Uno de los alicientes de la casa en que veraneamos es que está a un paso de la Biblioteca Provincial (bueno, ahora ya no se llama así; de todos modos, para mí siempre será la Casa de la Cultura, que es como se llamaba cuando yo tenía diez años).
Afortunadamente abren en agosto, aunque sólo sea por las mañanas. Esto me permite hacer una escapada muy pronto, antes de que se despierten los niños, y mezclarme una o dos horas con los estudiantes de bachillerato que, pobrecitos, han suspendido la física.
Lo que más me gusta es poder explorar: buscar en el catálogo autores que me interesan, hojearlos y ver si merecen la pena. Los que pasan este primer filtro me los llevo a casa (es una pena que sólo dejen sacar tres libros con un carnet, pero a veces mi mujer me deja el suyo). Algunos acabo leyéndolos, otros no. Y otros no me basta leerlos y los compro.
Estos son los libros que me he llevado a casa este mes de agosto:
- Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, de Haruki Murakami (leído)
- El ABC de la felicidad, de Lou Marinoff (leído)
- Léxico familiar, de Natalia Ginzburg (comprado)
- Uvas amargas, de Jon Elster (comprado)
- 25 grandes ideas, de Robert Matthews
- La medición del mundo, de Daniel Kehlmann
- La frontera del éxito, de Malcolm Gladwell (leído)
- Innovación y tradición, de David Edgerton
- Conflicto de visiones, de Thomas Sowell (leído)
- Expiación, de Ian McEwan
- Agonizar en Salamanca, de Luciano G. Egido
- Las brujas y su mundo, de Julio Caro Baroja
De los libros leídos iré colgando aquí sus reseñas. En cuanto a los comprados, saqué el de Ginzburg porque está agotado, pero cuando lo encontré en una librería lo devolví. Así lo saborearé más tranquilamente…Con el libro de Elster la cuestión no es tener tiempo de saborearlo sino de digerirlo. Cuando lo encontré la librería Cervantes de Salamanca (¡bendita sea!) pude devolverlo a la biblioteca y relajarme. Elster es denso como pocos (algún día hablaré aquí de él), y las vacaciones se estaban convirtiendo en trabajos forzados…
El resto de los libros se divide en realidad en dos grupos: los tres últimos, que no tuve tiempo mirar con detenimiento (así que no puedo opinar más allá de decir que “tenían buena pinta”) y los otros tres, que sí me dio tiempo a explorar. Aquí va una mini-reseña de cada uno por si interesa a alguien.
25 grandes ideas, de Robert Matthews
Este libro es una introducción al “estado del arte” de la ciencia, centrado no en los resultados sino en las ideas: un buen enfoque para enterarse de las cosas. Cada capítulo es independiente, breve (menos de diez páginas) e incluye un resumen, una cronología, un par de breves complementos -que quedarían muy bien como recuadros en una revista- y bibliografía. Matthews se explica bien y el nivel es muy asequible sin ser banal, así que el libro es un buen punto de partida para ponerse al día sobre lo que se cuece hoy en la ciencia.
Estas son las 25 grandes ideas (en inglés, las he sacado de la web del libro): Consciousness / Nature versus Nurture / Small world theory / Game theory / Artificial Intelligence / Information Theory / GM (genetic modification) technology / Out of Africa / Evolution / The Selfish Gene / Catastrophism / Plate Tectonics / Bayes’s Theorem / Chaos Theory / Cellular Automata / Extreme Value Theory / Evidence-based medicine / Epidemiology / Special relativity / Entanglement / The Standard Model / The Theory of Everything / The Big Bang / Dark Energy / Parallel Universes / The Anthropic Principle
(Puede servir de test: quien pueda decir de qué van veinte o más conceptos es un superenterado; entre 15 y 20, enteradillo; de 10 a 15 un poquito flojo: debe leer menos periódicos y más ciencia; menos de 10: usted no está en este mundo, realmente necesita leer el libro).
La medición del mundo, de Daniel Kehlmann
Este libro ha tenido un gran éxito en Alemania. “Deslumbrante” ha dicho Der Spiegel; “un fascinante encuentro entre la literatura y la ciencia”, dice la portada. Los protagonistas son Alexander von Humboldt y Carl Friederich Gauss, y con estas credenciales no es de extrañar que me llamara la atención. Ha sido decepcionante. Gauss y Humboldt son retratados como dos fantoches inhumanos. Kehlmann no ha indagado en su psicología y tampoco parece haberlo hecho en su obra, de manera que no entendemos sus motivaciones, más allá de que parecen ser unos maníacos. Por la página 77, donde abandoné la lectura, no sentimos ninguna empatía por ellos ni hemos aprendido nada. Quizá mejore cuando se entrelacen sus historias, que hasta donde yo he llegado avanzan paralelas en capítulos alternos, pero no he tenido paciencia.
Innovación y tradición, de David Edgerton
Edgerton plantea una historia de la tecnología centrada en el uso y no en la invención. Esto tiene interés porque es el uso lo que importa socialmente: hay muchos grandes inventos que no han tenido relevancia práctica (pensemos en todo lo relacionado con la carrera espacial) y otros muy modestos pero de enorme trascendencia (como el preservativo). El libro incluye mucho material curioso y va contra muchos tópicos: defiende la importancia de tecnologías poco publicitadas, explica que el uso de una innovación suele alcanzar la cumbre muchos años después de su invento –y por eso la historia centrada en la invención da una visión deformada de lo que es importante en cada época-…pero desgraciadamente, Edgerton escribe como un francés. Y a mis años eso ya es motivo para buscar alternativas. Una pena.