Lecturas de verano: pidiendo ayuda

En realidad iba a haber titulado el post ¡Socorro! pero no me gusta el sensacionalismo.

Verán: hace ya cosa de un mes, un viejo amigo del blog me pidió sugerencias de lecturas para el verano. Normalmente es una pregunta que me encanta, pero este año no encontraba gran cosa entre mis últimas lecturas, y las del año pasado ya las reseñé aquí exhaustivamente. Así que lo fui dejando pasar,  hasta que ayer pensé en coger libros para meter en las maletas de las vacaciones. Y acudí a la balda de pendientes.

La “balda” ya son dos baldas, con libros en doble fila, más una mesa auxiliar en el salón en la que se levantan dos torres en precario equilibrio. Ha acumulado tal cantidad de libros que no sé por dónde empezar, y estoy como el ratón del cuento, que entró en la tienda de ultramarinos y se quedó sin comer por no saber qué decidir.

Por eso la petición de socorro. Quizá si les pongo aquí mi lista de libros pendientes pueda sugerir lecturas a alguien, y ustedes me podrán sugerir por dónde empezar a mí.

Por concretar y para dar un aliciente: me comprometo a leer el libro que tenga más recomendaciones en los comentarios y a reseñarlo aquí a la vuelta del verano. Pero el plazo es breve, que me voy el día 25. Todos los votos recibidos hasta entonces cuentan…

Aquí va la lista, más o menos por orden de colocación:

Cristianismo y ciencia – John F. Haught
Matemáticas y religión – Javier Leach
Jesús de Nazareth – J. Ratzinger
Por qué debemos considerarnos cristianos – Marcello Pera
Este mundo y otro – Ernesto Cardenal
Misterio y maneras – Flannery O’Connor
La vida eterna – Fernando Savater
Dioses, creencias y neuronas – Ramón Mª Nogués
Ilustración y Religión – Carlos Díaz
La sal de la Tierra – Pavel Florenski
El problema del tiempo – J. Alexander Gunn
Para qué sirve la fe – Santiago Martín
La vida después de la muerte – A. Koestler y otros
Antroposofía para principiantes
McLuhan para principiantes
Einstein para principiantes
Teoría cuántica para principiantes
Jung para principiantes
Propaganda – Edward Bernays
La teoría Física – Pierre Duhem
A la espera de Dios – Simone Weil
El evangelio abreviado – L. Tolstoi
La isla de Eutanasius – Mircea Eliade
La violence et le sacré – René Girard
Metáforas de la vida cotidiana – Georges Lakoff y Mark Johnson
Pedro Páramo – Juan Rulfo
Libertad, fortuna, mentira y traición – L- Kolakowski
La ciencia descolocada – F. García Moliner
Delfines, sexo y utopías – Mary Midgley
Maestros espirituales de oriente y occidente – K. Jaspers
50 cosas que hay que saber sobre filosofía – Ben Dupré
Por qué tengo razón en todo – L. Kolakowski
La última palabra – E. Nagel
El pragmatismo – Charles Peirce
Reglas y consejos sobre la investigación científica – S. Ramón y Cajal
España invertebrada / La deshumanización del arte – J. Ortega y Gasset
Pasiones, piojos, dioses y matemáticas – A. Durán
Figments of reality – Ian Stewart
La física en la vida cotidiana – A. Rojo
Vida simulada en el ordenador – Claus Emmeche
El pasado de la mente – M- Gazzaniga
El nacimiento de la mente – Gary Marcus
Creatividad – Robert Weisberg
El origen de la conciencia en la ruptura de la mente bicameral – J. Jaynes
El arte de la estrategia – A. K. Dixit y B. J. Nalebuff
El niño y la vida cotidiana en el antiguo régimen – P. Aries
El esclavo – Isaac B. Singer
El enamorado de la osa mayor – S. Piasecki
Las bodas de Cadmo y Harmonía – R. Calasso
Hambre – K. Hamsun
Lo que arraiga en el hueso – R. Davies
El año del pensamiento mágico – Joan Didion
Caperucita en Manhattan – Carmen Martín Gaite
Amor y pedagogía – M. de Unamuno
Almas muertas – N. Gogol
Cartas de la prisión y los campos – Pavel Florenski
La estema infinita – Esther Hautzig
Ejercicios de estilo – Raymond Quenau
Caballeros de fortuna – L. Landero
En busca del absoluto – A. Koestler
El drama del humanismo ateo – H. de Lubac
Oráculos de la ciencia – M. Artigas y K. Giberson
Los sótanos del universo – J. Arana
La existencia de Dios – R. Swinburne
El hombre que sólo amaba los números – P. Hoffman
Galileo fue a la cárcel y otros mitos acerca de la ciencia y la religión – R. L. Numbers y otros
Breve historia de la paradoja – Roy Sorensen
¿Qué es el universo?¿Qué es el hombre? – E. Battaner
A distant mirror – B. Tuchman
Paseo por la tierra – P. Slater
La hipótesis de la felicidad – J. Haidt
Las raíces del azar – A. Koestler
La totalidad y el orden implicado – D. Bohm
Filosofía natural – P. Feyerabend
La fe de los demonios (o el ateísmo superado) – F. Hadjadj
La nariz de Cleopatra – D. Boorstin
Guns, Germs and Steel – J. Diamond
¿Quién soy… y cuántos? – R. D. Precht
Siete días en el mundo del arte – S. Thornton
Del amanecer a la decadencia – J. Barzun
Signs of life – R. Solé & R Goodwin
Historia íntima de la humanidad – T. Zeldin
Las ventajas del deseo – D. Ariely
Being digital – N. Negroponte
El mundo en que vivo – Helen Keller
El pulgar del violinista – Sam Kean
The brain is wider than the sky – B. Appleyard
La cultura científica – T. Sorell
Los orígenes del conocimiento y la imaginación – J. Bronowski
La llama de la atención – J. Krishnamurti
La señal de la cruz –  Colm Tóibín
La vorágine –  J. E. Rivera
Relatos – Rudyard Kipling
Cristo se paró en Eboli –  Carlo Levi
Libro de las fundaciones – Santa Teresa de Jesús
Ludwig Wittgenstein y David Pinsent –  Justus Noll
Madrid, de corte a checa – A. De Foxá
Esquema de la matemática actual – E. C. Titchmarsh
Zen, la conquista de la realidad – Xavier Moreno Lara
Biografía del silencio – Pablo d’Ors
Daños colaterales-  Zygmunt Bauman
El éxito a través del fracaso – Henry Petrosky
Nemesis medicale – I. Illich
Creación y misterio – Pascual Jordan
En torno a Galileo – J. Ortega y Gasset
Lo que vio el perro – M. Gladwell
La vida que florece – M. Seligman
La revolución intelectual de Galileo – W. R. Shea

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50 respuestas a Lecturas de verano: pidiendo ayuda

  1. Aloe dijo:

    El ochenta y pico por ciento no lo conozco, y el resto yo no lo recomendaría, o de algunos haría más bien recomendaciones negativas…
    Mis excepciones sí recomendables:
    Guns, Germs and Steel – J. Diamond
    Relatos – R. Kipling
    Almas muertas – N. Gogol

  2. Me temo que de toda la lista sólo he leído “Armas, gérmenes y acero” (muy recomendable),los de Ortega (no están mal, pero yo no perdería mucho tiempo con ellos salvo si hay alguna razón extrínseca poderosa), y “Pedro Páramo” (que me pareció bastante tostón). De los demás, no te sabría decir; me tienta ver las reseñas del de Thomas Nagel (para ponerlo verde) y también el de Marcello Pera (sobre todo, porque lo conocía como filósofo e historiador de la ciencia, y no sabía que se había metido a apologeta).
    Pero, como sabes, en estos días recomendar, lo que se dice recomendar, no puedo recomendar más que “Regalo de Reyes”: http://regalodereyeslanovela.blogspot.com
    Seguro que te lo pasarías mucho mejor que con el 90 % de los de la lissta 🙂

  3. mankel dijo:

    Entre los que he leído te recomiendo:
    Pedro Páramo – Juan Rulfo y Guns, Germs and Steel – J. Diamond
    Me gustaría leer:
    Vida simulada en el ordenador – Claus Emmeche
    El pasado de la mente – M- Gazzaniga
    El nacimiento de la mente – Gary Marcus

  4. pytoche dijo:

    Y aunque no está escrito en esa lista, yo recomiendo:: Una breve historia de casi todo – David Brison…
    Aunque de los títulos que colocas ahí me han pillado algunos…

  5. bloodykefka dijo:

    Yo soy tan paleto que no he leído ninguno, pero como lo cortés no quita lo valiente, voy a tirarme a la piscina y decir algunos que me llaman la atención, a ver si suena la flauta:

    50 cosas que hay que saber sobre filosofía – Ben Dupré
    El pragmatismo – Charles Peirce
    Filosofía natural – P. Feyerabend
    España invertebrada / La deshumanización del arte – J. Ortega y Gasset

    Ahora, como digo, yo no me he leído ninguno y disto de ser una eminencia, así que no me hagas mucho caso.

    Ahora esa lista me la guardo, he visto titulos interesantes.

  6. jaimemarlow dijo:

    No he leído ninguno, pero voy a señalarte los que me llaman la atención:
    _ Biografía del silencio – Pablo d’Ors (lo voy a empezar hoy mismo… me encantaría que lo leyéramos “en paralelo” y lo reseñaras a la vuelta del verano. Si lo haces, me compromento comentarlo, aunque no esperes que esté a la altura de lo que escribas…).

    _ Almas muertas – N. Gogol
    _ Pedro Páramo – Juan Rulfo (los clásicos, que no falten).

    _ Zen, la conquista de la realidad – Xavier Moreno Lara
    _ Jesús de Nazareth – J. Ratzinger
    _ La vida eterna – Fernando Savater
    _ Para qué sirve la fe – Santiago Martín (se me nota mucho por dónde tiran mis preocupaciones, ¿eh?).

  7. Homo Minimus dijo:

    Yo escogería uno al azar. La regla de la mayoría no suele funcionar cuando se trata de hacer elecciones individuales.

  8. Homo Minimus dijo:

    Es más, creo que es un horrible método para decidir lecturas el basarse en lo que tienes disponible en tu biblioteca y luego, para rematar, preguntar al público.
    Es más importante que primero decidas qué quieres aprender o qué te interesa o por qué sientes curiosidad, y luego busques buenos libros en la materia para tu nivel de conocimiento actual. Ahí sí que deberías buscar opiniones, pero en expertos, no en gente que pase por aquí.

  9. gainza dijo:

    La mayoría ni me suenan, de los pocos que he leído, sin duda Guns, germs and steel.

  10. Nemesis medica de Ivan Illich, un verdadero reto, que sepa yo, la unica investigacion sobre enfermedades iatrogenicas. Casi me atrevo a augurar que la reseña de usted sera particularmente polemica

  11. hjg dijo:

    La verdad que concuerdo con el que critica, es un método más apropiado para cosechar comentarios que para decidir lecturas, pero bien…

    El primer puesto va para “A la espera de Dios” de Simone Weil.
    Menciones honorables para las Fundaciones de Santa Teresa, Gogol, Flannery O’Connor (mejor sus cuentos), Ratzinger (también tiene cosas mejores), Unamuno (idem). Girard, Eliade, Lubac y Kolakowski me interesan (pero no leí esos libros). Hellen Keller es un caso ( la película http://www.imdb.com/title/tt0056241/ no está mal) pero no sé si el libro valdrá la pena. Más dudas con el de Tolstoi ( que es un grande, pero ese título…)

  12. MarianoS dijo:

    Pseudópodo, ante el compromiso de que vas a escribir un comentario del libro “ganador” (!?), promesa irresistible para tus lectores, y puestos a escoger solo uno, aunque hay otros que parecen interesantes, mi elección va por

    Creación y Misterio, de Pascual Jordan.

    Conste que lo hago a ciegas y de manera descaradamente (!) interesada: ni conozco el libro, ni tenia idea de que Jordan hubiera escrito sobre estos temas (doy por supuesto que el autor es el físico de ascendencia alemana/española; si no es así me estoy columpiando 🙂 ). Pero es intrigante saber lo que aqui tenga que decir Jordan, que es un personaje poco conocido para haber sido uno de los padres de la Mecánica Cuántica (la primera formulación consistente de la MQ apareció en los dos famosos “drei-Männer Arbeit”, escritos por él junto con Born y Heisenberg y también colaboró con dos de los genios húngaros (von Neumann y Wigner) de los que hablaste en un post anterior). Jordan ademas encarna en su persona y de manera terrible algunas contradicciones del S. XX: había sido educado en un ambiente muy tradicionalista, y pasó por una fase de fundamentalismo religioso; luego fue afiliado al partido Nazi y tras la Seguna Gran Guerra apoyó el desarrollo y almacenamiento de armamentos durante la guerra fría. Y para mayor abundamiento, está constatado que Jordan era de lejano origen español.

  13. Ren dijo:

    Sólo he leído dos de la lista. La España invertebrada, de Ortega y Gasset, que no lo recomiendo (la pseudo-filosofía entorno al devenir nacional una vez me entretuvo, ahora me aburre). Y el otro es Armas, Gérmenes y Acero de Jared Diamond.

    Pero me extraña mucho que no hayas leído el libro de Diamond, recuerdo que hablaste aquí de él. De hecho, he buscado con el buscador y en el 2010 mencionas que lo sacaste de la biblioteca, no lo llegaste a leer? En mi opinión es más interesante que Colapso y que El tercer chimpancé.

  14. Frenzo dijo:

    De la lista, sólo leí uno completo: Física en la vida cotidiana de Alberto Rojo. Tiene cosas muy interesantes y bien contadas; después de años, todavía me acuerdo cómo me sorprendió encontrar explicaciones físicas para cosas que uno ve todo el tiempo pero nunca le prestó realmente atención (y el uso de la cámara oscura en las pinturas de Vermeer merece mención aparte). Pero es más adecuado leer en el tren que de vacaciones, porque tiene capítulos dinámicos e independientes. Para las vacaciones, mi voto va para Delfines, sexo y utopías, del que nunca oí hablar pero tiene un título increíblemente bueno.

  15. pseudópodo dijo:

    Homo Minimus, podría hacer una defensa más argumentada de este método para decidir lecturas, pero voy a dar sólo tres razones para llevarte la contraria: (a) Claro que lo lógico es empezar por lo que a uno le interesa, pero es que los libros que tengo en mi biblioteca pendientes de leer los he elegido porque tratan de temas que me interesan (b) Claro que lo suyo es pedir consejo a los expertos, pero es que en este blog hay muchos expertos lectores, con opiniones cualificadas (c) A mí también me gusta lo de que elija el azar. Pero elegir el más votado es en lo que a mi respecta lo mismo que elegir al azar: en los dos casos no entra mi voluntad.

    Hay todavía otros efectos secundarios interesantes: se lee con más interés un libro si alguien te ha dicho que lo va a leer (ej, jaimemarlow) o que le intriga (ej, MarianoS) o que por una razón u otra le gustó (ej, Frenzo y otros). Y el sólo hacho de charlar de esto despierta el interés (mío, pero también de otros, alguien ya lo ha comentado).

    Sólo alguna cosilla más;
    * yo tampoco he leído ninguno de estos libros, así que no significa que seas ningún paleto, Bloody 🙂
    * Ren, es verdad, llevo queriendo leer ese libro desde hace años, pero por una cosa o por otra nunca paso de las primeras 40 o 50 páginas… Aunque este verano tiene muchas papeletas ya: espero que no desanime a la gente a proponer otros, que seguramente no leeré sólo el más votado.
    * pytoche, hombre, que a Bryson ya lo leí y hasta le puse entre los 10 mejores libros de ciencia 😉
    * Jesús, yo no digo nada, pero WordPress había clasificado tu comentario como spam… no leo muchas novelas, pero miraré la tuya (no garantizo nada).

    Y muchas gracias por todas las sugerencias… mañana sigo.

    Ah: enlazo un comentario de Aloe, de un tema que no tiene nada que ver, pero que si no se iba a perder en el blogroll

  16. No te voy a ayudar nada, y a lo mejor te lío más. De la lista, sólo te propondría algunas alternativas o complementos.
    -Si vas a empezar con Rulfo, antes “El llano en llamas”, luego Pedro Páramo. Conoces mucho mejor el mundo real donde Pedro Páramo y su fantasía se asientan. Y ten cuidado con algunas ediciones comentadas, se empeñan en destrozarte la historia en sus notas.
    -Mejor que el de Diamond, vete al original (Cañones y velas, Carlo M. Cipolla).
    -Un “experimento” entretenido (quizás) sería leer la España invertebrada y, a continuación, la España inteligible, de Marías.
    -Queneau -al que tengo especial cariño, uno de los primeros cortos que escribí estaba basado en ese libro- no creo que te dé para más de un par de ojeadas. Pasado su momento concreto, leerte una docena de sus versiones te basta para coger la idea de su tesis.

    Mi proposición indecente, ya que intenta convertirte del ratón del cuento en el asno de Buridán, no es algo que recomiende a todo el mundo, pero es algo que algunas veces, leyéndote (y ya son años), se me ha ocurrido que lo disfrutarías. Es algo que yo mismo hice hace algunos años, y he repetido no pocas veces, pero es que soy muy raro. Creo que te descubriría un mundo nuevo, extraño y familiar, y que te puede dar una nueva visión de las cosas. Es una propuesta que sólo se puede hacer en verano, porque es larga y además necesita ser digerida. En fin, que mi propuesta es sustituir esa pila por otra: Tucídides: Historia de la Guerra del Peloponeso (en la Gredos, por supuesto). Y perdone usted mi atrevimiento.

  17. bloodykefka dijo:

    Para Pseudópodo: Pero tú no los estas recomendando XD.

  18. pqs dijo:

    De los libros de la lista, puedo recomendarte “Guns, Germs and Steel”. No obstante, si yo tuviera que leer libros de esta lista, empezaría por los del Padre Florenski. No lo he leído, pero escuché un programa de radio dedicado a el y me quedé con las ganas (Orthodoxie, France Culture).

    Yo tengo un problema similar al tuyo, tengo un estante “lista de espera”. El último que he puesto a esa lista es “The Great Sea: A Human History of the Mediterranean” de David Abulafia.

  19. Clodoveo11 dijo:

    Joder, claro que te recomiendan el de Diamond… ¡es que el resto no vale ni para papel higiénico! (bueno, el de Pasiones y piojos también se salva, pero el resto ná de ná). Tienen aire de puesto de la feria del libro de ocasión. Sobre todo evita el de Battaner: uno que se me ocurrió leer de este señor me puso en grave riesgo de sufir un ictus masivo.
    El de Agustín de Foxá también lo puedes salvar para ver cómo era el Madrid de la guerra civil. Si eres de derechas te reafirmará en tus pensamientos, y si eres de izquierdas lo tirarás a la basura (ya sé lo que harás 🙂

    Lo que me llama a atención, y lo digo porque no eres el único caso reciente que observo, es cómo gente del ámbito científico está volviendo sus miras y aficiones al humanismo, filosofía y espiritualidad en concreto. Es un fenómeno que me llama mucho la atención, porque lo contrario parece el signo de los tiempos, pero casos como el tuyo se van multiplicando y me intrigan. ¿Qué tipo de respuestas se buscan exactamente por ahí, o mejor dicho, porqué se buscan respuestas ahí? Repito, muy, muy curioso. Parece como si no satisficiese nada a la postre ni a unos ni a otros. Interesantísimo.

    • pqs dijo:

      Encuentro tu respuesta curiosa. Yo, precisamente, creo que los signos de los tiempos nos llevan a la espiritualidad, después de un siglo de cientifismo. Creo, que la mayoría de la gente abraza la tecnología, pero aborrece la ciencia y busca en el más allá. El drama es que la gente, en general, se suele apuntar a la última moda new age, en lugar de beber de las ricas fuentes con más tradición aquí.

      Yo tb me dedico a la ciencia y, debido a esta actividad profesional, conozco bien los límites de esta. Yo entiendo que el hombre culto debe ser un hombre científico y humanista a la vez, tan interesado por la materia como por el alma. Como pseudopodo, yo tb estoy leyendo bastante sobre religión y, ahora, mucho menos de ciencia o filosofía de la ciencia. Es lógico, mi formación científica es muy sólida, mi formación humanista es débil.

      • Ana dijo:

        Estoy contigo, Pqs, la historia se mueve con un motor “a reacción”, dicha sea la palabra “reacción” con toda inocencia y vacía de su carga peyorativa. No tenemos más que remitirnos a sus anales, para comprobar que tras una larga época en que la sociedad toda se inclinó hacia una tendencia determinada, el ciclo siguiente comenzó como una fuerte reacción hacia esa misma tendencia. Yo también diría que en los últimos años son muchos los signos que se vislumbran, anunciando que estamos en los albores de una era de aborrecimiento del “cientifismo” (que no de la Ciencia, por supuesto, y confío en que nadie confunda estos términos nunca), precisamente porque en el último siglo se ha abusado, y mucho, del autoritarismo científista. En mi blog trato este tema, aunque ahora lo tengo bastante abandonado por cuestiones que no vienen al caso. Tienes un enlace en la firma, si quieres visitarlo. Serás bienvenido 🙂

        Don Pseudópodo, de toda esa larga lista (¡y yo que creía que estaba atrasada con mi lecturas! y sólo tengo seis libros en lista de espera), sólo leí “Pedro Páramo”. Es fascinante, incluso aunque alguien te destripe el final 🙂
        Un saludo cordial a todos.

      • pqs dijo:

        Gracias por el enlace a tu blog. Me voy a suscribir a tu RSS.

      • Clodoveo11 dijo:

        Pues sigue pareciéndome curioso, sobre todo por la desproporción en tasas de respuesta que proporciona unas y otros. Respuestas factibles, no “ad hoc”. Ahora bien, si se enfoca como pasatiempo intelectual o satisfacción subjetiva ya es otra cosa; también es lógico que quien come todo el día patatas quiera cambiar de plato. Así como que se busque más cultura, que nunca viene mal. Pero si se buscan respuestas, repito, me llama la atención y me extraña, añado.

      • pqs dijo:

        Te entiendo.

        Pero la gracia de la religión no es tanto en si las premisas en las que se basa son ciertas o falsas. Lo que yo encuentro interesante en ella es que condensa miles de años de experiencia de las sociedades humanas y, por lo tanto, a veces proponen comportamientos y pautas que tienen mucho sentido y son útiles, a pesar de que se basen en un relato más cercano a la leyenda que la realidad. Creo que hay mucho que aprender de ellas.

        Nassim Taleb, que no es religioso, es un empiricista, ve los diferentes corpus de textos religiosos como una fuente de experiencia de nuestros antepasados. Me parece una aproximación acertada. Hay casos en los que la ciencia no puede decirnos el porqué de algo, porqué nuestra teoría científica no está todavía al nivel adecuado para responderlo. Por ejemplo, la mayoría de las religiones ven como positivos los períodos de ayuno, los períodos largos de meditación (repetición de los mismas oraciones durante largos períodos de tiempo), etc. Es posible que la ciencia pueda ya explicar porqué es bueno hacer períodos de ayuno (no lo se), pero seguro que hace 100 años no lo explicaba y, en este caso, la religión era útil porqué motivaba/motiva a la gente a tomar comportamientos útiles y positivos. Seguro que hay muchos otros temas en los que la religión, a base de “trial and error”, ha encontrado pausas positivas no explicadas por la ciencia.

        En el párrafo anterior me he limitado a temas que están en el ámbito de la ciencia, luego hay todos aquellos temas que, por definición, están fuera del alcance de la ciencia. Aquí la religión sí que tiene algo que decir, de manera indiscutible.

        Finalmente, los métodos de la teología pueden ser muy interesantes per se.

        Así, hay muchas maneras de aprovechar el corpus literario y cultural generado por la religión. Eso sí, hay que ser siempre crítico. Pero esto también vale para la ciencia, de manera que en este caso no hay mucha diferencia.

      • pqs dijo:

        Corrijo un error: “pausas positivas” -> “pautas positivas”.

      • bloodykefka dijo:

        Bueno, una de las hipótesis científicas sobre la formación de las creencias es que fomentan comportamientos útiles para la vida de los indivídulos que la tenían, eso se puede enlazar con aquello que se comenta de que las creencias no se buscan tanto por su realidad, sino por su funcionalidad a la hora de dar un sentido a la vida. Y ojo, esta afirmación no es científica, así que es discutible.

        Respecto al ayuno, es relativo. Parece ser que algunso estudios comentan que un ayuno medianamente controlado puede ser benficioso, pero vamos es seo, un ayuno “controlado”. Aunque bueno, técnicamente el ayuno religioso (por lo menos el musulmán, que es que tengo más documentado) está lo suficientemente regulado para que, por ejemplo, si hay problemas de salud, no se realice.

        De todos modos muchas veces el ayuno no es simplemente una cuestión física, sino ética. En un sentido positivo es una manera de empatizar con aquellos que no tienen apenas comida. En uno negativo, es una tontería para demostrar quien la tiene más larga. Depende de cómo esté planteado, se verá su sentido. Y de hecho, yo diría que incluso es posible que el problema es que el ayuno esté bien planteado y la culpa sea del fanático que no se conforma con lo que tiene.

  20. triglifo dijo:

    De toda la lista, sólo he leído: “Dioses, creencias y neuronas” – Ramón Mª Nogués… No lo recomiendo especialmente. No es malo, pero no recuerdo que me aportara demasiado.

    Coincido también en resaltar la sorpresa ante la proporción de libros de tinte marcadamente espiritual, religioso o esotérico (antroposifía para principiantes). Pero no quiero extenderme más en este punto so pena de despertar el fantasma de Rodri III…

    Puestos a jugar, de la lista yo escogería alguno de Koestler, Mircea Eliade o “filosofía Natural” de Feyerabend.

  21. Alejo Urzass dijo:

    Don, pensaba presumir de haber leído solo uno o ninguno, como el del chiste, pero se me han adelantado. Si he leído alguno de estos, no lo recuerdo, aunque es posible. Se me ocurre decirle que si así es la balda de “pendientes” como será la de “collares y pulseras”.

    Creo que podría usted abrir una página en paralelo a “lo que he leído” con esta balda de pendientes, con fecha de entrada, y otra más “la piscina de Pseudópodo”, donde vayan a parar los que no terminen de ser leídos.

    Me ha llamado la atención “El pulgar de Paganini”. Supongo que a medio camino entre el panda y Paganini debe de faltar un tomo. Otra cosa: tres títulos con Galileo; igual se podría empezar por ahí. Pero tenga en cuenta que las vacaciones son una oportunidad para reinventarse, quizá tenga usted talento para los bongos…

    Que pase usted unas buenas vacaciones.

  22. Juan dijo:

    De la lista solo puedo semirecomendar El arte de la estrategia ya que lo deje a la mitad el verano pasado y lo he recuperado en mi estante veraniego pendiente de este. Ambos autores son profes universitarios y ponen bastantes ejemplos de estrategias relacionados con su mundo (pero no solo), como cual debería ser la estrategia de un grupo de alumnos cuya evaluación se basa en una curva de Gauss. Me atrevo a recomendarte uno que no se si has leído pero que siendo melomano y físico puede gustarte :Pensar la música. Inicio mi segundo intento este año tras empezar a aporrear un teclado comprado por Amazon. He visto que la armonía contiene Armónicos!

  23. Arapiles dijo:

    Seguro que “Hambre” de Knut Hamsun no le defraudará.

  24. pseudópodo dijo:

    hjg, verás que te borré el párafo que se te coló por error. Y dos preguntas: ya que sé que conoces bien a Simone Weil, ¿recomiendas empezar por otra cosa que no sea “A la espera de Dios”? Y sobre Ratzinger, dices que tiene cosas mejores ¿cuales son en tu opinión?

    zonenatural EHC, tenía ganas de leer ese libro desde hace tiempo, hace mucho que me ha interesado Illich y este libro en concreto hizo época, pero lo encontré en francés y me va a costar bastante leerlo, aunque también es un aliciente. Apunto tu voto.

    Frenzo, me viene bien la sugerencia del tren. Acabo de ver que Alberto Rojo es argentino, quizá sea más conocido por allá, a mí no me sonaba de nada pero me pareció que tenían buena pinta las explicaciones. Ah, y el libro por el que has votado se titula en el original “Utopias, dolphins and computers. Problems of philosophical plumbing”, lo que prueba que a veces los traductores mejoran el original (y que el sexo mola más que los ordenadores, claro).

    José M. Lacasa, eso son palabras mayores, pero voy a sacarlo de la biblioteca (la segunda quincena de agosto, que es cuando voy a tenerla a mano) aunque leerlo… ya te diré (entre otras cosas, añadiría un buen montón a la pila, y yo quería aligerarla). Yo había oído hablar mucho de Herodoto, y hasta tenía la idea de que era bastante ameno (leí un libro de Kapuscinski que se titulaba “Viajes con Herodoto”) pero Tucídides siempre me ha sonado a un puro… (ignorancia culpable, seguro).

    Clodoveo, yo creo que si vas a las estanterías de cualquier casa con libros y citas los títulos vas a tener esa sensación de puesto de feria del libro de ocasión… porque de ahí, de las casas, es de donde salen los libros de esos puestos :-). Y no querrás que mis estanterías tengan el aire de la sección de libros del Carrefour. Pero dicho esto tengo que reconocer que soy un adicto a esas ferias y a las librerías de segunda mano, y voy a contar cuantos vienen de ahí… un momento…hay un total de 108 y de estos.. . 47 son de ocasión.

    Sobre la sobreabundancia de libros religiosos, espirituales e incluso esotéricos, que también comenta triglifo, la verdad es que me ha llamado la atención que os llame la atención. Ya por curiosidad he hecho un recuento rápido y me salen unos 24-25 de ese género, frente a 29 que yo metería en ciencia y otros tantos en filosofía (por supuesto hay libros que están en varios géneros), 17 de ficción… no sé, yo lo llamaría “equilibrado”. De todos modos, suscribo lo que ha dicho muy bien pqs, no hace falta que añada nada. Quizá que según me hago más viejo me van interesando más estas cosas.

    Don Alejo, ya había pensado en hacer una página con “Lo que he comprado” pero desistí porque daría demasiado trabajo tenerla al día. En realidad, para ser completo tendría que poner en esta lista bastantes libros más aún, que fui colocando en sitios más dignos, como ornato de mi biblioteca (¿podríamos llamarlos collares y pulseras?) sin haberlos leído, aunque aún me acuerdo de ellos. Pero había que tener un criterio y lo más operativo era el listado de los que físicamente están en la balda de pendientes. Ah, por cierto, ¿por qué iba a ser Paganini el violinista? (quizá lo es, y es que ha leído usted el libro).

    Juan, ese libro sobre la música sí tiene muy buena pinta, Philip Ball tiene libros muy buenos (en realidad, sólo he leído uno, Masa Crítica, pero creo que es suficiente para señalarle como un divulgador de muy buen nivel). ¡Pero yo quería quitar libros de la pila, no añadir más!

    • hjg dijo:

      Contesto tarde: “A la espera de Dios” está bien para conocer a Simone Weil (por allí la conocí yo). También “La gravedad y la gracia” o “Echar raíces”. Como semblanza (vida y obra) “Simone Weil: Mística y revolucionaria” de R. Rondanina es bueno.

      De Ratzinger el clásico creo que es “Introducción al cristianismo”, también recomendable aunque el título es engañoso.

      • pseudópodo dijo:

        Gracias, hjg, voy a adelantar “A la espera de Dios” en la pila. La “introducción al cristianismo” la leí hace unos años y me gustó, de hecho apunté muchas cosas y me gustaría releerla.

  25. Heródoto es muy entretenido (salvo el tomo de los egipcios), y cuando se mete en las guerras médicas transmite grandeza (a pesar de su ignorancia militar, todo hay que decirlo). En cualquier caso, muy recomendable, más si eres joven. Tucídides es otra cosa: no es para jóvenes, ni para leer de pasada. Por supuesto, tiene pasajes ásperos, pero cuando acierta no tiene igual. Y mira que ha tenido imitadores.

    Lo mismo me equivoco, y no puedes con él, no le ves la gracia, o lo que sea. Pero no te digo que añadas, sino que sustituyas.

  26. Alejo Urzass dijo:

    No lo he leído, pero es popular la leyenda de que el famoso violinista padecía una determinada alteración genética que le dotó de unos dedos extraordinariamente flexibles, delgados y largos. También se dice lo mismo de un guitarrista legendario, Robert Johnson. En una de las pocas fotos que existen de este último (apenas hay 3 ó 4) se pueden apreciar sus dedos, muy delgados y largos, en concordancia con dicho diagnóstico. Curiosamente, la leyenda atribuyó sus dotes como virtuosos instrumentistas a pactos con el diablo, tanto en el caso de Paganini como en el de Robert Johnson.

  27. Alejo Urzass dijo:

    Y por cierto, tampoco he leído “el pulgar del panda”, aunque creo saber que no se trata de un verdadero pulgar. En lo que respecta a lecturas sobre pulgares yo me quedé en Pulgarcito.

  28. Frenzo dijo:

    Es que Delfines, sexo y utopías suena a verano inolvidable. Respecto a los divulgadores científicos argentinos, surgieron algunos en los últimos años, impulsados por el éxito del entusiasta matemático y periodista Adrián Paenza, quien logró la proeza de convertir su libro sobre matemática en best seller local. De estos divulgadores, Alberto Rojo es uno de los mejores y menos conocidos (no sale en televisión). Sean cuales sean los elegidos, felices vacaciones y felices lecturas, Pseudópodo.

  29. Javier Zarzuela dijo:

    Leido cuando se escribia con pluma. Releer a Iván Illich y compararlo con el/los actuales métodos no oficiales de cura resultaría interesante, sobre todo por la edad de la primera edición. Homeopátias, Reikys, Coachings y demás sanaciones actuales quedarían al descubierto. La “pela” es la “pela”.

  30. pseudópodo dijo:

    And the winner is (obviously) Guns, Germs and Steel

    El libro de Diamond ha tenido seis recomendaciones, y ya está en la maleta. Luego vienen Almas muertas con tres; y con dos Pedro Páramo de Juan Rulfo, Filosofía natural de P. Feyerabend, Némesis medica de Ivan Illich y La isla de Eutanasius de Mircea Eliade. No garantizo que lea todos estos, pero seguro que varios sí. Ya lo contaré a la vuelta.

    Gracias por las recomendaciones, es muy interesante ver las opiniones de otros, y más si como aquí muchos ya nos conocemos…

    A partir de mañana estaré desconectado pero tengo programada una serie de posts para agosto. Felices vacaciones a todos los que la tengan (y que nadie pase mucho calor, ni mucho frío los del cono Sur).

  31. Vicente dijo:

    Tengo a medias el de Armas, gérmenes y acero. Hay un documental sobre el mismo narrado por el propio autor. También leí el de Pierre Duhem y me gustó. Las ventajas del deseo se puede considerar una continuación de Las trampas del deseo y ambos me gustaron.

  32. José Luis Pacheco Andreu dijo:

    Te recomendaría que leyeras a Pavel Florenski, el llamado “Leonardo da Vinci  ruso”, hombre dotado de una extraordinaria inteligencia y lucidez que aplicó a campos tan variados como las matemáticas, física, biología, química, historia, filosofía, teología, simbología y un largo etcétera pero por encima de todo padre de familia y místico ruso.
    Sus “Cartas de la prisión y los campos”, destinadas a su esposa e hijos resultan  sobrecogedoras , en ellas no sólo relata sus experiencias diarias en un campo de trabajo soviético, soslayando los aspectos más penosos que pudieran ahondar en el sufrimiento de su familia, sino también inteligentes y profundas reflexiones sobre las materias que le interesaban, recuerdos de su niñez, anécdotas de la vida doméstica y, sobre todo, el esfuerzo y desvelo de un padre por educar, orientar y consolar a sus hijos y esposa a pesar de la distancia y la privación de libertad. Y es que después de la Verdad, a la que trató de aproximarse y conocer desde las perspectivas científica, filosófica y, fundamentalmente, religiosa, su mayor amor fue su familia.
    Un aspecto que recuerdo me llamó mucho la atención fue la conciencia que tenía de la genialidad y originalidad de su obra intelectual y el sufrimiento que le causaba el pensar que todo su trabajo pudiera perderse sin provecho para sus semejantes, como finalmente ocurrió en gran parte, tras su ejecución sumarísima en una de las islas del Gulag soviético. En fin, un gigante prácticamente desconocido.

  33. bloodykefka dijo:

    Pues yo ahora necesito una recomendación de todos vosotros ya que estais más duchos en el tema. Voy a empezar a interesarme por la idea del gen egoísta que enunció Dawkins hace ya unas décadas ya que tengo unos amigos que están estudiando biología y me da a mi que se han enchochado demasiado con esto (sin negar que la idea es sumamente interesante).

    La cosa es que he leído que a parte de que no es totalmente consistente en algunos casos, como las poblaciones (cosa que tengo que investigar más), y que Jay Gould consideraba que la unidad evolutiva era el fenotipo, lo cual pues discute eso de que los genes sean “los verdaderos individuos”. Pero leí por aquí que los últimos experimentos dejaban la idea algo obsoleta. Tengo entendido que el problema es que el esparcimiento de genes formaría parte de un mapa más grande y no la razón final, pero eso ya me cuesta entenderlo.

    ¿Alguien me quiere comentar donde puedo encontrar información sobre esos descubrimientos que dejan la idea fuera de vigencia?

  34. Aunque llego tarde, no me resisto a recomendarte Misterio y maneras (F. O’Connor), Jesús de Nazareth (J. Ratzinger) y El drama del humanismo ateo (H. de Lubac). Estoy leyendo Dios existe, de A. Flew, que encaja también, pero quizá ya lo has leído. Que descanses.

  35. Eduardo dijo:

    Hola, por mi parte recomendarte filosofía de la ciencia, en la lista de los libros que has puesto hayu cosas sin duda interesantes pero tambien hay cosas muy malas de puro fundamentalismo científico, te recomiendo a Ortega y Gasset como primera cura y luego te recomiendo algo mas pesadito, en concreto filosofía de la ciencia: Maruio Bunge, o mejor aún la teoría del cierre categorial de Gustavo Bueno.

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