De la trastienda del blog: Libros de texto

No soy muy partidario de controlar las discusiones en el blog, y no es raro que los comentarios se vayan por los cerros de Úbeda (en moderno: off topics). En el post anterior, las opiniones sobre las infografías de las fases de la luna han derivado en una viva discusión sobre los libros de texto, que creo que merece la pena sacar de la trastienda y hacer más legible. Pongo en este post, mínimamente editadas, algunas intervenciones, para reconducir aquí la discusión. Y salgo discretamente del foco…

[Aloe]

– ¿Qué maldita razón, por amor de Dios, puede haber para que un conocimiento completamente común, consuetudinario y de dominio público resida en libros carisimos que cambian cada poco y que cuestan cada curso/alumno varios cientos de euros?

– ¿Que impide (intereses, estulticia, corrupción… o qué) que los materiales básicos de Primaria, Secundaria y Modulos profesionales sean suministrados por la misma autoridad que suministra los pupitres y las tizas? Y a un mínimo coste para el presupuesto, porque el conocimiento no se gasta, a diferencia de la tiza. Y a cero coste para la familia, igual que la tiza, sobre todo en las etapas obligatorias.

– Se puede arguir que esos libros no tienen solo conocimiento a palo seco y problemas y ejercicios estándar, sino mucho “valor añadido” en forma de pedagogía o de qué se yo qué.
Aparte de que eso es mentira (los libros se copian unos a otros, y varían tres cosucas cada poco tiempo para que no se puedan heredar) ¿para qué está entonces el maestro o profesor? Ese valor añadido es precisamente lo que él aporta, no el libro.

Mis mejores profesores de bachillerato, sin excepción, no nos hicieron ni abrir el libro.
Bien por ellos. Pero por algún motivo (poco confesable) había que comprarlo igual. Tenía que ver, según supe mucho después, con los regalos de la editorial al centro, (que suplian la mala dotación), y a algunos profesores con mando en plaza (sin comentarios). Y así sigue siendo en los centros: en primaria van el ordenador portátil, los libros del profesor, el material gratis…

[David Revilla]

Se está vd. quejando del síntoma, lo que es comprensible, pero su problema se llama capitalismo, no editoriales. Lo que le digo es que lo que está viniendo que sustituirá las editoriales (y las discográficas, y tantas otras industrias) no es Jauja. Al contrario, creo que las nuevas teconologías van a agudizar las injusticias, por la sencilla razón de que su implementación se va a hacer desde la injusticia y a su servicio, simplemente.

[Aloe]

Yo no tengo nada en contra de las empresas y del mercado. Al contrario, lo que quiero es “mercado” de verdad. Con “soberanía de los consumidores”, como dice la ortodoxia.

Contra lo que sí tengo mucho es contra los monopolios, la explotación abusiva de la clientela cautiva, la entrega de los ciudadanos a ese abuso por parte de autoridades públicas aprovechando las leyes de la educación obligatoria…

Los funcionarios que lo permiten y los profesores que sacan su ventajilla, pueden ser o tontos o corruptos. O alguna cosa entre ambas, más probablemente, como tantas desgracias públicas en España.

Los poderes públicos que lo permiten y apadrinan muestran una vez más por qué en España estamos como estamos (el “capitalismo de amigos” y de tráfico de influencias, el valor añadido cero de muchas empresas, el modelo productivo que es en realidad “extractivo”, la colusión de intereses entre politicos y negocios, la nula rendicion de cuentas de los gobernantes, y su nula comprensión de qué se necesita para que una economía sea eficiente y por qué la libertad y autonomía de los ciudadanos son tan importantes).

[Nicolás Fabelo]

Quiero apuntar una cosa al hilo de los comentarios sobre editoriales, porque yo trabajé en una que hacía enciclopedias, libros de texto, manuales, anuarios, etc. Lo que les puedo decir es que generalmente los propietarios de las editoriales se comportan igual que los de una carnicería, una peluquería o una floristería: buscan maximizar sus beneficios y minimizar sus costes, procurando ofrecer una calidad suficiente para mantener/atraer/no ahuyentar a su clientela. Si no hay una demanda de calidad del cliente, si a este le da lo mismo 8 que 80, el empresario no va a molestarse en darle un producto excelente: tirará de becarios mal pagados, de profesionales chapuceros, no pondrá mucho afán en el control de calidad…

Esto es lo que ocurre en el sector de la edición en España, donde hay un nivel de exigencia mucho más bajo que en los países avanzados de nuestro entorno (es muy ilustrativo comparar la calidad de la Wikipedia en español con su versión inglesa)  (…) Muchos buenos correctores, traductores o revisores de estilo lo tienen crudo porque su trabajo no se valora, por eso suelen cobrar una mierda (es puro mercado: cruce de oferta y demanda). Suelo poner este ejemplo al respecto: si un pescadero te da un producto defectuoso se arriesga no solo a que no le vuelvas a comprar, sino también a que le denuncies e incluso a que le puedan cerrar el chiringuito. En el mercado editorial español hay un segmento en el que abunda el género defectuoso, ¡pero qué le importa eso al editor si logra colocar ese género!

[loiayirga]

Un cuñado mío es representante de una editorial y me explica que el primer año que colocas un libro lo vendes a todos los alumnos. El segundo año a dos terceras partes. El año siguiente a menos de la mitad y llega un día en que las ventas son simbólicas. (No recuerdo las cantidades exactas pero era algo así) Ha llegado el día de cambiar de libro.

Tres son los factores de cambio.

1. Cambio del programa de la asignatura. (depende del Gobierno y siempre es nuevo y está haciendo una nueva ley) Ya sabéis que ahora están haciendo una nueva ley de educación.

2. Cambio de libro (depende de los profesores, del centro, éstos también cambian mucho y a unos les gustan unas cosas y a otros otras, además tienen incentivos como los que explica Aloe, la Editorial regala un portátil para el Departamento, o un cañón, o un aparato de audio para los de inglés). Los jefes de Departamentos de asignaturas que manejan muchos alumnos porque dan en muchos niveles como Lengua, Matemáticas, inglés, Sociales, están constantemente acosados con requerimientos por parte de las editoriales para que pongan sus libros. Los de filosofía, que tenemos pocos niveles y que solemos ser muy fracotiradores –en muchos casos no ponemos libro- tenemos muchas menos visitas.

3. Cambio de la propia Editorial cambiando de autor o cambiando un poco el mismo libro. Lo más frecuente es que le cambie cuatro cosas para que no valga el del curso anterior (sobre todo las tapas, o la paginación que es muy fácil de cambiar y muy molesto para el alumno si maneja un libro antiguo) para que parezca otra cosa.

Hay una norma que impide que los profesores cambien el libro de un año a otro. Tienen que esperar al menos 4 años (con permiso de la administración se puede hacer antes) pero entre unas cosas y otras (las explicadas más arriba) el libro está cambiando constantemente. La finalidad está clara. Que se mueva el dinero: de los bolsillos de los padres a los de las editoriales. Entre otras cosas para que mi cuñado pueda vivir.
¿Podían elaborase unos materiales buenos para cada nivel de estudios que sirvieran sin cambio alguno para un montón de años (10-15)? Si. Podría ser. ¿De qué vivirían entonces las editoriales que venden libros de texto? Se comerían los mocos.

La educación, como cualquier actividad humana, está plagada de intereses económicos y pretende sacar dinero muchas veces creando necesidades ficticias: como el cambio de libros. (…) Pero aparte del interés económico –que está claro- existe una mentalidad (seguramente ligada a los intereses económicos) que alimenta el cambio. El siglo XX es el siglo de la velocidad. Todo corre veloz, todo cambia vertiginosamente. Vivimos la dictadura de la novedad. Hay que renovarlo todo todos los días. Todo tiene que actualizarse. El que está parado está muerto.

Es un disparate, es una mentira, es irreal pero es así. El mundo no cambia tanto como para que todo necesite cambiar constantemente. ¿No podrían los profesores de ciencias haber encontrado a base de años de experiencia el dibujo más claro para explicar las fases de la luna y repetir ése año tras año hasta la saciedad? Sería lo lógico pero en el mundo de hoy en que suceden hechos “históricos” todos los días se les consideraría anquilosados y anticuados. Los dibujos antiguos no son juzgados por si valen o no, se da por supuesto que no valen porque son los de hace unos años. Lo viejo nunca vale. Vivimos una imposición de lo nuevo a ultranza.

¡¡Pero tranquilos que esto va a cambiar!! Cuando tengamos entre 60 y 70 años la mayoría de los profesores, ya veréis como todo se ralentiza un poco.
¡¡¡Que vuelvan las enciclopedias de Álvarez, leñe!!!

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46 respuestas a De la trastienda del blog: Libros de texto

  1. Pingback: El injusto olvido del laboratorio escolar | El traje nuevo del emperador

  2. Pues lo que no deja de darme vueltas por la cabeza es algo directamente relacionado con este tema… pero que no deja de ser offtopic, también: que cada vez que el ser humano ha tenido un gran avance tecnológico lo ha pagado al principio con una merma de su calidad de vida. Ocurrió con la invención de la agricultura, cuando todos los índices de salud se desplomaron (la alimentación empezó a estar controlada por el reyezuelo de turno, y se notó), con la revolución industrial (cuando la salud de los obreros sufrió un retroceso brutal y la esperanza de vida bajó a niveles alarmantes). Incluso con descubrimientos que no fueron tecnológicos pero que en principio deberían de haber hecho que todos viviéramos mejor el resultado neto, sobre todo en las primeras décadas, era negativo. Por ejemplo, el descubrimiento de América supuso el exterminio de cientos de miles de nativos, pero por contra la calidad de vida de los europeos no mejoró, al contrario solamente con las guerras que provocó la lucha por los nuevos dominios ya podemos tener claro que si bien a la larga mejor tener acceso al nuevo continente era positivo para quien vivió el cambio no lo fue.
    Y algo así nos está pasando ahora con la internacionalización de la economía y las nuevas tecnologías. De nuevo, es el poder el que controla el cambio y lo dirige principalmente para su perpetuación y a engrosar sus riquezas. Y lo hace a costa de la mayoría.
    Y como siempre eso empezará a cambiar no por ley divina (ni de los mercados), sino porque haya quien luche por ello.

  3. Por si fueran pocos, otro OT: ¿porqué me dice la web que hay dos comentarios y solo veo el mío, qué hago mal?
    Y perdón por las molestias…

    • pseudópodo dijo:

      No haces mal nada, es que hay un pingback y ser ve que cuenta como comentario 🙂 Por cierto, es interesante tu nuevo offtopic (sois insaciables). Y quizá soy más pesimista que tú: no creo que necesariamente, tras un periodo de adaptación, la innovación acabe siendo beneficiosa. A veces sí y a veces no. Muchas veces nos parece beneficiosa porque lo que hemos perdido ha salido de nuestro horizonte, no lo vemos, y sin embargo sí vemos lo que tenemos y no nos imaginamos como era no tenerlo. En el caso de la globalización, no creo que nosotros (los occidentales) vayamos a salir beneficiados a medio plazo.

      • bloodykefka dijo:

        Pero también menuda mierda de globalización que hemos hecho. Porque los pobretones (sean occidentales o no) estamos puteados igualmente, mientras que los realmente beneficiados están mejor que nunca XD.

  4. “Muchas veces nos parece beneficiosa porque lo que hemos perdido ha salido de nuestro horizonte”
    Leñes, eso además de sonar a cierto tiene implicaciones bastante interesantes. De hecho me viene a la mente algo así pero a escala personal, cuando veo a chavales pensar en que la vida debe de ser un infierno sin cosas a las que están acostumbrados mientras recuerdo perfectamente cuando yo no las tenía a disposición y sin embargo no me molestaba en absoluto (y no siempre por desconocimiento, ojo: claro está que cuando era niño no podía imaginar internet, pero sabía de gente que tenía frigorífico y tampoco me molestaba usar solo la alacena, ni creía que por ello fuera pobre).
    Aplicado a la sociedad también me explica la incomprensión que existe entre diferentes sociedades sin tener que recurrir a idiosincrasias culturales, que no dejan de ser el recurso fácil para entender las lagunas de silencio que hay entre grupos.

  5. Aloe dijo:

    ¿A qué viene hablar de la conquista americana, los talleres de Manchester y el Neolítico para justificar que dos o tres empresas, con el consentimiento de los gobiernos nos cobren el “pizzo” mafioso?
    Eso no es más que poner en marcha la tinta de calamar.

    La culpa no la tiene el capitalismo, ni el avance tecnológico, ni el empedrado.

    La extorsión es extorsión. Robar es robar.

    Vender algo a quien lo quiera comprar libremente, prestar un servicio útil para alguien y ganar dinero con ello es otra cosa, otra cosa que a mi me parece muy bien.
    “El Padrino” no se dedicaba a “los negocios”. Eso era lo que él decía, pero no era cierto. Se dedicaba a otra cosa.

    Y digo “dos o tres empresas” porque de eso se trata. Una es muy amiga de unos y otra es muy amiga de los otros, y las dos tendrán una amplia red de favores que intercambiar, y una corta lista de amenazas que ejecutar. Y alguna otra un poco menos grande también querrá su trozo, o si no “tiro de la manta, que estoy mu loco”.
    Que parece que estamos en las nubes con la boca abierta y que hemos nacido ayer, hombre. Que habláis como si estuviéramos en este punto que estamos por alguna maldita casualidad, y que a nadie se le ha ocurrido en treinta años editar libros a la mitad del precio que cobran estos y hacer la competencia vendiendo mejor y más barato.
    Pues sí, se le ha ocurrido a algunos (y hace treinta años había, me parece, más dispersión de oferta que ahora). Pero pasan dos cosas:
    – Una, que quien elige no paga. Paga otro que solo obedece y apoquina. Eso es una maldición que pervierte cualquier mercado.
    -Otra, que quien tendría que vigilar que lo anterior no derivara en corrupción mira para otro lado porque también participa en esa corrupción. Y no lo hace por unos portátiles. Lo hace porque ese negocio, que mueve miles de millones al año, es una renta asegurada para algunos grupos de presión del sector editorial y de contenidos, con sus lobbies detrás y su gran influencia ideológica detrás, que quiere tener a favor y no en contra.

    Con los libros de texto a un 600 u 800% de lo que “valen” pagamos apoyo electoral, evangelización y otras cosas de ese tipo.
    Que es que somos unos infelices, hombre.

    • bloodykefka dijo:

      “Una, que quien elige no paga. Paga otro que solo obedece y apoquina. Eso es una maldición que pervierte cualquier mercado.”

      Exacto. ¿Entonces a qué viene ponerse en plan justiciero poniendo a las editoriales como demonios comeniños y a los consumidores como pobres vícimas, si ellas permiten que les mangoneen? ¿Por qué no señalas con el dedo a todo el mundo? Quizás no puedes porque te tienes que señalar a tí.

      Aquí nadie esta justificando lo que hace las editoriales, sino diciendo que no por ello son unos ogros malvados. Lo que hace la editorial es maximizar sus beneficios, jugar mejor que otros dentro de unas reglas del juego. Si hace eso es porque le sale rentable. Por tanto, hagamos ver que no lo es, cambiemos esas reglas. ¿Qué no sirve porque no te siguen? Bueno, tu al menos estarás tranquila contigo misma.

      Y que conste que yo no voy a juzgar a nadie porque “no proteste” (no puedo hacerlo, habiendo comprado libros de profes en la universidad), pero precisamente por eso, yo se mi responsabilidad en el problema y no me atrevo a tirar la primera piedra, sino apoyar que las reglas se cambien.

      Una empresa no es una ONG, y esto es tan de mercado como cualquier cosa, porque ellos barren la casa dentro de lo permitido, por mucho que nos joda.

      Y si, un robo es un robo, y una extorsión es una extorsión. Pero tú no estas proponiendo una solución al problema, sino echándo culpas “para sentirte buena”,

      • Aloe dijo:

        Por tanto, hagamos ver que no lo es, cambiemos esas reglas. ¿Qué no sirve porque no te siguen? Bueno, tu al menos estarás tranquila contigo misma.

        Sí, don Bloodykefka. Eso es precisamente lo que intento hacer, en mi pequeñísima capacidad. Hacer ver que hay que cambiar esas reglas.
        Hay unas reglas tramposas y una cadena de imposiciones, donde cada eslabón tiene poca culpa de la parte que le toca de imposicion y muchas excusas (es cierto) porque cambiar esas reglas no es fácil, y al final de la cadena están las familias, algunas de las cuales tienen que pagar 600 euros por la educación “gratuita”, cuando a lo mejor ingresan 800 al mes, para tener unos libros lujosísimos sin cuyo lujo se podrían pasar perfectamente.
        ¿Como se cambian esas reglas? No sé. Solo veo dos alternativas. Que haya más convencimiento de que nos exprimen y nos cobran el pizzo y el mayor convencimiento lleve a una mayor exigencia (a los centros y a las Consejerias).
        O que la tecnología cambie las reglas, o hundiendo a esas editoriales, o permitiendo la entrada de competidores, o haciendo definitivamente obsoleto el libro de texto clásico. O una mezcla de las tres cosas.

        Pero de todas maneras, no me siento obligada a estar llena de buenos sentimientos hacia quienes maniobran de todas las maneras a su alcance (ya nos han explicado lo de la obsolescencia programada, lo de los regalos a los centros, etc.), para sacarnos un buen dinero por algo que no lo vale y que tendría que costar muchísimo menos. Cuando me engañan en el taller de coches o la carnicería, me pasa lo mismo. Debo ser una rencorosa, porque no vuelvo.

      • “¿A qué viene hablar de la conquista americana, los talleres de Manchester y el Neolítico para justificar que dos o tres empresas, con el consentimiento de los gobiernos nos cobren el “pizzo” mafioso?”
        Necesita vd. urgentemente un manual de lectura comprensiva. ¿exactamente dónde ve algo remotamente parecido a una justificación? El resto de su “respuesta” sigue una tónica parecida, me temo, habla vd. con alguien que no he encontrado en este hilo.

      • Aloe dijo:

        Tiene usted razón, David Revilla, me disculpo por ello.
        En ninguna parte dice que lo justifique.
        Me había dado esa impresión porque parecía como si dijera que todo es cosa del cambio tecnológico y cultural, vamos que es como si fuera el granizo, una especie de fuerza impersonal. Me alegro de haberme equivocado.

      • bloodykefka dijo:

        “Pero de todas maneras, no me siento obligada a estar llena de buenos sentimientos hacia quienes maniobran de todas las maneras a su alcance…”

        Aquí estás planteando un falso dilema. Si lo comparamos con tus respuestas anteriores, lo que estas diciendo es que “no tener malos sentimientos implica necesariamente tenerlos buenos”. Para mi las editoriales son empresas, si ofrecen un buen servicio vale, si no lo hacen, pues intento no consumir de ellas pues que me han demostrado que no puedo confiar en ella (que ahí está el problema), pero ¿eregirme como defensor del bien y de la moral frente a los malos que me están sacando a los dineros? Personalmente me gusta ser más práctico.

        De todos modos, esto va mucho más allá, y ya hablo más de tí que de lo que has dicho. Fijate que tú muchas veces te quejas de grupos que intentan imponer su criterio de manera radica. La solución que planteas también pasa por imponer un determinado tipo de política sin dar más opciones. Algunos grupos de los que criticas se creen con el derecho a señalar a los que (ellos ven) mal y por eso hacen lo que hacen. Tú estás aquí haciendo lo mismo. Dirás que tú tienes razones para hacerlo y ellos no. Yo te digo que tener malas razones es lo mismo que no tener ninguna (y creo que te han dado buenos argumentos para cuestionarte tus razones). Personalmente no me parece muy coherente que tú te quejes de (pre)juicios ajenos pero obvies los propios. Y yo no si se llamar a lo que hacen las editoriales de texto un “engaño”: ellos te dirán lo que les conviene para venderte su producto. Seamos más avispados nosotros.

        “¿Como se cambian esas reglas? No sé. Solo veo dos alternativas. Que haya más convencimiento de que nos exprimen y nos cobran el pizzo y el mayor convencimiento lleve a una mayor exigencia (a los centros y a las Consejerias).
        O que la tecnología cambie las reglas, o hundiendo a esas editoriales, o permitiendo la entrada de competidores, o haciendo definitivamente obsoleto el libro de texto clásico. O una mezcla de las tres cosas.”

        Ahí es donde yo quería llegar, pero vamos, tú sabes que mi desacuerdo contigo no era este. No voy a darle más vueltas al asunto, si quieres contestar contesta, pero por mi parte está todo dicho y voy a seguir mirando el resto de comentarios.

        Por cierto, ya que te túteo y eso, no me pongas el don por delante, que posiblemente sea más joven que tú (no te estoy llamando vieja, es que yo soy un pipiolo, y creo que se nota ¿no?.

      • Aloe dijo:

        Bllodykefja, la “solución que yo planteo” es que las leyes se cumplan sin fraude de ley ni falsos pretextos.

      • bloodykefka dijo:

        Para eso no hace falta “pasar a cuchillo a los editores y convertir las escuelas en kirbuzts autogestionados” como dice Pseudópodo. Simplemente concienciación, muuuuucha concienciación para luchar por nuestros derechos y compaginar lo comercial con lo libre. No es el camino más fácil, pero indidudablemente es mucho mejor que el desear la muerte de las editoriales porque son muy malas y eso…

  6. isanne dijo:

    Sólo una curiosidad… ¿qué editoriales regalan cosas? que a mí en mis años de docente (no muchos, pero empiezo a acumular) no me han regalado nunca ni un triste lápiz.

  7. Alejo Urzass dijo:

    Algo no me cuadra (después de haber leído los comentarios allí –no he comprobado si se recogen en este extracto): Por una parte, la discusión sobre las editoriales surge del comentario (David Revilla, creo) en el que dice que las tales editoriales lo están pasando mal como modelo de negocio, y por otro lado (Aloe como abanderada) presenta a las editoriales como un negocio sin escrúpulos altamente lucrativo en consecuencia y yo me los imagino entonces brindando con champagne y comiendo caviar. O lo uno o lo otro, ¿no?

    Tampoco me cuadra nada que el argumento de Aloe “Yo no tengo nada en contra de las empresas y del mercado. Al contrario, lo que quiero es “mercado” de verdad. (…) Contra lo que sí tengo mucho es contra los monopolios” quiera ser solucionado por la misma Aloe con un monopolio aún mayor: “¿Que impide (intereses, estulticia, corrupción… o qué) que los materiales básicos de Primaria, Secundaria y Modulos profesionales sean suministrados por la misma autoridad que suministas los pupitres y las tizas?”

    Y tampoco me cuadra nada que alguien se lamente de la pobre labor verdaderamente editorial que están haciendo estas empresas llamadas editoriales, y que tienen como resultado ejemplos como los de estos pobres gráficos, sea por la razón que fuere, y que se proponga (bloodykefka y otros) como solución para salir de esta situación la de los libros autoeditados, que precisamente nunca van a estar en condiciones reales de ser óptimamente editados sino chapuceramente editados, sin gráficos o con gráficos chapuceros, o con gráficos robados.

    A propósito de esto, y sobre este comentario de Antonio: “Hoy en día un equipo de autoedición tiene un coste ridículo (ordenador+impresora laser, por ejemplo). Si los profesores que imparten las asignaturas en los centros son, a priori, los que más saben de sus asignaturas…¿tan difícil sería que los propios profesores redactaran, digamos cada 5 años los libros necesarios y el propio centro los editara? Coste mínimo para los alumnos, los profesores siempre tienen la posibilidad de adaptar los contenidos a sus clases a sus alumnos…” Sí, sería difícil, y nada barato. Máxime teniendo en cuenta el (bajo) nivel (medio) del profesorado (—¡huy, lo que ha dicho!). No hay más que visitar los blogs personales de tanto profesor con blog (se nota que hay tiempo libre en esta profesión), para fijarse en las corrientes faltas de ortografía, en el nivel cultural tantas veces mediocre y en lo mal “editados” que están (a pesar de que blogger o wordpress u otras, lo pongan realmente fácil).

    Pero el disparate no queda ahí: pensar que “ordenador+impresora laser” equivale a bajo coste es no tener ni idea del coste de la impresión láser. Y, no se vayan todavía que aún hay más: pensar que “ordenador+impresora laser” equivale a editar un libro (incluso pensando que lo haga alguien que supuestamente sabe de la materia de la que tratará el libro), es lo mismo que pensar que “violín+partitura” en manos de alguien que sepa leer solfeo, equivale a poder tocar piezas de Paganini de forma solvente. ¿Antonio sabe que existen los “oficios” y que normalmente sale más a cuenta pagar por ellos, o es de los que se cortan el pelo en casa, diseñan y cosen sus propios trajes, muelen su trigo, cuecen su pan, pintan su casa, se automedican, etc, etc?

    Pero hay que tragar con todo, Aloe dice ahora que esos libros cuestan un 600% u 800% más de lo que valen… Yo veo los libros de texto de mis hijos (primaria) y entiendo que producirlos (contenido, dibujantes, maquetación, impresión en color, calidad del papel) es necesariamente más (mucho más) caro que cualquier novela en las listas de novedades o de éxitos, sin embargo cuestan parecido o muy poco más.

    • bloodykefka dijo:

      Ojo, creo que no me ha entendido bien. Yo nunca he dicho que se tengan que sustituir a las editoriales por libros autoeditados. Sólo digo que la alternativa no es tan mala como pudiera parecer y que los dos caminos pueden ofrecer calidad si se quiere. Un libro autoeditado puede costar más esfuerzo, pero puede llegar a ser de calidad aunque se tengan menos recursos. Otra cosa es que se quiera o no se quiera.

  8. Aloe dijo:

    Yo creo que es evidente que me he referido, desde el principio, a las editoriales de libros de texto, no al negocio editorial en general. No creo que haya contradicción alguna entre constatar por un lado que a las editoriales en general no les va bien el negocio y por otro, que las que (casi) monopolizan los libros de texto tienen montado un lucrativo, parasitario y gigantesco negocio.
    Ciertamente, mi deseo de que el actual estado de cosas se solucione a base de que dichas editoriales se hundan del todo (ya que als pobrecilla se quejan tanto) introducía cierta confusion entre una cosa y otra. Pero es que la entrada de Pseodopodo hablaba en concreto de un libro DE TEXTO escolar, por lo que se entendia que se hablaba principalmente de las editoriales que los publican.

    De los monopolios y el mercado: tampoco hay contradicción. Cuando un bien, por la razón que sea (hay algunas) no puede ser suministrado en condiciones de libre mercado, la opción de que sea un monopolio privado sin regulación es ciertamente la peor de las que quedan. Para que fuera un mercado libre, cada familia debería poder elegir individualmente qué material escolar lleva su hijo al colegio. Pero resulta que eso es imposible, porque los libros de texto son un accesorio obligatorio a otro bien de consumo (también obligatorio en amplios tramos) que es la educación reglada, donde el material es elegido por el centro. Mi comparación con el uniforme del soldado creo que era perfectamente paralela: ¿Dirías que el suministro de uniformes por parte de su regimiento, a los soldados que hacían la mili obligatoria era un monopolio dañino? ¿Dirías que será menos dañino que el regimiento imponga la compra del uniforme al soldado, y además le diga que tiene que ser el que fabrica Armani, y que cuesta 1500 euros? y ¿Qué incentivos tendrá Armani, en ese hipotético caso, para fabricarlos más baratos y para que sean duraderos y se puedan vender a los nuevos reclutas al segundo año? ¿Cero, quizá?

    Sobre cuanto “vale” un libro de texto. Veamos. Podemos escribir y maquetar un contenido razonablemente bueno, sin pagar derecho de autor a nadie y sin tener que buscar escritores originales ni grandes sabios, porque el contenido es público y mostrenco. ¿Por cuanto? Por lo mismo que cueste un original a una editorial, es decir, no mucho. Luego lo dividimos entre los cinco millones de alumnos que, en los próximos diez años, van a estudiar esa asignatura de ese curso. ¿A cuanto sale? A algunos céntimos.
    ¿Eso es imposible? ¿Por qué? Las Consejerías y los Ministerios editan miles de libros y folletos al año, encargados o escritos por su personal, y no parecen encontrarlo imposible. Los sótanos de los edificios públicos están llenos de ellos.
    Pues bien, ya tienes un PDF que puedes publicar bajo licencia libre para que todo el mundo lo use en un e-book o lo haga imprimir. Y por el 1% aproximadamente (por usuario) de lo que cobran ahora por el libro de marras. Además, puedes publicarlo en HTML para que, alternativamente, cada centro o profesor se lo “customice” si le da la gana, quitando, editando o añadiendo. Y quizá imprimiendo el resultado. O quizá no haga falta.
    Si lo quieres impriimir, no tienes que optar por el libro encuadernado, el papel satinado grueso, el tamaño mayor que A4 (para que sea dificil de fotocopiar, lo que aquí no se impide), los mil rcolorines en todas las páginas y todo super de lujo. Puedes hacer una impresión más modesta y con pocas páginas a color, seguramente por unos 5 euros (tampoco querrás imprimir todo seguramente) y te aseguro que la calidad de la educación no se verá mermada por ello. Posiblemente lo contrario, ya que los maestros con iniciativa podrán modificarlo a su medida y otros se pueden ver beneficiados por ello.

    Las ilustraciones, que tanto te preocupan: Hemos visto aqui que la mejor ilustración de las fases de la luna (con diferencia) resulta ser la de Wikipedia, que encima es libre.
    … Pues no hay más preguntas, señoría.

    • bloodykefka dijo:

      ¿Por qué es la peor opción? De hecho para mi, la ausencia de opciones me parece casi siempre, igual de mala. Sólo en determinados cosas en los que no tiene sentido que haya una competencia (porque, por ejemplo no es una actividad lucrativa o “en teoría” todos tenemos algún tipo de influencia sobre ella ya que es una actividad seria, como el ejército) acepto que haya un monopolio. Pero es que los casos que me pones, a parte de que no tienen que ver ni con lo que hablamos ni entre ellos nada, no son los mejores ejemplos, la verdad.

      Personalmente pienso que cuando hablamos de bienes (productos o servicios) consumibles, debe haber varias opciones.

      • bloodykefka dijo:

        Y luego está lo que dice el Señor Alejo, la verdad, yo estoy con él en el hecho de que necesariamente la alternativa “libre ha de ser necesariamente más barata”. Otra cosa es que sea más “libre”. Pero vamos yo no iría ni loco a imprimir un libro de texto.

      • Aloe dijo:

        ¿Por qué es la peor opción (de las que quedan)?
        No tengo tiempo de contestar como es debido, pero cualquier manual de iniciación de teoría económica explica por qué.

      • bloodykefka dijo:

        Pues la verdad, Aloe, yo quiero que me lo contestes tú, con tus palabras. Los manuales de teoría económica pueden decir una cosa, pero a mi me interesa que me lo expliques tú.

        Que conste que yo no estoy a favor de los monopolios. Pero es que no creo que por ser privado o público sea mejor o peor, sino que lo verdaderamente determinante es la naturaleza del bien que se monopoliza.

        Por ejemplo, imagina que ahora es el estado quien edita los libros y, por tanto, quien escoge el contenido de estos. Es muy probable que el partido que esté en el poder influya en ese contenido. ¿Me vas a decir que es muy diferente eso a que una empresa controle el mercado y ponga los precios que le salga del nardo? En ambos casos hay ausencia de libertad.

      • Aloe dijo:

        Muy brevemente: el mercado más eficiente y con precios más bajos es el que cumple con las condiciones del mercado de libre competencia.
        Algunas veces, ese mercado no es posible (por ejemplo, con lo que se llaman “monopolios naturales”). Este caso es uno de esos, porque el consumidor no tiene soberanía, y eso es fundamental.
        Si no puede haber mercado de libre competencia, las alternativas son monopolio (u oligopolio) privado o público. O una serie de casos intermedios, en las que un monopolio (u ilogopolio) es proporcionado privadamente, pero en un marco regulatorio estricto público (por ejemplo, el monopolista privado puede verse obligado legalmente a suministrar el bien a todas las personas aunque vivan aisladas, o puedan comprar solo una pequelña cantidad del bien que no trae cuenta vender… ) y que generalmente incluye precios máximos.
        La razón es que lo único que “sujeta” a un proveedor privado es la competencia: si no hay libre mercado, no hay competencia suficiente. Entonces, los clientes no pueden elegir, el precio será mayor que el óptimo, y la cantidad ofrecida menor que la óptima. El paraíso de un empresario es tener un monopolio de hecho sin sujeción a reglas: entonces hará su santa voluntad. El paraíso de un usuario sin poder de mercado es la libre competencia: entonces pagará el mínimo y tendrá el máximo de ofertas para elegir. Si esto úlitmo no es posible, al menos hay que evitar lo primero.

      • bloodykefka dijo:

        Pero Aloe ¿no puede ocurrir lo mismo con un monopolio público? Al fin y al cabo, un monopolio púbico lo que hace es que el estado, y no la empresa privada, sea la que pueda hacer lo que le salga de los cojones, ya que puesto que es el que regula, pudiendo poner las reglas que quiera. Y si vamos al “caso intermedio” ya te han comentado que el peligro del tipo de monopolios es que el estado escoge a la empresa, que, literalmente, le sales de los cojones (con lo que se da corruptelas). Y no, no me vale eso de que lo público es “controlable por el pueblo” porque en la práctica, no lo es. Aquí el consumidor sigue sin tener soberanía.

        No se, estás basando tu argumentación en que una cosa “por ser pública”, va a tender a ofrecer un servicio en el que se prima a quien va dirigido y no a intereses particulares, y eso es una verdad a medias, puesto que para eso hay que normalizar las competencias de la adminsitración pública, lo que puede y lo que no puede hacer, y habilitar mecanismos para que el pueblo (que es el que paga sus impuestos) tenga cierto control directo. ¿Ves por España algo así, cuando la administración pública destaca por su opacidad?

  9. Alejo Urzass dijo:

    Aloe, dice usted en que cada familia debería poder elegir individualmente qué material escolar lleva su hijo al colegio. Pues yo, que hice la mili obligatoria, le aseguro que no era posible elegir individualmente nada de nada. El tema de los uniformes funciona como tantas cosas en la administración: se saca a concurso y una sola empresa (vamos a ser buenos y suponer que “la mejor”) ya tiene asegurada la venta y sus futuros ingresos correspondientes de lo que aún no ha fabricado, y esto por unos cuantos (muchos) años. Ya solo tiene que rebajar el coste de lo que tiene que producir (uniformes… libros) puesto que ya no tiene que modificar su precio. Este modelo que tanto le gusta a usted es el modelo clásico en el que funciona mejor la corrupción. Ole por su propuesta nº 1.

    Si insiste en este punto yo creo que nada impide razonar que eso valga para todo lo demás: libros de texto y uniformes pero también la prensa, la tele, el pan y hasta el puesto de trabajo. Un modelo que a todos nos suena… es lo que tiene: se empieza a pensar como el ejército y ya solo sabremos silbar marchas militares.

    Dice Vd: “Sobre cuanto “vale” un libro de texto.(…)Pues bien, ya tienes un PDF que puedes publicar bajo licencia libre para que todo el mundo lo use en un e-book o lo haga imprimir. Y por el 1% aproximadamente (por usuario) de lo que cobran ahora por el libro de marras.

    -Coste de impresión: pruebe usted a imprimirse en casa con su impresora cualquier libro ilustrado (descárguese por ejemplo 100 páginas y gráficos de la wikipedia) y calcule a cuánto, de su bolsillo, le ha salido el libro. No habrá ahorrado apenas nada y tendrá el libro sin encuadernar.

    -Coste sin impresión, el ebook: hay que contar que necesitará usted un ordenador, copia de seguridad, conexión a internet, etc, que no podemos sumarlo aquí, pero que hay que contar con ello. También hay que contar que la pérdida o avería del aparato es la pérdida de todo, lo que habría de ser repuesto íntegramente. No se puede heredar, es unipersonal, los gráficos son malos, todo en blanco y negro, depende usted de corriente eléctrica (batería, cargador), se le va a quedar inservible en tres a cuatro años y le va a costar a usted unos 100 euros (¡contando que el contenido sea gratis!) ¿Esto le parece barato? La experiencia completa (iPad) en color, con gráficos en movimiento, vídeo, etc, etc me parece que vale más lo que cuesta, pero hablamos de 5 veces más.

    Pero me interesa más esto que dice Vd: “Sobre cuanto “vale” un libro de texto. Veamos. Podemos escribir y maquetar un contenido razonablemente bueno, sin pagar derecho de autor a nadie Supongo que donde dice “podemos” se refiere a que está dispuesta a hacerlo usted misma y gratis. Yo no se de qué vive usted, querida Aloe, pero si alguien empieza a hacer el trabajo de usted de forma gratuita, pronto se verá usted sin trabajo (salvo que sea funcionaria). Tirando de este hilo llego muy rápido a su último párrafo: a mí también me gusta la wikipedia, pero sepa usted que está hecha por gente que vive de otra cosa. Su hipoteca y lentejas no salen de la wikipedia. A mi me gustaría que los profesores de mis hijos fuesen wikiprofes, porque serían mejores que los actuales, el estado se ahorraría un montón de sueldos que podrían rebajarse de mis impuestos, y encima me salen gratis. ¿Sostenible?

    • Aloe dijo:

      No, yo digo que cada familia NO PUEDE elegir individualmente qué libros lleva su hijo al colegio. De ahí que ese mercado esté tan deformado y funcione tan mal, poque es un caso en el que el mercado de libre competencia no puede existir tal cual.

      No tengo tiempo de escribir mucho, pero la verdad es que desalienta que se entienda lo contrario de lo que escribo. O me explico muy mal o tienen un bloqueo con este tema.

      • bloodykefka dijo:

        Aloe, creo que te ha entendido. Perdonad que me meta.

        “Aloe, dice usted en que cada familia debería poder elegir individualmente qué material escolar lleva su hijo al colegio. ”

        Es decir, yo creo que el sabe que tú estas hablando de una situación ideal que no se cumple. Simplemente te esta diciendo “que en otros ejemplos de los que has puesto, pasa lo mismo” y qué, si hacemos como se hace en el caso de los uniformes, vamos a tener una corruptela de esas que tanto quieres evitar.

        Si lo que propones es que el estado sea la que suministre este contenido, nos encontramos que el estado se convertirá en una editorial de esas que tan poco le gustan a Aloe, con el agravante de que sería la única. ¿Me equivoco señor Alejo?

        Perdona por ser tan pesao, Aloe, es que me entusiasma este debate.

  10. Antonio dijo:

    ¿Te has parado a verificar si lo que dices es cierto o es más bien una suposición tuya para que encaje con tu teoría?.

    Después de 30 segundos de Google:

    http://www.imprime.es/pdf/ColorA4MFPPro.pdf

    La encuadernación tampoco creo que sea muy cara en producción de grandes cantidades. Eso dejaría el coste del libro por debajo de los 2 ó 3 euros a lo sumo. Me da a mi que con el modelo actual, las familias se gastan más de 14 euros (media 7 libros por curso) en todo esto, ¿no?
    Si dejamos de invertir horas de profesores en burocracia que puede hacer un auxiliar administrativo más efecientemente, y las invertimos en la redacción de los libros (que no sería todos los años necesariamente) o directamente le pagamos a los redactores por derechos de autor, me da a mi que sigue saliendo mucho más económico.

    • Aloe dijo:

      En la situación actual, la dotación de libros por alumnos oscila en mi experiencia, entre 180 y 380 euros. El precio del libro tipico puede ser de unos 30 euros, aunque hay asignaturas con materiales organizados por cuadernillos trimestrales, o con varios voúmenos (inglés) o circunstancias varias.
      Puede ser que en primaria sean algo más baratos algunos, pero 180 euros es lo que han pagado varios amigos hace un mes por el juego completo de primaria (y faltaba alguno)

      • bloodykefka dijo:

        En esto estoy con Aloe. Personalmente yo creo que un libro autoeditado puede tener un contenido de calidad siendo más barato. Quizás no tenga un acabado “tan espectacular” (o no da tiempo a hacerlo) pero el mismo pseudópodo lo dice, a lo mejor no hace tanta falta.

        Hala, yo me despido también que es sábado sabadete.

  11. “Hemos visto aqui que la mejor ilustración de las fases de la luna (con diferencia) resulta ser la de Wikipedia, que encima es libre”
    Bueno, la mejor de las expuestas. Se puede hacer mucho mejor.
    La clave para hacer un producto excelente, sea libro o paella, es tiempo, esfuerzo, dinero metido en él. De manera intercambiable. Una producción libre (preferida por mi, de eso no le quepa duda) puede tenerlo, firefox sería un ejemplo excelente, una producción libre también, Apple te vende su moto como si fuera dios hecho electrónica pero solo son buenos productos, que funcionan de bien para arriba, si se le da el uso al que los confinan sus auténticos dueños, los accionistas de la empresa.
    Y ya le digo que yo tiro de android desde hace años, desde que salió, vaya, y ahora tengo un S2 que no lo cambio por esa porquería, pero las cosas como son, a los que conozco que lo usan como quiere Apple les chuta, están contentísimos.

    Lo que es tontería es mezclar ambos conceptos a la hora de argumentar: la calidad se conseguirá si se busca, sea desde un régimen dictatorial como si vives en Jauja. Por otro lado, la industria editorial tiene sus cositas, claro, como todas. No he conocido ni una sola que no tenga esqueletos en el armario, de hecho la mayoría lo que tiene es muertos por las calles, amontonados, vaya. No veo especial perversión en el mundo editorial, la verdad, échele un ojo a la construcción, la banca, el transporte por carretera, el de por barco ya ni le digo, y si cogemos el barco y nos damos una vuelta por el mundo, que la editorial le regale un reloj muy chulo al profe me parece enternecedor.

    • bloodykefka dijo:

      Exacto, por eso digo que los libros “autoeditados” no han de ser peores que los de las editoriales “comerciales” si le pones los mismos ingredientes. Simplemente que te quitas a los intermediarios de encima, y eso tiene sus pros y sus contras.

      Respecto a comparar los fiambres de unos y de otros, yo creo que Aloe te diría que “eso no me sirve, si los otros son perversos, pues hay que hundirlos también”. Yo estaría de acuerdo con ella (mal de muchos, consuelo de tontos), pero también es verdad que ese tipo de ideas demuestran una actitud “más papista que el papa”. Personalmente, antes de escandalizarme sobre lo perverso de un acto, prefiero , sabiendo que no esta bien, quitarme la sotana y comprender el “por qué” de ese hecho. Creo que ayuda más al problema que ser el paladín inmaculado que sólo piensa en castigar a los malos.

  12. Alejo Urzass dijo:

    Antonio, yo soy muy torpe mirando cuadrantes de ofertas, y en ese que usted enlaza no me queda claro qué le cuesta a usted eso de “cobertura 7%” y lo de “cobertura 15%”, que da como resultado una no poco desdeñable diferencia en la mensualidad para una cantidad fija máxima de 500 ó 1000 A4. Poniéndonos en el caso más ventajoso usted paga una mensualidad de 79 euros por 1000 páginas, sin iva. Habrá que pensar que todos los meses son son tan perfectos para cuadrar su contrato ni el fijo que a usted le suponga el mantenimiento de la cobertura del 7%…. En definitiva, en el mejor de los casos usted paga 8 euros por 100 páginas de un libro sin encuadernar (se le va al doble a nada que se descuide), y con todo el contenido puesto por usted. Contenido significa muchas cosas que usted podrá plagiar (o robar, francamente) de lo que las editoriales han hecho antes bien, y eso le quita a usted mucho trabajo. Pero luego hay que diseñarlo: estos títulos van con este tipo de letra y a este cuerpo y con esta justificación, estos otros van de esta otra manera, el cuerpo de texto va así, (todo un oficio, no crea) luego tenemos que pagar derechos de reproducción por las fotos o hacerlas nosotros con el iphone, los gráficos me los hace mi sobrina con el excel y los dibujos mi primo con photoshop… todo gratis, claro, y de un profesionaaaal (risas). Todo eso gratis, chapucero y tres o cuatro veces más caro que esos 2 ó 3 euros que no sé de dónde saca usted en sus cálculos. Sin encuadernar, recuerde, y busque en google a ver qué sale. Por un euro más y ya podría usted haber comprado el libro y haber permitido vivir de ello a toda una cadena de personas.

    Y sí, algo conozco el tema pues trabajo a menudo con diseñadores gráficos, con imprentas y con empresas dedicadas a la impresión digital, y todos procuran llevar lentejas a casa y pagar hipotecas, y saben hacer su trabajo, que es más o menos tan difícil como arreglar un coche, vendar un tobillo, poner una inyección, hacer que una casa no se caiga, hornear un cordero, o distribuir media tonelada de manzanas. Pero hay una diferencia entre estos oficios u otros y el de profesor, y es que: si el coche no queda arreglado, la inyección no se pone o se pone mal, la casa se cae, el cordero sale crudo o las manzanas no llegan a sus destinos, el responsable es el oficiante. Sin embargo, cuando un alumno no aprende el contenido de su asignatura, se busca el responsable en el alumno, en la familia, en el “sistema”, en la “Ley”, en los pedagogos, o hasta en la editorial de los libros, pero nunca, nunca, es el profesorado el responsable, y sin embargo todos tenemos la experiencia de que cuando un profesor es bueno, da igual el libro, la ley, el sistema, la familia etc.

    Quiero resumir, ya que me gustaría no intervenir más, en que el problema es un problema social, no de editoriales ni de calidad de gráficos. Este problema social que consiste en que lo que hacemos nosotros nos parece que vale mucho y está plenamente justificado (nuestro esfuerzo y nuestro sueldo) y nos merecemos viajar limousina por ello, nosotros y nuestros hijos, mientras que lo que hacen los demás nos parece una tomadura de pelo, nos parece algo que no vale lo que cuesta y encima nos parece que se enriquecen a nuestra costa, que deberían pudrirse en el infierno por habernos hecho sufrir tanto como sufre Aloe.

  13. Dawson dijo:

    Buenas a todos.

    Sólo comentar algunas cosas sobre los libros de texto desde el punto de vista de un profe de mates de instituto:

    – Primero una anécdota: hace unos años, preparando una hoja de ejercicios sobre trigonometría busqué ecuaciones trigonométricas en un libro del departamento que tenía a mano. Tenía la friolera de tres ecuaciones como ejercicios. Como me parecieron pocas busque en casa en mi libro de 3º de BUP, curiosamente de los mismos autores, y curiosamente con las mismas tres ecuaciones. En fin …

    – Por otra parte, he visto a muchos departamentos negociar material con los libros de texto, antes de elegirlo. Yo he sido jefe y lo he hecho, pero después de elegir entre todos libro, y dejando claro que lo teníamos elegido. Si esto ocurre en muchos centros, mejor no pensar en la calidad media de los libros de texto.

    – Los libros de texto son espantosamente caros para lo que son. En bachillerato valen tanto o más que un manual universitario decente (es una pena que no haya un compendio de matemáticas pensado para primero de carrera que se pueda mandar para los dos años de bachillerato). El precio es exagerado para la calidad.

    – Los libros de texto son muy útiles, de manera marginal. Yo los uso para mandar ejercicios y poco más. Antes los usaba para los dibujos, pero desde que existe software libre de mates y tengo proyectores para hacer animaciones ya no hace falta. Sin embargo, recopilar una selección grande y propia de ejercicios, maquetarlos decentemente (no profesionalmente) lleva mucho trabajo. Yo en mates estoy dispuesto a hacer material serio y con unos mínimos de calidad (con TeX y muchas horas se hacen cosas muy interesantes), pero por supuesto a cambio de tiempo para hacerlo. Sin embargo, en otras asignaturas la cosa está más fastidiada: hacen falta fotos, dibujos de calidad, en fin, que requieren de un nivel que supera a lo que pueda hacer un solo profesor.

    – Las editoriales llevan aprovechándose un montón de tiempo, y más con los planes de gratuidad de algunas comunidades, renovando textos que podrían alargar para seguir vendiendo. Este año esto ha supuesto ir a pie cambiado con los prestamos de libros antiguos en muchos institutos. A la fuerza ahorcan.

  14. pseudópodo dijo:

    Querría opinar de muchas cosas pero sólo me da tiempo a una o dos cosillas.

    Aloe habló al principio de que el pastel de los libros de texto se lo llevan “dos o tres empresas” y que “Una es muy amiga de unos y otra es muy amiga de los otros, y las dos tendrán una amplia red de favores que intercambiar, y una corta lista de amenazas que ejecutar”. Me ha llamado la atención esto. Por lo que sé, hay dos grandes fortunas que se han hecho con los libros de texto: la de Polanco (Santillana) y la de Sánchez Ruipérez (Anaya). La primera es claramente muy amiga de unos, todos sabemos de cuales, pero ¿la segunda? Yo no la veo al servicio de los otros, pero quizá es ignorancia. Por otra parte, hay muchas otras editoriales de tamaño mediano que no me parece que encajen con esa caracterización mafiosa.

    Yo creo que se están manejando posturas demasiado maximalistas. Algunas profesoras de mis hijos (uso el femenino porque apenas hay profesores) no usan libro, y la vedad es que es un incordio: fotocopia por allí, fotocopia por allá (que se pierden y se desordenan), nunca se sabe qué deberes les han mandado… En la ESO, además, estoy viendo que ni se molestan en dar materiales: dicen que lo busquen en la web y quedan como unas avanzadas de las TIC… Así que creo que aunque pueda haber profesores maravillosos que elaboren muy buenos materiales, parece que la alternativa al libro, para los profes del montón, es un desbarajuste (y tiene toda la razón Alejo sobre el bajo nivel que se aprecia en muchos blogs de profes, que se ve que tienen mucho tiempo y poco talento) .

    Se ha dicho que los libros son un robo y también que no son tan caros. Yo digo que las dos cosas son ciertas: el precio no es excesivo para unos tomos con tan buen papel y tan bonitas ilustraciones a todo color en todas las páginas. Pero es que no hace ninguna falta tan buen papel y tan bonitas ilustraciones. Además, los costes de edición podrían ser mucho más baratos si no hubiera que hacer diferentes versiones para cada comunidad autónoma y si no se cambiaran tan a menudo. En realidad para casi todas las materias los libros podrían mantenerse durante diez años o más. Sin contar con que, si se hiciera así, podrían heredarse entre hermanos, venderse de segunda mano, etc. Este cambio de libros casi cada año sí que me parece escandaloso. Y no entiendo como no se cumple la norma que según decía loiayirga en el comentario que copié en el post exige que se mantengan cuatro años “salvo que lo autorice la administración”. Supongo que ahí está el truco y que la administración lo autoriza sistemáticamente. Si se exigiera que, salvo motivo muy justificado, no se cambiara de libro en diez años, las cosas serían muy distintas. Igual que si se pusiera un precio máximo: las editoriales recortarían costes en papel y en chorradas (el año pasado me dio por mirar los libros de física de Bachillerato; muchos tenían explicaciones muy malas, pero ¡a casi ninguno le faltaba el CD!) Y por supuesto, deberían prohibirse los “regalitos”, aunque eso no es tan fácil.

    Así que yo creo que sin pasar a cuchillo a los editores y sin convertir nuestras escuelas en kibbutzs autogestionados podría mejorarse mucho la situación. Y por cierto, algunos de mis mejores profesores del bachillerato no usaron apenas el libro, pero otros sí. Y recuerdo que algunos libros eran excelentes: los de Anaya, en particular, de lengua y literatura (de Lázaro Carreter y Vicente Tusón), de matemáticas (de Etayo), de Física y Química (de Aguilar Peris)… todavía los conservo y hasta los uso a veces. Y todos ellos, por cierto, podrían seguir vigentes hoy en día, 30 años después: las derivadas son las mismas, el mismo es el Quijote, y la ley de los gases ideales es la misma.

    • bloodykefka dijo:

      Yo te diré que mi libro de Historia de la Filosofía de Segundo de Bachiller era grandioso. Y encima tenía un buen profesor. Por tanto no entiendo porque han de ser excluyentes, aunque Aloe nunca ha dicho eso.

  15. Cristina dijo:

    No nos olvidemos del Grupo SM de los Marianistas, los del Colegio del Pilar, donde estudiaron Aznar, Rubalcaba y todos los que pintan algo en España.

  16. Alejo Urzass dijo:

    Intentaré ser breve, solo quiero apuntar dos cosas, y ya casi fuera del tema o apuntando hacia otro lugar:

    De acuerdo con el resumen final de Pseu. Especialmente la política de precios máximos. Los límites son importantes. Me recuerda lo que dice Felber sobre poner límites al lucro y a la herencia, etc, etc. Aprovecho para meter la cuña:
    http://es.wikipedia.org/wiki/Econom%C3%ADa_del_bien_com%C3%BAn
    http://www.abc.es/20120611/economia/abci-economia-bien-comun-201206060938.html

    En otro orden de cosas, los libros en papel deben ir abandonando la idea de abarcar mucho, puesto que el espacio de la www es infinitamente más ancho. Por ello deben ir reubicando su papel (nunca mejor dicho, lo de papel). Deben convertirse en una especie de cartografía, por tanto su esencia es la de la abstracción. Esto es así porque la geografía del libro es abarcable de un vistazo y esta es su principal diferencia-ventaja respecto del libro electrónico. El libro elctrónico carece de lugar propio entre el libro físico y la conexión a internet. Creo que puede desaparecer de la noche a la mañana –como vemos que el cd musical está desapareciendo de forma más rápida que el vinilo, que se mantiene incluso se recupera–.

    • pseudópodo dijo:

      Interesante este Christian Felber… ahora hay que averiguar si tiene algo de sustancia, además de imagen y buenas intenciones…

      • bloodykefka dijo:

        En realidad lo que busca es lo que intentaba el marxismo hace tiempo, evitar la manera de que la competencia propia del capitalismo derive en el tiburoneo estableciendo unos principios básicos que no se pueden sobrepasar. El problema es ¿cómo? Ahí estoy contigo en que tiene que haber una buena sustencia.

    • bloodykefka dijo:

      En realidad se estima que para medidados de esta década, la mitad de la edición de texto posiblemente sea digital, posiblemente por la proliferación de ebooks ¿eh?

  17. Pingback: Libros de texto | El traje nuevo del emperador

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