Eso de la ESO (I): La educación Ikea

Durante estos últimos seis años me he sometido a una operación quirúrgica; me han hecho un buen número de ecografías, resonancias y TACs; mi mujer ha estado ingresada en el hospital con una extraña enfermedad; a mi hija le han diagnosticado una enfermedad crónica; han fallecido varios familiares, alguno muy cercano y muy querido… y hasta me ha tocado poner en marcha Bolonia.

Nada de eso ha alterado el regular funcionamiento de este blog. Pero ahora se enfrenta a algo mucho peor: eso de la ESO.

Claro que sabía que mi hijo mayor empezaba una nueva etapa educativa. Había hablado con amigos que tienen hijos algo mayores sobre como cambian las cosas. Estaba preparado para que le mandaran más deberes, para que le exigieran más, para que le costara adaptarse a tener un profesor para cada asignatura… pero no para esto.

Lo notamos desde el primer día. Cada profesora (hay una proporción abrumadora de sexo femenino) pedía un cuaderno de un tipo, unas pinturas de una marca, un bloc de dibujo de un tamaño determinado. Las dos primeras semanas del curso rara era la tarde en la que no había que peregrinar por varias papelerías. Mientras, los niños en el colegio se dedicaban a cosas tan instructivas como hacer la portada del cuaderno o copiar las normas de evaluación (de una complejidad inédita en la universidad, lo puedo asegurar). Hasta la tercera semana no entraron en materia, y entonces vino lo peor.

Antes, al llegar a casa por la tarde/noche tenía un ratillo de descanso. Ahora tengo que revisar la web del colegio donde dan avisos, incidencias y comunicados (pero, ay, no tiene feed RSS), descargar no sé qué material que ha mandado una profesora (y averiguar antes dónde está colgado, porque mi hijo no lo ha apuntado bien), mandarle un correo a otra profesora porque no podemos acceder a una página que al parecer es superurgente, abrir una cuenta en gmail a mi hijo (por lo visto es imprescindible para estudiar francés, aunque todavía no ha recibido ningún mensaje), darle de alta en no sé que web educativa, buscar en Internet la pronunciación del verbo être

Cuando acabamos con las benditas TICs aplicadas a la educación, tengo que buscar las conjugaciones en francés: no tienen libro y la profesora no las pone en la pizarra pero sí las pregunta (debe ser el modelo Ikea de educación: móntesela usted mismo). Hay que preguntarle el vocabulario de inglés y revisar las cuentas de matemáticas. Ejercicios como por ejemplo:

(6:3·2)+2·(5+4·3)-5

(¿alguien ha visto una cuenta como 6:3·2, sin paréntesis, en la vida real?). Ah, y tengo que explicarle qué es realmente un solsticio, porque con lo que dicen en el libro de Ciencias Sociales no hay manera de entenderlo. Es verdad que podría esperar a que lo vuelvan a estudiar en Ciencias Naturales a mediados de curso (así de bien coordinados están los programas), pero parece que entonces lo van a dar por explicado, dice mi hijo.

No hemos acabado: faltan… ¡los trabajos!

Los trabajos son la especialidad de las asignaturas antes llamadas marías, como Educación Física y Educación Artística. Todo el mundo copia y pega de la Wikipedia la biografía del esotérico pintor de turno (nunca es Velázquez) o las reglas del voley-playa. No parece que eso afecte a la nota, pero como mi religión no me lo permite, mi hijo tiene que resumir y usar sus propias palabras. Eso nos da mucho más trabajo a los dos. Lo que sí sube la nota es que hagan la presentación en PowerPoint, así que para el próximo pintor haremos una con muchas animaciones, que gustan una barbaridad. Eso sí, no nos libraremos imprimirlo, porque también hay que presentarlo en papel. Si le toca el trabajo sobre Malevich le diré a mi hijo que no lo ilustre con el Cuadrado negro: mejor el Blanco sobre blanco… que ya llevamos un presupuesto en tinta de impresora.

¿Comprenden que por primera vez en seis años el blog esté en peligro?

Blanco sobre blanco

P.S.: En realidad no me puedo quejar. Tengo dinero para tinta y para la conexión a Internet. Puedo explicarle a mi hijo lo que haga falta de matemáticas o ciencias. Sé darle de alta en todas las webs y enseñarle a hacer el dichoso PowerPoint. Puedo, en resumen, montarle la educación con las piezas que nos dan, como si fuera un mueble de Ikea. El problema lo tienen otros: justo los que necesitan de verdad el sistema educativo para aprender. Esos, los que siempre lo han tenido mal, lo tienen ahora peor que nunca.

(continuará…)

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69 respuestas a Eso de la ESO (I): La educación Ikea

  1. Por lo general uno tiene puestas las esperanzas en los hijos. Se esperaría desear que tengan mejores oportunidades, que tengan mejor educación, y que puedan cambiar un mundo que en muchos aspectos nos desagrada.
    Es frustrante y deprimente que la educación que pagamos con nuestros impuestos sea cada vez más edulcorada y menos capaz de formar a gente preparada y culta.
    Mi padre que ha vivido más años que yo, a menudo dice que las cosas que uno compra ya no las hacen como antes, que ahora no se espera que duren más de unos pocos años. Al contrario que antes, cuando el hecho de que un producto durara mucho era un valor añadido para adquirirlo. Yo, que he vivido menos tiempo también tengo esa apreciación, lo cual indica que esa tendencia se va acentuando, con productos cada vez peores y que necesitan reemplazarse cada vez más a menudo.
    A veces uno piensa que la educación también sigue estos derroteros. Cada vez de peor calidad, como si fuera un producto más que en un momento se pudiese desechar y reemplazar. Lo malo es que no es así. Lo malo es que uno se educa una única vez y las consecuencias duran para toda la vida. Y van más allá de uno…
    No consigo entender si es que los que diseñan la educación de hoy tienen esa mentalidad empresarial barata de tratar la educación como un producto al que sacarle el mayor partido económico, haciendo comprar materiales innecesarios o superfluos, y evitando invertir esfuerzo en mejorar la calidad. O quizás sean realmente incapaces de diseñar nada mejor para nuestros (y sus) hijos.
    En todo caso, espero que no sea el final del blog. Piensa que algún día tus hijos llegarán a la edad en la que puedan disfrutar de las ideas locas que su padre escribió y de los locos comentarios de otros locos similares. Y por lo que pinta, muchas de estas ideas no se las van a tropezar durante su trayectoria educativa.

    • eulez dijo:

      Jajaja, Fran, es que no puedo, me parto la caja-pecho. Dices: “Mi padre que ha vivido más años que yo” XDDD Imagínate que tú hubieses vivido más años que tu padre. Claro, que también el verbo “vivir” tiene connotaciones de otro tipo, que puede ser a lo que te refieres con la frase…

      Sobre lo que que los pseudopoditos vayan a disfrutar del egoblog de su padre, mira que lo dudo muchísimo. No porque el blog sea malo, que ya sabemos todos que es de los mejores egoblogs de la egoblogocosa hispana, es que los hijos no hacen esas cosas. Parte de la mala educación que los padres dan a sus hijos es pensar que los hijos van a apreciar, porque si, ciertas cosas que hacen sus padres…

      Por lo demás, muy de acuerdo con todo.

  2. Asdf dijo:

    Cuando ponías las fotos de las fases lunares pensaba exactamente eso mismo: tu hijo tiene un padre que le ayuda y le explica las cosas. Yo también tuve unos padres así (enciclopedias andantes 🙂 ). Pero ¿qué ocurre con toda la gente que no lo tiene? Estos pobres están condenados para siempre. E incluso, qué pasa con los que sí lo tenemos? Aún habiendo dedicado una parte de nuestro tiempo a aprender las cosas bien (es decir, con los buenos y valientes profesores que se atrevían a saltarse el dichoso currículo de vez en cuando, que no eran todos, o fuera del colegio en muchas ocasiones) nadie nos quita que nos sintamos incultos y subnormales cuando hablamos con gente de otros países al ver lo que ellos han aprendido en la escuela y que nos de rabia ver que todo eso es algo que a nosotros nos han negado. Porque las autoridades incompetentes nos lo niegan. Nos impiden tener acceso a las herramientas conceptuales que nos permitan entender las cosas bien.

    Es muy importante enseñarle a tu hijo que hay que seguir las reglas, y que copiar está mal porque lo que hay que hacer es entender y aprender. Pero también está bien aprender que hay veces que es mejor saltarse las reglas que, o son absurdas, o no lo son pero seguirlas sólo nos conduce a perder el tiempo. Es decir, copiar de la Wikipedia y dedicar el tiempo que estés con él a aprender arte de verdad, que mira que hay buenos recursos por ahí, y dudo mucho que lo que le enseñen en el colegio le vaya a servir de mucho (bueno, también depende del profesor, entiéndaseme, pero un buen profesor 1) corregiría lo que está mal en el libro en clase y 2) no permitiría que los alumnos copien de la Wikipedia). (Lo siento por el consejo que contraviene tu religión. Estoy segura de que en el fondo no, pero bueno, te entiendo, y seguramente yo también le enseñaría lo mismo al mío).

  3. Wonka dijo:

    Totalmente de acuerdo, Pseudópodo. A mí me toca también este año cursar ESO, acompañando a mis dos gemelas. En realidad le toca, sobre todo, a mi mujer, que está más en casa–y tiene más paciencia. Afortunadamente, en nuestro instituto no son tan duchos o tan maniáticos con las nuevas tecnologías, pero les encantan los trabajos… Y, claro, nosotros tampoco somos del estilo de “corta y pega”, por lo que nos llevan un tiempo, a los padres y a las hijas. Ellas, por cierto, los hacen a mano: nada de Powerpoint ni cosas modernas… Estaría bien, por cierto, que los profesores les dijeran, de una vez, cómo demonios se hace un trabajo y no, simplemente, “haced un trabajo”. En eso no hemos avanzado nada: a mí también me mandaron trabajos hace treinta y tantos años, y tampoco me explicaron cómo hacerlos. Así salían 🙂

    En lo que tienes más razón es en tu último comentario. Los que más difícil lo tienen para aprender siguen teniéndolo igual de mal, o peor, con la educación de “Montaplex” (en nuestra época no había ikeas).

  4. Francisco Serradilla dijo:

    Bienvenido al club. Y totalmente de acuerdo con la conclusión: ¿qué hacen los chicos que no tienen red en casa, o no tienen impresora, o no tienen padres disponibles o con los conocimientos “renacentistas” adecuados?

  5. loiayirga dijo:

    Cuando tenía redactado este comentario ya habían metido cuatro que no he podido leer aún.

    Al fenómeno al que te refieres al final del post creo que es una modalidad de lo que llaman BRECHA DIGITAL.
    Desde luego la utilización de ordenadores abre un abismo entre los alumnos que tienen posibles y los que no. El crecimiento de ese abismo no sé si alguien podrá pararlo. Los padres podrían hacerlo. Creo que los centros son muy sensibles a lo que piensan los padres. Son sensibles a sus quejas. Eso sí, los padres solo se quejan en la reunión de padres de principio de curso (aunque no he oído esta queja concreta nunca) y luego se olvidan de volver a quejarse. En tiempos de redes sociales los padres podrían estar comunicados todos por correo electrónico o algún otro sistema parecido. Nada de eso existe. Además los padres que más deberían quejarse sobre este asunto de la brecha digital serán los padres de menos recursos, que son los que menos se quejaran, por eso, porque tienen menos recursos para todo.
    Yo creo que el paso ha de ser gradual y no hay por qué suponer que todo el mundo tiene internet ni impresora ni cosas así. Por eso en mis clases todo se tiene que poder hacer sin internet. Es verdad que mando los apuntes al mail de los alumnos pero en lugar de eso el que quiera puede irlos a buscar a la fotocopiadora más cercana al insti. Es verdad que en algunas asignaturas hay un blog en el que se puede comentar, pero cuelgo todas las entradas blog en el tablón de anuncios y el que quiera puede entregarme el comentario por escrito. Antes, en un pueblo, no podía usar internet con todos los alumnos, y no lo usaba, hoy en día en una capital de provincia es mucho más fácil pero por eso intento que los que no lo tienen no salgan perjudicados. No sé si todos los profesores se lo plantean así. También me las arreglo para que los alumnos que no tienen internet no tengan que ponerlo de manifiesto muy claramente delante de los compañeros.
    Con todo, las quejas de los profesores de Universidad cuando sus alumnos llegan a la ESO las conozco ya, al menos recuerdo las de unos amigos cuando su hija empezó. Creo que luego también los padres se acostumbran y la cosa disminuye.
    Y voy a terminar con algo que no viene muy a cuento, solo se entiende como el “y tú más” de un profesor de instituto frente a uno de Universidad. Pero lo voy a decir: aunque pueda parecer mentira, porque los alumnos son mayores y tienen más espíritu crítico, creo que donde más indefensos están los alumnos frente al poder del profesorado es en la Universidad. En ningún sitio como en la Universidad los profesores hacen casi “lo que les da la gana”.

    • Aloe dijo:

      Creo que los centros son muy sensibles a lo que piensan los padres.

      Absolutamente falso, en cuanto a los públicos (los concertados creo que tampoco, pero tendrán que cuidar algo la clientela).
      Los profesores en general tienen miedo a entrar en contacto con los padres, mucha hostilidad hacia ellos y les consideran unos intrusos en el centro, que además malcrían a sus hijos y quieren todos que aprueben aunque no sepan nada.
      Todavía estoy esperando que alguno del centenar aproximado de profesores públicos con los que trato, o he tratado, diga algo bueno de alguna familia en particular o de los padres como colectivo.

  6. eulez dijo:

    Bueno, sobre lo de los ordenadores deberíamos ir abandonando la idea de que son caros. Se puede conseguir uno que sirve para todo esto por 150€. Una impresora cutre por 60€ (lo malo son los cartuchos). Una conexión a Internet en casa, cuesta 30€ al mes, y ya la tiene todo el mundo. Los libros de texto son más caros que todo esto. Por no hablar de lo que cuestan otras cosas, de las que nadie prescinde. Si eres pobre, vas a tener otros problemas más que el ordenador.

    Por lo demás, en realidad es lo de siempre. No sé a qué colegios idílicos fuisteis vosotros, pero mis recuerdos de niño y de adolescente con respecto a la educación no son buenos. La estupidez existía antes también y a raudales. Multitud de profesores inútiles y estúpidos, que a más de uno rompieron vocaciones muy marcadas. Lo mismo se podría decir en la Universidad, pero ahí ya estábamos creciditos y podríamos tomar nuestras decisiones. Recuerdo especialmente la asquerosa rigidez de mi colegio, el control de lo que hacíamos y dejábamos de hacer, el miedo que inculcaban algunos profesores a los niños no sé para qué, los conocimientos idiotas que se olvidaban al día siguiente. Recuerdo con especial odio cuando nos hacían repetir como papagayos las “reglas” de ortografía y sus excepciones. De nada sirvió aquello. Empecé a redactar medio-bien cuando empecé a escribir cosas medio-largas, algo que no hice nunca ni en el colegio ni en el instituto. Por cierto, nunca estuve en un colegio de curas. Todos públicos.

    En el colegio y en el instituto mi padre me ayudó con las mates lo que pudo y hasta que llegué al cálculo diferencial (todo un descubrimiento, gracias a un gran profesor). Es posible que mi historia fuese distinta si mi padre no me hubiese ayudado como lo hizo.

    Vamos, lo que se cuenta aquí es lo de siempre. Cambian las formas, cambian los métodos, pero la mierda se conserva.

    Por terminar el comentario: tenemos lo que nos merecemos. No podemos esperar que los problemas se arreglen solos si nada hacemos porque las cosas cambien.

  7. Anonimo por razones obvias :-) dijo:

    Yo creo que no les dirán nunca -siempre está la excepción de los profesores buenos, que los hay- cómo se hace un trabajo porque sinceramente creo que muchos profesores no saben hacerlos ni se molestan en entender que es lo que están pidiendo.

    Claro está que los profesores sí que saben los trabajos que les gustan y en función de cada persona será un trabajo mejor o peor evaluado, pero poco más.

    Así que olvidémonos de que la mayoría de profesores eduquen salvo en la cultura del destajo (muchos trabajos) bien presentados (limpios, ordenaditos, con buena letra) y con mucho contenido (muchos párrafos).

    Tengo una experiencia parecida con mi hija de (9 años) cuando el profesor le arrancó la hoja de uno de los cuadernos porque la portada que hizo no es de una niña de esa edad…

    ¿Y?.

    ¿Alguien después le dijo cómo es hacer una portada que corresponde a esa edad?.

    ¿Y para que vale hacer una portada si no busca lograr unos objetivos educativos?.

    ¿Y qué sentido tiene hacer portadas bonitas si no es, por ejemplo, para enfocarlos a cumplir con unos objetivos prácticos como pueden ser que te compren más cuadernos, más libros o más camisetas?.

    El sistema educativo en el que estamos metidos es bastante patético.

    Mi hija también tiene la suerte de que sus padres se implican con su tiempo para ayudarle, por ejemplo, explicándole el proceso de hacer una portada, lo que se pretende y como se hace:

    Pensar primero en lo el mensaje que quiere comunicar (Naturaleza, el espacio, fenómenos atmosféricos, …), después en la composición (zonas importantes, distribución de espacios, simetrías, …) y por último en las ilustraciones y los textos (dibujos, fotos, tipos de letras,…). Todo ello aderezado con mirar en sus libros, camisetas o posters, ejemplos para que tengan referencias y le motive hacer algo bonito.

    ¿No debería algo parecido a lo anterior lo que el profesor debería hacer realmente y dar unos objetivos al niño, explicándole como poder alcanzarlos y con qué herramientas (Contenido, Composición e Ilustraciones) en lugar del juicio absurdo de “esa portada no es de la edad de un niño de tus años”..?.

    Todo lo que no sea darle un sentido y unos objetivos es algo inútil para nuestros hijos, ahora y en la sociedad que van a vivir.

    Sinceramente, creo que los profesores de los primeros ciclos han perdido el norte. De los otros, aun no puedo opinar.

    Si lo hacen mal a sabiendas porque se han cansado de luchar y educar, malo. Pero si es por desconocimiento de cómo educar, peor.

  8. AlbertodeFco dijo:

    He puesto tu post a mis profes alumnos de un curso de TIC. Igual comentan aquí.

  9. Aloe dijo:

    Bienvenido a la realidad. Ahora ya sabes de primera mano eso de que los alumnos de ahora no hacen nada y por fin vas a tener un contraste directo del resto de las quejas del sector.
    Ahora bien, no te quejes de las “nuevas tecnologías” como causantes del despiporre. El despiporre es del mismo estilo, pero mucho peor, donde no las usan o las usan poco.
    Supongo que tus hijos van a un colegio concertado, donde al fin y al cabo la dirección tiene que vender modernidad e implicación del centro, y los profesores no pueden hacer de ermitaños y a mucha honra (“¿yo dar mi email? ¿Por quien me ha tomado?”).
    En los públicos que conozco (que presumen de nivel, eh) la cosa es igual pero casi todo a mano y con medios analógicos (que se suelen resumir en radio-macuto, y que el que no se entera, peor para él). Y te aseguro que es mucho peor. Conseguir el calendario, la referencia, la lista de material, las fechas de exámenes, comunicar con la profe de inglés… todo mucho más difícil y basado en perder horas de trabajo para ir allí personalmente a cazar profes en el vestíbulo y conserjería.

    Efectivamente, los slumnos cuyos padres tienen una buena educacion, ordenador en casa, alta motivación e internet, salen adelante, a costa de que los padres vuelvan a aprobar secundaria varias veces,
    Los alumnos que son de suyo natural altamente inteligentes y motivados, y sobre todo tranquilos y muy ordenados, también salen adelante con o sin ayuda.
    Al resto, que Dios les ampare, porque nadie más lo hace. Supongo que son ese 40% que llena las estadísticas del fracaso escolar.

    Lo más triste de todo, y ya lo verás cuando vayas viendo en detalle los curriculos año tras año, es que tanto sacrificio humano en el templo de Moloch es para aprender un cincuenta por ciento de irrelevancias y otro cincuenta por ciento de cosas relevantes pero nunca aprendidas en serio de verdad. Y eso que una parte de los hipertrofiados programas no se llegan a dar.

  10. Cristina dijo:

    Pues yo creo que lo mismo que se construyen “ciudades de la cultura” sin saber muy bien para qué (primero se hacen los edificios y después ya se verá qué se pone dentro), hay profesores que piden trabajar con TIC sin saber muy bien por qué. Hay quien olvida que la tecnología está para facilitar la vida, no para complicarla. Y si la tecnología no ayuda en la adquisición de los aprendizajes que se pretenden, mejor no usarla, a menos que su conocimiento sea un objetivo básico en sí mismo. Y está claro que saber manejar PowerPoint no sólo no es básico sino que es totalmente prescindible.

    Dicho esto, si al final se considera que efectivamente el ordenador, la impresora e internet son imprescindibles para que los niños aprendan (yo creo que en 1º de ESO internet es todavía contraproducente – pero es mi opinión), habría que ingeniárselas para que todos – ricos y pobres – tuvieran acceso a esos medios, por ejemplo, usando las instalaciones del colegio o acercando a padres y alumnos a las bibliotecas públicas donde hay ordenadores y acceso libre a internet (todavía). Si no, sería como decir que ningún niño debe leer libros porque hacerlo pondría en desventaja a los hijos de aquellas familias cuya biblioteca se limita a la guía de ofertas del Carrefour.

    Por último, yo también noté en su día cierto intercambio de competencias entre familias y escuela: ahora se pide a los padres implicarse mucho más en las tareas escolares de sus hijos, al mismo tiempo que estos delegan en las escuelas aspectos básicos de su educación. Lo escribí aquí.

  11. Bruja Avería dijo:

    Esa postdata es para enmarcarla: gloriosa y tan deprimente a la vez…

  12. loiayirga dijo:

    Lo siento pero sigo comentando sin leer los comentarios. Quiero leerlos después de escribir esto.

    Hay profesores que exigen algo que los alumnos no pueden dar. Algo que por supuesto él no ha explicado. Y se quedan tan frescos. Supongo que querrán que alguien se lo explique por ahí. Por ejemplo, uno de ellos –de filosofía- les manda leer a los alumnos –ahora estoy hablando del bachillerato- un texto de Khun del que yo solo entiendo la mitad. La madre –compañera de lengua- de un alumno de ellos me pide ayuda. Yo lo leo, le explico a la madre como puede enfocar el trabajo atendiendo más a lo que yo sé de kuhn que a lo que entiendo del texto y al final en el trabajo saca un 10. Sin la ayuda externa conseguida a través de la madre sería imposible que el alumno hubiera obtenido esa nota. Al final el profesor se debe quedar muy contento de que les exige muchísimo a los alumnos y de que estos responden.
    Supongo que los alumnos aprenden algo, porque yo no se lo hice y la madre tampoco. Pero desde luego no hay derecho.
    La vida es muy triste, pero así son las cosas.

  13. josele dijo:

    Buenas

    No me puedo creer que Pseudopodo haya dicho esto, así, sin más (usaré tildes esta vez):

    “El problema lo tienen otros: justo los que necesitan de verdad el sistema educativo para aprender. Esos, los que siempre lo han tenido mal, lo tienen ahora peor que nunca.”

    Case in point; este año, la vida que es así, doy clase de inglés en la EOI a dos profes de inglés de mi niña; una que lo fue, otra que lo será. A mi niña no le hace falta inglés, ni casi el sistema educativo, según deduzco de lo que dice Pseudópodo.

    Pero ¿quiénes son los que necesitan de verdad el sistema educativo (SE)? ¿Los que no tienen padres como tú o como yo?

    No, señor. Mi niña necesita mucho del SE, porque mi criterio es muy “mío”; necesito que tenga profesores buenos y malos, que aprenda a distinguir qué merece la pena, que recuerde aquel profesor de lo que sea que oriente y modele sus gustos y su futuro.

    Yo soy su tutor, pero lo bonito es que terminará tomando decisiones solita.

    Y, retomando la frase inicial, ¿los “hijos de” tienen garantizado el Saber, el Conocimiento, porque tengan más tiempos y medios a su alcance? ¡Pero si hace poco contabas en un post precisamente lo contrario!

    Es cierto que es un desperdicio tirar tiempos y posibilidades -fíjate la de científicos que se pulieron en la guerra mundial, o Stalin con sus tonterías, por ejemplo-, es decir, personas, pero “los que siempre lo han tenido mal” no lo tienen peor por eso, sino, perdón por la longitud, por lo siguiente.

    El otro día, a santo de la huelga en las EEMM, debatimos mis alumnos y yo sobre la pertinencia de la huelga y de la enseñanaza en inglés desde edades tempranas con los medios y conocimientos que hay.

    Claro, mis alumnos son profes en los coles e institutos… y estaban todos de acuerdo en que era una burrada, pero ¿quién le pone el cascabel al gato?

    La cosa parecía clara, objección de facto, en vez de huelga; hacer las cosas bien… enseñar; ¡jolín! que estos tios saben, que han aprendido a enseñar, pero es que no les dejan unos corsés legales gestionados por… ¡ellos mismos! Que todos saben que las TIC, los libros, etc, son una payasada, pero no hay deesos a hacerle frente -hasta que te toca, pero ¡ay! tarde tarde

    Bueno, que me enrollo.

    • pseudópodo dijo:

      josele, acabo de verte y no me da tiempo, pero me pica la curiosidad: ¿en qué post contaba “precisamente lo contrario”?

      Mañana más…

      • josele dijo:

        En “Conascendencia”; vale, he apuntado la idea sin desarrollarla; es a negativo; los hijos de tienen más medios y tiempo, y si alguno es bueno se supone que le van a detectar enseguida.

        Por eso digo que hacen falta esos profesores que están ahí que van a aplicar esa conascendencia; yo, su papá, siempre pensaré que mi nilña es la pera en noséqué; un profe, viéndola desde fuera, verá mejor cosas que yo no puedo ver.

        Por otro lado, un comentario off-topic y ad hominem pero bienintencionado; cuento con que mis intervenciones, cada vez más contadas, son obviadas o despachadas con una frase o un “me quedo sin tiempo” (no es la primera vez, a o ser que sea un mal recuerdo). Y las hago no obstante. Supongo que me lo habré ganado, pero no sé si es que esta galaxia de la blogoesfera va así -al final es un club autorreferente al que de vez en cuando se suma alguien un rato pero sale como ha entrado-.

        Saludos

      • pseudópodo dijo:

        Ahora lo entiendo mejor. Te contesto abajo, para no enredar el hilo.

        Sobre el ad-hominem: pues sí es verdad que no es la primera vez que no te contesto apenas. Pero es que ha habido varias veces, dos o tres además de esta, que cuando publico el comentario que llevo escribiendo media hora (y voy a irme a acostar) me encuentro con un comentario tuyo que has publicado en ese rato. Debe ser que los dos escribimos cuando se han acostado los niños. Entonces, o bien digo que no me da tiempo, o alguna vez edito el comentario largo recién publicado, pero a la fuerza puedo decir poco. Me gusta contestar a todos los comentarios que puedo, y los tuyos suelen enfocar las cosas desde algún ángulo original, así que no me gustaría que dejaras de intervenir. Eso sí, si usas las tildes te entiendo mejor 🙂

  14. pseudópodo dijo:

    Pues me da poco tiempo a contestar, que hoy hemos acabado tarde los deberes… 🙂

    franwerst, gracias por tus ánimos. Seguro que no es el final del blog, pero que se va a resentir también. El problema de la educación no lo veo tanto en que esté comercializada como en que se ha contagiado del culto a la innovación por la innovación, manía que por cierto tiene la sociedad entera. Cuando dice loiayirga que la solución a la brecha digital estaría en que los padres se quejaran seguro que tiene razón, pero es que los padres no se van a quejar de que se use internet y se pida el Powerpoint, porque les parece muy bien: es un signo de modernidad. Y cuantos menos cultura tienen, mejor les parece. En la reunión de principio de curso, los únicos que pusimos objeciones al uso que nos planteaban de la web del colegio fuimos mi mujer y yo y otra madre (que es filóloga y exprofesora). A los demás les parecía muy normal, por ejemplo, que tuviéramos que entrar nosotros todos los días a ver la web, en lugar de que esta tuviera un feed (no sabían que era eso).

    A mí me parecería muy bien que se usara internet si aportara algo. Pero es que hasta ahora el uso que le han dado no sólo no facilita el aprendizaje sino que lo dificulta: sirve para hacerles perder tiempo buscando datos que la profesora podría perfectamente darles en clase, para hacer trabajos de cortapega que no enseñan nada, etc. Creo que tiene mucha razón Cristina: primero meten las TIC en el colegio porque molan y luego ya se verá qué se hace con ellas. Y creo que en primero de la ESO resultan ser un pegote que sirve para tapar las pocas ganas de trabajar de algunos profesores.

    Y llegados a este punto me imaginaba que Aloe me iba a decir eso de “bienvenido a la realidad”. Reconozco que hasta ahora he cargado más las tintas sobre padres y estudiantes y ahora, por primera vez con experiencia de primera mano de la ESO, empiezo a criticar a los profesores. Mea culpa, aunque nunca dije que los profesores fueran especialmente buenos. Lo que veo ahora es que el asunto falla por todos los lados, y que incluso sin que haya especiales problemas de disciplina, el planteamiento es un desastre. Por cierto, sí, mis hijos van a un colegio concertado, pero no te creas que los profesores son tan accesibles. El correo electrónico lo tenemos de dos, y para hablar con las demás hay que pasar por el filtro de la tutora que tiene un maravilloso horario de atención a los padres: martes a las 12:30, punto.

    En relación con esto, creo que la cosa es al revés de cómo dice loiayirga: los alumnos universitarios hoy (no en nuestra época, ojo) tienen tutorías semanales a horas fijas y todo tipo de facilidades para contactar con el profesor, pedirle revisión de examen, ponerle un correo electrónico… (raro es el día que no tengo alguno). Hasta tienen un “defensor del universitario” a su disposición. Los pobres alumnos de la ESO están mucho más indefensos.

    Eulez, los libros pueden ser más caros que el PC y la conexión a internet, pero el problema está en que internet no desplaza a los libros, que con alguna excepción siguen siendo obligatorios (y cuando no lo son es peor, como en la clase de francés-do-it-yourself), así que te obligan a tener las dos cosas. Y luego está el problema de que no se trata sólo de tener el dinero, sino el know-how. En mi casa todo lo internéutico me toca a mí, porque a mi mujer, pese a ser licenciada y usar el correo, etc, hay bastantes cosas que le cuestan. No digamos a la inmensa mayoría de padres, que apenas pueden ayudar a los hijos.

    Pero vamos, lo peor no es esto sino que, como decía arriba, el uso que se hace de internet no aporta nada más que pérdidas de tiempo y desenfoque de lo importante. Yo lo que veo es que como dice Anonimo por razones obvias, en lo único que se educa es en la cultura del destajo (muchos trabajos) bien presentados (limpios, ordenaditos, con buena letra) y con mucho contenido (muchos párrafos). O citando a Aloe otra vez: se aprende, con un montón de esfuerzo, un cincuenta por ciento de irrelevancias y otro cincuenta por ciento de cosas relevantes pero nunca aprendidas en serio de verdad.

    Lo que al final acaba uno pensando es que va a tener que abdicar de algunos principios para ser prácticos y que habrá que enseñar también, como dice Asdf, que también hay que saltarse a veces las reglas cuando son absurdas… pero con 12 años me parece un poco pronto.

    Ah, y a Wonka y Francisco Serradilla: os agradezco que me acompañéis en el sentimiento (y no sé si poner este smiley: 🙂 o este otro 😦 )

  15. Aloe dijo:

    Pseudopodo, sigues creyendo que el problema es el PC y el Powerpoint, o el empeño en fingir todos (profes y alumnos) que estan aprendiendo con interné, que modelnos.

    Pero a ver, que sin eso todo es lo mismo.
    En lugar de las ppt, las portadas de los trabajos y las fotos pegadas (que llevan más trabajo que el trabajo mismo).
    En lugar de entrar en la web, registrar la mochila en plan forense y llamar a otra madre cuyo hijo sí es ordenado.
    En lugar de copipegar de la wikipedia, copipegar de la Encarta o copiar de la Larousse.

    Yo también he pasado por la experiencia relatada arriba de descifrar con esfuerzo varios capítulos del deplorable libro de filosofía, tirando de lo que sé o puedo buscar (no del incomprensible libro), para extraer un resumen que mi hijo pueda entender, pelear para que lo entienda y lo diga con sus palabras y lo vuelva a escribir con estas.

    Es lo mismo con y sin ordenadores.
    Bueno, gracias a los ordenadores y la impresora, yo he tenido que dedicar mucho menos tiempo a buscar ilustraciones sobre Van Gogh o Napoleón a las 11 de la noche. Y hemos podido reconstruir apuntes que faltaban, de educacion fisica, p.e. Algo es algo.

  16. Asdf dijo:

    Ah, y por cierto, mucho buscar en internet y mucha leche, pero las cosas importantes de internet (cómo funciona de verdad, seguridad en internet (en varios niveles diferentes), un poco de programación (ya hablaba Cristina cuando mencionaba lo del Arduino), etc. no se enseña. Se da informática a nivel de usuario, es decir, nada que te pueda prevenir de los peligros reales de internet…. (¿quizá porque la mayoría de los profesores tampoco son conscientes de cuáles son?)).

  17. ¿Y la opción de que tu hijo está en un mal instituto y no todos han de ser así?

  18. pseudópodo dijo:

    josele, en conascendencia lo que decía no era contradictorio con esto. Albert Camus era de los que más necesitaban el sistema educativo (SE) porque su familia no tenía recursos materiales ni culturales para apoyarle. A él le funcionó el SE porque tuvo la suerte de encontrarse con un buen profesor, pero precisamente lo que yo quería decir aquí es que a la gente como Camus es a la que más les perjudica este “modelo IKEA” de “busca tú la conjugación del verbo en internet”. ¿Qué internet habría tenido Camus? Yo creo, y lo dije en aquel post, que con nuestro SE es más difícil que se repita la historia de Camus: es todo mucho más rígido, está todo mucho más parcelado, y hay mucho menos tiempo para que un profesor se fije en un alumno como el pequeño Albert y le dedique tiempo y le cultive, y se cree ese lazo de admiración y respeto…

    Los niños que tienen padres como tú y como yo también necesitan el sistema educativo, claro que sí, necesitan como bien dices tener otras referencias, y hasta estoy de acuerdo en que necesitan tener malos profesores para distinguir lo que merece la pena, como también necesitan sufrir para madurar, pero lógicamente quiero que sufran lo menos posible… Yo a lo que me refería es a que un SE como este acentúa las diferencias sociales en lugar de nivelarlas. A mí esto me preocupa, entre otras cosas porque aunque yo no nací en un ambiente como el de Camus, mis padres no me hubieran podido ayudar nada. Si a mí me hubiera tocado este sistema educativo, yo estaría en el bando de los perdedores.

    Sobre lo último que dices de la huelga en las EEMM: ¿lo que es una burrada para ti (y tus alumnos) es lo de la enseñanza en inglés desde pequeños? No me queda claro, y es un tema que me interesa. Nosotros estamos en un colegio no bilingüe y las experiencias de conocidos en éstos son bastante malas (conozco a varios que han hecho lo imposible para que al niño no le tocara uno)…

    Aloe, si tampoco digo que la culpa sea de las TIC, sólo que a mí, de momento, eso es lo que más guerra me ha dado. Está claro que la culpa es de no tener un proyecto claro de qué se quiere enseñar y de qué hay que hacer para aprender las cosas, y de que no hay una buena coordinación ni se hacen las cosas con profesionalidad (empezando por la propia ley de educación y por los programas de las asignaturas). Lo que sí digo es que lo de “búscalo en internet” es una excusa perfecta para que la profesora vaga no trabaje y diga que está iniciando a los niños a las nuevas tecnologías. Y que esta dependencia de internet acentúa las desigualdades.

    Asdf, eso es lo que habría que enseñar (era la idea de Programa o sé programado). Y por cierto, dos recursos muy buenos para esto: Scratch (para más pequeños, 8 años por ejemplo) y Hello World (para más mayores, 12 años diría yo).

    Topo, es lógico plantearse eso, pero es que el colegio (concertado) es el mismo en el que ha hecho primaria, y en primaria estábamos razonablemente contentos. Y luego están los comentarios de unos cuantos aquí (sobre todo Wonka y Francisco Serradilla) que tienen experiencias similares… De todos modos, mi mujer y yo no hemos descartado esa hipótesis y andamos indagando a ver qué tal son otros institutos, por si acaso hay que tomar medidas drásticas. No nos gustaría, porque mi hijo está contento con su clase y sus amigos.

  19. Aloe dijo:

    Pseudopodo, a ti en estos tiempos te hubiera ido igual de bien que en los tiempos en que estudiaste bachiller. Las cosas son iguales en lo importante, y solo un poco distintas en lo accesorio.
    La única diferencia que yo encuentro ahora importante para peor es que hay muchas más asignaturas (y eso es un problema más gordo en los centros publicos, donde cada profesor tiene que ser super-importante mandando mucha tarea y suspendiendo mucho, no vaya a ser que alguien piense que Plastica es menos importante que Física).

    Que a ti te hubiera ido más o menos igual no lo supongo, lo sé: los chavales que conozco que se les dan bien las mates, les gusta la ciencia y están motivados (una minoría, ahora y antes, pero existe) trabajan mucho en el Bachillerato (tienen que dejar el deporte o el conservatorio, por ejemplo, por falta de tiempo) pero les va bien y no aprenden menos de lo que aprendíamos nosotros, sino más (porque a los 16 o 17 sí que aprovechan la enorme oferta y las enormes posibilidades de internet, que nosotros no teniamos,y que a esa edad ya son enormemente importantes para un alumno con curiosidad). Lo verás cuando te aproximes a “cursar” bachillerato, dentro de cuatro años. Lo costoso y arrastrado es llegar allí.

    • Aloe, has dado en la clave: “los chavales tienen que dejar el conservatorio o el deporte…”. Ese es justo el problema actual de la secundaria, que llena todo el tiempo posible de los chicos. Seguramente para evitar que lo gasten en la tele o en la play, pero yo recuerdo que tenía *toneladas* de tiempo para aprender música, para leer y hasta para escribir los torpes poemas de un adolescente. Así pude complementar una formación “de ciencias puras” con otras cosas.

      Ahora intento enseñar a mi hijo a tocar la guitarra (está muy motivado con ello) y prácticamente no hay huecos libres en su agenda.

      Alguien debería decir al ministerio (no creo que sea un problema de los profesores) que más contenido no es más fomación. Intenté contarlo aquí:

      http://librodenotas.com/computacion/21636/como-acabar-de-una-vez-por-todas-con-la-tecnologia

      • Aloe dijo:

        Es un problema de todos (porque que haya examen teórico de Tecnología o Educación Física es para darse cabezazos contra la pared, que un alumno de sobresaliente de media casi suspenda Dibujo Tecnico dedicandole tantas horas como muchos 1º de Ingeniería, lo mismo, y esas cosas sí son el profesor), pero principalmente el problema es el canceroso desarrollo de los curriculos y del número de asignaturas.
        En mi opinión lo segundo es por la lucha corporativa incrementalista de cada Facultad y Titulación, especialmente las de dificil salida laboral, para “pillar cacho” (y la expresión no es mía).
        Y lo primero, por la lucha dentro del sistema para que la asignatura de cada uno sea más importante que la del vecino y no le quiten horas, y por la falta de visión global, que nadie parece tener, sobre qué debería aprender un alumno de secundaria.
        Que nadie tiene y que a nadie con poder parece importarle un comino (digamos mejor comino, si).
        Así que sí, claro, del desastre de curriculos y asignaturas tiene la culpa el Ministerio, que parece el lugar geométrico de todas las presiones y corporativismos y el depósito de reserva del cincuenta por ciento al menos de la necedad ministerial total.
        … Y las Consejerías por la parte que les toca, que creo que todavía son más mamarrachos que los primeros.

      • bloodykefka dijo:

        Yo lo que no entiendo es una cosa ¿no es responsabilidad de los padres eso de que no pasen tanto con la tele y la play?

  20. josele dijo:

    Yes, the problem is english desde pequeñitos, cuando la nena con 6 años viene del cole y te dice que han tenido “saiens” -y luego hablas con el profesor que se lo imparte y reconoce que sin conectores lógicos y sin saber primero qué es el pistilo en castellano, nunca aprenderán ni lo uno ni lo otro.

    Y, por eso, precisamente por eso, el esfuerzo de nuestros gobernantes en que nuestros coles sean bilingües. E ídem repletitos de TIC. E ídem parcelados en múltiples asignaturas e itinerarios. Porque, como bien diagnosticas…

    …”un SE como este acentúa las diferencias sociales en lugar de nivelarlas”.

    A mí, lo que me preocupa es que a tí te preocupe y que, con la cabeza que tienes -y la mayoría de los que aquí participan-, en vez de dedicarle tiempo a encontrarle el porqué y su solución, estemos (aquí ya me incluyo, porque participo) dándole vueltas recurrentemente a la evolución de la educación, cuando nos toca de cerca.

    Eso es lo preocupante, eso y que los profesores seamos conscientes e incluso hablándolo, no asumamos nuestra responsabilidad en nuestra clase y obviemos lo que sabemos nefasto para nuestros hijos; algún día tendremos que responder ante nuestra sociedad por el crimen que cometemos. (uy, así dicho…). ¿O es que a los vecinos del Arbeitslagern no les olía la cosa a chamusquina?

    Siempre me fascinó cómo los físicos se preocupaban de, además de describir, encontrar la causa última. Sigo fascinado cuando los físicos se ocupan de Dios. Pero no concibo cómo pueden obviar el punto de vista materialista, y delegar constantemente (en plan K).

    Coincido con Aloe; te hubiera dado igual; a mí me pasó, y un único profesor me rescató, ya saliendo del sistema. Pero él sólo estaba ahí; yo hubiera seguido queriendo aprender, y hubiera retornado hasta que encontrara la puerta. Y tú también.

    El problema, ahora, y como siempre -se habló en otro post no hace tanto- es de filtros; no es la cantidad de información, sino la herramienta que ayude a filtrarla. Es dificilísimo aprender a leer.

    Saludos

    • bloodykefka dijo:

      En realidad había un artículo (no se donde) de una madre (y filóloga, creo recordar) que precisamente se quejaba de que había pocos colegios bilingües donde realmetne estaban bien implementado el sistema: que la cosa no era tan simple como poner unas clases en español y otras en inglés, sino que ese inglés estuviera, como lo diría… “bien medido” para que se les quedase y pudieran diferenciarlo.

  21. Coquejj dijo:

    Bueno, entro para comentar que a mí lo que me parece raro de ese cálculo:
    (6:3·2)+2·(5+4·3)-5
    es el hecho de que haya paréntesis en 6:3·2, pues no cambian el orden de las operaciones. Sería como poner (6+3)+2. No es imprescindible, y por tanto, no se suelen poner más que cuando se comenta la propiedad asociativa, para recalcar qué orden vamos a seguir.
    Ahora respecto al post en sí, lo primero que comentas me resulta familiar a mi ya lejana etapa de alumno en la EGB (años 80), cuando todos los años escribíamos una lista que empezaba: cartulina, ceras, papel charol, tijeras de punta roma, pegamento Pritt (sic)… Así que quizás tenga razón Aloe, es la estructura intrínseca al oficio del profesor/maestro, y no la circunstancia azarosa de las TIC o las plastidecor (otro curso más avanzado las cambiamos por las Manley, que ensuciaban más y por tanto también molaban más).
    Ahora al otro lado, como pérfido profesor de Matemáticas de secundaria (sin hijos, esto supongo que resultará importante) tengo que reconocer que me asombra que las familias sientan como colectivo el trabajo en casa en mi materia. Cuando yo mando ejercicios para casa lo hago para que, cuando vuelvan a clase pueda identificar en qué fallan con respecto a los objetivos mínimos. En otras ocasiones incluso mando problemas muy difíciles, pero no con la intención de que los resuelvan de un modo algorítmico y trillado en clase, sino que los analicen e intenten progresar en su solución. Por estas dos razones me exaspera que los problemas vengan resueltos por adultos, pues pervierten su aprendizaje y con ello mi trabajo.
    Por último, y ya que comentar casos particulares llama más la atención, sobre todo en contextos como este, en el que resulta imposible tener datos objetivos, tengo que confesar que yo he tenido que dejar de subir actividades, exámenes, ejercicios, apuntes a la red (en abierto) precisamente por la presión de los padres. Curioso, ¿no?

    • Bueno, no sé, (6:3)*2 = 4; 6:(3*2) = 1
      A eso se refería pseudópodo.

      Tampoco has entendido, creo, lo de la ayuda de los padres; no se trata de resolverles los problemas, sino de explicarles cómo se hacen.

      Te pongo un ejemplo: el año pasado a mi hijo le metieron toda la electrónica (asignatura de tecnología) en 2-3 semanas (un tema del libro). Desde la resistencia hasta el transistor, ahí es nada. Entender el funcionamiento del transistor requiere un mes en la universidad. Para un chico de 14 años es incomprensible, así que no se lo explican: directamente le ponen montajes como un amplificador con un transistor y a correr. ¿No sería más lógico que entendieran bien la ley de Ohm antes de pasar a los semiconductores?

      Este año, 4º de la ESO, como ya dieron el transistor empiezan a hablarle de circuitos integrados. ¿Estamos locos o qué?

    • Aloe dijo:

      es la estructura intrínseca al oficio del profesor/maestro
      Me parece que no, Es intrínseco a ser profesor/maestro en España, pero no creo que sea una necesidad metafísica.

      Lo otro que dices me hace gracia por lo siguiente: cada dos o tres años, a los alumnos que conozco les toca un profesor que “quiere que piensen”, y se indigna mucho de la falta de iniciativa, pensamiento independiente, reflexion y todo lo demás (que creo que es la misma queja general de los profesores de Universidad). Lo gracioso es que los alumnos están igualmente indignados con el interfecto, porque “no sabemos lo que quiere”, “no se sabe cómo puntua” “nada le parece bien” y, en general, sienten que se está haciendo trampa con ellos y cambiando las reglas arbitrariamente, como si llevaran diez años jugando al tute y ahora alguen dice que en realidad, las reglas son las del póker (que tampoco saben cuales son).
      Cuando desde los seis años te vienen aplicando unas reglas y exigiendo una actitud (que en absoluto premia la reflexión propia ni la iniciativa, todo lo contrario) y de repente te toca el profesor del 5% de raros que quieren tales cosas, el desconcierto es total (y el de los padres también).
      Tampoco el profesor reflexionista suele dar reglas claras, explicar claramente cuales son sus criterios y qué espera y qué va a puntuar. (Supongo que lo considera contradictorio con lo que pretende o algo así) Si lo hiciera, la cosa sería menos desconcertante…

      De lo de subir material a internet no sé que decirte, Habría que ver el contexto. Yo he suspirado inutilmente, años, por un sitio donde pudiera consultar el calendario de exámenes, el temario para cada uno, ejercicios de referencia, los trabajos y sus fechas de entrega… cosas así. Supongo que hay dos variables importantes: una, si colgar tus materiales aporta claridad y orden o introduce más confusióǹ. La otra, el estilo y nivel de las familias (si tienen o no costumbre y medios de usar internet)

  22. josele dijo:

    Es curioso esto que dice Aloe, a mí -ya que estamos con casos particulares- me vino el delegado de 4º de carrera a eso de la décima clase a preguntarme que qué quería de ellos (ahora somos buenos amigos, 3 años después).

    Yo le dije -les decía- que quería enseñarles a leer… pero claro, en 4º de una doble licenciatura… lo que pasa es que a la enésima contradicción del libro entendían -algunos, no todos- qué era leer.

    No sé si eso es pensar -leer despacito, ver relaciones, interrelaciones, contradicciones… ¿eso es pensar? quizá, no veo la diferencia con leer. No hace falta iniciativa, ni espíritu crítico, sólo verificar la concordancia de la palabra anterior con la siguiente, de la frase anterior con la que viene, entre los párrafos, entre las páginas, capítulos, y finalmente con la experiencia del lector; si algo no cuadra, o has leído mal o el texto es incoherente. eso es todo.

    Estopy de acuerdo con Fco Serradilla; yo hice la misma cuenta y me salía lo mismo que a él (creo que eso es lo más que llego en mates).

    Ya, que si no, lio con mi último comentario.

    • Aloe dijo:

      Yo creo que esa actividad que dices implica espíritu crítico en un sentido amplio, bastante adecuado al que se puede usar en el contexto de este hilo.
      Si un libro no es la palabra sagrada que se aprende tal cual, entonces es cuando se llega a que tu capacidad de análisis de lo que dice el texto es importante. Eso significa que tu propio juicio es importante.
      Eso requiere admitir que los libros se autocontradicen, o contradicen a otros igualmente “sagrados”, y que el mierdecilla de alumno, al que le han enseñado durante quince años que no es nadie para pensar por su cuenta ni juzgar al libro, es el que es capaz (debe ser capaz) de analizar lo que dice el libro por sí mismo en lugar de aprendérselo y punto (o copiarlo en el examen y punto, no hay mucha diferencia)
      Y seguramente los de la doble licenciatura, caso de que sea ADE y Derecho como es probable, tienen todavía menos costumbre que el alumno promedio de verse así a ellos mismos.

  23. pseudópodo dijo:

    Aloe, no estoy de acuerdo con que los chavales motivados a los que se les dan bien las ciencias acaban sabiendo más que nosotros en el bachillerato. Puede que tengan mucha información, pero saben mucho menos. Y eso me consta porque me los encuentro todos los años en primero. Ya lo he dicho en algún otro post: el nivel al que hay que dar la física en primero de ingeniería es el que se daba en tercero de BUP. Ahora de lo que me doy cuenta es que estos resultados tan penosos no se obtienen porque los chavales no trabajen, sino que encima están hasta arriba de deberes. Es una ineficiencia que da vértigo. Estamos sacrificando todo ese tiempo que tenía Francisco en secundaria (y yo lo tenía también) a cambio de nada.

    Peor que nada: yo lo que me encuentro es que los chavales parece que han perdido no ya la iniciativa, la capacidad de reflexión o el sentido crítico, sino el mero sentido común. Parece que llevan años jugando a un “juego de la física” meramente académico que no tiene nada que ver con realidad. El juego consiste memorizar fórmulas y recetas emanadas de los dioses (los profesores) que, convenientemente repetidas como ritos mágicos en los exámenes, consiguen aplacar a esos dioses/profesores. ¿Por qué esos ritos y no otros? No tiene sentido preguntárselo: la voluntad de los dioses es por definición inescrutable. En fin: que con ciencias en la secundaria pasa lo mismo que con la tecnología: se han “godoplastificado” (explicación de la memorable palabra en el post enlazado por Francisco).

    Así pasa que a los alumnos no se les ocurre intentar entender la física o las matemáticas, igual que a un devoto no se le ocurre entender las letanías del rosario: son una cosa que se aprende porque hay que aprenderla y ya está. De ahí la triste suerte del profesor reflexionista, que dice Aloe, especie a la que pertenecen por lo que veo josele y Coquejj. Y yo también 😦 … aunque con los años me voy moderando.

    Esto enlaza con lo que plantea josele. ¿Qué hacer los que somos profesores? Yo creo que sí que asumo mi responsabilidad en clase. Me preocupa de verdad que mis alumnos aprendan, no me gusta la conversación fácil de café en la línea “qué tontos son”, intento equilibrar el “reflexionismo” con la previsibilidad que les tranquiliza, respondo a todas las preguntas, nunca tengo prisa en las tutorías… En resumen, mi lema es “que por mí no quede”, emulando Julián Marías. Pero bueno, no voy a hacer aquí un autopanegírico, que está feo. Quizá te refieres a un nivel más político y ahí soy pesimista. Ni siquiera al nivel casero de la política de facultad veo yo muchas posibilidades. Las fuerzas que lo mueven todo son los intereses mezquinos y corporativos de los departamentos. Y si vamos saliendo a círculos más amplios, lo mismo o peor. ¿Realmente crees que, más allá del “que por mí no quede”, podemos hacer algo para encontrar solución a esto?

    Por cierto: muy bueno lo de enseñar a leer en 4º de carrera. Los problemas de comprensión lectora (u oral) ponen los pelos de punta. Puedo garantizar que en 1º son la causa de, así a ojo, el 50% de los suspensos. Un ejemplo de ayer mismo: hablando con un alumno me di cuenta de que cuando yo decía que un disco “rueda sin deslizar” sobre una superficie, él lo que entendía era que “rueda sin desplazarse”, es decir, que “patina” y no avanza. Que es justo lo contrario. Por supuesto que lo había explicado en clase, pero él no lo había entendido porque su idea previa interfería. Al menos, había detectado que había algo raro y se acercó a preguntar. Pero da miedo pensar en el iceberg de confusiones que hay en esas cabezas que ves desde la tarima.

    Coquejj lo que te iba a decir lo es lo que ha escrito Francisco así que me lo ahorro… efectivamente ese es el problema con esa operación, y efectivamente, no le hago ningún ejercicio a mi hijo, pero siempre que puedo se los reviso y le señalo los que ha hecho mal para que se lo piense y los haga bien; y a veces tengo que explicarle cosas que están mal explicadas en clase.

    • Coquejj dijo:

      pseudópodo, es obvio que ya sabía que apuntabas al orden de operaciones dentro de ese paréntesis, parte no pequeña de mi trabajo diario consiste en adivinar qué es lo que han entendido mal los alumnos. Pero también sucede que, desde primaria, la jerarquía de operaciones que les enseñan incluye la prioridad izquierda-derecha en sumas y restas, multiplicaciones y divisiones, potencias y raíces. Así que el único problema que hay en la operación es el que decía antes: los paréntesis no pintan nada. Por eso imaginaba que tu comentario iba por apuntar que no va a encontrar ese nivel de precisión en la vida real (prueba a encontrar un buen uso de los números 2’5, 2’05 en la vida real, btw), no que la operación fuese ambigua, que no lo es. Por otro lado, sí había comprendido lo de la ayuda en casa, pero sucede que tampoco comparto ese modo de entenderla. En el caso hipotético de que un profesor no explique o explique mal (que los hay y a puñados, obviamente, a ver dónde encontramos un colectivo impoluto), yo protestaría ante las instancias adecuadas. A fin de cuentas hay padres que protestan porque sus hijos no están sentados en primera fila, porque tienen a sus amigos sentados demasiado lejos (o cerca), porque tienen demasiados deberes (o demasiado pocos) e incluso los hay que pretenden que el tutor sea quien censure a un profesor de otra disciplina, así que imagino que sí podrán ejercer sus derechos.

      • Aloe dijo:

        Uno de mis hijos tuvo un profe de Tecnología hace años conocido como el “tecnoloco”, que llegó a tirar sillas por la ventana, o destrozar trabajos en ataques de furor. Por supuesto, no se sabe que explicara nada nunca medio bien.
        Los padres, efectivamente, pretendieron que el tutor hablara con él y le censurara ¿Por qué está eso mal, si el tutor es el único interfaz autorizado con las familias?
        Y ¿cómo se puede conseguir protestando que un mal profesor explique bien, o se dedique a otra cosa? Ni siquiera se puede conseguir que le den la baja por enfermedad mental evidente o que la junta de evaluación revise sus calificaciones.

      • Coquejj dijo:

        Te contesto aquí, Aloe, que creo que hemos llegado al límite de respuestas.
        1: No es cierto que el tutor sea el único interfaz autorizado. Es habitual que se le “puentee” yendo directamente a la dirección del centro.
        2: ¿Censurar a un profesor de otra materia? ¿En serio? ¿Con qué autoridad? Desde luego, eso no se encuentra entre las funciones de la acción tutorial. No soy tutor actualmente, pero cuando lo fui hubo alguna madre (así fue) que pretendió que influyese en una compañera para que trabajase de un modo distinto.
        3: Es cierto, no se puede conseguir que un mal profesor explique bien. Quizás lo que pasa es que no tomáis en cuenta que somos demasiados docentes para que haya tantas vocaciones, o mejor, tanta profesionalidad. En otras profesiones pasa lo mismo, pero no están tan expuestos a la inquina del ciudadano: nuestras cagadas son demasiado obvias, y casi todo el mundo ha tenido alguna mala experiencia con un profesor.
        4: Cuando yo era alumno un profesor fue apartado de la docencia por obvios problemas de alcoholismo.
        5: La inspección educativa ha tenido en los últimos años como eje de actuación corregir las calificaciones de los alumnos, a la alta, se entiende (últimamente también se dedica a comprobar la asistencia a las huelgas de profesores). Un ejemplo: hace cosa de 5 años aprobaron a un alumno con un 1 en un examen de Matemáticas de un instituto gallego (no me acuerdo de cuál, creo que era por la zona de A Coruña) porque el examen se ajustaba a la programación didáctica del departamento, previamente aceptada por esa misma inspección (si a alguien le interesa, incluía en 1º de E.S.O. el contenido conceptual y procedimental del M.C.D. y el m.c.m.). En vez de corregir proporcionalmente al alza la nota (para acabar con un 2’5, como mucho), se procedió a simplemente aprobar el examen.

      • Aloe dijo:

        ¿Con qué autoridad? Desde luego, eso no se encuentra entre las funciones de la acción tutorial.

        Casi nada lo está.

        Y esto sería un buen resumen de esta entrada de pseudopodo y de la siguiente, y de por qué las cosas son como son.
        En secundaria nadie tiene autoridad, nadie coordina, nadie es responsable de los resultados y nadie retrocede dos pasos para mirar el aspecto final del “producto” que se vende allí.
        Y las piezas del puzzle son diez, once o doce… ¿cómo podrían encajar por casualidad?

  24. Aloe dijo:

    Pseudopodo, estoy de acuerdo en general con tu último comentario, pero yo creo que idealizas lo que se sabía en el antiguo bachillerato.
    No sé lo que sabías tú (obviamente se te daba bien, o no te hubieras dedicado a esto) pero sé lo que sabíamos en mi clase, y la física que dí en primero de Ingeniería Técnica: efectivamente la misma más o menos que en COU el año anterior, y me costó aprobarla.
    La razón es exactamente la que señalas: yo había aprendido fórmulas y aprendido a hacer los problemas de examen manejando esas fórmulas, pero no había aprendido un pijo de física.

    Sé cuando aprendí la física de BUP: cuando tres años despueś di clases particulares a una alumna de mates y física y me encontré estudiandola de nuevo pero teniendo ya contexto global suficiente para entenderla en su sustancia y relacionar las cosas. Entonces me desesperaba igualmente de la poca base (para aplicar matemáticas que supuestamente ya sabía) de mi alumna y de la dificultad que ella encontraba en que le explicara cosas “de manera diferente a como las explican en clase”.
    Quizá tú tuviste algún buen profesor de física, (como yo tuve alguno excelente de otras cosas), pero yo de física ninguno, jamás. Como en general no tuve ninguno bueno tampoco de quimica ni mates (de biología sí, y de letras tambien).
    En resumen, tu diagnóstico me parece exacto, pero yo creo que las cosas han sido siempre muy parecidas, y la tradición escolar en España ha adolecido de un marcado déficit cientifico siempre.
    Señalo de paso que mis padres (ambos) habían sido buenos estudiantes de Bachillerato en épocas en que eso no era usual, y tenían una cultura bastante amplia: pero ninguno de los dos me pudo ayudar con la física, química o mates desde los 14 años aprox., porque a ellos tampoco les había quedado el menor concepto claro de esas materias.

  25. Aloe dijo:

    Por cierto, hablando de los chavales en los que estaba pensando en mi anterior comentario, tres de ellos han hecho Primero el año pasado, dos de Física y uno de ingeniería) y han aprobado todo el curso (o casi), quedando en el mejor cuartil (más o menos) de su clase. Los puse de ejemplo sabiendo como les ha ido este curso, y sabiendo que realmente la física les interesa.

    Es verdad que dos de ellos han sufrido bastante para conseguirlo, pero ¿sabes lo que dicen? que han currado mucho, pero que en muchos sentidos han estado más a gusto y menos angustiados que en Bachillerato. Se han concentado en cosas que les interesan, en lugar de estar con la lengua fuera para cumplir con infinidad de exigencias a las que no llegaban.

  26. Emilio dijo:

    La conclusión me parece totalmente acertada. Los alumnos que fallan en los tramos obligatorios de la enseñanza fracasan porque en su casa encuentran menos apoyos que sus compañeros. Lo que da el nivel de los alumnos es básicamente lo que traen aprendido de casa porque el sistema es tan caótico y desorganizado que no es capaz de conseguir hacerse autónomo y sacar adelante a los alumnos con independencia del nivel cultural o socioeconómico de sus familias y la atención que sus padres les presten.

  27. bloodykefka dijo:

    A mi lo que dice Aloe (que se nota que esta sembrada y crecida, puesto que pilota del tema XD) me da algo de esperzas: muchas veces he pensado que tengo menos conocimientos de los que debería por ser un “chico ESO”, y ahora lo que dice ella me consuela, aunque sea de tontos agarrarse en el mal de muchos.

    De todos modos (y eso lo he hablado con profesores muy muy profesionales) el nivel de contenidos del anterior sistema de secundaria es mayor, y creo que una de las razones (no recuerdo bien) era el propio profesorado, ya que “no eran capaces” de enseñar el mismo contenido de antes y hubo que rebajarlo (así dicho de una manera muy general). Pero como digo, no lo recuerdo bien, si alguien podría aclarar el tema.

    • Aloe dijo:

      Es un lugar común repetir que el nivel de los contenidos ha bajado.
      Yo no aprecio eso, al menos en general, siguiendo paso a paso y curso a curso los estudios de mis hijos. Y es la misma opinión que tienen otros padres y madres que conozco (con estudios superiores). Pero muchos profesores lo repiten.
      Caben varias posibilidades:
      Que mi memoria y la de los otros padres sea flaca; que la memoria de los profesores que repiten eso sea flaca; que la proporción de temario curricular que se da realmente haya variado o que antes fuera más desigual y en algunos colegios dieran todo o casi todo; que el aumento de asignaturas haya hecho a la vez aumentar la carga total de los alumnos y disminuido los contenidos que se dan de algunas asignaturas; que el contenido haya variado en el sentido de que ahora se da menos de algunas cosas y más de otras, y solo se eche en falta lo desaparecido, pero no se cuente lo añadido.

      Como ves le he dado vueltas a las posibilidades.
      ¿Cual o cuales serán las ciertas?
      Las anécdotas y la memoria personal no son evidencia cientifica. La impresión personal, con (seguramente) un fuerte sesgo de confirmación, tampoco.
      He buscado inútilmente estudios empíricos que intenten establecer cuales son los hechos reales al respecto, pero no he encontrado nada.
      No encontrar nada me dice mucho de lo que en realidad importan estas cosas en España y de con qué prioridades nos gastamos el dinero. Pero no me dice nada de lo que quiero saber…
      Y no puedo aclararte más.

      • bloodykefka dijo:

        No te preocupes, es bastante interesante.

        Los profes a los que pregunte son personas con bastante contacto con el mundo académico, dirigen una academia y pueden comparar los contenidos de antes y de ahora porque llevan mucho tiempo dando a todo tipo de cursos. Podría preguntarle sobre lo que comentas.

        No obstante, esta posibilidad me gusta mucho.

        “Que la proporción de temario curricular que se da realmente haya variado o que antes fuera más desigual y en algunos colegios dieran todo o casi todo.”

        Teniendo en cuenta la educación que el recibió, tendría sentido.

      • Aloe dijo:

        De hecho esa posibilidad se me ha ocurrido a raiz de lo siguiente:
        A mi siempre me ha sorprendido la insistencia de cierto número de profesores en que la educación que ellos recibieron fue más completa que la que reciben ahora los alumnos.
        Ciertamente, puede haber ahí un sesgo importante, por el falseamiento de cuándo aprendió uno algo en la realidad, y porque quizá no tiene en cuenta lo que aprendió de las materias a las que ahora no se dedica. Por ejemplo: se ha dedicado a la física, y entonces confunde la comprensión que tiene ahora (o que alcanzó a los 20 años) con la que adquirió realmente en la secundaria. O se ha dedicado a enseñar Historia, y dice que ahora no se aprende nada comparado con lo que el/ella aprendió, pero no cae en la cuenta de que sus propios conocimientos de mates o química son insignificantes y no posee los conceptos del curriculum de secundaria ni de lejos, así que tan buena no fue su secundaria.

        A pesar de todo, esta explicación me parece que se deja algo: las personas que opinan así tienen en general una opinión positiva de su centro escolar y de la enseñanza que recibieron. Yo en cambio tengo una opinión de ambas en general muy pobre (con excepciones). ¿Podría deberse a la diferente autoridad, prestigio (e incluso nivel auténtico) de algunos centros de hace veinte o treinta años respecto al resto, o respecto al promedio?
        Yo fui a un colegio de monjas solo para niñas hasta los 14. Sacando muchos sobresalientes, cuando fui a un IES a esa edad mi nivel era tan bajo que me costó aprobar el primer año: evidentemente el énfasis de las monjas no estaba en la excelencia academíca, o ni siquiera la calibraban bien. Sin embargo, mi opinión del iES no fue muy positiva tampoco, por el cambio a mucho peor que encontré en muchas cosas: implicaciòn, compromiso, orden. Encontré algunos profesores excelentes, pero en un contexto general que a mi me parecía de desidia e irresponsabilidad, por el contraste.
        Quien hiciera toda su vida escolar en el mismo tipo de centro, y tuviera de dicho centro una imagen no discutida por nadie de excelencia y buen hacer, esa es la imagen que conserva (estuviera justificada o no), y más si suponemos que el bienpensante aludido tuvo buenas notas y le fue bien (que es lo normal si luego ha sido profesor).

        Perdón por la chapa.

      • bloodykefka dijo:

        Mujer, que yo me disculpe porque soy un incansable pesado vale, pero tú a mi no me tienes que pedir perdón por tus chapas, me parecen interesantes.

        Amos a lo importante, la cosa se que esos profesores pues le dan a un montón de peña de disfintos centros y durante mucho tiempo, y han visto que se el nivel de contenidos que se exigía pues… ha bajado. Una cosa que siempre me recuerdan es que cosas que yo he empezado a dar en Bachiller (como integrales y derivadas) antes se daban en primero o segundo de secundaria (lo que sería Tercero y Cuarto de la ESO). Son cosas así.

        “Yo fui a un colegio de monjas solo para niñas hasta los 14.”

        Los colegios de monjas: esas grandes fábricas de ateos, hasta en una iglesia son menos sectarios XD.

        Ahora en serio, es cierto que tiendo a pensar eso de los colegios de monjas, aunque los de aquí en mi pueblo tienen imagen de “moderados”: en uno estuvo un primo mío, y sí, te obligaban a rezar todos los días, pero no parece que descuidasen las materias ni te enseñasen cosas raras, mi primo no ha salido nada beato ni lo contrario (de hecho pasó de ser catóico a agnóstico y luego a ser deísta durante los años de su vida XD) y yo tengo más conocimiento religioso que él. Aunque claro, los colegios de monjas de mi pueblo son unisex y en uno incluso no te obligaban a llevar uniforme (que no es en el que estuvo mi primo). Lo tuyo parecía la boca del lobo, perdona que me meta pero no se como los padres os meten en esos berengenales.

        Vamos, que me hecho la picha un lío: supongo que lo que quería decir es que, aunque no puedo opinar en demasía y puede haber de todo, cuando un colegio de monjas tiene defectos, los tiene muy chungos.

      • Aloe dijo:

        Las derivadas están en el programa de la ESO, o al menos yo me he peleado para explicarlas en la ESO (a un hijo).
        Lo que nos lleva de nuevo a ¿cuánta diferencia hay entre lo que dicen los programas y lo que se da?, y ¿eso varía de unos a otros centros?
        Lo que se deja siempre casi sin dar en los IES que he conocido es la estadística. Los profes no le dan mucha importancia, o la desprecian un poco.

      • Asdf dijo:

        Yo soy chica ESO, y tengo hermanos que hicieron su BUP y COU en el mismo colegio en el que yo estudié hasta 4º de ESO. Creo que claramente ellos, con su ley educativa y los mismos profesores en muchos casos, estudiaron muchas más cosas que yo. Y el nivel al que les enseñaban las cosas era más alto. Todos estudiamos en el mismo parvulario (un buen parvulario, con nivel “antiguo”), lo cual significa que fuimos a los 6 años al colegio sabiendo todos leer, escribir, sumas y restas y cosas básicas. Esto significó que yo me dediqué a aburrirme un año mientras esperaba que mis compañeros aprendieran todo eso. Luego en la primaria había DEMASIADAS actividades de pintar. Y básicamente llegabas a la ESO con dos años de retraso respecto a cómo estaban tus hermanos a la misma edad.

        Considero que mi colegio es un buen colegio, con algunos de los mejores profesores que he tenido nunca, y cuyo nivel estaba muy bien (me cambié a uno de los mejores institutos públicos de mi ciudad a los 16 años y no tuve ningún problema en sacar los cursos bien e incluso acabar de la mejor forma posible en 2º de Bach), pero creo que el problema era la puñetera ley educativa, que tiene menos contenidos y los que tiene se dan en mucha menos profundidad y cosas mucho más fáciles. Otra cosa absurda es eso de dar lo mismo en toda la ESO, cada año un poquito más difícil (me explico: el planteamiento es que cada año el temario es muy parecido, casi igual, pero cada tema se da de forma un poquito más difícil). ¿No era mejor dar cada cosa una vez, bien, en profundidad, y al año siguiente seguir con otras cosas?

        Bloodykefka, sí, tenemos menos conocimientos. Yo cada vez que leo el libro de Filosofía que estudiaban mis hermanos en COU flipo (órdenes de magnitud más complejo y mejor escrito que el mío de 2º de Bach). Es más, como la gente llegaba a la carrera como llegaba, al final en algunas asignaturas lo que me exigían es lo que venía en el libro de COU de mis hermanos, y estudiaba una parte por ahí (!!!) aunque luego estudiara más porque me gustaba. Y lo de aprender a programar estaría en el programa de la ESO pero no lo daba nadie (¿sería como la estadística, que nunca se llegaba?) y no conozco ni a una sola persona que haya hecho ESO y a quien le hayan enseñado a programar en el colegio. Y otro ejemplo es matemáticas: cuando terminé 2º de Bach sólo nos habían enseñado a hacer integrales de las fáciles, mientras que mis hermanos sabían hacer otras mucho más difíciles. Lo trágico es que esto también va afectando poco a poco al nivel de las carreras y al de la sociedad en general.

        Y lo de hablar con gente de otros países… eso desde luego muestra que la cosa está fatal, con independencia de cómo fuese antes.

      • bloodykefka dijo:

        Bueno, pero Aloe, yo no he dicho sólo derivadas, sino derivadas e integrales. Las derivadas no recuerdo si las di en cuarto de la eso, pero si que las integrales no las di hasta bachiller.

        Y sí, el punto que dices sobre lo que se da el temario me parece interesante.

        Asdf, pues ahora me viene a la mente una cosa: si nuestros mayores tienen más conocimientos académicos que nosotros ¿Cómo es que compartimos la misma falta de perspectiva? Ya se que no tiene nada que ver, aunque lo enlazo un poco con lo de Aloe, porque la verdad yo veo que muchos chicos BUP sabrán más que nosotros, pero no son más sabios, desgraciadamente.

        Respecto a Filosofía (al menos la de segundo de bachiller, a la primera le saqué poco provecho, en parte por el profe), yo no se como sería antes, pero el mío era bastante bueno, y desgraciadamente tuvimos que comernos a mucha peña (contenido que yo si me solía leer por curiosidad en mis ratos libres): nos perdimos a los cínicos y a Epicuro, a Espinoza y parte de la Escolástica, a Spinoza, a Hegel, a Ortega y a Zambrano, todo por culpa de la falta de tiempo (pa que luego digan que la Selectividad ayuda a cimentar contenido XD). Menos mal que mi profe valía, era una persona capaz de sintetizar la filosofía en ejemplos entendibles para todo el mundo.

      • Aloe dijo:

        Yo las integrales no las vi hasta la universidad.
        En cambio vi un monton acerca de estructuras algebraicas que ni entraban en el programa ni se entendían ni hacían maldita falta.

      • bloodykefka dijo:

        Pues vaya, precisamente lo habitual ahora es verlas si o si, porque entran en Selectividad. Pero vamos creo recordar que ya lo hacían antes, con el sistema “sueco” que teníamos, pero no me hagas caso.

      • Aloe dijo:

        … si nuestros mayores tienen más conocimientos académicos que nosotros …
        El nivel de los adultos mayores en España es en general de penita pena.
        Es la razón principal que me hace desconfiar de las presuntas bondades de la educación de antes. Que conozco bastantes compatriotas.
        Y esto sí sería empíricamente comprobable, de manera no muy complicada: un PISA para mayores de 35, 40, 45, … con los mismos cuestionarios.
        Si me encuentro un par de milloncejos, lo pago yo…

      • Aloe dijo:

        Las integrales entrar entraban, Bloody, pero mi clase no las dio porque al profesor las estructuras algebraicas le parecían más importantes. Y total las integrales ya las íbamos a ver en la universidad si las necesitábamos. Olé y oĺé.
        Eso para que recomendemos el libre albedrío sin límites de cada profesor…
        En Selectividad supongo que entrarían, no me acuerdo, pero entonces la nota de corte no era importante y sacar un punto menos no era grave ni le importaba a nadie.

      • bloodykefka dijo:

        “El nivel de los adultos mayores en España es en general de penita pena.”

        Bueno yo me refiero a adultos con estudios superiores, como tú y como yo, no se si te refieres a eso mismo.

        No se, me encuentro a muchas personas que saben mucho y se explican muy bien, pero luego no son lo suficientemente reflexivos. No se si conoces el cuento de Barba Azul, que a su vez está basado en la vida de uno de los camaradas de Juana de Arco. En la wikipedia te ponen un fragmento de la descripción que hicieron a este soldado en su época y explicaban que “era culto más no reflexivo”. A eso me refiero.

      • bloodykefka dijo:

        Estuve pensando una cosa Aloe, y si no es mucho preguntar ¿En tú época de estudiante había itinerarios diferentes de bachillerato? ¿Cuál hiciste tú?

  28. Coquejj dijo:

    Bueno, ahora no tengo tiempo para ayudar a concretar el curriculum de Matemáticas (en los objetivos mínimos no están, desde luego, las derivadas, pero en BUP aparecían en 2º-no en 1º- y yo las di en 3º, por anteponer las cónicas), pero si queréis podéis ver el decreto de Enseñanzas Mínimas (después hubo una modificación por la Ley de Economía Sostenible, que no varió el contenido):
    Curriculum de la ESO
    Mi impresión personal es que, como dice Aloe, la mayor parte de la gente tiene un recuerdo beatífico de su educación, supongo que para “darse pote” frente a las nuevas generaciones.
    Lo de la Estadística tiene que ver con el orden del curriculum en los bloques desde la LOGSE, supongo, al final está la Estadística y la Probabilidad. No creo que se deba al interés de los profesores, pues la mayoría provienen de la especialidad Estadística e Investigación Operativa, frente a una minoría de Matemáticas Puras y de Matemática Aplicada.
    Por cierto, si analizáis la disposición de los contenidos durante la ESO y Bachillerato, podréis ver una buena cantidad de absurdos.

  29. Siento mucho por tu hija el que pienses que 12 años son pocos para enfrentarse críticamente a la realidad. Yo, desde sus tres, siempre he pedido a mis hijos que me narraran durante la comida el comportamiento de sus profesores. Claro, cuando eran tan pequeños, la pregunta se reducía a ¿Cómo se ha portado fulanita?
    Einstein dijo, creo que más o menos por el año 18, “La perfección de los medios y la confusión de los fines son las características de nuestra época” y tal frase creo que viene al pelo de la entrada y los comentarios. Ponéis el énfasis en cómo abordar los retos que presentan los medios; en cuanto al fin de todo esto, no importa. Y es que el fin es la sumisión de los maravillosos niños, no nos engañemos. Ya en la universidad los recibís bien mascaditos, cuando no deteriorados por tantos años de “autoridad del saber”.
    Realmente pensar que un profesor de universidad dispone de más herramientas que los “pobres y/o incultos” para ayudar a su hija a someterse a los caprichos sucesivos o a las ocurrencias de los distintos profesores que le vayan tocando en suerte me parece un verdadero disparate. Pero en fin, como nada de esto tiene remedio, esperaremos unos cuantos siglos, aunque no lo veamos. Decía, con verdad, Antonio Machado: “López o Martínez, qué más da; la cuestión es pasar el rato”.
    Saludos cordiales.

    • Aloe dijo:

      Pienso que no discutimos sobre los fines porque en ellos estamos de acuerdo. Quizá sea por un malentendido, desde luego.
      Yo sé qué quiero que mis hijos aprendan en la escuela, y no es a ser dóciles (aunque reconozco que el dilema de apoyar la pretension de docilidad del sistema o apoyar el valor de la independencia individual se me ha planteado a veces).
      Pienso, por un lado, que los valores que se inculcan en la escuela (que tampoco son todos malos) no son los únicos: la familia y el entorno influyen entre mucho y muchísimo. En ser autónomos mentalmente somos sus padres quienes intentamos educarles, nadie pretende aquì, creo, delegar su responsabilidad.
      Y por otro, que la autonomía requiere de conocimiento. Saber nos da libertad, no nos la quita.
      Por otro lado, una parte de la autonomía que te abre la educación reglada es ciertamente conseguir el papelito oficial que dice que tienes capacidad legal para estudiar esto o aquello o ejercer esto o aquello. No es autonomía de verdad, sino traspasar una barrera legal que te abre puertas. Pero como padres, aunque veamos eso, no tenemos los santos huevos de ser outsider a su costa: a costa de que no tengan los certificados oficiales que abran puertas.
      ¿Eso es ser conformista? Probablemente, pero ser padre requiere ejercer la prudencia, y si esta requiere conformismo en cierta medida, qué le vamos a hacer. El ejercicio de “que se fastidie el sargento, que mi hijo no come rancho” es contraproducente.

      • Aloe, el niño tiene que comer rancho, mucho, a espuertas; pero una cosa es hacerlo sabiendo que le sigue la corriente a los “loquitos” profesores que le vayan tocando en suerte y otra, muy triste, es comerlo esforzándose en que sea con las cucharas “faber-castell” o las portadas “Stabilo”. No sé si me explico. En quinto de carrera, demasiado tarde, hice amistad con un compañero que llevaba todos los cursos plagados de sobresalientes. Me tocó hacer un trabajo con él y vi que el muy caradura -en mi opinión de entonces- se limitaba a visitar el seminario de la cátedra, fotocopiaba los sobresalientes del año anterior, hacía desaparacer las pruebas y presentaba directamente las fotocopias como suyas. Así llevaba un montón de años. Los profesores seguían apreciando el estilo al que el año anterior habían dado sobresaliente y repetían nota, sin sospechar que el trabajo era siempre el mismo, repetido. Mi compañero, simplemente, conocía bien la actitud de los profesores y no se dejaba tomar el pelo, caso contrario al mío. Yo me lo dejé tomar a base de bien.
        Muchos años después fui a visitarlo y comprobé lo que me esperaba: que él era un magnífico arquitecto, con una obra digna y defendible, brillante. Simplemente aprendió en la escuela lo que le servía y le interesaba y a los que trataban de enredarlo con digresiones, les daba de su propia medicina.
        ¡Gracias por tu respuesta!

      • Aloe dijo:

        Quizá tenga que ver con ser arquitecto, que es esa cosa tan especial. Pero francamente, no simpatizo mucho con tu amigo el listo. Las escuelas de Arquitectura tienen muy mala fama, pero seguirán teniendola si la rebelión contra sus absurdidades consiste en hacer trampa para esquivarlas.

        A mi no me gusta el engaño. Admiro dos actitudes contradictorias (que le vamos a hacer): al que planta cara, no se doblega y afronta las consecuencias. Y al que acepta las reglas y juega con ellas sin marcar las cartas, para que por lo menos por su parte sí haya esfuerzo de buena fe.

        Cuando a un hijo le toca el profesor vesánico o meramente tonto de solemnidad, una duda entre alentarle, aunque sea en la rebelión, o sermonearle, aunque sea para la sumisión. Nunca he contemplado la alternativa de decirle que copie, adule o manipule. Hay victorias que son derrotas, o que lo son si se las hemos planificado sus padres.

        Añado la última salvedad porque quizá la absoluta buena fe sea algo demasiado puritano para la educación obligatoria (al fin y a cabo estamos en ella porque el Estado nos obliga, no la hemos elegido, por eso he hecho la comparación con la mili, donde lo importante era sobrevivir sin mucho calabozo), pero, francamente, a nadie le obligan a titularse en la Universidad.

        Ya tenemos demasiados listos, y por eso somos un país de tontos.

  30. Pingback: La aventura de leer, analfabetismo funcional y la brecha digital | La torre argéntea

  31. cardekor dijo:

    “El problema lo tienen otros: justo los que necesitan de verdad el sistema educativo para aprender.”

    Totalmente de acuerdo. Y coincide con la historia que me contó recientemente mi amiga K.

    http://oracle.blogalia.com/historias/72622

    http://latorreargentea.wordpress.com/2012/11/10/la-aventura-de-leer-analfabetismo-funcional-y-la-brecha-digital/

  32. pseudópodo dijo:

    Animal de Fondo, no he podido responder antes, pero me aprovecho del comentario de Aloe porque pienso más o menos como ella. Y no sé por qué dices que pienso que 12 años son pocos para enfrentarse críticamente a la realidad. No creo que se desprenda eso del post, pero en cualquier caso, en nuestra casa también preguntamos en las comidas a los niños por el colegio y no les enseñamos una sumisión servil. Pero hay que ser prudente antes de desautorizar a los profesores, y desde luego, no me parece que sea muy educativo recomendar hacer trampas…

    cardekor, gracias por tu aportación, me imaginaba que tienen que estar pasando estas cosas constantemente, sólo que casi nadie las cuenta…

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