Curioseando este verano por la biblioteca me encontré un libro titulado Manualito de imposturología física.
Con ese título no podía por menos de interesarme, y más después de leer la contraportada:
Fernando Vallejo, que ya en otro libro de ensayos se había despachado de manera despiadada a Darwin, arremete en éste con igual rabia e inteligencia contra los que considera los máximos impostores de la ciencia, ahora del campo de la física. Este Manualito de imposturología física, además de plantear muy bien qué fue lo que trataron de entender estos “genios de la impostura” (Newton, Maxwell y Einstein, entre otros), explica por qué fracasaron en su intento. Aún para aquellos que nunca antes se hayan interesado por las teorías de Newton o las “marihuanadas” de Einstein, este es un libro claro, instructivo, y revelador. Una vez más, Fernando Vallejo demuestra que la suya es una pluma ácida y lúcida, que no le teme a ningún tema ni a ninguna vaca sagrada.
Así que claro, instructivo y revelador; ácido y lúcido…
Aquí tienen una muestra de la lucidez de Vallejo (página 24):
Según la formulación de Newton, la fuerza de gravedad (que es una de las varias fuerzas que él llama “centrípetas”, siendo otra, por ejemplo, la magnética) “disminuye” según la distancia elevada al cuadrado, pero obviamente siempre y cuando nos “alejemos” del cuerpo que la produce, pues si nos acercamos a él lo evidente es lo contrario: que “aumenta”. Con simbología matemática hoy expresamos la primera proporción así:
Y la segunda así:
¿Por qué razón hemos construido la ecuación de la gravitación universal “de Newton” basándonos siempre en la primera proporción (como si nos alejáramos) y nunca en la segunda (como si nos acercáramos) siendo así que ambas son verdaderas?
Este hombre, ¿no ha entendido nada o está de broma? Unas páginas más adelante (p31), leemos:
Para sumarle el absurdo al absurdo, a los tratadistas de física les ha dado por expresar la constante de gravitación universal así:
O así:
Lo cual es un disparate. No existen los kilogramos al cuadrado, ni los segundos al cuadrado. En cuanto a m2 o m3, ¿qué es? Evidentemente en estas fórmulas la m no significa masa sino metro: metro cuadrado o metro cúbico. ¿Pero metro cuadrado no es una medida de superficie y metro cúbico una medida de volumen? Y G no tiene nada que ver con las superficies ni con los volúmenes.
Después de media página en la misma línea, Vallejo concluye:
¡Cómo va a haber gramos o segundos o años cuadrados o al cuadrado, o cúbicos o al cubo! Ésas son ridiculeces. La única forma racional de expresar G, si es que es algo, debe ser como una cifra escueta. En notación científica:
Y en notación decimal:
No, Vallejo no está de broma. Si seguimos leyendo, nos enteramos de que el “acido y lúcido” autor…
- Se opone a la tercera ley de Newton: “la llamada ley de la acción y la reacción no es ninguna ley: es una aseveración gratuita y abusiva, un burdo engaño que se ha venido arrastrando por tres siglos largos” (p59)
- Mide las aceleraciones en m/s (lógico, pues ya vimos que “no existen los segundos al cuadrado”)
- No entiende la ingravidez en caída libre: “para explicárnoslo hay que aceptar dos cosas: que en esa órbita la velocidad de 8 km/s la gravedad de la Tierra se anula, lo cual es incomprensible. Y que la nave espacial no los atrae porque no tiene campo gravitatorio”(p101)
- Sobre el campo gravitatorio, defiende que su intensidad disminuye con la distancia, “pero hay un umbral para la distancia, después del cual todo campo gravitatorio se termina”. Y en cuando al ritmo al que disminuye el campo al crecer la distancia… “no lo sabemos. Tal vez empiece disminuyendo muy rápidamente y pase a disminuir muy lentamente” (p106).
Que nadie piense que estos son los principales disparates del libro. Los hay a cada página, así que una antología sería tan gruesa como el propio libro (pero no me he podido resistir a reproducir dos al final del post). Una y otra vez, Vallejo demuestra una ignorancia abismal, inverosímil; una ignorancia sólo comparable en magnitud a la del ego de alguien capaz de escribir más de 200 páginas sobre un tema del que no tiene ni pajolera idea, para demostrar que es más inteligente que Newton o Einstein, y que sólo él se ha dado cuenta de que los presuntos genios son impostores.
De todos modos, ¿tiene esto importancia? Hay muchos chalados en el mundo (yo mismo recibo de vez en cuando correos electrónicos defendiendo el geocentrismo), se publican libros con todo tipo de estupideces, y en las librerías la sección de ciencias ocultas suele ser más amplia que la de ciencias…
Pero la cuestión aquí es que este libro ha sido editado por Taurus, una de las editoriales más prestigiosas de España: el buque insignia intelectual del grupo PRISA. Por increíble que parezca, en la misma colección se están editando las Obras Completas de Ortega y Gasset. Algún editor de tan sesuda casa ha decidido que el Manualito de Vallejo es una compañía adecuada a El Espectador o a La idea de principio en Leibniz (y, muy profesionalmente, hasta le ha dedicado un resumen para la prensa en pdf).
Taurus titula en su web “50 años de libros para pensar”. Y sí, a mí esto sí me da que pensar. Parece que en algunos ambientes intelectuales no hace falta saber de lo que se habla, basta con construirse una imagen de provocador y epatador de burgueses para convertirse en “ácido y lúcido”. Esto no cabe duda de que Vallejo se lo ha trabajado. La prensa socialdemócrata, que diría Arcadi Espada, le ha dedicado panegíricos de muchas páginas, en las que arremete contra diversas vacas sagradas ante el arrobamiento del entrevistador: ¡Qué machote, Vallejo! ¡Qué ácido! ¡Qué lúcido!”.
Si alguien quería una prueba de la decadencia intelectual de la “izquierda”, ahí tienen una (hay que reconocer, eso sí, que hay excepciones: vean si no la opinión de Rafael Reig; quizá es que no trabaja para PRISA).
* * *
Apéndice: Mis dos disparates favoritos:
El primero es un non sequitur tan surrealista que es casi digno de Groucho Marx:
(p102) Tratándose de una bola de 100 kg de masa dicen que en la superficie de la Tierra pesa 980 newtons (100 kg x 9.8 m/s [sic] = 980 N). ¿Pero esa es la fuerza que tenemos que hacer para contrarrestar al gravedad y levantar la bola 10 cm?¿Por qué hablar de 9.8 m si sólo la vamos a levantar 10 cm?
El segundo, un ejemplo de cómo Vallejo consigue demoler de un golpe las marihuanadas de Einstein, por el procedimiento de oponerle la más absoluta ignorancia sobre qué es una onda:
(p133) La luz no viaja a 300000 km/s como sostienen tantos, sino a más velocidad. A cuanto más depende de la amplitud que le asignemos. Si vamos paso a paso caminando a 90 cm/s con una varita que no movemos, la punta de la varita avanza como nosotros, a 90 cm/s. Pero si al avanzar a esa velocidad agitamos la varita 3 veces en un segundo con una amplitud de 20 cm, entonces la velocidad a que va la punta de la varita es 150 cm/s: la suma de los 90 cm/s a que vamos más 20 cm multiplicados por 3, puesto que la punta de la varita ya no está inmóvil como en el primer caso propuesto sino que va dibujando en el aire un trazo en zigzag (…) ¡Qué va a viajar la luz a 300000 km/s! Como la luz siempre tiene una amplitud, por más pequeña que sea, forzosamente tenemos que concluir que siempre va a mucha más velocidad. Trescientos mil kilómetros atribuidos a la luz es la medida de una línea recta, no de una línea en zigzag.
5 / Septiembre / 2008 a las 1:40 pm |
Supongo que pretenderá que sean chistes ¿no?
De ser así, el libro es malo, porque no tiene gracia… pero es que en serio no puede ser…
5 / Septiembre / 2008 a las 3:14 pm |
Kikollan tiene que tener razón. No es posible que sea un libro serio. Si lo es, Taurus se ha lucido, desde luego.
5 / Septiembre / 2008 a las 3:27 pm |
No tienes perdón : vas a conseguir que el libro se convierta en un éxito del humor.
5 / Septiembre / 2008 a las 3:27 pm |
Yo, espero por el bien de la humanidad, que sea un libro de coñas. De hecho, voy a mandarle un email al señor Vallejo en cuanto encuentre su email para que me aclare semejantes dislates.
Un saludo.
5 / Septiembre / 2008 a las 3:30 pm |
Pues a mi estas cosas me dan miedo, casi el mismo que el visionado de la entrevista del fanático musulman con Richard Dawkins….
5 / Septiembre / 2008 a las 4:19 pm |
Creo que realmente es una broma, pero no le salió demasiado larga; daba más bien para un ensayo.
Bueno, al principio tiene algunas cosas divertidas. Empieza de manera más o menos seria, y va acumulando disparates (que los segundos al cuadrado no tienen sentido físico, así que la aceleración debe expresarse en m/s; es más, lo mejor es olvidarse de las unidades y usar números puros). Consigue llegar a un delirio total, un absurdo.
El problema es que Vallejo en otros libros hace blanco de sus “lucidos y ácidos” ataques a la Iglesia, y ahí realmente pierde toda la gracia.
Respecto de la decadencia del pensamiento de izquierda, es muy discutible. En realidad, podrá haber una decadencia en el pensamiento de izquierda, pero a la derecha no se le cae una idea ni por error. La derecha es un fiambre intelectual.
5 / Septiembre / 2008 a las 4:36 pm |
En cualquier caso, la entrevista que le hacen en El Páis tampoco es que lo haga parecer excesivamente lúcido.
5 / Septiembre / 2008 a las 6:09 pm |
Yo vi este libro pululando por las librerias desde el año 2005 en los estantes de divulgación científica y apenas llegué a leer la contratapa y los datos del autor algo me imaginé que pudiera ser lo que fue: no me animé a hojearlo siquiera cuando vi el curriculum del tío pero siempre me quedo la curiosidad que tan serio pudiera ser: bueno hoy, gracias a esta reseña, me doy cuenta que no estaba equivocado para nada. Lo que me indigna es que se publiquen este tipo de libros y se los ponga en lugares donde comparte lugar con titulos serios en lugar de ubicarlo donde corresponde, en la seccion de humor/new age. ¿Quien revisa estos libros? ¿Como es posible que una editorial presuntamente seria publica semejante estupidez que raya lo inconcebible? Creo que habria que profundizar el tema y que los responsables editoriales que permitieron la edición de semejante atrocidad sean despedidos y que jamas vuelvan a trabajar en el mundo editorial.
5 / Septiembre / 2008 a las 7:25 pm |
Soy compatriota de Vallejo (aunque él renunció a la nacionalidad colombiana) y es cierto que se ha hecho una vida a punta de “espantar a la burguesía”, o mas bien, una vida como buscapleitos, donde los pueda haber. He leido partes del libro, y hay que tomárselo a broma. En cuanto a él, yo no creo que se lo tome muy en serio: solo está buscando pleito. Ya viendo el libro como broma, yo me reí muchisimo con algunos apartes: Muestra de manera lúcida como alguien formado en las ciencias sociales vería los libros fundamentales de algunos físicos. Se goza los enredos absurdos de notación que la física ha heredado, y se burla de cierta pompa y tendencia al enredo que es tan común en algunos científicos teóricos. Creo que el problema es más del reseñista que del mismo vallejo, al que, valga la aclaración, no hay que creerle un céntimo de lo que dice….
5 / Septiembre / 2008 a las 9:11 pm |
Kikollan, Wonka, Julio: No me extraña que penséis que el libro tiene que ser una broma, porque parece inverosímil que una editorial seria publique esto, pero yo estoy convencido de que no lo es. Como broma habría valido un articulito, pero si la broma se extiende a 200 páginas pierde toda la gracia, y además ¿tiene sentido que este hombre se haya leído los Principia de Newton –que se los ha leído, sin entender nada de nada- para hacer esta broma sin gracia?
Al contrario, a mi Vallejo me parece que se toma mortalmente en serio; si leéis la entrevista que enlazo, veréis que no asoma mucho sentido del humor (ni mucha lucidez, como dice Kikollan).
Por otra parte, este libro está publicado en una colección de ensayo muy prestigiosa, no en una de humor ni de new age, como dice Gustavo. Yo me encontré el libro en la biblioteca en la sección de Física, entre libros de Paul Davies o de Carl Sagan, y me parece una tomadura de pelo.
Así que insisto en que creo que el libro está escrito totalmente en serio aunque es verdad que hay que leerlo para creerlo (y quien quiera comprobarlo por sí mismo, que se anime a leerlo completo –y de verdad que siento darle publicidad, Panta-).
¿Por qué se ha colado un libro así en Taurus? Pues efectivamente creo que habría que profundizar en el tema, como dice Gustavo. Yo aludía al final a la decadencia intelectual de la “izquierda” (y me refiero a la izquierda porque es en medios como El País donde han dado más cancha a Vallejo y a otros personajes similares). No quería decir con eso que la derecha tenga muchas mejores ideas (va por Frenzo) sino que la izquierda se ha contagiado de un relativismo posmoderno y de una frivolidad adolescente que hace que se le caiga la baba ante personajes como Vallejo. Pierden todo el sentido crítico ante alguien que gesticula en plan matón: eso les parece admirable. Y les parece irrelevante que lo que diga sea verdad o no (la verdad es un concepto burgués, supongo).
Habría que explicarlo más (y a lo mejor me animo en otro post), pero creo que se entiende. Por eso hablo de decadencia, y supongo que por eso dice Roke que estas cosas dan miedo, ¿no?
Jorge, gracias por tu opinión, que tiene especial valor por ser colombiano. Una cosa es que haya que tomarse el libro a broma, y otra es que esté escrito en broma. Ya he dicho que creo que está escrito muy en serio. Eso sí, el libro puede ser útil para una cosa: es una especie de guía de campo de todas las equivocaciones y malentendidos que alguien puede tener ante la física. Para alguien que quisiera dedicarse investigar en la didáctica de la física, puede ser una mina. Ahora, creo que en cuanto a pompa y tendencia al enredo, Vallejo gana de lejos a cualquier físico… con el agravante de no saber de lo que habla.
Frenzo, ya he visto que este hombre ha escrito un libro contra la Iglesia, está ahora en las librerías (leí el otro día que Antonio Gala hablaba bien de él, por si hicieran falta más “indicadores de calidad”
). También tiene otro contra Darwin. El tío no para.
5 / Septiembre / 2008 a las 10:30 pm |
Me sorprende la disciplina (”el aguante”) que has tenido para leer el libro completo, yo tuve que abandonarlo por la página 50, cuando el chiste ya se había hecho demasiado largo (si es que era una broma, me parece increíble que no lo sea).
Respecto del libro de Vallejo contra la Iglesia, es tan agresivo que le resulta indigerible hasta a gente que por lo común es anticlerical.
En la Argentina también hay algunos intelectuales que adoptan posturas indefendibles, como Jorge Asís y Carlos Escudé. Por lo que veo, a diferencia de lo que ocurre en España, son de derecha. La repulsión que generan hace que uno se sienta en la vereda opuesta. A uno le gustaría poder obviarlos, pero se las ingenian para provocar alguna reacción.
5 / Septiembre / 2008 a las 11:12 pm |
Bueno, me ayudó pensar que iba a hacer una reseña para tener esa disciplina. Pero desde la página 100 lo leí muy por encima y me saltaba párrafos enteros, eso sí, llegué al final con el estímulo de encontrar nuevas burradas.
Aquí en España tenemos “intelectuales” repulsivos a izquierda y derecha… pero lo que sí encuentro es que la izquierda está como más tonta, le ha picado el virus posmoderno más que a la derecha.
Por cierto, iba a dejar un comentario en Frenzo’s y no pude. ¿No los vas a habilitar?
6 / Septiembre / 2008 a las 1:34 pm |
Este Vallejo es el autor de “La puta de Babilonia”. Con eso está dicho todo. ¡No hay que perder el tiempo con los malos libros!
Saludos.
6 / Septiembre / 2008 a las 4:14 pm |
Dicen que en una vida sólo hay tiempo para leer un máximo de unos 6.000 libros. Lamento que uno de los tuyos vaya a ser éste y gracias por ahorrárnoslo a los demás.
7 / Septiembre / 2008 a las 2:07 am |
Un librazo, lo mejor desde las guerras paulinicas.
7 / Septiembre / 2008 a las 3:57 am |
Pseudópodo, yo sólo tengo algunas nociones de ciencia, pero este libro es directamente absurdo. Vamos, incluso desde el punto de vista de los enunciados. Cualquier persona con un mínimo de inteligencia, aunque no hubiese asistido nunca ni a una lección de física o química de BUP, vería que lo que dice este hombre no hay por donde cogerlo. No sé qué lógica sigue, la verdad. Son afirmaciones totalmente deslavazadas. ¿Este señor se gana la vida escribiendo libros? ¿Hay gente que los compra y los lee? ¡Qué mundo! Si es lo que yo digo, la mayoría de la gente vive así como en Disneylandia.
7 / Septiembre / 2008 a las 11:22 am |
Iñigo, no tenía ni idea de las guerras paulínicas, pero después de googlear un rato ya me hago una idea. Por lo que veo, el tal Paulino va de new age y por eso no ha prosperado tanto como Vallejo. Si en vez de enseñar tai chi se dedicara a insultar a la gente y a decir gilipolleces (como que “el sexo es inocente menos cuando esté involucrada la reproducción, que entonces es un crimen”, véase la entrevista en El País), habría alcanzado el estatus de ácido-y-lúcido y ya le habían publicado en Taurus.
JL: Está bien eso de Disneylandia. Yo creo que la mayoría de la gente no, pero bastantes intelectuales progres sí.
Joaquín, ya que mencionas ese libro, se me ocurre que el asunto tiene un ángulo interesante. En el campo de la física las cosas están bastante claras y basta leer unas páginas para darse cuenta de que este libro es una basura que ni siquiera vale como chiste. Pero el mismo Vallejo escribe un libro (que, visto el personaje, será un bodrio similar) contra la Iglesia y no es tan sencillo darse cuenta de que es una basura. Al contrario, va por la segunda edición, Antonio Gala lo alaba… Por eso las editoriales tienen una responsabilidad importante, pero ya hemos visto que no la ejercen: resulta que podemos encontrarnos a chalados (”Paulinos”) publicando en Taurus. Y un libro sobre física no puede hacer demasiado daño, pero uno que incita al odio religioso (o un mal libro sobre otros muchos temas que afectan directamente a la vida social) sí puede hacerlo.
El caso Vallejo debería ponernos en guardia y creo que merecería ser más conocido. En una sociedad llena de lobbies, es una pena que los científicos estemos en el guindo y no nos enteremos de estas cosas o no las demos importancia. Yo creo que tienen más de la que parece.
Luis: bueno, es un pequeño servicio que uno hace a la humanidad
7 / Septiembre / 2008 a las 6:20 pm |
Total, que el tal Vallejo es, por decirlo de alguna manera, el polo opuesto a Richard Dawkins. Uno pretende pasar por un trabajo elaborado un libro con afirmaciones simplistas acerca de la religión, y el otro quiere emularle con la temática de la ciencia (la física en este caso).
Y en ambos casos, la izquierda ‘progre’ los levanta a ambos a sendos pedestales, ¿no?
No, si al final el dicho va a tener razón: “Los extremos se tocan”.
Vamos, lo que tú dices, “decadencia intelectual de la izquierda”.
Saludos, y feliz vuelta a la rutina.
8 / Septiembre / 2008 a las 2:05 pm |
Pues sí, Isenez, es una opinión que seguro que escandaliza a algunos, pero creo que hay un sentido en el que hay una afinidad entre Dawkins y Vallejo, aunque aparentemente estén en polos opuestos (Dawkins defensor de la ciencia, Vallejo en contra). El ataque de Dawkins a la religión tiene bastante en común con el ataque de Vallejo a la física: en los dos casos, tienen la arrogancia de hablar de cosas de las que no saben, y, como no las entienden, sacan la conclusión de que son tonterías.
Lo interesante del caso es que ninguno de los dos es tonto, y los dos han fundamentado su crítica y se han ido a las fuentes (Vallejo se he leído los Principia y Dawkins la Biblia, por lo menos trozos). Los dos encuentran cosas que son obviamente ridículas y concluyen que todo es una ridiculez. No se dan cuenta de que las cosas no se entienden tan deprisa: hay que abordarlas desde una tradición de interpretación, y hay que tener un margen de “simpatía” previa, de confianza en que lo que se está leyendo tiene que tener algún sentido, para poder llegar a ese sentido.
La verdad es que es un tema interesante, algún día debería hablar de esto…
Donde no veo paralelismo en que que “la izquierda ‘progre’ los levanta a ambos a sendos pedestales”. Yo creo que los “pedestales” tienen motivos diferentes: en el caso de Vallejo, es por la admiración infantil que tiene cierta izquierda por los enfants terribles; en el caso de Dawkins, el pesdestal está más justificado: es un buen dialéctico, sabe mucha biología, y se presenta como una voz de la racionalidad. Admirarle no es infantil, pero sigue siendo un error, porque está equivocado.
9 / Septiembre / 2008 a las 3:05 am |
En cuanto a Vallejito, me sé tantas anécdotas que ni les cuento. Por ejemplo, se las arregla para ser invitado a los eventos literarios más importantes (como el de la revista Elmalpensante en colombia) y llega con 15 perros callejeros ladrando y aullando, y así, da toda la conferencia explicando porque no debemos tener hijos pero si perros. Es puro “light performance”. Es obvio que se cree lo máximo, pero no creo que esté realmente convencido de lo que dice sobre la física… es solo por sacarle la rabia al que pueda. No sé que es peor: si hacerle ruido para denunciarlo (pero logrando lo que el quiere: llamar la atención) o dejar que el olvido lo vaya hundiendo(con el riesgo de caer en el dicho: ” el que calla, otorga”)
Dawkins si va en serio. Tuve el placer de leer el gen egoísta y pienso que es un libro muy importante para la época en que fue escrito. Pero su ataque “fanático” contra la religión también me parece exagerado. En cierta medida creo que es consecuencia de vivir en Estados Unidos; lidiar con los creacionistas no es cosa fácil y crea la tentación de irse al extremo.
14 / Septiembre / 2008 a las 6:56 pm |
Había visto este libro en alguna librería y me daba mala espina, ahora ya veo lo que es realmente. Sobre las barbaridades en física creo que no hay mucho que decir, salvo que cuando se habla de estos temas hay que, por lo menos, saber de lo que se habla. Es este un defecto presente en los autores posmodernos, como denunciaban Alan Sokal y Jean Bricmont en su interesantísimo libro Imposturas intelectuales .
En cuanto a la vertiente política, como persona de izquierda que me considero, se me ponen los pelos de punta con este tipo de argumentos y actitudes. Tengo la reaccionaria creencia (desde el punto de vista de toda esta progresía posmoderna) de que una sociedad regida por los principios de la izquierda no sólo sería más justa, sino que funcionaría mejor. Pero para ello hay que admitir que existen criterios de verdad objetiva, y que gracias a ellos se puede convencer a una mayoría de la población, de ideas conservadoras, de que la alternativa que se propone es mejor y más eficiente, en base a criterios objetivos (en donde la ciencia jugaría un papel importante, pero no exclusivo. También considero que la herencia, transversalmente admitida por parte de la izquierda y de la derecha, de la Ilustración es el punto de partida. Si olvidamos los excesos del racionalismo simplón y el cientificismo.
Como comentan Sokal y Bricmont en su libro, el posmodernismo, llevado a sus extremos no hace sino deslegitimar de pleno a toda la izquierda ideológica y da la posibilidad de que la derecha demagógicamente use estos excesos en su contra. También añadiría yo que provoca que gente sensata no excesivamente conservadora se aleje por completo de los planteamientos de la izquierda, ante tales excesos ideológicos, y sobre todo verbales.
Lo que me lleva al tema de poner de la mano a este señor y Dawkins. Esto es una muestra de la empanada mental que tienen los que yo denomino progrepijos gafapastas. Por mucho que se autoproclame de liberal y progresista, y a pesar de la moderación en algunos de sus planteamientos, Dawkins está muy lejos de estar en la izquierda de la ciencia y el pensamiento contemporáneo. No deja de ser uno de los padres de la sociobiología, que al final no sirve más que para justificar todo tipo de desigualdades sociales y culturales.
En cualquier caso, sus tesis sobre genes egoístas y memes, negando la importancia del individuo en la biología y relegándolo a una mera carcasa receptáculo de información genética parasitaria, no me parece que sea un ejemplo de progresía precisamente. En su libro The God Delusion comete el mismo error que los materialistas históricos, extrapolando un sistema de pensamiento filosófico que se aplica en un ámbito concreto a un nivel ontológico. Es decir, su neodarwinismo no sólo se aplica a los seres vivos o la información y la cultura, también a los múltiples universos…
En fin, que me parece muy mala compañía para los progrepijos gafapastas, pero allá ellos. Si de lo que se trata es de criticar a las religiones o mostrar la falsedad de la idea de Dios es mejor quedarse con autores clásicos como Bertrand Russell, que al menos sí tenían una base filosófica sólida.
Y ya que mencionas, Pseudópodo, al grupo PRISA, es inquietante su deriva hacia el universo de la pseudociencia pura y dura y la new age.
15 / Septiembre / 2008 a las 4:30 pm |
Bueno, yo no me considero de izquierdas (por lo menos desde hace unos cuantos años ya no) y se me ponen los pelos igual. En realidad creo que ladivisión izquierda/derecha, además de simplista, es menos esencial que la división moderno/posmoderno, y en esta otra división estamos en el mismo lado: reconocemos la existencia de verdades y mentiras, y por eso podemos hablar e intentar ponernos de acuerdo. Con todo lo difícil que eso sea (diferencias de paradigmas, etc), reconocemos unos principios comunes. Supongo que es la herencia de la Ilustración que dices tú, aunque yo me remontaría más atrás, porque las raíces son griegas y juedocristianas.
El problema de la izquierda es que ha caído en brazos del relativismo posmoderno, multicultural, etc. Y eso es un ácido que disuelve todos los ideales, los políticos y los intelectuales, y todo el rigor. El posmodernismo lleva directamente al bullshit . Que se publiquen cosas como el libro de Vallejo me parece que está muy ligado con esa disolución posmoderna, a la que se ha acostumbrado la intelectualidad “de letras” y de buena parte de las ciencias sociales. En realidad, como demuestra elmagnífico libro de Sokal, los más sesudos intelectuales posmodernos llevan diciendo disparates científicos comparables a los de Vallejo, sólo que en francés y con más palabrería. Lo bueno de Vallejo es que escribe muy clarito y así no hay manera de disimular que todo es un disparate.
Sobre Dawkins, creo que hay varias cosas mezcladas. De acuerdo con que no puede decirse que sea de izquierdas, pero eso no creo que sea motivo decrítica… No pude criticarse una disciplina como la sociobiología porque sus resultados no nos gusten políticamente: de lo que se trata es de que sean correctos científicamente o no. Yo creo que la sociobiología, o más bien, la psicología evolucionista, tiene mucho que aportar si se entiende bien. Para eso no es Dawkins la mejor referencia, sino Steven Pinker. El auténtico problema de Dawkins es el que apuntas cuando dices que “comete el mismo error que los materialistas históricos, extrapolando un sistema de pensamiento filosófico que se aplica en un ámbito concreto a un nivel ontológico”. Esa es la cuestión, agravada porque sabe de teología (y, por lo demás, de historia, política o sociología) más o menos lo mismo que Vallejo de física.
Es por supuesto legítimo criticar a la religión, pero hay que tener capacidad intlectual para hacerlo, y hay que ser consciente de lo que se pierde al abolirla. Cualquier propagandista del ateísmo que sea responsable debe ofrecer alguna fundamentación de la moral, que sea sólida intelectualmente y atractiva emocionalmente, si se quiere que la sociedad pueda funcionar sin Dios. La extrapolación de Dawkins es muy dañina, porque barre todo la autonomía de la moral, la convierte en un apéndice de la biología y eso, como dije hace tiempo, a la larga sólo puede llevar al totalitarismo.
Sobre PRISA… mira, hacía tiempo que no me gustaban, pero cuando vi que sacaban la colección de Iker Jiménez con El País ya saqué la conclusión de que habían perdido el norte definitivamente. Ningún periódico serio puede publicar esa basura.
15 / Septiembre / 2008 a las 4:56 pm |
Es interesante ver cómo el debate sobre moderno/posmoderno siempre se mezcla con el de derecha/izquierda. Muestra que hay algo de cierto en ello. Al menos eso parece. Es terrible que la izquierda haya abrazado con tanta alegría el posmodernismo palabrero. Ante este hecho, creo que fácil de constatar, muchos “izquierdistas” están desconcertados e inician una especie de movimiento intelectual “hacia la derecha” que se demuestra en el uso continuo de las adversativas “yo, aunque soy de izquierdas, creo que…”. Es algo que leo con simpatía en el maestro Espada (que ha llegado a Dawkins) y en Pseudópodo (que ha llegado a Chesterton y C.S.Lewis). En España, donde el debate político-intelectual es de un nivel muy bajito, seréis sistemáticamente rebatidos con “ahora ya solo te falta votar al pepé”.
(Por situarme dentro de la conversación, superado un regionalismo adolescente fruto del aislamiento local y de una educación secundaria donde estos temas se insertan en el cerebro del escolar, pasé directamente a la derecha, esa catacumba en la universidad española.)
Sobre la mezcla de izquierda e irracionalismo posmoderno, es ilustrativo leer a gente de derechas: “Higher superstition” de Gross y Levitt es ejemplar de esa dirección. Obviamente, este libro no es del agrado de Sokal, maestro de la adversativa “yo, siendo de izquierdas,…”.
Sobre Dawkins, ¿no es característico que el abandono de la religión conlleve la adopción de creencias paganas muy poco desarrolladas? Por ejemplo, las variantes de panteísmo, panenteísmo, religión natural, etc de las que hacen gala muchos veganos, ecologistas, relativistas,… la mayor parte de ellos sin darse cuenta.
15 / Septiembre / 2008 a las 6:45 pm |
reconocemos la existencia de verdades y mentiras, y por eso podemos hablar e intentar ponernos de acuerdo. Con todo lo difícil que eso sea (diferencias de paradigmas, etc), reconocemos unos principios comunes. Supongo que es la herencia de la Ilustración que dices tú, aunque yo me remontaría más atrás, porque las raíces son griegas y juedocristianas.
No puedo estar más de acuerdo.
De acuerdo con que no puede decirse que sea de izquierdas, pero eso no creo que sea motivo decrítica… No pude criticarse una disciplina como la sociobiología porque sus resultados no nos gusten políticamente: de lo que se trata es de que sean correctos científicamente o no.
Mi crítica no es a que sea de un ideología u otra, muchos de mis autores de cabecera son de una ideología distinta a la mía. Es a los que adoptan las ideas de Dawkins sobre ciertos temas (porque les suena a “progresista”) y luego no tienen en cuenta otras de sus ideas a los que critico. Algo que me parece de poco rigor intelectual. Uno no tiene por qué estar de acuerdo con todo lo que piense otra persona con la que se tenga afinidad ideológica, y también hay contradicciones en el pensamiento de todos los humanos. Pero Dawkins es bastante coherente en su visión del mundo.
Estoy de acuerdo con que una disciplina ha de juzgarse en base a que los resultados sean correctos científicamente. Ese es precisamente el mal que ha traído el posmodernismo, el no tener en cuenta las evidencias en favor de las preferencias personales. Y últimamente he abandonado ciertas ideas que antes tenía precisamente por eso, por tener en cuenta las evidencias, no las creencias. Pero no me tomo muy en serio la sociobología porque peca de un reduccionismo extremo.
15 / Septiembre / 2008 a las 9:39 pm |
Instan, de acuerdo. Me pareció que criticabas a Dawkins por no ser de izquierdas, pero queda aclarado. Es verdad que Dawkins es coherente, pero lo es de una manera estrecha, yo diría que con la estrechez del fanático (los fanáticos suelen ser muy coherentes, consiguen la coherencia despreciando todo lo que no entra en su molde). También es verdad que mucha gente “de izquierdas” está encantada con Dawkins sólo porque ha resultado ser un crítico mordaz de la religión, y ellos sí que son incoherentes. Pero lo de Dawkins es colateral aquí, la principal relación con el tema del post es que en su crítica a la religión ha caído en una ignorancia arrogante parecida a la de Vallejo.
Javier, lo de “yo, aunque soy de izquierdas, creo que…” era lo que decía yo hace ¿quince? años. Con el tiempo el número de “aunques” ha ido aumentando hasta el punto de recubrir casi todo el espacio (ideológico) y formar una variedad conexa. Vamos, que han cruzado el umbral de percolación, y se ha producido una transición de fase. Lo que ahora digo a veces es “yo, aunque no soy de izquierdas, creo que…”
Así que no sólo he llegado a Lewis y Chesterton sino incluso a Hayek y a Thomas Sowell, y ya tengo a Burke en la lista de espera. De todos modos, la teoría política me interesa sólo relativamente. No sé si llegaré a decir que soy de derechas.
Había oído hablar del libro de Gross y Levitt, pero pensaba que no había demasiada diferencia con el de Sokal, por lo que dices parece que sí, y que merece la pena, ¿no?
En cuando a lo que dices de Dawkins… es lo de siempre: que cuando se deja de creer en Dios no es que se crea en nada, es que se cree en cualquier cosa (Chesterton, más o menos, dixit).
15 / Septiembre / 2008 a las 10:52 pm |
Sobre Gross y Levitt, lo recomiendo vivamente. Tratan de más cosas aparte de la irracionalidad científica, y hablan largo y tendido de los “cultural studies”, “women studies”, análisis politizados de culturas indígenas, etc. [En el lado cómico, altamente recomentable es "Straight man" de Richard Russo, también sobre los departamentos literarios en las universidades americanas.]
Siguiendo el hilo de Dawkins (ya que estamos tan lejos de Vallejo), se puede ser perfectamente coherente, decir cosas muy sensatas en un tema y equivocarse por completo en otros. Gian-Carlo Rota llama la “falacia del uno-cero” a esa tendencia a cargarse el pensamiento de una persona por una simple idiotez o a lo contrario: sobrevalorar a un pensador que ha dicho una cosa que nos gusta mucho.
15 / Septiembre / 2008 a las 11:52 pm |
Había oído hablar del libro de Gross y Levitt
A mí me gusta más “A House Built on Sand”, que tiene también un artículo de Gross y otro de Levitt. Al ser una recopilación de artículos, se lee más fácil. Pero es cuestión de gustos, claro…
16 / Septiembre / 2008 a las 4:49 am |
Si Vallejo es de izquierda yo soy Lenín. Y el cubo se lleva al lavabo y el cuadrado es el modo de hacer las pinturas, que si no, serían (de)marcadas a la tercera potencia. Como se verá de la física me interesa la educación, es decir, las nenas jugando al voleibol.
Vallejo es un bufón de los conservadores (los que responden al superyo de placer obligatorio) igual que Jaime Bayly, tan caro a la derecha fundamentalista de Miami. Decía yo que la antimateria…
16 / Septiembre / 2008 a las 12:50 pm |
¡Increible! No me puedo creer que hayan publicado ESO!
16 / Septiembre / 2008 a las 4:46 pm |
Ya tengo al libro de Gross & Levitt y a “A house built on sand” en mi wishlist de Amazon; gracias, Javier y Freman.
Rafael, por si hay un malentendido: no digo que Vallejo sea de izquierda, la verdad es que no sé cual es su ideología política, pero si hablaba aquí de al izquierda es porque quienes han introducido a Vallejo en España son los intelectuales de guardia del grupo PRISA, o sea, los funcionarios de la izquierda cultural. Hoy en día suele ser la izquierda la que se deslumbra con los Vallejos (ya sabes: lúcidos-y-ácidos) porque quedan como antisistema…
Eulez, pues mira esta oferta: por 37.95€ te llevas el libro de Vallejo y la Historia del Tempo de Hawking en la web de la Casa del libro. Tanto monta, monta tanto.
16 / Septiembre / 2008 a las 9:58 pm |
El emparejamiento con el libro de Rañada (misma página de la Casa del Libro) también es impagable.
[Finaletto (al estilo del Maestro Espada). Rota dixit: "When pygmies cast such long shadows, it must be very late in the day".]
16 / Septiembre / 2008 a las 10:29 pm |
No sé que me sorprende más, si el libro o la oferta de la Casa del libro o_0
17 / Septiembre / 2008 a las 2:16 pm |
Jajajaja,
Qué tipo tan divertido (Vallejo). Y qué autoestima debe tener el campeón.
Si no hubiese tanto imbécil en España capaz de creerse semejantes disparates… esta comedia no tendría un reverso tan temible.
17 / Septiembre / 2008 a las 9:11 pm |
Supongo (eso espero, al menos) que las ofertas de la La casa del libro las debe hacer un sistema informático… si su servidor no fuera tan lento sería entretenido ver que otros emparejamientos hacen…
[Javier: las citas de Rota que has puesto son tan buenas que he corrido a la biblioteca a sacar "Indiscrete thoughts". Pero lo de las sombras de los pigmeos creo que lo dijo alguien antes...]
17 / Septiembre / 2008 a las 9:53 pm |
El editor de “Indiscrete thoughts” pone lo mismo en su prefacio, pero reconoce que no sabe encontrar quién dijo antes lo de los pigmeos. Lo mejor es la mala leche con la que lo usa Rota. Es un “review” de un libro y consiste únicamente en esa frase.
“Indiscrete thoughts” es uno de los mejores libros de gossip matemático que hayan pasado por mis manos. Lo leí hace poco y lo he compartido con un par de colegas aquí en MN. Nos hemos reído muy a gusto. La parte filosófica no está pero que nada mal tampoco y da muy bien en el clavo sobre qué nos ocurre a los matemáticos y cómo funcionamos mentalmente, casi siempre sin darnos cuenta.
17 / Septiembre / 2008 a las 10:03 pm |
Vaya, esto es casi un chat
Acabo de ver el review. Es corrosivo, este Rota… (para el curioso: el libro reseñado es este)
21 / Diciembre / 2008 a las 3:28 am |
Su reseña está bien interesante. Vallejo, sin embargo, no creo que sea de eso que usted tan arbitrariament llama “de izquierdas”. Su simplificación de la discusión política lo lleva facilmente a cometer las mismas, digamos, equivocaciones, que Vallejo. Así como el escritor- que es simplemente un festival de contradicciones en todo- actua de manera soberbia al tratar de atacar un tema que simplemente desconoce, usted (pseudopodo), es igual o mas soberbio al ponerlo en un lugar del espectro político a partir de simples especulaciones, que para cualquiera que conozca un poco el tema (como usted con la fisica y vallejo), son poco más que incoherencias. Y si, Vallejo es un cretino, que cree que puede atacar por atacar y discutir por discutir. No es el único, sin embargo.
21 / Diciembre / 2008 a las 4:25 pm |
Estimado Juan: creo que no ha entendido la alusión a “la izquierda”, quizá porque, supongo, no vive usted en España. Me refería al Grupo Prisa, y ya lo expliqué en un comentario más arriba, que reproduzco:
“no digo que Vallejo sea de izquierda, la verdad es que no sé cual es su ideología política, pero si hablaba aquí de al izquierda es porque quienes han introducido a Vallejo en España son los intelectuales de guardia del grupo PRISA, o sea, los funcionarios de la izquierda cultural. Hoy en día suele ser la izquierda la que se deslumbra con los Vallejos (ya sabes: lúcidos-y-ácidos) porque quedan como antisistema…”
Un saludo.
25 / Diciembre / 2008 a las 6:04 pm |
Usted llega a conclusiones cuyo proceso desconocemos, usted no justifica sus posiciones, y esa falta de argumentacion sorprende en alguien que pretende defender la ciencia. Usted se limita a citar apartes del libro y a calificarlos de disparatados. Por qué? Sospecho que para usted la ciencia esta constituida por una serie de dogmas incuestionables, que hay que respetar y que no hace falta argmumentar. En todo caso, celebro el libro de Vallejo, porque es una burla de todos aquellos que son incapaces de leer literatura porque no entienden la paradoja, la ficcion y la ironia.
25 / Diciembre / 2008 a las 10:37 pm |
Estimado editor: si alguien escribe un libro negando el teorema de Pitágoras, explicando que la raíz cuadrada de 2 es exactamente 1.5 y que no hay números irracionales, basta citar esos disparates y no hace falta argumentar más. Aquí pasa lo mismo: si cito partes del libro sin entretenerme en explicar por qué son disparates es porque cualquiera que sepa algo de física los reconocerá inmediatamente como tales. En cuanto a quien no sepa, tendrá que estudiar.
Por lo demás, la paradoja, la ficción y la ironía no tienen nada que ver con escribir un ensayo sobre un tema del que no se sabe ni el abecedario. No he encontrado nada de esto en el libro de Vallejo, y sí ignorancia pura y dura.
26 / Diciembre / 2008 a las 3:02 am |
Es interesante que usted se refiera en su post a evitar hablar de lo que se desconoce pero arbitrariamente valla tachando a Vallejo de pensador de Izquierda, cuando el mismo ha declarado publicamente estar completamente alejado de estas tendencias politicas. Una contradicción de tal magnitud da para ignorar un escrito por completo; pero que el ocio nos haga seguir replicando…
Lamentablemente su topico se desatiende de lo lindo contra este escritor con adjetivos de carqacter personal, no hace mas que tildarlo de ignorante y disparatado; pero para mi desgracia (que soy una persona en busqueda de conocimiento, que no de simpatias), su conocimiento respecto a la fisica brilla por su ausencia, pues no se ve en lo absoluto por ningun lado, EL PORQUE se supone que Vallejo es un “completo ignorante” y no conoce nada de lo que habla. Es decir, mientras que la critica de Vallejo durante todo su libro me va hablando de teorias, de formulas y de autores, su critica no sale de mencionar la supuesta ignorancia y disparatadas del autor. Bastante grosero para quienes no tenemos ningun problema en declarrnos bastante ignorantes en fisica, pero que mantenemos una posicion critica frente a todo, no creemos en vacas sagradas y preferimos argumentos concretos antes que escandalos de simpatias y antipatias. Claro, yo quisiera ver respuestas serias a lo que dice Vallejo, pero es obvio que eso no lo encontraré aca, pues se ve que las criticas que se hacen son de caracter mas ideológico que racional.
En fin, es bueno que usted se interesara en el libro de Vallejo al punto de poder sacar apartados y pegarlos en un blog, por el contrario su topico no me dice NADA en lo absoluto, mas que su condicion emocional y afectiva, cosa que a mi no me interesa en lo mas minimo. Gracias por hacer perder mi tiempo…
Por lo pronto, seguire con mi busqueda virtual de debates y cuestionamientos serios. Lamentablemente todo eso esta cubierto por un mar de basura de pseudo-intelectuales cuyo mayor capacidad esta en despotricar de otros, con textos ricos en “argumentum ad hominem” y “argumentum ad verecundiam” pero de cero valor argumentativo. Salud
26 / Diciembre / 2008 a las 10:32 pm |
Ante la falta de argumentos de su parte, el lector no versado en fisica se enfrenta al siguiente dilema: creerle a usted o a Vallejo. En consecuencia, ya sea que se apele a los argumentos o al principio de autoridad, Vallejo sale ganando.
Hago referencia a la ficcion, la paradoja y la ironia porque creo que usted se esta equivocando en cuanto a la naturaleza del texto. Si considera esos tres criterios de pronto se encuentre con que “El manualito” es un texto literario. Sí, es también un ensayo de ciencia, pero no solo eso: es un texto ambiguo, abierto a multiples lecturas y escrito con un formidable sentido del humor. A fin de cuentas, un ensayo de ciencia redactado por un escritor merece una lectura no solo cientifica sino también literaria, no? Olvidar esto supone caer en las categorias del “bodrio” y el “disparate”.
27 / Diciembre / 2008 a las 10:35 pm |
Nowhereman: ya he dicho unas cuantas veces (la última vez, un par de comentarios más arriba) que al hablar de “la izquierda” no me refería a Vallejo sino a sus editores y promotores en España, el Grupo Prisa. Ahora le voy a parafrasear y decir que “una contradicción de tal magnitud da para ignorar su escrito por completo”, pero también yo voy a seguir replicando.
Que lo que dice Vallejo son disparates es tan están obvio para cualquiera que haya estudiado un curso (basta uno) de física que da una pereza enorme rebatirlos. Pero para que no me acusen de no dar argumentos, como hace también editor, les pondré un ejemplo.
Lo primero que aprende uno al estudiar física es que todas las magnitudes tienen unidades. Podemos medir una distancia en metros o centímetros o pulgadas; todo es correcto con tal de que especifiquemos las unidades. Podemos medir el tiempo en horas o segundos, es correcto con tal de que especifiquemos las unidades. Pero una vez que las hemos especificado, tenemos que ser coherentes. Por ejemplo, si medimos una velocidad, y estamos midiendo las distancias en metros y los tiempos en segundos, tenemos que medirla en metros por segundo (que abreviamos en m/s). Una aceleración es la tasa de variación de la velocidad, es decir, que la tendremos que medir en los metros por segundo que se ganan (o pierden) cada segundo. Las unidades serán entonces (m/s)/s, o lo que es lo mismo, m/s2: metros por segundo al cuadrado.
Pues bien, Vallejo no entiende esto y se obceca en todo el libro en medir la aceleración en m/s, porque para él los “segundos al cuadrado” no tienen sentido: parece que sí que le encuentra sentido a los metros al cuadrado, porque son unidades de superficie, pero no a los segundos al cuadrado. No entiende que el sentido surge de la propia definición: la aceleración es la variación en el tiempo de la velocidad, que a su vez es la variación en el tiempo de la posición. Como hay dos variaciones en el tiempo, para medir una aceleración hay que dividir dos veces por el tiempo transcurrido, y por eso aparecen segundos al cuadrado..
Medir una aceleración en metros por segundo es un disparate comparable a medir el interés que paga un banco en dólares en vez de en porcentaje anual. ¿Por qué no tiré el libro después de encontrarme con esto? Porque no podría creerme que el error fuera fruto de la ignorancia pura y dura, debía haber algo más, una broma, ironía, humor, ambigüedad, literatura… Al fin y al cabo Vallejo es un autor bien conocido, lo ha editado una editorial de prestigio…
Así que seguí leyendo y, francamente, no me podía creer lo que seguía. Una y otra vez, Vallejo demostraba que no había entendido el concepto de unidades, que es el tema cero de cualquier libro de física. Lo que dice de “medir G como una cifra escueta, sin unidades”. es algo así como si yo le dijera que mi sueldo es de “42”, sin especificar si son pesos al día, dólares a la hora, o euros al minuto. Y ni rastro de la ironía, el humor, la literatura.
El resto de disparates que he citado textualmente son obvios para alguien que sepa algo de física, pero no tengo tiempo de explicarlos con detalle.
En cuanto al principio de autoridad, estimado editor, no he querido mencionarlo antes para que Nowhereman no me acuse de argumentar “ad verecundiam”, pero ya que me he molestado en dar la explicación anterior sobre las unidades, voy a decir que creo que en este tema mi opinión puede tener algún peso, ya que soy doctor en Física y me gano la vida como profesor de esta materia en una universidad. Cierto que no soy crítico literario, pero he leído bastante como para tener mi criterio, y al manualito no le encuentro la gracia ni la ambigüedad. Más bien me parece que esa presunta ambigüedad es sobrevenida, una excusa para salvar lo que está concebido como un ensayo de cabo a rabo.
Un saludo
29 / Diciembre / 2008 a las 8:39 pm |
No deja de ser curioso que la mayoría de los defensores literarios del señor Vallejo cometan faltas de ortografía a montones y apenas utilicen tildes.
Todos los emails que yo he recibido a raíz de éste artículo:
http://groups.google.es/group/es.ciencia.fisica/msg/67c87a0b4c99e262?pli=1
están escritos íntegramente con mayúsculas.
Tiene usted una paciencia titánica, señor Pseudópodo.
29 / Diciembre / 2008 a las 8:49 pm |
Perdona que me repita, pero el siguiente comentario de editor:
“Ante la falta de argumentos de su parte, el lector no versado en fisica se enfrenta al siguiente dilema: creerle a usted o a Vallejo. En consecuencia, ya sea que se apele a los argumentos o al principio de autoridad, Vallejo sale ganando.”
me ha puesto los pelos de punta.
Hacía tiempo que no veía a nadie disfrazar la ignorancia de virtud con tanta desfachatez. Y creo que es la primera vez en mi vida que oigo hablar del principio de autoridad en boca de un ser humano nacido después del siglo XVI.
29 / Diciembre / 2008 a las 10:02 pm |
Fijese que yo no lo acusaba de manera infundada de no ofrecer argumentos, simplemente estos faltaban. Mi requerimiento estaba pues basado en el deseo de entender sus motivaciones. Justamente, relei el capitulo sobre Newton, pues creo que sus objeciones se basan principalmente en la pagina 31. A pesar de que sus argumentos me parecen bastante congruentes (los cuales no puedo rebatir ni apoyar pues entiendo muy poco de fisica), no puedo evitar preguntarme:
Si Vallejo cometio errores tan crasos, como es que el comite de edicion de Taurus los paso por alto? Me imagino que una editorial como Taurus cuenta con asesores en la materia. Puesto que yo no puedo contestar a estas preguntas ni hacer de abogado del diablo, seria genial poder interrogar al mismo Vallejo sobre estos “errores”.
A proposito, si Vallejo se equivoco solamente en la formulacion de las ecuaciones, y la interpretacion de las leyes fisicas es correcta, me parece que el libro no desmejora tanto. Pues entiendo “El manualito” como un ensayo, en el sentido de “intento” de “tentativa”, por comprender los textos fundamentales de la fisica. En este sentido, Vallejo se aproximo a las obras de Galileo, Newton, Einsten, Maxwell, etc. No estamos, pues, ante un tratado de fisica, sino frente a un trabajo de interpretacion (no en vano muchos de los capitulos de este texto hibrido adquieren la forma de un dialogo, en el cual una suerte de maestro explica a un montañero antioqueño las bases de la fisica. De paso esa es mi prueba de que el libro no se agota en una lectura cientifica y que estamos ante un texto cargado de humor e ironia, ver por ejemplo la pag. 168).
En suma, Vallejo no entendio seguramente las ecuaciones, pero hizo un esfuerzo por comprender desde la literatura los fenomenos y las leyes de la fisica. Y digo desde la literatura porque a todas luces el estilo de este libro es el mismo del de sus novelas y es posible repertoriar toda una serie de tropos, recursos y preocupaciones comunes a su prosa de ficcion. Por eso, a pesar de que yo no entiendo la fisica, me interese por este libro: porque me parece que “El manualito” no se puede leer desligado del resto de su obra literaria.
Me encantaria sentar a Vallejo y a un profesor de fisica en la misma mesa y hacerles una entrevista. A proposito, por qué no se ha hecho? Entiendo sus reparos, pero no creo que “El manualito” sea un texto tan ingenuo ni que su sentido se agote en una lectura cientifica.
29 / Diciembre / 2008 a las 10:04 pm |
No pongo tildes porque mi computador tiene el teclado en frances, mis excusas para los puristas del siglo XXI.
29 / Diciembre / 2008 a las 11:29 pm |
Editor, precisamente la clave está en cómo Taurus publicó este libro, y por eso apuntaba en el post a la decadencia intelectual de la izquierda (que no era Vallejo sino sus editores). Pero ahora no tengo tiempo de responder con detenimiento; intentaré hacerlo mañana.
30 / Diciembre / 2008 a las 11:00 pm |
Un par de puntualizaciones sobre el libro de Vallejo:
1) Vallejo no se equivoca en la formulación de las ecuaciones. Precisamente, casi lo único que hay correcto son las fórmulas. La física es una ciencia conceptual; las fórmulas son únicamente un resumen matemático de unas ideas que pueden ser bastante sutiles y prestarse a muchas malinterpretaciones. Los que tenemos experiencia docente estamos acostumbrados a que los problemas de los alumnos radican ahí, no en las fórmulas sino en los conceptos. Y el libro de Vallejo es un catálogo de errores conceptuales. El primer párrafo que cito, sin ir más lejos (donde habla de la proporcionalidad con d^2 y con 1/d^2) es un ejemplo de error conceptual de tomo y lomo, aunque no llega a ser físico, se queda en las matemáticas. La oposición de Vallejo a la 3ª ley de Newton es también un error conceptual típico de alumno novato: siempre se advierte que las fuerzas de acción y reacción no pueden anularse, porque actúan sobre cuerpos distintos, pero Vallejo parece que no lo ha entendido, y pone algún ejemplo que suele explicarse en los libros precisamente para intentar aclarar estas confusiones (pero Vallejo cae precisamente en las confusiones típicas).
2) En mi opinión, todo esto lo que demuestra es que, lejos de hacer “una aproximación” a las obras de los grandes físicos, Vallejo no ha hecho ningún esfuerzo serio por aproximarse a nadie y salir de sus ideas preconcebidas. Cada vez que no ha entendido algo, ha decidido que Galileo, Maxwell o Einstein estaban equivocados, y él no. En cierto modo, el “manualito” es el libro que escribiría un mal alumno de física de bachillerato al que, en vez de suspendérsele, se le ofreciera exponer su postura en la Editorial Taurus. Con la misma arrogancia e ignorancia típicas de un adolescente (aunque, eso sí, escribiendo mejor que el adolescente típico).
Que esto lo publique Taurus sirve para demostrar –por reducción al absurdo- que Taurus no es una editorial seria, aunque lo parezca. Supongo que los editores de se escudarán también en que es una obra literaria (pero está publicada en una colección de ensayo).
A mi, francamente, me parece que Vallejo que se está comportando como una de esas vacas sagradas contra las que despotrica: nadie se atreve a decirle que está haciendo el ridículo. Y lo peor de todo es que en cierto sentido no hace el ridículo, porque gana dinero y le va bien.
31 / Diciembre / 2008 a las 7:23 pm |
Pseudópodo, no creo que el libro tenga nada que ver con la decadencia intelectual de la izquierda, si no quizá en todo caso con la decadencia intelectual del público en general. Ser imbécil nunca estuvo tan de moda como hoy en día, y nunca en la historia fué tan fácil como hoy ganar dinero a espuertas diciendo o haciendo imbecilidades.
Editor, estoy de acuerdo con usted en que el manualito se trata de una obra literaria, con varias interpretaciones posibles. Mi favorita es la siguiente:
A pesar de su tono irónico y pretendidamente cómico, el libro muestra un auténtico drama, y ahí sí que hay un mensaje único y original. Dicho drama es el del vano intento de un hombre adulto por desprestigiar lo que no comprende, e incluso en su intento por desprestigiarlo fracasa, utilizando ejemplos que causan hilaridad entre los estudiantes de secundaria (lo he comprobado). Quisiera creer que se trata de una ficción literaria, en cuyo caso estaría muy bien lograda, pero me temo que me encuentro ante un caso de ignorancia monda y lironda.
Utilizar su ignorancia de usted en el campo de la física como argumento lógico roza el absurdo. La física no es un conocimiento hermético, está al alcance de cualquiera con el suficiente interés. Afirmar que usted ni sabe ni tiene intención de saber de física, al mismo tiempo que sigue discutiendo con nosotros, raya en lo ofensivo. Afortunadamente no somos gente susceptible.
Un saludo.
4 / Enero / 2009 a las 9:14 pm |
Claramente esa conexión Vallejo-Izquiera desvió la discusión innecesariamente. En españa tienen ustedes una obsesión con esa “izquierda dominante” que ya no es izquierda y que en realidad no es ni un grupo ni nada. Prisa es una editorial-negocio como todas y publica alguna basura como la mayoría y algunos libros buenos. Incluso un periódico, que visto desde fuera, es bastante bueno.
Con Vallejo me imagino que es bien dificil la cosa porque ha escrito unos libros de literatura muy buenos. Que si se leen se podrá ver lo de derechas que es. Aunque yo ya no sé distinguir izquierdas de derechas. Pero lo que si se ve es lo inhumano que se ha convertido.
Lo que si tiene es esa lucha contra todos los dogmas posibles. Contra la religión ha dicho cosas bien sensatas, lo insoportable es el tono y la repetidera que en Colombia ya agotó hasta el más acérrimo fanático. Contra la biología dijo un par de cosas interesantes y mucha basura. Y contra la física si no hay más que basura.
Algo que veo de bueno, sin embargo, es esa intuición suya de que creer en la ciencia tampoco nos lleva por mejor camino que creer en la religión.
Cuando escribe sobre lo que estudia bien como Barba Jacob o un articulito que tiene sobre Rufino José Cuervo, lo hace muy bien (en el articulito sobran unos chistes de obsesivo, pero hay pistas buenísimas).
Con relación a Rota, un amigo y yo tradujimos un par de artículos del libro, que pueden verlos aquí:
http://www.monadas.net/rota/
Saludos. Me gustó mucho la reseña. Aunque creo que sobra todo eso sobre izquierda y posmodernos. Ambas dicotomías resultan muy pobres. Y creo que, por lo menos en el caso de la diatriba contra los posmodernos, se basan en no haberlos leído.
15 / Enero / 2009 a las 5:27 pm |
Finalmente he cedido a la tentación, y publiqué un artículo sobre éste bodrio en mi blog
18 / Marzo / 2009 a las 8:50 pm |
Bueno Vallejo es colombiano, al igual que yo, de hecho un día se celebró
un conversatorio en mi universidad(Universidad de Antioquia) con este señor….después di con este librito-el que mencionas- y la verdad es que tanta estupidez no se puede decir en un libro…y me sorprendió que no lo nominaran a un Ig Nobel…..jajajajaj la verdad es que sentí vergüenza ajena. y lo de la puta de babilonia no sé que decir pero almenos este “escritor” quemó sus credenciales.
que pena que esté comentando post tan viejos Pseudopodo, pero es que no me aguanté jajajajajajjajajajaja
18 / Marzo / 2009 a las 11:27 pm |
Moebius, tampoco me parecen tan viejos estos posts… debe ser por lo del tiempo logarítmico