Lovejoy cp. 5: Plenitud y razón suficiente en Leibniz y Spinoza

[p144] De los sistemas filosóficos del SXVIII, es en el de Leibniz en el que la concepción de la cadena del ser es más conspicua y determinante. La cadena es la totalidad de las mónadas, graduadas por sus niveles de consciencia (los grados de perfección con que reflejan el mundo)

[p145] Aquí nos centraremos en :
(1) Relación del principio de plenitud con el de razón suficiente
(2) Amplitud dada al principio de planitud
(3) Si realmente escapa del determinismo lógico absoluto de Spinoza

[p146] El principio de razón suficiente no es definido por Leibniz con suficiente claridad:
• Hay quien lo identifica con el postulado científico de uniformidad causal en la naturaleza.
• Más frecuentemente, con causación final, incluso se le ha visto como una aserción de teleologismo.

Según Lovejoy, lo que quería Leibniz era mantener que todo tiene alguna razón, que todo está lógicamente fundado en alguna otra cosa, lógicamente última.
[p147] El mundo está lleno de idiosincrasias: ¿por qué este nº de planetas, por ejemplo?.
[p147] En la época de Leibniz, los filósofos no materialistas seguían pensando en términos de dos “reinos del ser” (realms of being). El reino de las ideas es el más fundamental (aunque ahora concebidas según el conceptualismo más que según el realismo platónico: ideas contempladas por la mente de Dios). Una explicación debería referir no un hecho a otro (no siquiera a una ley empírica, que es sólo una generalización de hechos) sino a las esencias; debería ser una consecuencia de una verdad eterna inherente a las Ideas.
[p148] Pero a menos que el hecho de la existencia pudiera ser una necesidad en el mundo de las esencias, los dos mundos permanecerían extrañamente desconectados. Pare este problema de la filosofía del SXVII y XVIII el principio de razón suficiente era una de las respuestas. Para el propio Leibinz, su filosofía era un intento de sistematizar el platonismo.

[p149] previo: respuestas de otros filósofos de la época.
Samuel Clarke: tiene que haber un ser (Dios) no producido por ninguna causa externa sino que en su esencia está la existencia.
[p155] Spinoza lleva al extremo el principio de plenitud; pare él, todo comparte esta existencia necesaria (=> problemas para dar cuenta del cambio: ¿cómo pueden las cosas cambiar? El tiempo no entra en la lógica). Pero lo que le interesaba era una consecuencia de esto: la inevitabilidad de cada vicisitud de la vida humana. Al ser todo necesario, la telología es inadmisible.
[p156] La visión alternativa a la de Spinoza: sólo Dios es un ente necesario, y es una voluntad no limitada por la razón. En su formulación extrema, Dios podría no haber creado el mundo; se trata de un acto arbitrario, y por tanto lo es lo que incluye y excluye: es la filosofía de Escoto: “cada criatura tiene una relación meramente accidental con la bondad de Dios, puesto que de ellas nada es añadido a su bondad, no más que lo que la adición de un punto alarga una línea”.

[p157] cita: “Quizá es más extraordinario triunfo de la auto-contradicción, entre sus muchos en la historia del pensamiento humano, fue la fusión de esta concepción de una perfección auto-absorbida y auto-contenida –de ese Eterno Introvertido que es el Dios de Aristóteles- a la vez con la concepción judía de un creador temporal y atareado Poder ocupado en hacer justicia a través del ajetreo de la historia, y con la concepción primitiva de un Dios cuya esencia es el amor y que comparte las penas de sus criaturas”

[p157] Para S. Agustín, la existencia de las criaturas “no es un bien que en modo alguno pueda aprovechar a Dios” La creación es un acto de pura voluntad; si estuviera determinada por la esencia de Dios, no sería libre. La autosuficiencia de Dios es pues una salvaguarda contra la doctrina de la necesidad universal.

[p158] También para Descartes, aunque no sólo las existencias son fruto de una voluntad arbitraria: también las esencias.

[p163] Otros autores (e.g., Samuel Clarke) llegaban a la idea de que la creación es arbitraria a partir de observaciones empíricas: ¿por qué tendría que haber ese número de planetas o de especies animales?

[p163] La teología antirracionalista que insistía en la arbitrariedad de los decretos divinos está en oposición al principio de plenitud, y tiene afinidades con el empirismo: la única manera de investigar un mundo arbitrario es empíricamente.

[p165] Para entender históricamente el principio de razón suficiente (enunciado [p175]: “rien n’est sans raison”)

· Era 1º una afirmación de que hay al menos un ser cuya esencia implica la existencia (i.e., el argumento ontológico, aceptado por Spinoza, es una parte del principio de razón suficiente) Es este principio el que nos permite preguntarnos “por qué hay algo en lugar de nada” porque “nada” es más fácil y simple que “algo”.
· Para Leibniz significaba también que el mundo de las cosas finitas debe estar basado sobre el orden racional de las ideas, sobre el mundo de los posibles que “Dios tenía ante sí antes de la creación” (ahí sigue de acuerdo con Spinoza). Aquí continúa la tradición del platonismo racionalista en teología.

[p168] Para Leibniz, actuar sin una razón que lo determinara no era algo que realzara la dignidad de Dios, sino que, al contrario, admitir en Él tal rasgo ponía al capricho en el trono del Universo. (Una consecuencia incómoda -planteada por S. Clarke a Leibniz- de la proposición de que Dios no puede hacer nada sin razón: el asno de Buridán. Leibniz replicó que tal balance perfecto no puede existir en ningún mundo posible)

[p169] Hasta aquí L. está de acuerdo con Spinoza y esto parece abocarle a un mundo lógicamente inevitable en todos sus detalles. Pero él pensaba que había un tercer camino entre esta necesidad absoluta y el azar (sea en su versión teológica de voluntad divina arbitraria o en su versión naturalista como la de los epicúreos)
[p170] Se basaba en dos puntos:
(a) Cualquier mundo real debe estar hecho de entidades que no sólo sean consistentes consigo mismas, sino compatibles unas con otras (“componibles”). Si un mundo ha de ser real y contener ciertas especies, necesariamente ha de excluir otras.[p171] No está claro cual es el criterio de “componibilidad” pero parece que para L. en el mundo deben existir leyes uniformes y esto excluye los mundos en los que no haya tales leyes.
(b) [p172] Entre todos estos mundos posibles, Dios elige el mejor; pero esta elección, aunque “motivada” porque es el mejor, no está determinada, queda ahí un residuo de libertad para Dios (a diferencia de Spinoza).

[p172] Sin embargo, es claro que no elegir el mejor mundo estaría en contradicción con el principio de razón suficiente pues para L. la “bondad” de una colección de esencias es algo inherente a ellas, no algo que dependa de la voluntad de Dios.

[p174] De modo que, aunque Leibniz no lo reconozca abiertamente, en su filosofía la existencia de todo lo que existe, y sus atributos, comportamiento y relaciones, están determinados como un sistema de verdades necesarias, al modo de un sistema geométrico: igual que en Spinoza.
Por ejemplo, L. afirma que todas las verdades contingentes son en último término reducibles a verdades a priori o necesarias, aunque nuestra mente finita no pueda aprehenderlo, pues una verdad sólo es verdad si lo que predica es inherente a su sujeto. L. considera esto equivalente al principio de razón suficiente.

[p175] Que la “razón suficiente” de L. era en el fondo igual a la “necesidad” de S., fue reconocido por varios de sus contemporáneos: J. Lange, la Enciclopedia…

[p176] Parece sin embargo que una diferencia importante entre L. y S. es que en aquel el mundo que debe existir necesariamente es el mejor de los posibles.
[p180] Pero el “bien” de Leibniz se identifica en cierto modo con la existencia. De este modo, la “razón suficiente” se identifica casi por completo con el principio de plenitud y la doctrina de L. hace otro tanto con la de S.
Así, la diferencia entre los dos sistemas está en las connotaciones emocionales más que en la sustancia metafísica.

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Una respuesta a Lovejoy cp. 5: Plenitud y razón suficiente en Leibniz y Spinoza

  1. Montse dijo:

    quiero saber que es lo que pensaba Leibniz especificamente de la mente y del espíritu

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