiayirga. Con eso de que el “A one minute silence” es la pieza de Cage interpretada mucho más rápido has dado en el clavo…. lástima que no me da tiempo a contestar más hoy; voy a escuchar a Cage mientras voy cerrando el ojo (creo que para dormir es mejor que las variaciones Goldberg, y viene de serie en mi mp3, es verdad.

    Ah, Cristina, ese brasileño lo que ha inventado es la radio 🙂

    • Cristina dijo:

      Es portugués. João César Monteiro es un director de cierto renombre en Portugal. En su día hubo cierta polémica porque recibió una subvención del gobierno al mismo tiempo que declaraba que había hecho una película sin imágenes para denunciar la política del Ministerio de Cultura. El caso es que la gente salía indignada de los cines y él acabó devolviendo el dinero que le habían dado. Pero tienes razón, él hombre pensaría que era la mar de subversivo y original cuando lo único que hizo fue una radionovela para ser escuchada en salas de cine.

  11. JUANJO VLM dijo:

    Supongo que será algún tipo de chiste o leyenda urbana, dado que no he encontrado más información al respecto, pero a mí me dijeron una vez, que los derechos de autor de Cage, se los saltaron con una obra titulada ” 4’33” de silencio interrumpidos por un gong”.

    Y, en pintura, recuerdo un autor de quien no recuerdo su nombre que hacia cuadros cuadrados de títulos “azul”, “rojo”, etc…. absolutamente monocromáticos. Me queda una duda, ¿ que sensaciones tendría un sinestésico que vea uno de dichos cuadros mientras escucha la obra de Cage?

    Y, Hablando de música, no sé si conoces la versión musical de las “Escaleras sin fin” de Escher. El músico jean Claude Risset, en sus obra “Mutations” y “Sud” creo una ilusión auditiva, que nos hace creer que la pieza, el tono en si, siempre sea ascendente o descendente, al igual que la Escalera de Escher basada en el tribar de Penrose. Esto lo consigue variando de forma inversa la altura tonal y la altura espectral. No soy músico, lo he sacado de la revista “Mente y Cerebro” Num. 22,2007 “El cerebro y la música contemporanea”, pero escuchar esas piezas produce exacatamente esa sensación, aunque se nota el cruce…

    Saludos.

  12. triglifo dijo:

    Una versión de esto estaba en aquellos letreros que a veces te encontrabas en la montaña y que decían: “aquí aún se puede escuchar el silencio”. Cuál fue mi decepción cuando al ir de pequeño a uno de estos lugares descubrí que de silencio nada: viento, grillos, pájaros, ríos….

    Siempre me ha parecido simpática esta obra: “4.33” , me gusta la reflexión que conlleva. Lo que me parece más patético es tomársela en serio, luchar por derechos de autor y esas cosas.
    John Cage, como otros de su época estuvieron muy influenciados por el Zen y las filosofías de oriente, quizá de forma demasiado literal… (la avanzadilla de lo que habría de venir después).

    Saludos

  13. Frenzo dijo:

    En Mind Games (1973) de John Lennon está el tema Nutopian International Anthem, también solamente unos segundos de silencio. Estas obras basadas en silencios puedan tener orígenes y significados muy distintos, y por lo tanto son obras diferentes aunque sean idénticas. En el caso de Lennon, tenía que ver con el himno del país conceptual de Nutopia. La declaración completa de Nutopia, firmada por John y Yoko, decía: We announce the birth of a conceptual country, NUTOPIA. Citizenship of the country can be obtained by declaration of your awareness of NUTOPIA. NUTOPIA has no land, no boundaries, no passports, only people. NUTOPIA has no laws other than cosmic. All people of NUTOPIA are ambassadors of the country. As two ambassadors of NUTOPIA, we ask for diplomatic immunity and recognition in the United Nations of our country and its people. Me parece genial lo de la inmunidad diplomática.

  14. Alejo Urzass dijo:

    Aquí salió también el tema del 4’33”. En cada blog las preocupaciones son distintas, por supuesto. Desde la curiosidad del científico, el saber qué se oye cuando no hay sonido. Yo al menos no me escapo de un llevadero tínnitus, por lo que me resultan más “silenciosos”, solo en cierto sentido, claro, esos ruidos llamados marrón, blanco, etc.

  15. pseudópodo dijo:

    Javier, es impresionante la lista de canciones silenciosas que hay en el artículo que enlazas… hasta una de Soziedad Alkoholika (me imagino que será la que más me guste de sus canciones)

    Está claro que muchas de estas canciones o temas clásicos (curioso que se diferencie, tratándose de silencio) tienen mucho de broma, y creo que por ejemplo, así hay que tomarse la proclama de Mind Games que cita Frenzo (nuestro experto en arqueología pop 😉 ) Coincido con triglifo en que tomarse en serio esto, hasta llegar a poner un pleito por derechos de autor es más bien patético, pero hay que dejar claro que el pleito no lo puso Cage sino sus herederos (él había muerto 10 años antes).

    Alejo, me ha gustado el enlace que nos traes, y es verdad que trata el tema desde otro punto de vista: el significado artístico que realmente pueda tener una pieza como 4’33’’. Yo, aunque crea que hay que tomarse esto con humor y no con la pomposidad académica que a veces se hace, no creo que sea todo una tomadura de pelo, en absoluto. Pero el problema que veo (ya hablé de esto hace tiempo) es que para “entrar” en la obra (por ejemplo: para que el silencio produzca su efecto) hace falta una complicidad con el autor y un esfuerzo que el espectador u oyente no tiene por qué estar dispuesto a conceder. Y como el arte no es “un rastrillo en la oscuridad” con el que te tropieces y que te golpea quieras o no, creo que en la práctica esto desactiva estas obras tan presuntamente vanguardistas, que sólo merecen atención y crédito en la medida en que su autor es una “autoridad”. Un comentario del autor del post que enlazas lleva esto aún más lejos, y creo que con acierto: “ al cobrar tanta importancia la autoridad, es decir, el tener un nombre en el mundo del arte, el trabajo del artista se convierte en un trabajo político, en el peor sentido de la palabra.”

    Juanjo VLM, no conocía a Risset… aquí pongo Mutations, habrá que escucharla despacio…:

  16. pseudópodo dijo:

    En El río, de Wade Davis, me he encontrado una página en la que el autor pasa la noche en el desierto de Perú, en un lugar completamente aislado:

    Gradualmente se iluminó el cielo oriental y el primer asomo del amanecer nos tomó por sorpresa.
    -Escucha –dijo Tim
    Había un zumbido bajo la tierra, profundo, inconfundible. Un impulso, resonante y completo.
    -Es el sonido de la vida –dijo-. No hablo de metáforas. Me refiero al sonido real de la vida. Al tono de la energía dentro de nuestras células.

    Parece que estaban escuchando uno de los sonidos del silencio…

  17. Luis dijo:

    Mejor que todo esto, el Vals del segundo, de Les Luthiers.

  18. Don, a lo que se refiere el autor del comentario, según creo entender, es a la perversión que supone el hecho de que un artista (mejor o peor) se entregue a labores de auto-propaganda para que se le suponga ser autoridad y a partir de ahí establecer su discurso desde el altar. Se puede engañar a una parte del mundo todo el tiempo, se puede engañar a todo mundo una parte del tiempo, pero no se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo.

    Exactamente igual sucede con los científicos: bien sabe usted cuánto le gusta a un científico lo de publicar papers, que es el mismo tipo de politiqueo perverso. Y luego empezar a hablar como científico de cualquier cosa. Pero la verdadera autoridad no se consigue así.

    De nuevo (ya en el post del rastrillo) esta idea: “hace falta una complicidad con el autor y un esfuerzo que el espectador u oyente no tiene por qué estar dispuesto a conceder.”
    Amigo mío, el ser espectador es voluntario. Supongamos que el jurado del premio nobel galardonara a Punset (pobre Punset, cómo le deben de pitar los oídos) argumentando que para el resto de las candidaturas es necesario prestar un esfuerzo que el espectador u oyente no tiene por qué estar dispuesto a conceder…

    Y mete usted el dedo en la llaga de las propias quejas que se leen en blogs (y etc) en los que se habla del sistema educativo actual, de los valores y tal, como es el caso de éste mismo, porque igualmente el alumnado ha aprendido a argumentar que hay esfuerzos que no tiene por qué estar dispuesto a conceder. El mundo actual que tanto ha sobredimensionado el papel de la ciencia en la vida del ser humano en el último siglo y medio, acaba por pensar de esta manera “conservadora de energía” de inspiración funcional, eficiente y puramente científica, del esfuerzo que no tiene por qué estarse dispuesto a conceder. Hasta el punto de habernos inventado la expresión “por amor al arte” cuando alguien hace algo sin valor lucrativo, sin objetivo funcional, sin eficacia energética, etc, etc.

  19. loiayirga dijo:

    Aquí está el Vals del segundo de Les Luthiers, bueno como todo lo suyo.

  20. pseudópodo dijo:

    Pero Alejo, no digo que sea mejor el arte fácil (como parece que quiere decir el ejemplo de Punset). A lo que voy es que el arte siempre necesita un marco, un código interpretativo. En épocas clásicas ese marco estaba dado por defecto, y al espectador le quedaba admirar la obra. Los artistas contemporáneos quieren trabajar cada uno en un marco propio, algo así como si fueran novelistas que cada uno escribe en una lengua propia. Me parece que es demasiado pedir que nos aprendamos su lenguaje para apreciar su obra. Lo que provocan esas exigencias es desinterés. Luego, al no entender ese lenguaje, queda la autoridad para convencer a los legos de que no es una jerigonza que no significa nada, y ahí surge la tentación de la política… pero ese problema no existía, o era mucho menos grave, cuando se usaba un lenguaje comprensible.

    Y sí, entiendo que el arte lleva en su propia dinámica forzar el lenguaje más allá de sus límites originales. Pero eso tiene que ser evolutivo (evolucionario, no revolucionario) para que funcione.
    En cuanto a las comparaciones con la ciencia y con la pereza del alumnado… bueno, para otro día.

    Loiayirga, pero qué buenos son Les Luthiers…¿no habrá compuesto Mastropiero su versión de 4’33”?

  21. Le agradezco el esfuerzo Don Pseu, a veces creo que no debo opinar para no obligarle a repetirse.

    Insiste usted en la discusión del post del rastrillo, que ya fue suficientemente larga: no es cierto que cada artista hable un lenguaje propio. Solo es propio el contexto: ¿hablan diferente lenguaje (y no lengua) Thomas Bernhard y Haruki Murakami? Si es el mismo lenguaje (“código interpretativo”) el que utilizan Schawarzchild y Reissner-Nordström por qué proponen diferentes soluciones a un mismo problema, dado que se trata no de arte sino de ciencia, o sea: una materia no opinable? (No tengo ni idea de lo que dice cada uno, pero eso sugiere la wikipedia, y supongo que yo necesitaría un mínimo de 3 años de dedicación a la física y las matemáticas para hacerme una vaga idea de lo que proponen, es decir, situarme en su “marco interpretativo”, y esto que me pasa a mí, supongo que también es lo mismo que crea “desinterés” en el estudiante de 14 años que no sabe si dedicarse a la ciencia o al balompié).

    Si es la ciencia la que ha evolucionado tanto que cada vez está más lejos del alcance del entendimiento de cualquiera, eso es santo y bueno. Es ciencia, y el vector del progreso científico es el nuevo dios. Sin embargo, si un artista tiene el impulso de explorar el resultado de una idea que surge de su intuición y de su trabajo de quizá varios años de dedicación a una disciplina creativa (no digo interpretativa, ya que en las artes, y en la música en particular, “arte y circo”, “arte y artesanía”, “arte y oficio”, son parejas que los legos se esfuerzan en identificar cuando en realidad se parecen tanto como “arquitectura y albañilería”), eso, esa creación artística (mejor o peor), puede ser discutida por cualquiera, tanto si es un científico (que no va a perder el tiempo concediendo atención a cualquier cosa) como si es un concejal de transporte urbano.

    Yo creo que no es una cuestión de lenguaje. De esfuerzo sí, pero eso es voluntario. Ni a usted le van a obligar a sentir la imposible percepción del silencio que propone Cage (algo bien parecido a la ironía es de uso sutil en el pensamiento zen) ni a Ahmadineyad le pedirán opinión sobre la teoría de las súper-cuerdas. Lo que es de lamentar es que hemos hipotecado nuestra forma de ver las cosas (la vida, etc) a una concepción “filosófica” de la vida rendida a la ciencia y que se resume en esa serie de tópicos (progreso, avance, economía, ahorro energético) de los cuales se deduce que todo es ciencia, que el alma es ciencia, que los sentimientos son subproductos (o en todo caso “McGuffins” del egoísmo genético), que la religión es siempre superstición ignorancia y miedo, la psicología es debilidad, la filosofía es ciencia en estado fetal, lo demás es seudociencia… y el arte… el arte es “espectáculo”. Así que “sólo” me queda por decir que ese empecinamiento santotomasino de no creer que el arte no es espectáculo (¡tanto hablar de espectadores!), es un error que solo lo sabe (parafraseando a Lope de Vega) …”quien lo probó”. Si yo insistiera en decir que la ciencia es espectáculo ¿qué pensaría usted, que tanto detesta, no sin argumentos, a Sagan o a Punset? Yo quiero pensar que la ciencia es mucho más (incluso es otra cosa) de lo que se ve en los museos de ciencia, y espero que usted entienda que el arte es más (incluso es otra cosa) de lo que se en los museos de arte.

  22. […de lo que se ve en los museos de arte.]

  23. pseudópodo dijo:

    Amigo Alejo, no creo que haga falta aclarar que yo no pienso que el arte contemporáneo sea todo espectáculo o todo tomadura de pelo. Y además estoy totalmente de acuerdo con esto: Lo que es de lamentar es que hemos hipotecado nuestra forma de ver las cosas (la vida, etc) a una concepción “filosófica” de la vida rendida a la ciencia y que se resume en esa serie de tópicos… (etc) …y el arte… el arte es “espectáculo”. Eso es precisamente mi postura, la que yo llamo “contra el mundo plano”.

    Mi padre fue pintor, aficionado pero apasionado, y sé lo que el arte era para él. En ese sentido, algo he probado y algo sé. Por supuesto que no es lo que queda en los museos ni mucho menos lo que sale en las ferias como Arco. Y por cierto que eso pasa con la ciencia: tampoco es lo que sale en las páginas de ciencia de los periódicos, ni es un servicio a la humanidad, ni se hace para que la humanidad progrese. Yo creo que arte y ciencia tienen mucho en común: creo que los dos son un empeño por comprender, de maneras distintas, con herramientas diferentes, pero son sobre todo una búsqueda. En los dos casos se trata de aprender a mirar. Y en los dos, por cierto, es primordial la técnica y el oficio, la disciplina y la tradición.

    El problema con el arte moderno puede ser de esfuerzo, pero en el fondo el esfuerzo sólo es un problema porque no hay un corpus común, una disciplina común, como sí hay en ciencia y como sí la había antes en el arte. Con un mismo esfuerzo podemos entender a Miguel Ángel, a Rafael o incluso a Velázquez. Igual que con un mismo esfuerzo podemos entender a Einstein, a Schwarzchild o a Reissner-Nordström (por cierto, la solución de estos es diferente porque es para una masa con carga eléctrica, pero hablan el mismo lenguaje, la Relatividad General 😉 ) Ahora, ¿qué tienen en común Lucien Freud y Joseph Beuys o Kitaj y Tàpies? La vida es limitada, y pasarse años mirando los calcetines y las cruces de Tàpies a ver si uno accede por fin al satori parece una apuesta demasiado arriesgada. ¿Y si luego resulta un farsante?

    Hay mucho cientifista por ahí, es cierto, pero al menos en mi caso no es eso lo que provoca mi desinterés por al arte moderno: es la muy baja relación señal/ruido, y lo difícil que resulta la detección de esa señal.

    Bueno, perdón por el retraso, y no hace falta que repitamos más argumentos, si es que los estamos repitiendo… Gracias por sus juiciosas opiniones, don Alejo.

  24. Alejo Urzass dijo:

    En lo fundamental estamos de acuerdo, lo sé de antemano, pero como dicen que “el diablo está en los detalles”, y ya que los habituales de esta casa gravitan más por la ciencia que por el arte (o lo espiritual, en extenso), me esmero en matizar detalles. Subjetivamente, como todo lo que no es ciencia. Gracias por la paciencia, Don.

  25. mitsukeru dijo:

    Llego un poco tarde al post, no he podido sentir ese pequeño impulso que siempre siento cuando alguien critica a Cage. Se le conoce por su famosa obra 4’33” y se le menosprecia por ello, así como a sus aficionados. Pero como en todo buen arte, hay primero una comprensión, aunque sea vaga, de la intención y significado de la obra a enjuiciar.
    Como bien has explicado, el objetivo de Cage es que el auditorio se de cuenta e incluso disfrute del silencio, cosa que en se intenta enseñar a los niños desde pequeñitos en las clases de música “el silencio es una parte importante de la música”. Lo malo, es que aún siendo conscientes de ello, de adultos somos muchas veces incapaces de apreciarlo. Hace mucho leí en alguna parte que si nuestro sistema auditivo fuera más sensible precibiríamos el sonido de nuestra circulación sanguínea y nos volveríamos locos…realmente no creo que sea cierta esta teoría…pero bueno.

    Como dato curioso, sabed que la obra de Cage es muy extensa y original, como sus obras para piano preparado, e intentando llevar más allá la comprensión de la música. Y como curiosidad, en la actualidad se está tocando una pieza suya, que empezó en 2001 y se calcula que terminará en 2640, ORGAN2/ASLSP, y la podéis escuchar aquí:

    http://www.aslsp.org/de/

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